Consiste en distribuir contenedores en los que la comunidad arroja las bolsitas, que luego son vaciados directamente en el camión compactador. La experiencia comenzó en el microcentro y otros pocos lugares, pero la intención es ir ampliándola gradualmente hasta cubrir a toda la ciudad, aportando salubridad pública y seguridad a los recolectores

La municipalidad puso en marcha un nuevo sistema de recolección de residuos
La municipalidad puso en marcha un nuevo sistema de recolección de residuos que implica la distribución de contenedores en los que la población debe arrojar la bolsita (sólo con desechos domiciliarios) y luego un camión para y recoge los desperdicios mediante el volcado del recipiente.
El anuncio fue efectuado hace algunos días por el secretario municial de Obras y Servicios Públicos, Daniel Boyeras; por el director de Servicios Urbanos, Germán Oltra y por el secretario de Medio Ambiente, Ezequiel Restaine.
Según se informó, la implementación del nuevo sistema será gradual. En principio fueron colocados cuarenta contenedores, lo cual insumió una inversión de unos veinte millones de pesos realizada con recursos de las arcas municipales. Tal inversión fue destinada en parte a la compra de elementos de vestimenta, calzado y seguridad para los recolectores.
El sistema comenzó a utilizarse en el microcentro y otros pocos sectores aledaños, pero irá reemplazando progresivamente al modo tradicional de recolección, aportando mayor seguridad a los trabajadores y limpieza a la ciudad.
Las autoridades remarcaron que este sistema está diseñado únicamente para los residuos domiciliarios, y solicitaron a la comunidad que evite arrojar escombros, restos de poda o de animales, elementos electrónicos y cosas por el estilo en los contenedores.
Para esos casos continuará utilizándose el sistema de volquetes o la tradicional recolección de montículos en caso de que no superen el metro cúbico.
Según consideró Boyeras, el nuevo sistema ofrece «la posibilidad de mejorar las condiciones de trabajo del personal que tiene que hacer esta tarea de recolección, con un nuevo sistema que está preparado para izar y volcar contenedores. Se han incorporado en esta etapa cuarenta contenedores, que se van a ubicar en lugares estratégicos de la ciudad».
«Estos contenedores están destinados a la disposición de los residuos sólidos urbanos, es decir la bolsita, y no tiene nada que ver con los montículos, que van por otro carril», enfatizó Boyeras.
Estimó «muy importante» a esta experiencia y la consideró «capaz de transformar una realidad, que seguramente va a requerir no sólo de inversiones por parte de la municipalidad, sino también de empezar a generar un cambio de hábitos».
Dijo luego el funcionario que «la intención es ampliar la cantidad de contenedores para que deje de existir el sistema de recolección tradicional» y sostuvo que «hay que limpiarlos, por lo que periódicamente se van a retirar de la vía pública y se van a lavar en el corralón; se les va a hacer una higiene con hidrolavado y un líquido especial de desinfección para que no generen olor».
A su turno, Germán Oltra precisó que «la inversión es superior a los veinte millones de pesos entre el camión compactador, los contenedores y la vestimenta de los empleados», y Ezequiel Restaine manifestó que «la separación en origen de los residuos sólidos es la primera etapa, y ahora viene la educación; el cincuenta por ciento de la basura es orgánica, y es fundamental la separación porque se va a reducir mucho lo que llegará al lugar de disposición final».




