Una talentosa brasileña, de paso por Rojas, nos dejó su arte

Mariana Tabacow, «Marirí» según su nombre artístico, es una pianista y cantante formada en la universidad de Florianópolis, aunque también realizó estudios en Alemania y vivió dos años en Cuba, en contacto con su música popular. Este año inició un «viaje de mochila» por Latinoamérica que comenzó en nuestra ciudad y, hace algunas semanas, deleitó al público con un aplaudido concierto en el centro cultural Ernesto Sabato

 

Marirí Tabacow en concierto

 

Mariana Tabacow, popularmente conocida como «Marirí», es una artista brasileña que está de paso por Rojas; participó de actividades en La Minga y luego decidió brindar un concierto en el centro cultural Ernesto Sabato, finalmente realizado el 17 de marzo pasado.

Marirí es graduada en piano en la universidad de música de Florianópolis, la ciudad en la que creció; pero su vocación musical había comenzado a manifestarse cuando era una adolescente y vivía en Alemania, donde estudió canto. Posteriormente estuvo un par de años en Cuba, también estudiando música y, últimamente, residía en la ciudad brasileña de San Pablo.

Hace unos meses decidió iniciar «un viaje de mochila» por

Latinoamérica, con el objetivo de conocer diferentes costumbres y entrar en contacto directo con expresiones culturales que muchas veces permanecen ocultas al resto de la población.

Tal «viaje de mochila» comenzó en Rojas porque aquí vivió Marirí algunos meses, hace seis años; tiene unos cuantos amigos, entre ellos Martina Kranzelic, en cuya casa está alojada, que la acompañó con su bajo eléctrico en el concierto del 17 de marzo.

Además de pianista, Marirí es ejecutante de otros instrumentos, compositora y arregladora. Ha brindado numerosos conciertos en distintos puntos del planeta y tiene varias obras, grabadas con músicos invitados, publicadas en YouTube y otras plataformas digitales.

Comentó Marirí que «hace seis años viví en Rojas algunos meses y tengo muchos amigos acá; estoy parando en casa de Martina (Kranzelic), una de mis grandes amigas, uno de los motivos principales por los que estoy acá».

Sobre su vida contó que «yo crecí en Florianópolis; ahí me gradué en piano, en la universidad pública de música, y antes de venir acá estuve viviendo en San Pablo. También viví en Cuba, donde estudié música, lo mismo que en San Pablo; pero tomé la decisión de dedicarme a la música cuando vivía en Alemania. Hacía clases privadas; todavía no tenía edad para la universidad».

Marirí acaba de comenzar «un "viaje de mochila" por Latinoamérica, para estudiar un poco la cultura de nosotros, que es tan rica y tiene tantas cosas bellas. Quiero conocer mi país, principalmente, aunque comencé por Rojas por mis amigos. Luego seguiré por Uruguay, volveré a Brasil hacia el norte, la Amazonia, siempre con la música, que es algo que llevo conmigo».

«Para mí es un momento de compartir nuestra cultura latinoamericana, una cultura que, infelizmente, se ve un poco olvidada. En las radios, cuando caminas por la calle, ves qué música está escuchando la gente. Toda la música tiene espacio, pero hay que estar pendiente de nuestra cultura; es lo que quiero hacer», agregó.

La artista brasileña se considera parte de un nuevo movimiento musical y cultural que viene dando grandes mujeres instrumentistas. «La mujer tiene espacio como cantora, siempre lo tuvo; pero ahora empiezan a aparecer grandes pianistas, grandes bajistas, compositoras inclusive; mucho tiempo tuvimos que luchar para conseguir derechos que nos habían quitado; ahora estamos volviendo», señaló Marirí, aunque enfatizó que «todos, mujeres y hombres, tenemos una gran fuerza de expresión, cantando, bailando, es parte de nosotros. Entonces, una de mis luchas es la de poder disfrutar cantando, bailando, tocando, algo que todos los seres humanos tenemos que buscar; es la misión, compartir como artista o como educadora, en lo que también he trabajado mucho».

«Si bien estoy un poco alejada, con el piano tengo una relación cercana porque estudié durante muchos años el instrumento. Por eso pensé en hacer un concierto en el centro cultural, para compartir el repertorio que estudié en los últimos años, algunas canciones autorales porque soy compositora también», decía Marirí Tabacow cuando el concierto, ya realizado en el centro cultural Ernesto Sabato, estaba todavía en el plano de las posibilidades.

«Los quiero mucho; me gusta estar acá; empecé el "viaje de mochila" en Rojas y creo que ese viaje va a terminar también en Rojas, quizás dentro de algunos años. Nos veremos en el camino, y les deseo a todos que puedan lograr una mirada nueva hacia la cultura. Durante mucho tiempo nos alejaron de eso, y es lo principal que tenemos que recuperar. Es una de las cosas básicas para un pueblo. Ojalá podamos fortalecernos como Latinoamérica y seguir haciendo conexiones», finalizó diciendo.

 

 

Marirí Tabacow y un aplaudido concierto en el centro cultural Ernesto Sabato

 

Lo académico y lo popular, la música escrita y la improvisación se combinaron para que emergiera, como un regalo para el espíritu, la avasallante personalidad artística de esta talentosa pianista brasileña. Ante una sala llena, afortunadamente

 

 

El centro cultural Ernesto Sabato fue escenario el pasado 17 de marzo de un aplaudido concierto en el que Mariana «Marirí» Tabacow supo combinar con el piano su formación académica con su gusto por la música popular; la obra de autores reconocidos como Egberto Gismonti, Claude Debussy y Hermeto Pascoal con la suya propia; la interpretación con la improvisación, para que ante una sala colmada emergiera, como un regalo para el espíritu, su avasallante personalidad artística.

Marirí contó con una invitada: su amiga («hermana», según la llamó) Martina Kranzelic, que con un bajo electroacústico que le facilitó Ariel Fullana la acompañó en la última parte del concierto –tres obras–, una de las cuales fue escrita especialmente para este dúo.

La sala estaba llena. Numeroso público se dio cita para disfrutar del concierto ofrecido por esta pianista formada en la Universidad de Música de Florianópolis, con estudios de canto en Alemania y luego de música popular en Cuba. Martina Kranzelic, artista formada en el Conservatorio Municipal de Música local, aportó las notas graves con una ejecución precisa y expresiva, ésas que el piano necesitaba para lograr un producto final muy agradable y placentero.

Cabe recordar que Marirí Tabacow se encuentra de paso por Rojas, donde vivió unos meses seis años atrás e hizo numerosos amigos. Tales amistades son las que la trajeron de vuelta ahora, mientras realiza un «viaje de mochila» que la llevará por toda Latinoamérica, con el que busca recopilar aprendizajes sobre esas músicas populares que generalmente no llegan ni a los ámbitos académicos ni a los medios de comunicación.

Podría pensarse en una sucesión de «casualidades»; pero el hecho concreto es que la artista brasileña está en Rojas, nos regaló su arte e hizo un aporte más que significativo a la cultura de esta ciudad.

El evento fue auspiciado por la dirección municipal de Cultura, que no sólo aportó la sala, el sonido y la logística, sino que le brindó a Marirí la posibilidad de ensayar con el piano durante varios días previos al concierto.

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