Fabio Pieters. “Me quedó la espina de poder retirarme en Newbery, mi sueño era jugar junto a mi amigo Marcelo Marengo y mi hijo Gonzalo”

Fabio Ariel Pieters, nació futbolísticamente en Jorge Newbery, sus primeros pasos en AFA los dio en el Club Lanús, para dar el salto a Los  Andes, Estudiantes de La Plata, Defensores de Belgrano, Hapoel Petah Tikva de Israel, Gimnasia y Esgrima de Jujuy, San Martín de Tucumán y Talleres de Córdoba, como destino final. Fue uno de esos jugadores que desde el silencio y de muy bajo perfil, supo darle forma a una carrera profesional excelente, por ejemplo el ascenso del “Mil Rayitas” lo catapultó para siempre en el corazón de los hinchas del club de Lomas de Zamora, siendo el autor del golazo del ascenso a Primera “A” en 2000. También fue seleccionado por Pekerman a la Selección Juvenil; jugó internacionalmente en el Hapoel de Israel. En 2013 regresó a su ciudad natal para dirigir la institución de barrio Progreso para dirigir primera, en este último tiempo haciéndose cargo de las divisiones formativas. Fabio Pieters ha sido uno de los jugadores que nos han representado muy bien a los rojenses, fundamentalmente por lo que ha significado como profesional en sus cuidados fuera y dentro de una cancha de fútbol, un verdadero ejemplo a seguir por los más jóvenes

 

Fabio Ariel Pieters, nació futbolísticamente en Jorge Newbery, sus primeros pasos en AFA los dio en el Club Lanús, para dar el salto a Los  Andes, Estudiantes de La Plata, Defensores de Belgrano

 

Datos Personales. Fabio Ariel Pieters; nació el 3 de julio de 1978; padres: Susana Feliú y Oscar Pieters; hermanas: Carina y María Eugenia; esposa: María Laura Valdez; hijos: Gonzalo, Tomás y Velentín. 

 

¿Cómo te diste cuenta o como nació la pasión por el fútbol?

“Me di cuenta de chiquito porque lo único que me gustaba hacer rea jugar a la pelota, jugaba mucho en el patio de mi casa, hasta que mi viejo me llevó al club, siempre tuve en la cabeza que iba a ser jugador de fútbol. Cuando me tocó ir a Lanús se me cruzaron varios interrogantes, principalmente si iba aguantar estar lejos de casa y realizar semejante sacrificio, pero vuelvo a repetir en mi cabeza estaba jugar a la pelota y así que esas gansa me llevaron a poder realizar una carrera”.

 

¿Naciste en la cantera de Jorge Newbery, como fueron tus primeros pasos por la escuelita, quienes te dirigieron?

“Sí nací ene Jorge Newbery, mi padre siempre me cuenta que me llevó a otro club, pro que no me gustó porque el técnico no me trató bien y terminé en el rojinegro, todo eso fue cuando tenía tan solo cuatro añitos. En verdad me dirigió mucho mi viejo junto al Gallego López, Mauricio Dellabianca, Miguel Layacona, José Savi, Omar Mirabet y Fito Ford (que me subía a jugar dos categorías más grandes); de todos aprendí un poco, pero sin dudas al que más tiempo tuve como entrenador en la escuelita fue a mi padre, del cual aprendí mucho y sus concejos me sirvieron para formarme como jugador y persona”. 

 

¿En divisiones inferiores que recuerdos tenes y quienes integraban la categoría 1978?

“Tengo los mejores recuerdos de la escuelita de Fútbol “Aroldo Sartori”, cuando jugábamos la LIFUPE de Pergamino, los encuentro con Provincial de esa ciudad, porque es la que me formó, me tocó integrar la Categoría 1978 con jugadores que han jugado en el fútbol local como: Fabio Polly, Marcelo Marengo, Martín Motino, Maximiliano Álvarez, Guido García que rea clase 1979, pero jugaba con nosotros, junto a otros compañeros que formamos una división muy linda, compartimos varios años juntos, inclusive ganando varios torneos de la Liga de Pergamino, como así también en las divisiones inferiores de la Liga de Rojas”.

 

¿A qué edad te fuiste a probar a Lanús y en qué año empezaste a jugar en AFA?

“Me fui a probar en 1993 viajamos con Newbery, antes tuve una prueba en San Lorenzo, soy hincha de San Lorenzo y había quedado, y como en Lanús me daban la pensión y San Lorenzo no, decidimos quedarnos con la propuesta del granate, además los hermanos Mirabet y Sebastián Bini habían sido incorporados en Lanús y entre todos los rojenses se nos hacía más llevadera la estancia en la pensión y eso fue muy importante para la decisión final. Empecé a jugar en 1994 pensando que se me iba a ser difícil jugar allá, porque uno viene desde el interior y la categoría estaba formada, pero gracias a Dios pude desde el primer partido jugar y poder hacer las inferiores de la mejor manera. La verdad que la formación que me quedó del Club Lanús fue ejemplar, hasta el día de hoy lo sigue siendo, si bien no tuve la posibilidad de destacarme, hoy cuando voy al club, conozco a casi todos los que están trabajando ahí y guardo el mejor recuerdo porque en Lanús me formé como profesional”.

