El negocio de la carne alternativa
El empresario Carlos Mario Laborde, conduce “CABAÑA EL HAREM”, y ha decido revalorizar el concepto que en la provincia tiene del sector ovino, apuntando a mejorar la genética ovina de razas netamente carniceras a nivel nacional e internacional.
Luego de haberse transformado en uno de los líderes del mercado de la carne vacuna, Carlos Mario Laborde apuesta aún más y se especializa en el sector ovino viajando a Nueva Zelanda, conociendo algunas de las mejores cabañas ovinas del mundo con genética de avanzada. Es así que en la actualidad, ha llevado a Cabaña El Harem, a estar preparada para albergar 46 animales de exposición, y contar con 300 madres reproductoras. Recientemente ha sido visitado por el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Ing. Jorge Elustondo, quien ha mostrado un grato interés en el desarrollo de este proyecto.

Carlos Mario Laborde en la entrada al laboratorio ABS en Nueva Zelanda
¿Cómo nació este proyecto?
“El proyecto comienza fines de 2016, estaba manteniendo una conversación con un amigo que tiene un frigorífico exportador; me comenta que se estaban abriendo las posibilidades de comercialización de carne vacuna con China, quien es uno de los mayores consumidores a nivel mundial de alimentos. Entonces fue en ese instante, donde me di cuenta de que tenía q ser parte del negocio del ovino, ya que consideré que se iba a precisar una carne alternativa, era lógico que el precio de la carne vacuna iba a subir considerablemente.-“
“Hay que tener en cuenta que hoy tenemos el pollo y el cerdo instalados en el mercado, hay que incorporar una tercer carne alternativa que será la carne ovina”.
“Es por todo esto que decido embarcarme en este proyecto, entiendo que la Provincia de Buenos Aires es una provincia donde el mercado de la cría ovina no está desarrollado, y que lo que estaba faltando era comenzar a brindarles a los productores genética para que puedan producir la carne que va a ser demandada en la góndola. Por este motivo, arrancamos en el primer eslabón de la cadena, y nos propusimos producir genética para brindarla a los productores locales, regionales, provinciales y nacionales inclusive. Vuelvo a repetirte que la primera idea fue: comencemos con el primer eslabón de la cadena y terminemos en la góndola, generando la tercer carne alternativa que puede llegar a tener en juego a un mediano plazo”.

El último viernes visitaron el establecimiento, el Ministro Elustondo junto a Rossi y Ford
“Estamos teniendo mucho apoyo desde el gobierno local y provincial; además se le está dando mucha difusión a la producción de ovinos en la Provincia de Buenos Aires, es realmente un negocio muy incitante, me ha pasado de estar con productores que desconocían el negocio y cuando te pones a charlar, en unos pocos días empiezan a invertir y nos llaman para comprarnos genética y producir ovinos”.
“Lo que uno se da cuenta es que producir ovinos en esta provincia nunca se vio como una unidad de negocio. Lo que sí este concepto cambia rápidamente, cuando el productor comprende que es un negocio productivo rentable. Hoy por hoy creo que esta actividad es más rentables que producir vacunos, cerdos y algunos cultivos. Me explico, con un buen manejo de majada, en una superficie muy pequeña, la utilidad por ha. es superior a algunos otros tipo de producción”.
“Cabaña El Harem, desarrolló un sistema distinto e inusual de comercialización. Te cuento que consiste en contratos, mediante los cuales entregamos genética o núcleos genéticos y los cobramos con producción de carne. Esto porque apuntamos a fomentar la producción del ovino, y para serte sincero, estamos contentos porque este sistema de comercialización está andando muy bien”.

