Desde hace varios años el joven Ariel Fulllana se encuentra inmerso dentro de los personajes de la música de nuestra tierra chica, desparramando su talento por la región y el país, fundamentalmente muy conocido por el tributo a Joaquín Sabina. Chispa tuvo la posibilidad de dialogar con él canta autor, que se estará presentando en los próximos días en Pizzería Macondo.

¿Cómo nació la pasión por la música?
“Cuando era muy chico, en la década del 90 fui a tomar clases con mí único profesor, el maestro Carlos Cabezón, por una cuestión económica le dije un día que no podía seguir yendo a las clases, y él me dijo: “lo único que lamento de todo esto es que vos no vas a tocar nunca más la guitarra”, esto indudablemente hizo huella en mí, y despertó mi orgullo. En el fondo creo que Carlos sabía lo que me estaba diciendo, y tenía razón, porque seguí aprendiendo y gracias a él, vuelvo a repetir, hoy estoy con la música”.
¿Porqué Sabina?
“Lo de Sabina arranca con un primo de Buenos Aires, que venía a visitarme, recuerdo que nos divertíamos mucho en las salidas y él me hacía escuchar a Sabina, Los Rolling Stone, además me enseñaba a editar y a tocar las canciones, y así fueron mis comienzos”.
“Después tuve la suerte de empezar a trabajar en una compañía de teatro, yo ya cantaba canciones de Sabina, viajé a España en el año 2004, y en los tiempos libres tocábamos en la calle. Cuando regreso a la Argentina me encuentro con un chico que tocaba en la estación de tren, nos pusimos a cantar. Tuve la suerte que a través de él, lo convocan en un bar que se llama “Peor para el Sol” (el nombre de una canción de Sabina), estaba en Cramer y Monroe, barrio Belgrano. A mi amigo le preguntaron si conocía a alguien que cante canciones Sabina, él cantaba canciones de Ricardo Arjona, ahí arranqué, mis inicios fueron en ese bar. El bar cerró y casualmente ahora el mismo dueño volvió abrir otro bar en Palermo y con mi amigo Roberto Mastroestefano volvimos a cantar, una linda sorpresa y alegría”.
¿Quiénes te acompañan con la música?
“Me acompañan el “Teli” Galeano, en la batería; Gustavo Rebuffo, en el bajo y Damián Pedraza en guitarra eléctrica, además tengo una banda en Buenos Aires que se ha desarmado un poco y la estoy rearmando, quienes son los que me acompañaran en la grabación del nuevo disco, es por una cuestión de comodidad, me gustaría que me acompañen los amigos de Rojas, pero es un presupuesto muy grande”.
¿Es tu primer disco?
“Oficialmente sí, también tengo un disquito grabado acá en Rojas, un DVD en vivo en Buenos Aires, pero oficialmente un disco con canciones mías, es la primera vez y saldrá este año”.
¿Cómo se va a llamar?
“La verdad es que no tengo el nombre, me gustaría que se llame “Cositas que…”, que es el nombre de una canción que compuse en el 2005, el disco tendrá 12 o 13 canciones mías, de las cuales serían doce con la banda y la restante solamente a piano y voz, o sea a manera acústica, es una canción que le escribí a Joaquín Sabina que se llama, “Hay Joaquín”. Hace un año que estoy trabajando y las maquetas, o sea las canciones con la forma grabadas. Anoche hablé con el baterista, el sábado 5 de mayo estaremos grabando la batería, sobre la base que está hecho, grabar el baterista con el bajista, agregar el teclado con la guitarra, por último las voces. Hay dos perlitas, dos invitados para grabar el disco que luego se los voy a estar diciendo, pero que son músicos muy importantes. Creo que va a salir un trabajo muy lindo”.
¿Contanos la experiencia del programa de Guido Kaczka en canal 13?

“Yo había ido un par de veces a canal 13 y en la convocatoria para el programa “Hacelo Feliz” que conduce Guido, el día que tuve que grabar fue muy largo, son jornadas agotadoras, pero por suerte me fue muy bien y la repercusión fue grandísima, especialmente a través de las redes sociales, en definitiva fue una muy linda experiencia que volvería a repetir, porque te abre muchas puertas y te da un renombre muy importante”.
¿Te estas presentando en Rojas?
“El viernes 20 en Macondo, en la pizzería de Matías Ojeda, ahí vamos a estar, nos hemos presentado varias veces, con canciones de Sabina, Calamaro, y un popurrí que tenemos armado con los chicos, con toda la banda de acá de Rojas”.
¿Se puede vivir de la música?
“Es mi idea, además de hacer mis shows también trabajo en una compañía de teatro que se llama, “Polillas Portillo”, con esto me va super bien, hace más de quince años que conozco a mi jefe y tenemos una excelente relación. Me gustaría solamente dedicarme a la música, no me quejo para nada, siento que estoy bendecido porque me fui con 80 pesos, la guitarra colgando de acá de Rojas. Pasé por muchos sacrificios, vendí relojes, alarmas, repartí diarios, fue en el 2001, un año recordado por todos por la dura crisis, y tuve la suerte que a través de la música empecé a conseguir trabajos más dignos y vivir de lo que verdaderamente amo en la vida. Porque todo el mundo piensa que los músicos somos vagos, o medio hippie, pero es muy difícil que te vaya bien”.