El “Peque” como lo bautizó el periodista Enzo Medina, es uno de esos personajes muy especiales, imposible no quererlo, por su carisma, su personalidad y por sobre todo porque ama y respira el billar. Fue ocho veces Campeón Regional de Billar a Tres Bandas y hasta se dio el lujo de levantar un Cumbre de Oro, siendo el Deportista del Año 2010; hasta nos representó internacionalmente. En la presente edición queremos reflejar la vida deportiva de Gustavo Roques quien además de jugar al billar cultiva otras pasiones o hobbies, como por ejemplo llevar la estadística del fútbol rojense con los resultados y partidos de muchos años a esta parte, un hermoso trabajo que más de un futbolero lo quisiera tener en su archivo personal. Además jugó al fútbol en Jorge Newbery y también hizo tenis y paddle. Dice que la persona que lo motivó a jugar al billar fue su padre Luis, pero en realidad Jorge Sanes fue su gran mentor. También habló de los dirigentes Jorge Baldomá, Juan Sauret y Pascual Inzitari, a los cuales el billar les debe mucho

Gustavo Roques recibiendo el Cumbre de Oro como Deportista del Año en 2010
Datos personales. Gustavo Luis Roqués, nació el 15 de enero de 1966; padres: Luis Pedro Roqués y María Josefa Boyeras; esposa: María Silvina Fernández; hijos: Sebastián, Mercedes y Felicitas.
¿Qué deportes o deporte te gustaba hacer de chico?
“Por supuesto que toda mi vida estuvo ligada al fútbol, jugué en la escuelita de Jorge Newbery, también en las inferiores y divisiones mayores, en la época que Newbery no ganaba mucho y había armado un equipazo con el cual salió bi – campeón en 1983 / 1984; después me fui a estudiar y no jugué más. También me dediqué al tenis a nivel infantil y juvenil de manera amateur en el Parque General Alvear y para el Club Lawn Tenis de Pergamino en los torneos de FETENOBA; siempre tuve afinidad con el deporte, es más al tenis lo sigo practicando hasta el día de hoy; además jugué al paddle, que practico en la actualidad también. Entre otros tantos recuerdos de mi infancia en el deporte, hice básquet jugando aquellos famosos comerciales en Sportivo y participé de los Provinciales de Voley, cuando eran furor a principios de los 80”.
¿Desde cuándo nació tu pasión por el billar?
“Mi pasión por el billar no sé exactamente en qué momento nació, seguro fue acompañándolo a mi papá al Centro Español, viéndolo jugar a él. Siempre me llamó la atención el billar, aunque de chico terminaba jugando en la mesa de pool, me resultaba mucho más fácil jugar al pool que al billar. Pero no tengo ninguna duda que lo de mi viejo me marcó, fue algo que seguramente con el tiempo me llevó a querer practicarlo, pero la persona que me llevó a jugar al billar fue Jorge Sanes. Jorge era muy amigo de mi papá, se juntaban todos los amigos en el kiosko El Gol, y cuando cerraba íbamos al club; él me decía que jugara al billar, que era más lindo, más completo, más difícil, y la verdad si hay una persona a la cual le tengo que agradecer el amor hacia el billar, ese es Jorge Sanes. Después tuve la suerte de jugar muchos años con Daniel Seletti, que era un crack jugando al billar, yo creo que Daniel hoy sería un campeonazo, un monstruo, porque fue una persona que tenía una facilidad para jugar al billar terrible. Yo tenía la suerte de jugar con él, me daba ventaja y me ganaba siempre, jugábamos a carambola libre. Otro de mis referentes fue Nano Mena. Esos fueron mis primeros pasos en el Centro Español, siempre jugando en las categorías menores, primero en la C, después en la B; tuve la suerte que a principios de los 90 con la iniciativa de Pascual Inzitari (uno de los pioneros de querer hacer billar en el club), fue ahí donde se empezaron a hacer torneos importantes en el Centro Español; esos torneos se jugaron desde 1990 hasta 1996 o 97. En todo deporte tiene que haber dirigentes con capacidad y nosotros tuvimos la suerte que Jorge Baldomá y Juan Sauret, quienes durante esos años fueron presidente y vice del club, llevaran al billar de Rojas a lo más alto, porque gracias a su empuje y sus ganas, todos los que jugábamos al billar en nuestra ciudad fuimos parte de la cuna del billar en el noroeste de la Provincia de Buenos Aires”.
¿Cuándo empezaste a competir a nivel regional?
“Cuando Jorge Baldomá y Juan Sauret toman la conducción del Centro Español junto con Pascual Inzitari, se conectan con Osvaldo Berardi y Mario Sureda, y a partir de 1994 hasta 1999, todos los años se jugaba el Abierto de la Ciudad de Rojas, en el año 94 fue el campeonato Argentino Oficial, después se jugaba un Torneo sin puntos para el ranking nacional. Era una fecha donde todos los billaristas querían venir y participar por cómo se los atendía y en esa época venían los mejores jugadores del país. En el año 1995 se jugó un campeonato a nivel local que ganó Alberto Díaz y accedió ese mismo año al derecho a jugar el torneo con esos jugadores; así que en 1995 vinieron los 15 mejores jugadores del país y Alberto Díaz, que se dio el lujo de ganarle el primer partido 20 a 19 a Luis Villarruel, un gran jugador de tres bandas a nivel nacional. En 1996 se sumaron dos jugadores más de Rojas, Alberto Díaz y Hugo “Pato” Zambuto, los cuales se dieron el lujo de jugar con los dos mejores billaristas del momento, Fabián Olivetto y Osvaldo Berardi. En los años 97, 98 y 99 gracias a Mario Sureda los jugadores de Rojas pudimos empezar a jugar los torneos a nivel zonal y nacional. En el año 98 el Pato Zambuto se consagra Campeón Argentino de 4ª Categoría en el Club San Fernando y en el 2000 Pedro Biscayart emula a Zambuto, siendo campeón de la misma categoría en el Bar La Peña de Capital Federal”.
