El motivo de la tardanza es saludable: mucha gente está aportando para enriquecerlo. Ariel Gil se refirió a los avances de la redacción y Olga Ferrario, a su investigación sobre el pasado industrial de la localidad (en la que su familia tuvo un rol preponderante)

Ariel Gil y Olga Ferrario, autores del libro sobre la historia de Rafael Obligado
Un nuevo libro recogerá la historia de Rafael Obligado. Como del anterior, «Un paseo entre los recuerdos, la nostalgia, y ¿por qué no volver?», el autor será Ariel Gil; aunque en este caso actuará como coordinador de numerosos colaboradores.
Esta iniciativa nació el año pasado, en el aniversario de la localidad. El historiador Hugo Silveira le entregó a Gil varios datos históricos con la intención de que, junto a material agregado, pudiera presentarse un libro como parte de los festejos del cumpleaños 2023.
El nuevo aniversario pasó con el libro aún en proyecto. Sin embargo, eso se debe a un motivo saludable: crece día a día la cantidad de personas que quiere aportar material, historias familiares, fotos y otros elementos.
Entre los colaboradores se encuentra Olga Ferrario, que tiene la intención de reseñar los inicios de la actividad industrial de la localidad (que la tuvo en el pasado, y muy intensa). Su familia, que actualmente continúa con la fábrica de acoplados Ferrario Hermanos, fue pionera en este tema.
«Tenemos una buena noticia y una mala; la mala es que no pudimos presentar el libro como habíamos programado; pero eso es por una buena razón: hay un montón de personas, gente de Rafael Obligado, vecinos que vivieron acá como Humberto Romano o como Soledad Simoni, que ahora volvió a radicarse en el pueblo, que se comprometieron a dar su visión y a colaborar contando distintas cosas. Por ejemplo, Soledad Simoni contará sobre la colectividad árabe, cómo llegó a Obligado. Romano ya sabemos que es fútbol, un relato minucioso con nombres fechas, todos esos datos que nos cautivan cada vez que habla», explicó Ariel Gil.
«Por mi parte voy a tratar de hacer una investigación sobre la delegación municipal. No hay un registro de la cronología de los delegados que hubo, dónde funcionó, todo eso. Es por eso que no pudimos entregar el libro este año, pero creemos que el año próximo vamos a tener un libro no tan enciclopedista, sino más ligado a los sentimientos y a los recuerdos», agregó.
Por su parte, Olga Ferrario manifestó su voluntad de aportar datos sobre el desarrollo industrial que antaño tuvo la localidad, y como pionera de este fenómeno, su propia familia, propietaria de una fábrica de acoplados que aún hoy sigue activa (Ferrario Hermanos). «Contar un poco la historia de nuestra familia, cómo se radicaron, el proceso que hubo hasta que llegó la fábrica de acoplados y las actividades que desarrollaron antes de tener la fábrica. Primero fue un taller mecánico. Eran ocho hermanos en total; seis varones, de los cuales cuatro se dedicaron a la agricultura y dos se radicaron en este pueblo y comenzaron con la industria. Es lo que quiero recordar, la historia de nuestra familia y también la de otras familias que participaron en ese proceso», expresó Olga.
Añadió que «también haremos algo de la historia de la escuela, porque mi tío fue uno de los que intervino, la "punta de flecha" para que el pueblo tuviera la escuela secundaria. Yo participé en eso, lo ayudé mucho, y quiero contar esas historias sobre todo para los chicos jóvenes, que no conocen la historia. Más allá de que pasa de boca en boca, es lindo tener un registro, y no tan estadístico sino con la intimidad de las familias. Además tenemos que contar de la familia Carbone, que fue muy importante y tenemos las historias de sus nietos y bisnietos. Será un libro que nos va a permitir recordar el pasado, todo lo que trabajaron los inmigrantes. Es muy lindo recordar el pasado».
Cabe recordar que junto a Pascual Silvani y otros colaboradores, Ariel Gil es autor del libro «Un paseo entre los recuerdos, la nostalgia, y ¿por qué no volver?» publicado por Ediciones De las Tres Lagunas (Junín) en marzo de 2007. Se trata, según Gil, de «un documento costumbrista, porque solamente es éso: son relatos pasados de abuelos a nietos, de padres a hijos, que abarca cien años de la historia de la localidad».