En el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), Chispa siempre le dedicó un importante espacio, destacando distintas personalidades del quehacer rojense en diferentes actividades o rubros.
Pero este año en el cual todavía nuestra hoja no está en la calle, me puse a reflexionar y pensar en cual o a que mujer le podría dedicar unas líneas para homenajearlas en esta fecha tan especial y lo quisiera hacer con dos personas a las cuales amé y amo mucho.
En primer lugar, a mi madre, Norma Noelia, que tuvo que dejar este mundo con tan solo 33 años, por un coma diabético. Nacida de una familia muy humilde, su mamá, Doña María Lucero (incansable trabajadora de fábrica Almar, dio todo en su vida, no se dejó nada, pura entrega, humildad y mucho amor por sus seres queridos).
Volviendo a mi madre, la pude disfrutar muy poco tiempo, pero fue ella la que me marcó para siempre, me dejó lo más importante: valores, dignidad y respeto por la gente; trabajo, esfuerzo y humildad.
Y por último a mi amada esposa Claudia, que puedo decir de ella, todos los adjetivos calificativos: esperanza, optimismo, trabajo, responsabilidad, simpleza, compromiso, lealtad y mucho amor por sus hijos y su familia.
En el Día Internacional de la Mujer les quiero decir que las amo y un gracias infinito por todo lo que me han brindado; para mí son las mejores mujeres del mundo …
Además aprovecho el espacio para saludar a todas las mujeres que salen día a día a luchar por hacer de este mundo, un mundo mejor, sin hacer daño y perjudicar al otro.
Carlos Z.