Foto tomada con el drone de la Cabaña El harem sobre Ruta Provincial 31
El proyecto en etapas
“Dividimos el proyecto en tres etapas, la primera etapa consistió en la construcción de la cabaña (instalación de agua, los refugios para los animales, alambre perimetral a todo el predio por los animales depredadores y por seguridad, la construcción de la entrada y el frente a la cabaña; además la construcción de la veterinaria y sala de alimentos y un lugar destinado para bañar las ovejas que van a exposición). Estamos dando curso a la segunda etapa que sería la construcción del laboratorio, estuve hace unos días atrás en Nueva Zelanda y compré algunas máquinas. Ahí surge la parte nueva del proyecto, hicimos una incorporación de genética de Nueva Zelanda que hacía tiempo que acá no llegaba. He estado en contacto con una empresa neozelandesa, es una multinacional de producción de genética, donde ellos nos propusieron hacer un contrato de sucursal y vender genética desde Nueva Zelanda. Estuvieron muy interesados y terminamos firmando un contrato de sucursal en NZ, y ya hicimos ventas desde Nueva Zelanda, a mercados que desde Argentina por cuestiones de protocolo sanitario no podríamos llegar. Argentina está muy limitada al comercio exterior en cuanto a ovinos, solo tenemos protocolo vigente con lo que es Mercosur (Brasil Uruguay y Paraguay)”.
“Desde Nueva Zelanda pudimos hacer negociaciones con China, y con otros países de Centroamérica, estamos en negociaciones porque desde la Argentina no lo podemos hacer. Entonces para cubrir el mercado internacional, ya que la demanda es muchísima, tuvimos que hacer ese contrato de sucursal en Nueva Zelanda, con esta empresa que a posteriori estipulamos que quizás seamos su representante en la Argentina, ya que ellos no han desembarcado en nuestro país todavía”.
“Para luego terminar como segundo eslabón de la cadena, la idea es la construcción de un ciclo 2 para procesar todos esos animales que nosotros vayamos recolectando como medio de pago de la venta de la genética, poder procesarlos en una planta y ubicarlos en el mercado interno”.
“Y como tercer eslabón están faltando frigoríficos mataderos, la idea es ver si podemos habilitar uno cercano o la construcción de uno para animales pequeños, y así cerrar el círculo, haciendo una integración vertical con el ovino, como se hace hoy con el pollo”.
“En el medio vienen las alternativas de buscar diferentes multiplicadores genéticos, estoy trabajando con un productor muy grande de hacienda en nuestra ciudad, estamos en una charla para hacer multiplicador genético desde nuestra cabaña, donde él pondría las madres y nosotros toda la biotecnología, haríamos los embriones en la cabaña y los implantaríamos en sus madres: para que esto sea exponencial y logremos cubrir la demanda que hoy está no está cubierta”.
“La idea es empezar con biotecnología, ya estamos trabajando con veterinarios de Rojas, con el Dr. Martín Mendi, que estuvo en INTA Bariloche haciendo cursos, sobre extracción de semen e inseminación artificial, vitrificación de embriones y transferencia embrionaria. Ya eso lo tenemos junto a otro médico veterinario de Pergamino, el Dr. José Vichara, también estamos trabajando con una Biotegnologa de Junín, y con una Bióloga de Buenos Aires. Esto es para que el crecimiento de las majadas sea exponencial y poder responder a los productores que nos están llamando todos los días”.
“Es una actividad que está todo por hacer, que falta desarrollarse mucho, pero que día a día es impresionante el crecimiento de la producción y el consumo de carne ovina. También incorporamos un Full Track para fomentar el consumo de carne ovina en las diferentes exposiciones de las cuales vamos a participar”.

La Cabaña por dentro, 46 ovinos es la capacidad de almacenaje
Lo que viene
“Para el mes de junio estamos esperando un ejemplar macho de Nueva Zelanda, es el ejemplar mejor ranqueado que tiene la mejor cabaña de NZ., ellos trabajan mucho con números, a los cuales lo llaman DEPs (Diferencia Esperadas de Progenie), me deja saber a mí cuanto mejor va a ser el hijo de ese animal. También en la renovación genética permanente, aplican mucho la biotecnología en la genética animal. Lo que traté de hacer en mi viaje a Nueva Zelanda fue abrir la cabeza, entonces ahí fui donde di con una de las mejores cabañas, The Hampshire, que es la raza que estamos haciendo nosotros acá, mediante una larga negociación, porque ellos no querían venderlo al animal, logré convencerlos de que me vendan su mejor macho, para traerlo a la Argentina a fines de junio”.
“Para fines de junio también estaré viajando a Inglaterra para ver cabañas de allá, vamos a Edimburgo, Gales y Escocia, para ver que podemos aprender y traer nuevos conocimientos. Ellos son los pioneros de la raza, están trabajando muy firme, con mucha tecnología aplicada.

Majada de hembras madres puras PP
¿Es este tipo de proyectos uno de los pioneros en la Argentina?
“En Argentina hay varias cabañas, inclusive una Asociación denominada Hampshire Down, a la cual ya pertenecemos como socios. En Hampshire Down no hay ninguna cabaña que tenga un proyecto desarrollado de esta manera, pero si hay muy buenas cabañas, muy buenos lugares con buena genética. Cabaña el Harem va a ser la única cabaña de raza Hampshire Down que va a tener su laboratorio propio, donde vamos a hacer inseminación, transferencia de embriones, vitrificaciones de embriones”.
“La idea del laboratorio es de aplicarlo con otras razas, hay una posibilidad muy interesante de ingresar una raza nueva al país, que existe solamente en dos países del mundo y hay probabilidades de traerlas en 2020 por cuestiones de protocolo, es una raza totalmente híbrida y que se va a usar como macho terminal para producir carne. Hago especial énfasis a la Biotecnología aplicada a la genética porque con la Biotecnología el crecimiento es exponencial, mucho más rápido para poder satisfacer la demanda de los productores”.
“El período de gestación de un ovino son cinco meses, y a los tres meses se desteta el cordero y ahí ya queda la madre libre para ser cubierta nuevamente. Pero aplicando Biotecnología, de una preñez, se calculan aproximadamente cinco embriones por lavado, vale decir que por la vía normal nace un cordero en 5 meses, y si aplicamos Biotecnología obtenemos cinco embriones cada veinte días y así sucesivamente. Esto aplicado en un cierto número de madres permite generar una gran cantidad de embriones y al poder implantarlos en varias receptoras, logramos que el crecimiento sea exponencial”.
¿Seguramente este proyecto será generador de puestos de trabajo?
“Seguramente que sí, a medida que el proyecto vaya creciendo en el tiempo, creo que es muy importante para nuestra ciudad”.