Otro choque grave en un tramo de ruta fresada y no reencarpetada

Esta vez fue en la 188, hacia Rafael Obligado, antes del cruce con la 30. Dos vehículos impactaron de frente y produjeron a sus ocupantes lesiones de consideración. Corredores Viales, la sociedad anónima ex Vialidad Nacional que maneja la concesión, no sólo rompió la ruta y no la repara sino que encima ¡puso un radar!

 

Un siniestro vial grave ocurrió el pasado jueves por la mañana en el km. 118 de la ruta nacional 188

 

Un siniestro vial grave ocurrió el pasado jueves por la mañana a la altura del kilómetro 118 de la ruta nacional 188 –pleno tramo fresado y no reencarpetado por Corredores Viales–, cuando dos vehículos livianos chocaron de frente y produjeron lesiones de consideración a sus ocupantes.

El choque se produjo alrededor de las 7:30, cuando el Chevrolet Corsa que conducía la obligadense Verónica Calzetta en sentido Rojas–Junín impactó frontalmente contra un Renault Duster conducido por un hombre oriundo de la ciudad de Pergamino.

 

Como consecuencia del impacto ambos conductores resultaron heridos y fueron trasladados al hospital local a bordo de ambulancias del SAME. Para las tareas de rescate fue requerida la intervención de los bomberos de Rojas. Mientras, efectivos policiales se ocupaban de ordenar el tránsito, que fue derivado hacia la colectora debido a que el Corsa quedó sobre la ruta. El Duster, tras un vuelco, quedó en la zona de préstamo parado sobre sus ruedas.

 

Las causas del siniestro deberán ser descubiertas a partir de las pericias, pero no puede desconocerse que los choques, vuelcos y demás siniestros parecen empecinados en suceder justamente en las zonas fresadas de las rutas que atraviesan el distrito.

En ese sentido, tampoco podemos obviar que los tres accidentes graves ocurridos en los últimos tiempos en la ruta 31, dos de ellos fatales, sucedieron precisamente en el tramo de seis kilómetros fresado y nunca reparado por Pose SA.

 

En el caso que consideramos hoy, el «raspado» de la ruta realizado por Corredores Viales también se extiende por unos seis kilómetros (entre el 115 y el 121, aproximadamente).

 

El resultado, en ambos casos, fue el mismo: calzadas debilitadas por la extracción de material que, con el tiempo y el paso de los vehículos, se ha roto (en algunos lugares, de manera importante). Allí se suceden los siniestros viales.

 

EL DETALLE QUE DA VERGÜENZA AJENA

Hace ya varios meses que la ruta 188 fue fresada en el tramo de alrededor de 6 km que comienza en el kilómetro 115 y termina poco antes del cruce con la ruta 30. Este medio denunció en su oportunidad que esto no fue una tarea previa al reencarpetado (que jamás se hizo) sino una destrucción de la calzada con el exclusivo objeto de retirar material para vender obras en otra parte.

El tiempo, lamentablemente, nos ha dado la razón. La calzada sigue raspada; en muchos lugares la debilidad del escaso material existente ha derivado en la aparición de innumerables pozos, y la empresa se ha limitado a «bachear» algunos pocos sectores de los que destruyó meses atrás.

En este contexto es que no podemos entender sino como una actitud absolutamente desvergonzada que, en proximidades del acceso a Rafael Obligado, hayan colocado un radar.

Nadie puede desconocer, y los funcionarios del área menos que nadie, que la seguridad vial está fuertemente atada al buen estado de las rutas. Por ende, lo que suma el fresado, con la consecuente destrucción de la calzada, es inseguridad en el tránsito.

Que Corredores Viales, una sociedad anónima de capital 100 por ciento estatal, siga cobrando peaje para transitar por una ruta destruida y que, en el colmo de la desvergüenza, haya colocado un radar (con objetivos indudablemente recaudatorios) son indicios claros de que hay situaciones que ya no se pueden tolerar más.

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