En medio de un hermetismo absoluto, la municipalidad trabaja sobre un conjunto de iniciativas que serían anunciadas en breve. Este medio está en condiciones de anticipar muchos de los detalles de esta verdadera revolución que se viene en materia de gestión de residuos urbanos en nuestra ciudad, que incluye la limpieza de la superficie hoy cubierta de basura

Inicio de un proyecto viable de saneamiento, con el estudio del suelo (enero 2023)
A pesar de que las autoridades municipales mantienen un hermetismo absoluto en torno del tema, este medio está en condiciones de anticipar que está en proyecto, y muy cerca de su concreción, el saneamiento del basural a cielo abierto y la implementación de un nuevo sistema de recolección, de reciclado y de disposición final de los residuos urbanos en nuestra ciudad; una verdadera revolución que vendrá a solucionar problemas que Rojas tiene, podría decirse, desde el momento mismo de su fundación, allá por 1777.
Este proyecto, según pudimos averiguar, nació con la actual administración municipal encabezada por Román Bouvier; ya ha dado algunos pasos como el análisis de suelo realizado a principios de este año y el alquiler de un galpón en la zona urbana para el centro de reciclado; y se apresta a continuar con la licitación de los distintos trabajos necesarios como la compactación de la basura existente, la impermeabilización del suelo, la construcción de cavas con sus aireadores y colectores de líquidos lixiviados, la instalación de cuatro «puntos verdes» y la distribución de los «ecotachos» (de los cuales la comuna ya tiene mil), entre otros.
La iniciativa, como se ve, abarca diferentes aspectos. Por un lado, es necesario sanear el basural ya existente; y por otro, darle forma y poner en marcha el sistema que permitirá gestionar los residuos eliminando, o disminuyendo drásticamente a partir de ahora, la contaminación del suelo y del ambiente.
El proyecto comenzó su marcha a principios de este año, cuando por iniciativa del intendente Bouvier y de su director de Ambiente, Ezequiel Restaine, fue realizado un estudio de suelo en el basural de Rojas. Señalaban los funcionarios en ese momento que «este análisis es fundamental para conocer la verdadera situación del predio y poder así evaluar la factibilidad de su saneamiento, organización y mejora» (26/1/2023).
El estudio consistió en la recolección de datos como propiedades físicas y químicas, densidad, humedad natural y análisis granulométrico, clasificación del suelo, nivel de la capa freática, compresibilidad, resistividad, etcétera. Hoy se conocen los resultados, y en función de ellos es que se planifica la obra de saneamiento; por ejemplo, sabiendo que en algunos sectores la capa de basura tiene seis metros de espesor. No será una tarea fácil.
El comienzo se dará con la remoción de la basura existente y su compactación en módulos secos, de muy baja o nula capacidad contaminante. Seguidamente será construida una cava, se impermeabilizará el suelo y se irán disponiendo los módulos compactados, alternándolos con capas de tierra. Dicha cava contará con sus sistemas de aireación y de recolección de lixiviados (una red inclinada de tubos que, por gravedad, conducirá a los líquidos hacia el lugar donde serán recogidos para su tratamiento). Todo esto, en función de sanear el basural existente.
A partir de ese momento comenzará otra etapa: la de un modo de gestión completamente nuevo de los residuos. La municipalidad ya tiene alquilado un galpón en Rojas, donde funcionará la planta de reciclado; también cuenta con los primeros mil «ecotachos» para distribuir en los domicilios (donados por algunas empresas) y planifica la instalación de cuatro «puntos verdes» en lugares estratégicos de la ciudad.
El proyecto incluye también una capacitación para todas las personas que hoy en día trabajan en el basural (¿se encargaría de esto la fundación Oficios?) y la implementación de un sistema de recolección diferenciada (tras el necesario proceso de separación en los domicilios), de lo cual se haría cargo, gratuitamente, una empresa multinacional que actúa en nuestro medio.
Esta buena noticia se encuentra en una etapa que podría caracterizarse con los siguientes elementos: el estudio de suelo ya está terminado; el galpón en la ciudad para la planta de reciclado ha sido alquilado; la municipalidad cuenta con los primeros mil «ecotachos» para distribuir en los domicilios y prepara los pliegos de las licitaciones para construir el «mini relleno sanitario» (impermeabilización de suelo, aireadores, red colectora de lixiviados, compactación de la basura existente), como así los «puntos verdes». Además, algunas empresas se han sumado al desafío, donando los «ecotachos» y ofreciendo hacerse cargo, sin costo, de la recolección diferenciada de la basura.
El camino de los residuos, a partir de la puesta en marcha de la última etapa, comenzará con su separación en cada domicilio y seguirá con el transporte hasta la planta de reciclado. Allí se recuperará lo que sea posible reutilizar, y el resto irá a parar al relleno sanitario, donde se realizará su compactación y disposición final, como se ha dicho, sobre el suelo impermeabilizado y en capas alternadas de módulos compactados y de tierra.
ALGUNOS ANTECEDENTES
Cabe recordar que, en las últimas décadas, han existido dos antecedentes de estos intentos de terminar con el problema del basural a cielo abierto. Uno, en 2004, cuando por iniciativa del entonces gobernador bonaerense Felipe Solá (con la anuencia del intendente Norberto Aloé) se proyectó construir un «megarelleno sanitario» en un campo cercano a Rafael Obligado. Allí iría a parar la basura de toda la región y de parte de la Capital Federal y del conurbano bonaerense, pero la iniciativa fue abortada por la resistencia popular.
El otro fue en 2017, cuando desde la dirección de Medio Ambiente que ocupaba Sergio Di Prinzio fue elaborado un proyecto bastante parecido a una expresión de deseos; muy avanzado en cuanto a campañas de concientización, pero que reconocía su imposibilidad para concretarse si no se contaba con un aporte económico muy importante de la provincia o de la nación.
Hoy, la municipalidad trabaja en una alternativa perfectamente posible. No ha informado nada en relación con este proyecto debido a una saludable precaución: la de no despertar falsas expectativas, y sólo hablar de aquello sobre lo que existen certezas. Según pudimos saber, la hora de las certezas ha llegado, y en breve se realizará el anuncio de todo el plan, cuya ejecución ya ha comenzado con el estudio del suelo y que podría avanzar sustancialmente durante el presente año.