Fruto de su iniciativa son, por ahora, el Centro de Desarrollo Infantil que se construirá en barrio Belgrano y el SUM del Evita. Y hay más proyectos. Mensaje para muchos que pasan años calentando sillas en el Concejo Deliberante, e inclusive en alguna que otra oficina pública...

Corina Cuitiño
Hay un mito que viene desde mucho tiempo atrás: el que dice que desde una banca del Concejo Deliberante no se puede gestionar. Sin embargo, hubo muestras de que esta afirmación no es verdadera, y una de ellas es la acción de Corina Cuitiño.
Por supuesto que no es la única; hay otros ediles con la capacidad de generar políticas activas desde sus bancas. No obstante, lamentablemente, lo común es lo contrario: numerosos casos de personas que se han convertido gracias a lo impredecible de la gimnasia democrática en representantes del pueblo, y atraviesan su mandato hablando, presentando esporádicamente algún proyecto de comunicación, haciendo cosas que jamás trascenderán las paredes del recinto (y esto puede hacerse extensivo a responsables eventuales de algunas oficinas públicas).
Nos topamos con este caso mientras tratábamos de averiguar detalles sobre dos proyectos ya aprobados y que en breve serán realidad: el Centro de Desarrollo Infantil que será levantado en el cruce de las avenidas Darío Alessandro y Diego Trillo, y el SUM de barrio Evita, que será destinado principalmente a la actividad de la organización Infancias Libres.
Preguntamos sobre el CDI; hicimos lo propio con el SUM, y la respuesta fue idéntica: «a eso lo gestionó Corina». Fuimos a verla, entonces, y así nació esta nota.
–No digo que seas la única, pero sí una de las pocas que aporta gestión para la ciudad desde una banca. ¿Cómo funciona eso?
–Yo creo que se trata de eso; de estar en una banca para algo, y pasar por un lugar tratando de gestionar para dejar algo. Lo del CDI, como también lo del SUM, se me ocurrió al ver que en ciudades vecinas, como Salto, por ejemplo, lo habían logrado. Entonces empecé a trabajar para ver si los podíamos hacer acá. Lo primero fue lo del SUM del Evita, un lugar donde va a funcionar Infancias Libres, que es un grupo de chicas que se dedican justamente a trabajar con menores en situaciones complicadas. Este grupo siempre anduvo de un lado para otro, pagando alquiler, porque necesitan espacio para contener a algunos chicos, y finalmente vi que esto no encajaba con el formato de CDI pero sí con el de SUM. Gestionamos, entonces, este proyecto ante las autoridades provinciales que corresponden. Por supuesto que lo hicimos en conjunto con el intendente, porque se necesitaba un terreno. Lo hablé con Bouvier, logramos ponernos de acuerdo, la municipalidad cedió este terreno en barrio Evita con ese fin, para la casa de Infancias. Ya salió la licitación, el terreno está asignado y está pronto a construirse.
–¿Y el CDI?
–Es un Centro de Desarrollo Infantil que también tiene su terreno asignado. Por supuesto que lo hicimos en conjunto con la municipalidad, porque no podríamos haberlo gestionado sin tener el lugar. No hay otra forma y, además, está bueno poder hacerlo en conjunto; a esos lugares concurren chicos, y por ellos tenemos que trabajar juntos más allá de cualquier diferencia. Lo hablé, entonces, con el intendente; un proyecto en el que trabajamos juntos con Ramiro Baguear, que es director provincial. Va a funcionar en barrio Unión con chicos de entre cuatro meses y cuatro años. La obra ya está licitada y para la inauguración comprometimos la presencia de Rodrigo Estigarribia, el coordinador de Centros de Desarrollo Infantil del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
–Parece extraño pero no es imposible, entonces, que un concejal gestione y logre concretar proyectos concretos para una ciudad...
–No es imposible; lo hemos podido hacer, y estoy muy contenta porque uno siente que no pasó de gusto por un lugar; que quedó algo que va a servir; que va a durar muchos años; que es para los chicos; que es un tema social y está en los barrios.
–¿Hay algún otro proyecto en carpeta?
–Proyectos siempre tenemos, pero creo que lo mejor es no anunciarlos en campaña. Yo no anuncié nada de esto; no hice ninguna «cartelería»; lo hicimos de manera más bien silenciosa, porque me parece que vale más hacerlo así Tenemos muchos proyectos, y ya se irán viendo en la medida en que se conviertan en realidades.
