“Gracias a todos ustedes por pertenecer a esta firma, a esta familia, que tanto me han dado, quiero acordarme de los que ya no están y de todos los amigos que dejé en el camino, y amigos entrañables como tu padre (refiriéndose a José María “Bocha” Fernández)”.
“Tengo 78 años de edad y sigo trabajando porque me siento bien y vuelvo a repetir por el gran aprecio que tiene la familia Cabodi hacia mi persona. Antes ser un vendedor de harina significaba que si hacías cliente a una panadería era prácticamente fiel para siempre, en cambio en la actualidad se modernizó todo y la competencia es muy grande”.
“Poder estar presente hoy en esta hermosa fiesta de los 170 años de Cabodi significa una felicidad y un orgullo impresionante”.
“Cuando ingresé al molino tenía 24 años y siempre recuerdo la figura de Don Julio Cabodi, una persona excepcional y la otra persona que ya mencioné, que nos habíamos hecho muy amigos, fue “Bocha” Fernández, era un ser adorable, querible, una persona de bien con todas las letras”.

Delfín Cabrejas con 78 años recibe de Pablo Fernández el reconocimiento a 55 años de trabajo en Molinos Cabodi

Delfín Cabrejas, vendedor de Harinas Cabodi en Capital Federal, es una persona muy querida por todo el molino