Está ubicado en ruta 45 y Dos de Línea, a dos cuadras de la placita de barrio Belgrano. Allí se forman, por ahora, niños de entre dos y trece años; aunque la idea es abarcar a todos los niveles, incluyendo el universitario. Verónica Millanovich es, hoy, la referente del espacio que congrega a una decena de profesores y a más de veinte estudiantes

«Amanecer» es un espacio educativo que nació cuatro años atrás, respondiendo a una necesidad de sus creadoras: necesitaban un ámbito acorde a sus hábitos familiares para formar a sus hijos, en el convencimiento de que la escuela tradicional no cumplía con esas expectativas.
La iniciativa fue de Verónica Millanovich, la actual coordinadora, acompañada en aquellos momentos por Paula Torres y Laura Rampa, la propietaria de la casa donde el espacio funcionó durante los mencionados cuatro años.
El sueño, no obstante, era contar con su propio edificio, amplio y adecuado no sólo a los fines educativos que persigue la entidad sino también a las normas que exige la Dirección de Educación de Gestión Privada (DIEGEP) para oficializarla como escuela.
El sueño se cumplió. Verónica, acompañada por su marido Fernando Taboada, pudieron comprar un terreno amplio ubicado en ruta 45 y Dos de Línea, a dos cuadras de la plaza de barrio Belgrano. Allí, con la asistencia técnica de las arquitectas Carolina Larralde y Amelia Russo, levantaron un edificio de 400 metros cuadrados que, considerando el proyecto final, es la tercera parte del que piensan construir.
La construcción es modular, de manera que permite ir agregando espacios hasta concretar la idea completa que es tener una escuela con los tres niveles de la educación básica argentina (inicial, primaria y secundaria) y añadir, además, aulas universitarias donde se pueda cursar carreras a distancia.
El 26 de febrero, poco antes del inicio del ciclo lectivo en la provincia de Buenos Aires, fue la inauguración. Verónica y Fernando, acompañados por Carolina Larralde y por su equipo de profesores, inauguraron el ansiado edificio que ya alberga a más de veinte niños rojenses que concurren en busca de las herramientas que necesitan para desarrollarse en la vida.
No hubo actos formales ni protocolo; en cambio, fue una reunión abierta a toda la comunidad que contó, como era de esperar, con la presencia mayoritaria de las familias cuyos hijos se educan allí.
El espacio cuenta hoy con una decena de profesores y con más de veinte estudiantes que, día a día, conviven en «Amanecer» no sólo con el conocimiento sino también con todo aquello que hace a la formación de seres humanos que aspiran a realizarse, a amar lo que hacen y a ser felices.
Así forma a los niños el espacio educativo «Amanecer»
Creado por padres necesitados de un ámbito parecido a su entorno familiar para educar a sus hijos, y convencidos de que la escuela tradicional no satisface tal necesidad, el proyecto es hoy una realidad en la que más de veinte pibes rojenses viven, juegan y trabajan mientras adquieren las herramientas que necesitan para desempeñarse en la vida

Carolina Bicocca, Verónica Millanovich y Agustina Ríos- nota
Cuatro años pasaron desde que Verónica Millanovich, Laura Rampa y Paula Torres advirtieron que la escuela tradicional no era el ámbito adecuado para formar a sus hijos y, como respuesta, crearon el espacio educativo «Amanecer» que, inicialmente, funcionó en una casa ubicada en calle General Frías.
¿Qué objetivos persigue y cómo funciona hoy este espacio educativo «Amanecer» que ya cuenta con su edificio propio, una decena de «profes» y más de veinte niños que concurren a diario en busca de las herramientas que necesitan para desarrollarse en la vida?
La coordinadora Verónica Millanovich y las «profes» Florencia Bicocca y Agustina Ríos cuentan lo que hacen en este emprendimiento educativo que tiene cuatro años y un futuro enorme por vivir.
Señaló Millanovich que «Amanecer es un espacio de apredizaje en libertad basado en pedagogía Montessori para niños de entre dos y trece años de edad. Nuestro deseo es poder brindarles un espacio que confíe en ellos conforme a su desarrollo e intereses; que los respete y los acepte en el camino de aprendizaje de cada uno de ellos».