 

¿Cómo fueron esos años en la pensión de Lanús?

“Los años en la pensión fueron difíciles, no era un lugar agradable, dejaba mucho que desear, si bien era catalogada en aquel momento como la de las mejorcitas, a comparación de los que son las pensiones de los clubes en la actualidad, pero las ganas de jugar ahí que tenía, las ganas de jugar en primera, las ganas de ser jugador de fútbol profesional, estaban por sobre todas las dificultades que atravesaba y sin dudas taparon todas esas cosas. No me puedo quejar de nada, pero el sacrificio es muy grande, hoy lo vivo con mi hijo Tomás que está probando suerte en Rosario Central, pero si tenes un sueño y lo queres cumplir hay que pasar por todos esos caminos”.  

 

¿Cuándo debutante profesionalmente, que recordas de aquel partido?

“Debuté en abril de 1998, un partido Lanús 3 – Gimnasia y Tiro de Salta 0; los tres goles los convirtió Gustavo Bartelt, en ese campeonato salió goleador del torneo. Me tocó ingresar en el segundo tiempo”.

 

¿En 1999 pasaste de Lanús a Los Andes, en el mil rayitas convertiste el golazo del ascenso; dónde más jugaste?

“Antes de comenzar a contar mi trayectoria como profesional, en el 1998 José Néstor Pekerman me llevó a la Selección Argentina Sub 21, y tuve la posibilidad de ir a jugar un partido a Japón”.

“En 1999 cuando llegó Mario Zanabria medio que quedé relegado y decidí irme a préstamo a Los Andes, donde tuvimos la oportunidad de lograr el ascenso a Primera A, justo al año siguiente Lanús me dejó libre, no tenía que volver y ahí comenzó mi carrera como jugador libre. Jugué en Los Andes ascendimos, después partí para Estudiantes de La Plata, estuve dos años, de los cuales tuve un año bueno y un año donde no me toco jugar mucho, pero me sirvió de experiencia para aprender de ese lado. Volví a Los Andes, pasé por Defensores de Belgrano todo en Nacional B; me tocó la oportunidad de viajar a Israel a jugar, me gustó, pero en el regreso cuando estaba de vacaciones me salió la posibilidad de ir a jugar a Gimnasia de Jujuy en Primera División, no lo dudé porque era una de mis metas volver a jugar en la A de Argentina. Recuerdo que estaba Mario Gómez como DT y el ayudante me habían tenido en Lanús y creo que no me equivoqué, porque fue mi mejor época futbolística con 26 años de edad, el tiempo justo de futbolista, la aproveché junto a mi familia, y guardo los mejores recuerdos de Jujuy. Después de Gimnasia decidí irme por la operación de la cadera, rea una etapa cerrada y me fui a San Martín de Tucumán, donde estuve un año y luego me tocó vestir la camiseta de Talleres de Córdoba. Dejé de jugar por la lesión, después volví a intentar jugar en Sarmiento de Junín, pero la pierna ya no me dejaba desenvolverme con normalidad y en 2012 se terminó mi carrera como futbolista”.         

 

¿En 2013 regresaré a Rojas para ser el DT de Jorge Newbery, te hubiese gustado retirarte como jugador?

“Cando estaba en Sarmiento de Junín, mi amigo Marcelo Marengo, que estaba trabajando en Jorge Newbery me ofreció con el aval de los dirigentes, si quería dirigir a Newbery porque se había ido el técnico, fue una transición rápida, yo estaba pensando en dejar de jugar y empecé a dirigir. Fue un conjunto de cosas, el problema de la pierna, querer dejar, justo se me presentó la posibilidad de dirigir, todo eso hizo que me viniera para Rojas. Pero sí, siempre me quedó la espina de poder retirarme en el club o de poder jugar en la primera de Newbery, ya que me fui muy temprano y no lo pude hacer. Hubiera querido jugar con Marcelo Marengo en primera, además tengo a Gonzalo, mi hijo de 20 años y me hubiera gustado aunque sea compartir algunos minutos en la cancha, no se pudo dar, pero por suerte los pude dirigir en las divisiones inferiores”.   

 

¿Te sentís bien como formador de las Divisiones Inferiores o te gustaría volver a dirigir en primera?

“En realidad dirigir la primera división tiene otro gustito, pero bueno se dio la posibilidad de dirigir a los chicos y me siento muy cómodo y feliz de laburar en el club; pero sin lugar a dudas si me dan a elegir volvería a dirigir primera”.

“Para finalizar quiero agradecer y saludar a toda la gente de Newbery por el apoyo que siempre me brindaron en mi carrera como profesional y cuando regresé a nuestra ciudad para dirigir los colores rojinegros; decirles que tenemos una gran institución y que sigamos trabajando todos para ponerla en o más alto del fútbol local y regional”.

 

Fabio Pieters jugó cinco años para Gimnasia y Esgrima de Jujuy

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