“Presupuesto multimillonario, sueldos por debajo de la línea de la pobreza y una planta política cada vez más grande”. Así encabezó el parte de prensa omitido por los concejales de Unión por la Patria, Ramiro Baguear, Sandra Sartelli y Corina Cuitiño, en una conferencia de prensa realizada el pasado jueves 14 del corriente

Conferencia de prensa de Unión por la Patria. Sandra Sartelli, Ramiro Baguear y Corina Cuitiño
El gobierno municipal por medio de sus concejales aprobó anoche el presupuesto 2024 con un total de $13.230 millones. El presupuesto percapita más alto de la región y uno de los más altos de la provincia de Buenos Aires. Superando ampliamente los $11.500 millones de Salto (32.629 habitantes) y los $10.900 millones de la ciudad de Colón (27.266 habitantes) superando hasta en casi un 60% el presupuesto percapita en comparación con las ciudades de similares características.
Pese a este súper presupuesto, el ejecutivo municipal dictaminó un aumento módico de sueldos para la planta de 929 empleados municipales que van a estar percibiendo en el mes de enero un básico mínimo de $102.000 indicando que, pese a antigüedades y horas extras, los empleados municipales van a estar cobrando por debajo de la línea de la pobreza dictaminado, fehacientemente, que tanto los funcionarios de Juntos por el Cambio como los concejales que los representan, admitieron y aprobaron tener una planta de trabajadores municipales que no van a poder alcanzar las necesidades mínimas pese a estar en una actividad registrada.
Y como si esto fuera poco el organigrama municipal es una verdadera vergüenza, creando la Secretaría de Desarrollo Humano y ampliando: la Secretaría de Hacienda, Secretaría de Desarrollo Social y Seguridad y Letrada, Secretaría de Salud, Secretaría de Espacios Públicos (incluye a Obras Sanitarias y Paseos Públicos); premiando a quienes no han hecho bien sus tareas con cargos aún mayores y como directores, implicando para la comunidad un suma estrafalaria de pesos más sin ninguna razón de ser.
A su vez, la precarización laboral no sólo queda soslayada en la planta permanente y temporaria, sino también en la actividad de las cooperativas que prestaron, y prestan, servicio para el estado municipal.
A saber: en este año que aún no culmina, las tres cooperativas recibieron montos por un total anual de más de $460 millones de pesos que fueron distribuidos a los cooperativistas sin saber, a ciencia cierta, que cantidad de trabajadores y trabajadores desempeñan actividades y que remuneración reciben por ellas.
Esta situación, muy poco clara y muy poco transparente, no hace más que poner un manto de dudas al respecto de los fondos destinados a realizar tareas que deberían ser asignadas por las áreas municipales que ya cuenta con su propio presupuesto. Este monto generoso bien podría ser utilizado, en su gran mayoría, para aumentar los índices salariales de los trabajadores municipales activos.
Por su parte, y en referencia a la asignación de partidas presupuestarias de las áreas pertinentes al organigrama municipal notamos que tanto la producción y la generación de trabajo, como el medio ambiente (tratamiento de residuos) son las dos áreas que quedaron en el olvido del esquema municipal.