¿Por qué misas en el basural?

La decisión del párroco anterior, Francisco Benítez, y del actual Gustavo Albrecht, de ejercer su ministerio religioso en sectores periféricos de la ciudad de Rojas levantó cuestionamientos. Pero luego de más de un mes alejado de la parroquia, el cura Gustavo volvió... con misa en el basural. ¿Por qué? Él mismo se encargó de explicárselo a los feligreses

 

 

La nueva modalidad significó un giro importante para la feligresía católica local. La Iglesia rojense acostumbraba salir poco del templo; alguna que otra procesión, y por las calles del centro; no mucho maś que eso. Pero llegó a la parroquia el cura Francisco Benítez, el «padre Pancho», acompañado por quien todavía era diácono: Gustavo Albrecht; y todo cambió.

Benítez y Albrecht dedicaron gran cantidad de tiempo a realizar sus prácticas religiosas en lugares periféricos; incluyeron dentro del mapa ecleseástico local a sitios antes inexistentes para la parroquia como el asentamiento que está en barrio La Loma, detrás del terraplén; y hubo una verdadera conmoción cuando el «padre Pancho» anunció que la procesión de San Francisco, el 4 de octubre de 2020, partiría desde el basural municipal e incluiría en su recorrido a los asentamientos irregulares.

Benítez partió de Rojas poco después; Albrecht fue ordenado sacerdote, se puso al frente de la parroquia y continuó con estas prácticas que, aunque novedosas, no se apartaron del camino señalado desde el Vaticano por el sumo pontífice Francisco I, el argentino Jorge Bergoglio, primer papa jesuita de la historia de la humanidad.

Pero a principios de este año empezaron los problemas. Un grupo de feligreses se dirigía al obispo de San Nicolás, Hugo Santiago, para pedirle el cambio de cura párroco, disconformes con el perfil «populista» de Albrecht; mientras, otro grupo peticionaba por su continuidad, satisfecho con sus prácticas y, sobre todo, con los resultados concretos que estaba obteniendo su misión pastoral: el retorno al redil de decenas o cientos de «ovejas descarriadas».

La disputa interna, a la que se sumaron otros intereses y discrepancias en el seno de la parroquia local, provocó el alejamiento del cura Gustavo, que comenzó un «retiro espiritual» fuera de la ciudad. Más de un mes después, luego de innumerables charlas con el obispo Santiago y resueltas las diferencias internas, Albrecht fue ratificado como párroco de Rojas por seis años y volvió... con una misa en el basural.

Él mismo se encargo de explicarle a los feligreses reunidos en el predio donde los rojenses tiramos la basura, y en el que trabajan numerosas familias, los motivos de su presencia en el lugar. «Para que entendamos lo que está pasando, vamos a rezar por las personas que trabajan acá. Recién hablé con uno que estaba desde las doce de la noche y se estaba yendo. Nos molestan las moscas, y no podemos caminar. Imagínense lo que es trabajar todos los días en estas condiciones; por eso es tan importante este lugar; aunque ellos no estén, saben que estamos rezando por ellos y lo ven como un signo muy fuerte. Dios no se olvida de los que trabajan acá. Lo digo hoy en este lugar y lo repetí en la cárcel; donde tiramos nuestra basura, Dios se va a hacer presente», dijo Albrecht.

«Para mí, ésta es la oración perfecta que podamos hacer por ellos, sin que sea necesario que esta gente, que se levanta a las cinco de la mañana para venir a trabajar, esté presente para rezar. Tampoco es su cultura; pero saber que todos estamos pensando en ellos, ahí está el signo fuerte», añadió.

«Tratemos de no distraernos si hay una rata, si el perro está ladrando o si viene José; vamos a vivir esta celebración con fe. Cada uno de ustedes está rezando por los que trabajan acá, que son muchos; últimamente se ha sumado más gente y ya son más de treinta familias las que vienen todos los días a trabajar. Por ellos, vamos a rezar con fe, pidiendo que tengan fortaleza y que se pueda cumplir lo que desean», finalizó diciendo.

Así, considerando que «esto está en el Evangelio»; que «Dios no deja a nadie afuera» y que «quienes no entienden el Evangelio deberían replantearse algunas cositas», el cura Gustavo Albrecht retomó el liderazgo de la parroquia San Francisco de Asís de Rojas y se apresta a encabezar la celebración de la Pascua de Resurreción sin apartarse de esa línea conceptual.

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