Un proyecto concretado de la dirección a cargo de Carolina Codino con la colaboración de Pilar Villar. Funciona en la planta alta del edificio de Obras Públicas, en Moreno y Dardo Rocha

Las profesionales Carolina Codino y Pilar Villar en las instalaciones de la Secretaría de Obras Públicas
La dirección municipal de Bromatología cuenta con un nuevo laboratorio para el análisis de alimentos. Las flamantes instalaciones están ubicadas en la planta alta de la secretaría de Obras y Servicios Públicos, en la esquina de Dardo Rocha y avenida Moreno. El área esta a cargo de la bioquímica Pilar Villar, quien junto a la directora de Bromatología, Carolina Codino, tuvieron la iniciativa de elaborar el proyecto.
En este punto, ambas destacaron el apoyo del intendente Román Bouvier; del secretario de Coordinación y Gobierno, Nicolás Scardino y del secretario de salud, Germán Palmieri, para llevar adelante lo planificado. También hicieron extensivo el agradecimiento al personal que forma el equipo de trabajo del área bromatológica como Silvia Muñoz, Martín Moyano, Rodolfo Uspong y demás colaboradores.
El laboratorio fue inscripto en el Ministerio de Salud provincial y obtuvo su correspondiente habilitación, tras cumplir con una auditoría.
El objetivo es intervenir en el control bromatológico de los establecimientos elaboradores de alimentos, como así también, ayudar y acompañar a los productores artesanales.
Con ese cometido se adquirió el equipamiento necesario para la puesta en marcha de distintas técnicas desde el punto microbiológico y físico–químico del control de los alimentos.
Se invirtió en un microscopio, estufas de cultivo, balanzas, heladera y elementos de vidrio. Se sumaron un equipo para medir el pH de los alimentos y otro para el nivel de los oxidantes en los aceites. Esto último tiene relación con las repetidas frituras que pueden producir sustancias que deben controlarse.
La bioquímica Villar señaló que «todo apunta a tratar de que se cumplan estas buenas normas y prácticas de manipulación de las que siempre hablamos, que no son ni más ni menos que normas y prácticas de sentido común. De manera de tratar de evitar, o al menos disminuir al mínimo, las enfermedades transmitidas por alimentos. Hoy en día hablamos de una sola salud donde participan los seres humanos y los animales. La mayoría de las enfermedades son zoonóticas, es decir, que provienen desde los animales, y las personas podemos ser sus vehículos si no cumplimos con estas buenas prácticas de manipulación».
En estos días comenzaron a realizarse controles en carnicerías, recogiendo muestras en superficies y manos para ir teniendo registros de valores y poder ir ajustando las técnicas fisicoquímicas aplicadas.
Cabe resaltar que en las oficinas del área, ubicadas en el corralón municipal, se continúa con el puesto de abasto a través de la cabina bromatológica, de la mercadería alimenticia que ingresa al distrito, controlando el cumplimiento de todas las normas de seguridad e higiene. También se realiza en este lugar el análisis de triquinosis.

Parte de la nueva aparatología del nuevo laboratorio para el análisis de alimentos