Vamos, vamos Argentina …

Que hermoso es el fútbol, lo que genera este deporte, no lo genera otro en el mundo, si hasta nos hace cambiar el humor a los argentinos; nos olvidamos de la inflación, de la injusticia social, del valor del dólar; es un sentimiento y un amor tan puro hacia la celeste y blanca que no hay palabras para poder describirlo.

Quien escribe esta nota nació en 1960, cuando tenía 18 años tuve la suerte de poder asistir a la Copa del Mundo organizada por Argentina; recuerdo que con mi padre (Juan Carlos), fuimos un mes antes a sacar las entradas para la inauguración, la serie clasificatoria en cancha de River, los octavos de final, cuartos de final, semifinal y final; una experiencia maravillosa, única e irrepetible, encima fuimos campeones del mundo.

En 1986, con 26 años, el Mundial de México, con la consagración del ídolo inmortal Diego Armando Maradona y doblemente orgulloso por haber nacido en el mismo año que lo hizo el propio “Diego”.

Pero esta Copa del Mundo de Qatar fue la que disfruté más en mi vida, mirando los partidos junto a mi esposa Claudia, pero mucho más feliz y orgulloso por ver a mis hijos y mis nietas, a la nuevas generaciones de chicos y chicas con la camiseta de Argentina, o con algo celeste y blanco, inundando las calles céntricas de nuestra ciudad celebrando uno de los hitos más importantes de nuestro planeta tierra, la obtención y la consagración definitiva de Lionel Messi de la Copa del Mundo, Qatar 2022.

El festejo fue increíble, el lugar de encuentro fue Plaza San Martín, chicos, adolescentes, adultos, hombres, mujeres, no importaba el sexo y ni el color, lo único que valía era descargarse cantando la canción de moda: “Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar", la melodía que pertenece al grupo liderado por La Mosca, o el clásico, “Vamos, vamos Argentina” o “De la mano de Lio Messi otra vuelta vamos a dar”. No importaba el calor, la hora, no importaba nada, la adrenalina y la emoción superaban todo.

Gracias al fútbol, gracias Selección, gracias muchachos, por habernos dado semejante alegría, cuanta felicidad, si hasta los ángeles en el cielo celebraron y se rieron con Argentina Campeón de Mundo.

 

 

 

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