El actual intendente de Trenque Lauquen y candidato a vicegobernador visitó la ciudad y brindó interesantes consideraciones sobre las que, a su juicio, son las transformaciones que necesita Buenos Aires, basada en un nuevo y real protagonismo de las municipalidades.

-Los intendentes siempre hemos luchado por esto y nos hemos ganado un lugar-, expresó Fernández
Una interesante mirada proyectiva sobre la necesidad de transformar la estructura política de la provincia de Buenos Aires, trasladando el protagonismo a las municipalidades, ofreció el actual intendente de Trenque Lauquen y candidato a vicegobernador bonaerense durante una visita realizada a Rojas el último lunes.
Fernández llegó a Rojas hacia la tarde y ofreció una conferencia de prensa acompañado por el intendente municipal Román Bouvier; por el diputado provincial Claudio Rossi; por la vicepresidente a cargo de la titularidad del comité local de la UCR, Nora Calderone y por varios funcionarios, concejales y consejeros escolares del centenario partido. Por supuesto, también candidatos que participarán del inminente proceso electoral.
La presentación estuvo a cargo de Román Bouvier, quien celebró la decisión de nominar a un intendente para esa postulación. «Es un reconocimiento a todos los intendentes el hecho de que un intendente del interior ocupe un lugar tan importante en la fórmula», sostuvo.
Embarcado ya de lleno en su explicación sobre los cambios estructurales que, a su juicio, necesita la provincia, Miguel Fernández señalaba lo siguiente:
«Estamos ante una oportunidad histórica: dos intendentes en ejercicio se postulan a vicegobernador de la provincia de Buenos Aires. Uno, del conurbano; el otro, del interior (mi caso). Esta decisión de que sean dos intendentes no fue casual, sino meditada de la coalición que integramos; es una forma de reconocer el rol de los intendentes en la forma de hacer política.»
«Los intendentes siempre hemos luchado por esto y nos hemos ganado ese lugar; estamos convencidos de que es una oportunidad histórica para concretar en hechos lo que hemos reclamado siempre. Y esos hechos consisten, básicamente, en instrumentar de una buena vez la autonomía municipal; un largo reclamo en el que el radicalismo ha sido abanderado. La autonomía requiere de algunos aspectos que son formales e importantes: reformas en la constitución, por ejemplo; pero nosotros vamos a poner énfasis en la operatividad de esa autonomía; en todo lo que pueda ser hecho rápidamente. Es fundamental para la provincia que los municipios tengan autonomía y ejecutividad para hacer las cosas que hay que hacer.»
«De la mano de este concepto, que es profundo, hay un segundo concepto: la descentralización administrativa. Eso significa que cada uno, en este andamiaje institucional, sepa qué es lo que tiene que hacer. Entendemos que el gobierno central, con el gobernador, sus ministros y sus equipos, son los responsables de planificar; de diseñar cuestiones estructurales. Pero si eso no se descentraliza y se ejecuta en el territorio, no sirve; queda, como muchas veces ocurre, en buenas intenciones. Hay que planificar, pero también hay que descentralizar la ejecución.»
«Una segunda responsabilidad ineludible del gobierno provincial es controlar que lo que planificó, y para lo que transfirió recursos, se cumpla. Lo digo un poco en chiste pero más en serio: un viejo general, que todos sabemos quién es, decía que los muchachos son buenos, pero si los controlamos, son mejores. Entonces, esto es un ida y vuelta entre los ciento treinta y cinco intendentes y el gobierno central.»
«El tercer aspecto clave es la regionalización. Algunos han planteado, con algún fundamento, dividir la provincia; yo vengo del interior, y sé muy bien qué es ser bonaerense. De hecho, Trenque Lauquen es la capital provincial de los murales y alberga una colección de veintiocho murales de Rodolfo Campodónico, encargados por el gobierno del doctor Eduardo Duhalde, hace muchos años, que cuentan la historia de nuestra provincia. Buenos Aires ha sido, inclusive, autónoma de la confederación; entonces, pretendemos que no sea desmembrada porque es un país dentro del país.
