Entrevistamos a Daniel Fiorabanti y Romina Vezzoni, fundadores de Alfajores Artesanales Donatto

Romina Vezzoni y Daniel Fiorabanti, propietarios de Alfajores Donatto
Daniel Fiorabanti y Romina Vezonni son los responsables de un emprendimiento hecho realidad: Alfajores Artesanales Donatto. En épocas tan difíciles como la que nos toca vivir, es un soplo de aire fresco ver cómo el trabajo, la producción, todo como fruto del ingenio, de la iniciativa y del amor, crecen y dan frutos. Chispa lo entrevistó, y Daniel y Romina respondían lo siguiente:
–Para empezar, contanos cómo nació el proyecto de alfajores artesanales Donato. ¿Qué los inspiró a comenzar esta aventura y por qué eligieron el nombre Donatto?
–Bueno, todo comenzó cuando mi esposa y yo trabajábamos en una estación de servicios. Queríamos emprender algo adicional, como tantos otros. Así que surgió la idea de hacer alfajores, aunque no sabíamos mucho al principio. Investigamos recetas en internet, las fuimos modificando y probando con la familia. Poco a poco, fuimos mejorando la receta y buscando maneras de hacer un mejor alfajor. En cuanto al nombre, cuando nos inscribimos en bromatología, necesitábamos un nombre y un día apareció un perro llamado Donatto. Nos volvió locos, y para recordarlo decidimos ponerle ese nombre al emprendimiento. Así quedó, fue una elección inspirada en una mascota.
–Muy interesante, cómo una mascota puede influir en las decisiones. Ahora hablemos de la variedad de productos. Donatto no se limita solo a los alfajores, ¿verdad?
–Correcto. Desde que inauguramos el local, hemos ampliado nuestra oferta. Contamos con 13 sabores diferentes de alfajores, con una mezcla de clásicos y sabores premium. Además, ofrecemos conos de distintos sabores y hemos lanzado barras de chocolate de 100 gramos. También estamos planeando agregar alfajores helados y más productos a medida que avancemos.
–Eso suena delicioso y diverso. Hablando de expansión, ¿han considerado llevar Donatto a otras ciudades?
–Sí, estamos presentes en lugares como Colón, Carabelas y Pergamino. Queremos expandirnos más, pero dado que hacemos todo de manera artesanal, la producción es un desafío. Además, estamos pensando en invertir en maquinaria, pero los costos están bastante altos en la actualidad.
–Tuvieron una experiencia en la Fiesta Nacional del Alfajor el año pasado. ¿Podés contarnos cómo fue esa vivencia?
–Fue una experiencia increíble. Recibimos una invitación para participar en la fiesta, y aunque implicó mucho esfuerzo, valió la pena. Conocimos a muchas personas del mismo rubro, hicimos contactos y compartimos ideas. Aunque fue agotador, ya que duraba todo el día, nos dejó recuerdos invaluables y nuevos conocimientos.
–Definitivamente, suena como una oportunidad valiosa. Por último, hablemos de la apertura de su local propio en Rojas. ¿Cómo surgió la idea y cómo ha sido la respuesta de la comunidad?
–Habíamos querido tener nuestro propio local por un tiempo, pero las circunstancias del país lo complicaban. Finalmente, este año nos animamos y abrimos el local el 7 de julio. Fue un esfuerzo en conjunto, arreglamos y equipamos todo nosotros mismos. La respuesta ha sido muy positiva; estamos muy contentos con la aceptación que ha tenido. Nos da la oportunidad de mostrar todos nuestros productos y brindar un recuerdo de Rojas a quienes nos visitan.
–Esa es una gran iniciativa. ¡Felicidades por el éxito hasta ahora y gracias por compartir su historia, Dani y Romi!
–Gracias a vos, Carlos, por darme la oportunidad de contar nuestra historia. Estamos emocionados por lo que está por venir para Donatto.
–Recordemos que Donatto ofrece mucho más que simples alfajores. Los que visitan Rojas, no olviden pasar por el local y disfrutar de estos productos artesanales únicos...
–Exactamente, los esperamos con los brazos abiertos en Donatto.

El interior del local de Alfajores Donatto en calle Irigoyen, casi esquina Presidente Perón