«Decimos que es un espacio en libertad porque el niño toma un rol activo en el aprendizaje, impulsado por su creatividad, por sus deseos y curiosidad. Ésta es una de las bases principales de nuestra propuesta pedagógica: la libre elección del niño. Lo que buscamos de esta manera es que el aprendizaje sea el resultado de una experiencia positiva en la cual el niño se involucra y, además, se siente satisfecho y disfruta del proceso», agregó Millanovich.
Destacó la coordinadora que «estamos convencidos de que cuando un niño trabaja en lo que le gusta, guiado por su propio entusiasmo, consigue desarrollar todas las competencias necesarias para lograr su objetivo, el éxito. Y el objetivo final de la propuesta es que todos los niños y adolescentes puedan crecer y desarrollarse siguiendo su propio ser interior; conociendo sus deseos, sus gustos, sus sentires, y así lleguen a poder decidir lo que quiere entre tantos estímulos externos. En esta era del "poliestímulo", saber lo que uno desea es fundamental».
Informó Verónica que «en Amanecer los niños se distribuyen en tres grupos: uno, de dos a cinco o seis años, que está a cargo de una "profe" de inicial, Flor Bicocca; un segundo grupo para chicos de seis o siete a diez u once años; y el tercero, de niños de entre diez y once años hasta trece años.
Florencia Bicocca es la encargada de guiar a los más pequeños del espacio educativo. Comentó que «en inicial el ambiente es preparado; los niños tienen a su disposición los materiales, y ellos eligen qué quieren utilizar. No sólo hay material Montessori sino que además, porque vimos que ellos lo necesitaban, tenían el deseo, una sala de psicomotricidad y juego simbólico, como la cocina, disfraces y demás. Los niños tienen los materiales a su disposición; nosotros los acompañamos y los observamos; intervenimos si es necesario; pero ellos actúan con total autonomía, a través de su deseo».
Por su parte, Agustina Ríos, a cargo de los talleres uno y dos (entre seis y trece años) explicó que «contamos con material Montessori concreto y fuimos agregando otros, que no son Montessori pero sirven para el aprendizaje de los niños. Es material que tiene control de error, y eso le permite al niño saber si la actividad fue correctamente realizada o no».
«Diariamente hacemos propuestas, desde las diferentes áreas, y está en cada uno decidir si desea hacerla o no. Ellos seleccionan sus actividades, que por lo general son las de su interés, y las van haciendo a medida que desean. Así, se van manejando con autonomía, con libertad, siempre respetando las reglas establecidas que se deben cumplir en todo el ambiente», finalizó diciendo.
El equipo educativo se completa con el profesor de educación física, Ezequiel Matheu; la profesora de inglés, Maru Carbone; la de matemática, Julia Herrera; la de historia, Leticia Salez y el de programación, Fernando Taboada. Verónica Millanovich, además de coordinar a la institución en su conjunto, es orientadora en biología. El nuevo edificio abre nuevas posibilidades que el espacio educativo espera concretar, como la construcción de una huerta y criar animales.
«Amanecer» se instala dentro de un movimiento que en el país ya es enorme y no para de crecer: el de las escuelas alternativas, que están nucleadas en diferentes redes. La de la provincia de Buenos Aires, a la que la entidad rojense se ha sumado, se llama «Red Caos»; pero también hay una nacional, «Entre Redes». Estas organizaciones de segundo y tercer nivel brindan a las de base como «Amanecer» acompañamiento en varios sentidos: no solamente pedagógico sino también en lo que tiene que ver con el funcionamiento, la legalidad y los proyectos.
Anualmente se realiza un encuentro, el EPEP (Encuentro Plural de Educaciones Posibles), que este año será entre el 19 y el 21 de agosto en La Cecilia, una escuela alternativa de la ciudad de Santa Fe. «Amanecer», como ya sucedió en otras oportunidades, estará presente en la «cumbre» anual de educación alternativa.