Incalificables y lamentables hechos fueron los ocurridos en el Club de Pescadores, con la rotura de bancos. Esta situación fue descubierta en el transcurso de la semana pasada, por quienes vienen recuperando el magnífico predio desde la Comisión Municipal de Karting, junto al trabajo diario del equipo de operarios de la Dirección Municipal de Deportes.
La impotencia que causan actos de esta índole, seguramente que no detendrán el trabajo de este grupo de rojenses que está poniendo de pie nuevamente un lugar que potencia las posibilidades de posicionar mejor a nuestra ciudad tanto en el plano deportivo como turístico.
La pregunta es hasta cuándo, porque cuando no es el destrozo de las instalaciones de un club, como en este caso, es la pintada de algún monumento histórico o también robo, como lo sufrieron hace pocos meses los clubes Juventud y Boca Juniors; la verdad que es una lástima porque mantener una institución se ha puesto cuesta arriba, encima si te rompen todo, es imposible que puedan crecer. Ya pasa por la seguridad, esto es una cuestión cultural y hasta que no mejoremos como sociedad van a continuar sucediéndose hechos como este.

