En la modalidad de teatro–bar fue representada dos veces, el último fin de semana, en una colmada sala del Centro de Jubilados. Los teatristas de Trillo 77 oscilan entre el placer y la incredulidad por el fenómeno que han generado (con ésta y otras obras), dándole al teatro de Rojas una vitalidad que, todo indica, seguirá creciendo.

El fin de semana pasado hubo dos nuevas funciones de «Agenda para solteras». Fueron el viernes y el domingo, en el Centro de Jubilados, con la sala colmada en ambas oportunidades.
Así, continúa el camino que Trillo 77 viene recorriendo con obras en tono de comedia. «Agenda para solteras» es un conjunto de monólogos interpretados por seis actrices. Los textos utilizados forman parte del libro homónimo publicado por Viviana Kahn en el año 2011, y abordan distintas realidades del mundo femenino enfocadas con una mirada humorística.
La interpretación sobre el escenario corre por cuenta de Lorena Rodríguez, Marisol Benítez y Soledad Abril, de Rojas; Luján Aloé y Virginia Chediex, de Buenos Aires y Miriam García Josipovich, de Salto. La asistencia de dirección es de Cora Albamonte y la técnica, de Matías Blanco; todos dirigidos por Diego Albamonte y Lorena Gutiérrez.
Cabe mencionar que la idea inicial fue realizar sólo tres funciones de esta obra, todas en un mismo fin de semana y en el Centro Español. Finalmente las de esa primera etapa fueron ocho, y más de mil espectadores la vieron, sumando los de las presentaciones iniciales y de las posteriores en La Minga, en los centros de jubilados de Rafael Obligado y de Carabelas y en la Sociedad Francesa de Salto. En esta segunda instancia, las presentaciones siguen siendo exitosas y sumando público de a cientos.
Diego Albamonte, Lorena Gutiérrez y el resto de los integrantes de Trillo 77 oscilan entre el placer y la incredulidad por el fenómeno que han creado. El problema principal no es el de generar público (el que suelen tener las ciudades del tipo de Rojas) sino el de verse obligados a agregar funciones o a conseguir salas más grandes. Enhorabuena este grupo llegó a darle al teatro de Rojas una vitalidad inusitada, un camino que ya había recorrido durante los años oscuros del encierro y que se ve potenciado hoy, en momentos en que la actividad podría haber estado en problemas a partir de que su histórico motor principal, el TAFS, fue clausurado y paralizado hace más de dos años.
