Carlos Marx nació en Santa Teresa, provincia de Santa Fe. Sus nietos Ximena y Emiliano, atendiendo a ésta y otras situaciones curiosas de sus vidas, crearon esta puesta que fue representada el viernes en La Minga. La trama muestra diversos acontecimientos de su historia familiar que, signada por la política y el arte, se entrecruza permanentemente con la del país y la del mundo

Antonela Pierotti, Tania Scaglione, Ximena, Alejandro Martín, Claudio Lo Giudice y José Pierini
Carlos Marx nació en Santa Teresa, un pueblo que, si bien pertenece a la provincia de Santa Fe, está muy cerca de Rojas. Ximena y Emiliano Pereyra son sus nietos y, en función de ésta y otras situaciones curiosas de sus vidas, crearon una obra de teatro documental en la que diversos hitos de su historia familiar se mezclan con acontecimientos históricos del país y del mundo, siempre signados por la política y el arte.
«Les nietes de Carlos Marx» se llama la obra que, en el marco de una gira que realiza por el norte de la provincia de Buenos Aires, fue representada este viernes por la noche en La Minga.
La anécdota que da origen al título y a la situación data del año 1921, cuando Antonio Lucchese, un italiano de ideología socialista, quiso anotar a su hijo con el nombre de Carlos Marx Lucchese. El empleado del Registro Civil de Santa Teresa se negaba, dado que en esa época existía una lista de nombres permitidos y, si bien «Carlos» estaba incluido, «Marx», no.
Después de más de veinte intentos infructuosos, Antonio averiguó cuál era el día franco del empleado que siempre lo atendía; fue en esa fecha, expresó que quería anotar a su hijo con el nombre de Carlos Marx y que ya se lo habían autorizado. Esta vez tuvo éxito, y así fue como Carlos Marx (Lucchese) nació y vivió en Santa Teresa. Fue mecánico, especializado en carburación; el abuelo de Ximena y Emiliano.
La madre de los chicos fue militante maoísta, y el padre, trotzkista; ambos se exiliaron en México durante la dictadura instaurada en 1976, y hasta ese país llegó Ximena, muchos años después –cuando ambos ya habían fallecido– para buscar rastros de su historia familiar. Cabe mencionar que el tío, Carlos Lucchese, fue el creador del movimiento de resistencia cultural Cucaño, que actuó en Rosario durante aquellos años oscuros.
Éstos y otros acontecimientos, tanto familiares como históricos –las revueltas populares de 2001, por ejemplo– forman parte de esta atrapante obra de teatro documental que, si bien está planteada con tono humorístico, mantiene al espectador en un clima tenso e inquietante de principio a fin.
La compañía está integrada por siete personas: los dos hermanos protagonistas de la historia; la productora Antonela Pierotti; Tania Scaglione, que dirige la obra junto a Ximena; y los actores y técnicos Alejandro Martín, Claudio Lo Giudice y José Pierini. El vestuario es de Carla Cattaneo y el vestuario, de Alejandra Valdés.
La obra está auspiciada por el Instituto Nacional del Teatro; participó de varios festivales importantes como «Cruzar el río», «Diente de León» y otro de teatro documental en la ciudad de Vicente López; y también fue representada, a sala llena (más de 700 localidades) en el teatro municipal La Comedia de Rosario.
La cantidad de público fue discreta, pero ello no empaña la iniciativa de La Minga que, a pesar de no recibir la respuesta que la calidad del espectáculo ameritaba, sigue ofreciéndole a la comunidad propuestas artísticas de alto vuelo.
