Un día como hoy, 11 de abril de hace 62 años, un grupo de jóvenes entre los 16 y 24 años, transponíamos el portal de entrada a nuestra querida Escuela de Policía "Juan Vucetich", ubicada por entonces en las instalaciones del ferrocarril Roca, estación Tolosa del partido de La Plata. Con nuestros ojos bien abiertos, atraídos por la ansiedad, observábamos con asombro y curiosidad esa antigua edificación acondicionada, donde por espacio de dos largos años íbamos a recibir los conocimientos y la sabiduría de profesores de la talla del doctor Víctor Roberts Alcorta, prestigioso abogado y catedrático de la universidad nacional de La Plata, y tantos otros eminentes profesionales que componían el cuerpo docente de nuestro instituto madre. De allí, de ese lugar sagrado y caro a nuestros sentimientos, a partir del año 1941 fueron surgiendo una tras otra, las distintas promociones que diseminaron por el inmenso espacio geográfico de la provincia de Buenos Aires, centenares de oficiales de Policía que en su inmensa mayoría, prestigiaron a la institución. Lamentablemente ya nada queda de todo aquello y, con el devenir de la política y los cambios culturales, se fue dejando de lado la vocación, la excelencia académica y la formación profesional, para dar paso a una cada vez mayor demanda de la sociedad en el tema de la seguridad, que quienes tuvieron la responsabilidad política de la conducción de la fuerza para responder a esas demandas, no pudieron, no supieron o no quisieron llevar adelante medidas que las solucionen. Es por eso que no quería dejar pasar este día de recordación, para celebrarlo de esta manera con mis camaradas de promoción a los que dios nos concedió la gracia de poder hacerlo, y para los que ya han partido de este mundo terrenal, seguramente el señor los ha recogido en su seno para integrarlos al ejército que comanda nuestro santo patrono San Miguel arcángel, porque el alma de un Policía, aun en la eternidad, nunca muere.
GUILLERMO MIGUEL ADROVER - Comisario General (R)