“En realidad este movimiento que se llama Billar Regional se gestó allá por el año 2000, cuando los jugadores de Master decidieron no venir más a jugar a Rojas y Mario Sureda enojado con los jugadores del momento, dijo me voy a jugar al interior y voy hacer que el interior progrese de la mejor manera posible. Mario fue el gran apuntalador de ese proyecto, que lleva hoy 22 años sin interrupción, se han jugado 228 campeonatos y jamás pensamos allá a principios del año 200 que esto podría llegar a ser lo que fue, un éxito rotundo”.
¿Qué se necesita para ser un buen jugador de billar, técnica, destreza, concentración, táctica?
“El billar no excede a los demás deportes, creo que hay que tener mucho entrenamiento para jugar mejor, el billar es un deporte de precisión, ejecución y concentración por sobre todas las cosas; pero el conocimiento tiene mucho que ver. Ese conocimiento lo tenes que volcar en una práctica y fundamentalmente el día de partido. También se necesita mucha teoría, cuando digo conocimiento, me refiero a la teoría, no solamente saber cómo se juega el juego. Hay muchísimas teorías que te enseñan a ver cómo y adonde pegarle para que la carambola sea correcta, se necesita mucho entrenamiento. Obviamente es un deporte amateur y seguramente los mejores momentos de cada uno se deben a cuando uno más entrenaba o jugaba”.
¿Cuantas veces fuiste Campeón del Torneo Regional de Billar?
“De los 21 años que se han jugado he tenido la suerte de ganar ocho títulos anuales, siempre digo cuando me hacen una nota, que el título que más me gusta es el último porque uno no sabe si va a ver otro, pero la diferencia entre un título y el otro, es de qué manera se consiguen. Los campeonatos de 2008 y 2013 fueron muy emotivos porque los logré en el último partido, del último torneo, uno en Chivilcoy y el otro en Rojas, ambos fueron muy lindos. Y también el de 2019 fue uno de los más lindos por cómo se dio el campeonato”.
¿En 2016 fuiste a representar a Argentina en el Sudamericano de Perú, como fue esa experiencia?
“En 2016 tuve la suerte de jugar la clasificación del Campeonato Panamericano de Billar a Tres Bandas en Lima, Perú, y lo más lindo fue viajar con un montón de amigos del Billar Regional, Adrián Forti de Chacabuco; Guillermo Pérez de Junín; también nos acompañó Mario Sureda con la señora; y tuve la suerte de compartir ese gran momento con el ex director de Chispa, Juan Carlos Zambuto. Fue un viaje extraordinario disfrutamos mucho de billar y disfrutamos mucho de estar juntos. Había tenido dos experiencias nivel internacional, dos Gran Prix Panamericanos en Chile y otro en Uruguay, a este fui por las clasificaciones, si bien jugué tres partidos y los perdí a los tres, fue una experiencia muy rica, con un nivel muy bueno y nos codeamos con los mejores jugadores de América, fue una satisfacción enorme”.
¿Qué billaristas admiras?
“A nivel nacional aprendí muchas de las cosas que sé por Osvaldo Berardi, creo que fue el mejor billarista de mi época hasta acá, Osvaldo fue el único campeón Mundial que tuvo el billar argentino en el año 1967, para mí fue un honor poder entrenar con él en Buenos Aires. A nivel mundial soy hincha de Torbjorn Blomdahl de Suecia, pero el mejor jugador del mundo sin dudas es Frederick Caudrón de Bélgica”.
¿Se extraña el billar en pandemia?
“Se extraña el billar, se extrañan los amigos, se extrañan muchas cosas que uno va haciendo sistemáticamente, encontrarnos con gente de todos lados, que nos juntábamos únicamente en los torneos de billar, y lo peor de todo es que no sabemos cuándo va a ser ese reencuentro, creo que hasta el año que viene la actividad está perdida. Porque calculo que para que 20 o 40 jugadores podamos estar en un club encerrados como lo hacíamos en los torneos, me parece que vamos a hacer los últimos de un gran eslabón para que puedan volver a sus actividades; ojalá esto pase pronto no solamente por el billar, sino por el bien de todos los rojenses y argentinos”.
Mensaje final
“Simplemente agradecer primero a la prensa que siempre ha estado cerca nuestro para llevar a la gente lo que pasa en nuestra actividad, después y muy especialmente a toda nuestra familia, a mi mujer, a mis hijos, que me bancan esta fantasía de jugar al billar. Y un párrafo aparte para Mario Sureda que fue uno de los puntales y a la persona que agradezco a la vida haberlo conocido durante tantos años; sin Mario nada de esto hubiera sido posible”
