«Trabajar con el otro es lo que te impide estancarte»

Evelina Colaprete, psicóloga social en el sistema educativo; acompañante terapéutico, profesora de lengua de señas y payamédica
El lunes, 8 de marzo, fue el día internacional de la mujer; y para adherir a la fecha, CHISPA entrevistó a una mujer cuya labor diaria demuestra que es posible plasmar en la realidad el reclamo histórico femenino de ser protagonista en la sociedad en que vivimos. Se trata de Evelina Colaprete: psicóloga social que se desempeña principalmente en el sistema educativo; acompañante terapéutico, profesora de lengua de señas y payamédica (entre otras cosas).
«Soy operadora en psicología social, una rama que coordina grupos operativos. Por ejemplo, en 2019 hicimos grupos operativos dentro de CLYFER, y así trabajamos coordinando grupos sobre diferentes temas como salud, trabajo comunitario... así es como se ven los emergentes que surgen dentro del grupo», dijo Colaprete.
Evelina comenzó su carrera estudiando psicología, en Rosario, y dentro de la facultad estaban incluidos estos grupos de acompañamiento terapéutico. «Tenías que hacer al menos dos años, porque era intensivo. Empecé ahí y lo finalicé en Pergamino, un par de años después. Luego volví a Rosario para hacer la parte de operadora de psicología social, que era la rama que me gustaba. Y en el mientras tanto empecé a estudiar el lenguaje de señas con el grupo ALAS», expresó.
Su formación en lenguaje de señas fue realizada en Rojas. «Venía Valeria Lavezzari y daba clases en Cultura. Yo hice los tres años, me recibí, y después seguí ayudándola a ella. Tuve varias capacitaciones, y así fue como quedé yo en Rojas mientras ella se volvió a Pergamino. Es una lengua, esto es, la formación básica dura tres años pero estudiarla a fondo es como cualquier otra lengua», dijo después.
Colaprete dirige la formación en lengua de señas, en Rojas. «Este año aflojó un poco, y el año pasado se había sostenido la matrícula, aunque se tuvo que dar en forma virtual, por Zoom. Es complicado hacer esto de manera virtual porque el lenguaje es muy viso–gestual. Además, muchas veces se corta internet, hay "delay", es complicado. Pero se siguió, y a mediados de año habilitaron la posibilidad de dar presencial, de a grupos. Las chicas rindieron a fin de año en Pergamino, y este año estamos arrancando ahora con primero, segundo y tercer nivel», añadió.
En cuanto al acompañamiento terapéutico, explicó que «los estoy iniciando ahora en el ámbito educativo, con una nena y un nene. Yo los hacía en domicilio, pero en Educación aún no había hecho. Estamos aún con los trámites para que nos dejen ingresar en las escuelas. Por otra parte, también estaba en el geriátrico, pero con el tema de la pandemia todo eso se suspendió. Uno trata de ir viendo diferentes ramas, ir variando, y también ir capacitándose. La nena que acompaño es sorda, o sea que también se une ahí la lengua de señas».
Sobre Payamédicos dijo que «es una experiencia muy linda y enriquecedora. Empecé en Chacabuco haciendo la parte de payamedicina, y luego hice la payateatralidad y pasamos a las intervenciones en los diferentes ámbitos. Eso ahora está parado, más allá de que Payamédicos sigue funcionando y promoviendo distintas campañas sobre salud. La ONG sigue promoviendo todo eso».
«Cuando yo pienso en las diferentes cosas que fui haciendo, veo que todo se relaciona. Nunca me puse a estudiar de contadora pública, por ejemplo... (ríe). Todo fue relacionándose, tanto con la parte de salud mental, que a mí me interesa mucho, como con la discapacidad. Estamos ahí con el tema de la inclusión, una palabra que necesita más movimiento. La lengua de señas también requiere mucha capacitación, el trabajo con la comunidad sorda, siempre tratando de continuar con todo, en la medida en que se va pudiendo», sostuvo Evelina Colaprete.
«Con esto de la pandemia es como que se desestructuró todo, y hay que volver a estructurarlo. La pandemia hizo caer un velo y dejó ver que muchas cosas no estaban funcionando como creíamos; ahora estamos volviendo de a poco, los chicos del Taller Protegido ya están trabajando, los del centro de día comenzaron su rehabilitación, y así todo», agregó.
Dijo después: «Hay que seguir luchando por los derechos de unos y de otros, sobre todo de los más vulnerables. También correrse un poco, desde el punto de vista de la discapacidad, de los estereotipos. Dejar de estigmatizar en salud mental, tener un poco más de empatía y comprender el contexto particular que estamos viviendo. Seguir en movimiento, continuar luchando, es lo que debemos hacer todo para conseguir lo que se necesita.»
«Para mí, la manera es siempre trabajar con el otro; de hecho, uno internamente ya está con el otro, y el otro te condiciona, y así es como surge el movimiento. La compañía sirve para moverte, y el otro es el que te salva. Trabajar en equipo es la manera», concluyó.

Evelina Colaprete trabajando con grupo de mujeres en el salón de la Casa de la Cultura

Multifacética. Evelina Colaprete también es payamédica