De los ciento treinta y cinco municipios, ciento once son del interior; la población equivale a las de Córdoba y Santa Fe; y tiene una capacidad productiva inigualable. Entonces, nunca puede faltar la representación política del interior provincial. Claro que para que esto sea efectivo, tenemos que discutir la regionalización. La provincia tiene innumerable cantidad de regiones, por cada área que se abarque: educación, salud, justicia... cada cosa tiene una región, pero ninguna coincide con las otras. Ha sido anárquica la regionalización. Hoy estamos obligados a redefinirla, porque es una forma efectiva de nuevas formas de gobierno, en días en que hay que resolver cuestiones que tienen escala regional. Las cuestiones de salud, o ambientales, por ejemplo, que nos obligan a discutir cómo nos vinculamos entre los municipios. Nos debemos la obligación de entender cómo regionalizamos para vincular municipios.»
«Estos tres temas, autonomía, descentralización y regionalización, van de la mano de un cuarto factor, tan importante como los otros: el de los recursos económicos. La provincia de Buenos Aires tiene deudas enormes, aunque para mucha gente es una provincia rica y le sobran las cosas; sin embargo, todos sabemos que aporta el 37 por ciento del PBI y recibe el 22 por ciento de coparticipación. Esta discusión ya ha existido; crearon el Fondo del Conurbano, como si en el interior no hubiera problemas; a partir de una pelea de Vidal con Macri hubo una actualización, y ahora hemos presenciado una transferencia de recursos muy importante de la nación a la provincia, que nunca le llegó a los intendentes. Se coparticipa lo que corresponde por ley, pero no lo que es extraordinario, como los aportes del tesoro, cosas así. Entonces, es una segunda discusión: cuánta plata debe recibir la provincia de Buenos Aires del gobierno nacional, dándole institucionalidad a este acuerdo para que perdure en el tiempo, hasta tanto podamos discutir la coparticipación, que es una deuda de la constitución del 94. Va a ser difícil; pero mientras tanto se pueden hacer muchas cosas.»
«Otra discusión es cuánto tiene que coparticipar la provincia hacia los municipios. Hoy es el 16,14 por ciento, pero creemos que, para las funciones que cumplen hoy los municipios, debería ser mayor. Hoy los gobiernos locales hacen muchísimas cosas sin recursos; pero esto es "sábana corta"; lo que no descentraliza el gobierno provincial se lo tenemos que cobrar a los vecinos de alguna manera; y hay miles. Así, nunca alcanzan los recursos y los intendentes tenemos que andar mendigando lo que, en realidad, necesitan los vecinos.»
«La tercera gran discusión es cómo se reparte la coparticipación entre los ciento treinta y cinco intendentes. El sistema de distribución terciaria es "suma cero": lo que uno cobra de más, lo pierde otro municipio; entonces, al que le subió el CUD está feliz y contento, mientras que el que sufrió la baja no sabe de dónde va a sacar la plata para pagar los sueldos. Esa inestabilidad tiene mucho que ver con el tema del control. El CUD está muy vinculado a los indicadores sanitarios, y esos indicadores son vetusto, atrasan, tienen más de treinta años y no se controlan; no hay auditoría, y entonces los más "pícaros" pueden hacer cosas que otros más prolijos no hacen y se "joden", poniéndolo en términos entendibles.»
«Es mucho lo que hay para ordenar, pero ¿quién podría hacerlo si no es un intendente? Nosotros podemos hacerlo porque sabemos de qué estamos hablando. Entonces, tiene que haber un cambio de estrategia: no tienen los intendentes que ir permanentemente a pedir, sino que el gobierno central debe asistir a los municipios, especialmente a los del interior que muchas veces no tienen estructuras técnicas para elaborar proyectos, planes directores, planes estratégicos de desarrollo, de caminos rurales, de salud, ambientales, de saneamiento... Los ministerios tienen que ayudar; para eso están, y no devolverte el proyecto "porque está mal hecho". Con buenos gobernadores y buenos intendentes, esto es hacer política en territorio. Después, son los vecinos los que deciden. El desafío es ambicioso pero lo tenemos claro.»

Miguel Fernández, el vice bonaerense del team Patricia Bullrich, estuvo en el Comité de la UCR Rojas

Miguel Fernández junto al intendente Román Bouvier