El encuentro fue multitudinario, fruto de meses de trabajo de toda la comunidad educativa de la institución, y contó con la presencia de autoridades de los más altos niveles y de los 35 CEPTs de la provincia.

Dirigentes de la FACEPT, el CEPT Nº 10 de Hunter, funcionarios políticos y doecntes, durante el descubrimiento de la placa del 30 aniversario de la institución
Con una muy concurrida fiesta celebró el Centro Educativo para la Producción Total N° 10 de Hunter su trigésimo aniversario. El festejo se realizó en conjunto con el de la federación que nuclea a estos establecimientos educativos de alternancia, la FACEPT, que también nació treinta años atrás y precisamente en esta localidad del partido de Rojas.
De la fiesta realizada el pasado domingo 6 de noviembre participó la comunidad en pleno de CEPT N° 10, integrada por docentes, directivos, personal auxiliar, los estudiantes, sus familias y el consejo de administración. Además hubo muchísimos visitantes, entre ellos el ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez y el titular de la Unidad de Integración Interjurisdiccional de la Obra Pública dependiente del ministerio de Infraestructura de la Nación, Oscar Minteguía.
También fueron parte de la celebración el intendente municipal de Rojas, Román Bouvier, y los ex jefes comunales que lo precedieron y tuvieron que ver con la creación del CEPT; los inspectores jefes regional, Federico Castellano, y distrital, Daniela Acuña; el fundador de la FACEPT, Gerardo Bacalini y delegaciones de los otros treinta y cuatro CEPTs de la provincia de Buenos Aires, con stands donde mostraron sus producciones. Además fueron invitados (y muchos concurrieron) ex alumnos del CEPT de Hunter y de la escuela primaria que funcionaba anteriormente en el mismo edificio.
Varios de los nombrados pronunciaron sus discursos, y luego todos compartieron el almuerzo adquiriendo carne asada, choripanes y demás productos que ofrecía la cantina montada por la institución. También hubo actuaciones artísticas, a cargo de miembros de las «familias CEPT», y culminó el festejo con el corte de la torta y el brindis.
Fue un evento por demás de animado, muy emotivo y que dejó sumamente satisfechos a sus organizadores: los estudiantes, docentes, directivos y auxiliares del CEPT, miembros de las familias y el consejo de administración. Todos trabajaron arduamente durante varios meses para que el evento tuviera el brillo esperado, que logró sobradamente.




