El presidente de la Rural de Rojas, una de las nueve «rebeldes» del norte bonaerense, habló sobre las perspectivas de la producción agropecuaria condicionada por el clima, por decisiones político–económicas y por lo que consideró acciones ineficaces de las entidades representativas del sector. También se refirió al entredicho con Syngenta y a la renuncia del gerente cuestionado, y puso de manifiesto el peligro que la falta de agua puede ocasionar, inclusive, para el abastecimiento a las ciudades

Ing. Alberto del Solar Dorrego
En el norte de la provincia de Buenos Aires se ha constituido un bloque de «sociedades rurales rebeldes», muy críticas de la manera en que la Mesa de Enlace viabiliza los reclamos del sector. Una de ellas es la de Rojas, cuyo presidente, Alberto del Solar Dorrego, brindó un completo panorama de situación sobre los condicionamientos que hoy enfrenta la producción agropecuaria: el clima, ciertas decisiones político–económicas y lo que considera «acciones ineficaces» por parte de las entidades representativas.
EL CLIMA
Explicó el ingeniero que «la lluvia de este sábado fue la primera con un milimetraje aceptable desde el 25 de mayo de este año (luego llegaría la del martes), por lo cual hay una situación muy comprometida para los cultivos de invierno. Mucha gente ya soltó a la hacienda a pastorear el trigo, ante la falta de pasto. Pero lo más preocupante es que la napa freática ha bajado prácticamente al doble de la profundidad que tiene normalmente. En el partido de Rojas lo normal es encontrarla a los tres o cuatro metros, y hoy está superando los siete u ocho metros. Esto significa que el perfil del suelo no tiene absolutamente nada de reservas de agua. Entonces, si no llueve todas las semanas, cuando haya un lapso más prolongado sin lluvias los cultivos pueden sufrir tremendamente, sobre todo entrando en un período de calor».
«A la situación la veo muy complicada, independientemente de que empiece a llover. Gente de Salto que se ocupa de estudios meteorológicos calcula que las necesidades, para restablecer la "capacidad de campo" (suelo con la humedad necesaria para que las raíces puedan profundizar y las plantas contar con una respuesta razonable), son lluvias de unos setecientos milímetros. Y la perspectiva no es buena porque La Niña no afloja, hay oscilaciones en la Antártida y en Asia, y todo eso está provocando sequía de largo plazo», añadió, recordando que «el año pasado hubo una situación distinta, porque en la campaña gruesa empezó a llover regularmente y el perfil se fue normalizando».
«La situación no podría ser peor. Muchos están pensando ya en no sembrar, y esto produce también otro efecto: el maíz en fecha, sembrado a fines de agosto, ya está perdido. Muchos hablan de "un maíz de segunda" que en realidad es de siembra diferida a diciembre, pero yo creo que con estas condiciones de perfil de suelo, no tiene ninguna chance. Ninguna. Y todo esto provoca otro problema más grave: que la gente se va a volcar a hacer soja, y así no tendremos gramíneas que son las que aportan mucho rastrojo al suelo y hacen que se equilibren los años de agricultura. Si volvemos a tener que hacer soja en todos los lotes, la falta de acumulación de material orgánico se va a notar», expresó el ingeniero Del Solar Dorrego.
Otro problema que mencionó el profesional es que «los suelos se han compactado terriblemente. Cualquier persona puede advertirlo al hacer un pozo con la pala. El suelo está durísimo, parece cemento, y así las raíces no pueden profundizar. Entonces, se limita la cantidad de agua y de nutrientes que la planta puede tomar del suelo. Es como si estuviera en una maceta. En conclusión: estamos en un año horriblemente complicado».
LAS CAUSAS DE LA SEQUÍA
Alberto del Solar Dorrego estimó que «muchos van a culpar por todos estos problemas al cambio climático; pero yo tengo una teoría, compartida por muchos e inclusive reconocida en libros, y es que estas sequías son recurrentes y tienen antecedentes en el siglo XVIII y XIX. Hubo momentos en que llegaron a perderse un millón de cabezas de ganado en la provincia de Buenos Aires, y otro en los que la propia gente moría de sed. Estos ciclos son recurrentes, y muchas veces lo que haga el hombre no tiene nada que ver; hay aspectos meteorológicos, naturales, por los que algunos culpan al cambio climático olvidándose de la historia meteorológica del mundo».
«Si miramos la agenda 2030 de las Naciones Unidas, mencionando al cambio climático culpan a países como la Argentina, que no están industrializados y no afectan la capa de ozono, y no permiten hacer ganadería, cosas así. Mientras, países industrializados como China, Rusia, India, Estados Unidos, Europa, causan problemas enormes con el dióxido de carbono en la atmósfera», agregó.
