Susana Mamud ganó el tercer premio en un concurso internacional de mieles

La apicultora rojense sigue produciendo con su marca, «Misqui», aunque reconoció que la falta de su esposo (Cacho Wright) y la ausencia total de apoyo del Estado complican el trabajo y han reducido el alcance de sus productos. Agradeció a la Expo Apícola del Mercosur 2023 que la premió y a su familia «cuyo apoyo se nota cuando lo tenés»

 

Susana Mamud ganó el 3º Premio en el concurso internacional de mieles

 

La apicultora rojense Susana Mamud obtuvo el tercer premio «Mieles ámbar» en un importante certamen: el vigésimo tercer concurso internacional de mieles multiflorales llevado a cabo en el marco de la vigésimo sexta Fiesta Nacional de la Apicultura y Expo Apícola del Mercosur 2023 que se desarrolló entre el 24 y el 27 de marzo en la ciudad de Maciá, Entre Ríos.

«Es una fiesta en la que participan apicultores de nuestro país y del exterior; yo envié muestras de un cuarto kilo, y después los catadores le dan una puntuación. Yo llegué a una mención especial, que es un tercer premio en mieles ámbar. Están las claras, las ámbar y las oscuras, que son de la zona chaqueña y misionera. Las ámbar son de acá, de la zona pampeana, y las claras también son de muy buena calidad y de Buenos Aires, La Pampa y otros lugares. Es por la profundidad del color», explicó Susana.

La rojense cuenta con su inscripción en el Registro Nacional de Productores Apícolas (RENAPA) y con ese número participó del certamen. «Hay que tener todo en regla», reconoció, y explicó que cada uno puede mandar una sola muestra. La participación fue récord: ciento setenta y seis muestras en total, de las cuales ochenta y dos eran ámbar, la categoría en que participó Susana. «Esto te permite saber en qué lugar estás parado. Yo fui la única mujer de la provincia de Buenos Aires; estoy a la par de los varones, me puse a la altura, y eso garantiza que todos tenemos oportunidades y podemos luchar por lo que queremos. El sacrificio, la constancia, las ganas de mejorar, querer seguir adelante y mejorar, vale la pena».

Señaló luego Mamud que «la sequía nos afectó, principalmente en los rindes. No son los mismos que otros años; la abeja tiene que buscar otro néctar, y en mi caso buscó la soja. Mi miel tiene alto porcentaje de soja, porque la abeja, al no encontrar, tiene que traer para su colmena, para no morir, su néctar, el polen. De otra manera es una colmena enferma; para eso hacen su balance. Hay montes de eucaliptus, está la vara de oro, cierto nivel de vegetales que le sirven; flora autóctona. Se adaptan al ambiente y al lugar».

«Estamos en un momento en que el apicultor tiene problemas para colocar, por ejemplo, las oscuras. La del delta, por ejemplo; el mercado no quiere esas mieles oscuras, quiere claras y ámbar para cortar. También hay problemas con el dólar, porque pusieron un "dólar agro" que no se sabe para qué va a servir ni cuánto vale. El mercado apícola sigue a los vaivenes de la economía; los costos son muy altos por el precio del gasoil, y los que tienen que alimentar con azúcar o con glucosa tiene grandes gastos. A las colmenas hay que mantenerlas y muchos apicultores no pueden hacerlo y se están desprendiendo de sus colmenas. Es muy doloroso, porque atrás de eso hay muchos años de trabajo y de sacrificio. Me duele en el alma ver que no se apoya a la producción, ni a nivel local ni provincial ni nacional. La producción está abandonada, es muy triste lo que nos está pasando», dijo después.

El producto de Susana Mamud se llama «Mieles Misqui», y se puede encontrar en los comercios del ramo. «Esta miel sigue, aunque no está tan presente porque en la práctica estoy sola. Me falta Cacho, mi compañero de vida, mi confidente, mi consejero. Falta una parte muy importante; entonces, voy a ciertos comercios, tengo a varios que me siguen desde hace muchos años, y lo mantengo. Pero no es lo que era Misqui diez años atrás, cuando recorríamos las ciudades vecinas y llegamos a vender catorce tambores de trescientos kilos».

Finalmente, agradeció «a la expo de Maciá por haberme reconocido, y estoy feliz por el apoyo de mi familia, de los seres de luz que ya no están; Héctor Horacio Wright; mi papá y mi mamá José y Celina; y mis hermanos que son mis compañeros de trabajo, José y María Rosa. Y a mis hijos y nietos, por supuesto. A mi familia en general le agradezco, porque sin ellos Misqui no podría haber llegado a todos los comercios. La familia es más importante, y eso se nota cuando lo tenés».

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