Organizado por el Observatorio de Violencia "La casa de todas" se realizó el pasado jueves en la plaza San Martín un acto para conmemorar el Día Internacional de la Mujer.
Marta Seta de la FEB y Milagros Iraeta de SUTEBA junto a docentes
que asistieron al acto del Día de la Mujer
Mucha gente sedio cita en Plaza San Martín congregada por el Observatorio de Violencia
Parte de los asistentes al acto en Plaza San Martín
Una de las componentes del Observatorio de Violencia, realizó
una actuación sobre el tema del aborto
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Asistieron numerosas personas, principalmente mujeres pero también hombres, y muchas de ellas, en representación de diferentes organizaciones.
Palabras de Nora Udovin
Nora Udovin abrióel acto en homenaje a la Mujer
“El 8 de marzo no es un día de fiesta, es un día de lucha” “Un 8 de marzo de 1857 un grupo de obreras textiles tomo la decisión de salir a las calles de Nueva York a protestar por las míseras condiciones en las que trabajaban. Distintos movimientos se sucedieron a partir de esa fecha. El 5 de marzo de 1908, Nueva York fue escenario de nuevo de una huelga polémica para aquellos tiempos. Un grupo de mujeres reclamaba la igualdad salarial, la disminución de la jornada laboral que era de 10 horas, el dueño no aceptó la huelga y las obreras ocuparon la fábrica, el dueño cerró las puertas y prendió fuego, muriendo abrasadas las 146 trabajadoras que había dentro. Nuestro homenaje a ellas y a nuestras compañeras con quienes codo a codo hacemos el día a día, el intento de que nuestros espacios sean un poco mejor, porque creemos en la construcción de un mundo inclusivo, solidario, equitativo. Sin discriminación, sin explotadores, ni sometedores, sin femicidios y tantas otras miserias que tanto daño nos hacen como seres humanos. Porque nos queremos vivas, nos queremos libres, nos queremos fuertes, organizadas, con trabajo, decidiendo sobre nuestros cuerpos, nos queremos con nuestra sorodidad… desobedientes al patriarcado… por todo eso paramos… para construir otra vida, y si, nuestra lucha es política, profundamente política porque apunta al corazón del cambio cultural. |