LA CUESTIÓN ECONÓMICA
Del Solar Dorrego mencionó que «el gobierno se reunió de urgencia con la Mesa de Enlace, y ofreció una ayuda económica complicadísima, que tiene que ver con la cantidad de hectáreas que uno tiene y otras cosas, para dar un bono no retornable y así asegurarse la siembra. Esto en cierta manera es altamente criticable, porque te están dando poco en relación con lo que te sacan. Sería preferible que no te sacaran. Entonces, que la Mesa de Enlace acepte esto, a las nueve rurales del norte nos parece una situación indigna».
«Nosotros consideramos que se llegó a un punto en que el diálogo es unidireccional. Van a tomar un café, el gobierno no escucha, hace lo que quiere y los reclamos quedan en el aire. Algunos dicen que "siempre hay que sentarse a dialogar", pero ¿hasta qué punto? Cuando el diálogo es inútil no vale la pena perder el tiempo; es una forma de que nos tomen por tontos.
LA DECLARACION DE EMERGENCIA
Alberto del Solar Dorrego informó que, luego de que la Rural de Rojas solicitara por nota al intendente la reunión de la Comisión de Emergencia Agropecuaria, el tema fue derivado al secretario municipal de Producción, Hernán Quintana, quien convocó al encuentro finalmente realizado el miércoles de la semana pasada en el centro cultural Sabato.
Como fruto de este encuentro fue redactada la solicitud oficial de declaración de emergencia, ya elevada al gobierno provincial.
«Salto lo hizo diez días antes que nosotros y la provincia ya les otorgó la emergencia. Es decir, las están otorgando. El tema es que las ventajas que uno puede tener con esto son relativas, pero lo más importante es que se sepa que hay una situación tremendamente complicada en el partido de Rojas. La utilidad es relativa, como la de que te difieran los impuestos y tengas que pagarlos más adelante, o de que te den alguna prórroga en el banco. Lo principal es que Rojas figure en la emergencia».
EL ENTREDICHO CON SYNGENTA
Las nueve «rurales rebeldes» del norte de la provincia de Buenos Aires enviaron hace algunas semanas una carta a la casa central de Syngenta, en Suiza, escrita en inglés y denunciando que el gerente de la firma en Argentina, Antonio Aracre, «estaba tomando actitudes políticas que no se condecían con las necesidades del campo», sostuvo Del Solar Dorrego. «Estaba a favor del "impuesto a la riqueza", entró a tallar políticamente al punto en que las personas que compramos los productos de Syngenta nos veíamos afectados. Entonces, pensamos que por qué íbamos a comprar esos productos cuando su gerente opinaba cosas que realmente nos afectan; principalmente con las retenciones».
«Mucha gente, inclusive periodistas agropecuarios de fuste, salieron a decir que era una pavada lo que hicimos. Pero lo concreto es que hace unos quince días Aracre renunció a Syngenta y dijo que se va a dedicar a la política».
LAS «RURALES REBELDES»
Las nueve sociedades rurales del norte de la provincia de Buenos Aires catalogadas como «rebeldes» son las de Pergamino, Salto, Arrecifes, San Antonio de Areco, Baradero, San Pedro, Capitán Sarmiento, Rojas y Colón.
«Las rurales del norte estamos trabajando mucho; está al salir un comunicado sobre esta resolución que ha aceptado la Mesa de Enlace por parte del gobierno para incentivar la próxima siembra. Por más que la incentiven, si el suelo está seco no hay nada que hacer. En Rojas están todos los trabajos totalmente parados, y es probable que muchos sigan así. La situación en Rojas es muy grave, y si le sumamos cómo está la economía del país, con un siete por ciento mensual de inflación, estamos ante una complicación muy seria y en corto plazo de la cadena de pagos. El panorama, peor, no puede ser. Aún si lloviera ochenta milímetros, eso banca un cultivo quince días. ¿Y después? No hay agua abajo. Hay que pensar en lo que pasa debajo de la superficie; es lo que nos tiene mal».
¿PELIGRA EL ABASTECIMIENTO A LAS CIUDADES?
La depresión del acuífero, el descenso de las napas y la falta de agua en general ha puesto en peligro, inclusive, al abastecimiento en las ciudades; y Rojas no es una excepción.
Del Solar Dorrego afirmó tener noticias de que a algunos establecimientos rurales grandes de nuestro distrito ha llegado la exigencia de «parar los riegos». Recordó el conflicto ocurrido hace alrededor de quince años, «cuando Rojas se quedó sin agua y los intendentes se pusieron "en pie de guerra" para que les permitieran controlar el riego (algo que no ocurrió). Una sobrecarga del acuífero puede producir hondonadas capaces de sacar de servicio a algunos pozos de extracción. Está claro que el problema no es sólo para la agricultura. Hay que tener cuidado con esto, con el futuro de las ciudades».

Una de las nueve rurales rebeldes del norte bonaerense, la de Rojas