Pidieron perpetua para Matías Ezequiel Martínez. La abogada del acusado solicitó reducción de pena planteando que su defendido actuó «en exceso de legítima defensa». No se prevé que de esta instancia vayan a surgir nuevas líneas de investigación para establecer otras responsabilidades, complicidades y encubrimientos, algo que la familia de la víctima piensa promover luego del martes 14, cuando se dé a conocer el fallo

Pidieron perpetua para Matías Ezequiel Martínez
El viernes pasado por la mañana comenzó y terminó el juicio oral en el que el oficial de la Policía Bonaerense Matías Ezequiel Martínez, único imputado (por ahora) por el crimen de Úrsula Bahillo, fue juzgado y quedó a la espera el fallo del tribunal.
Durante el juicio pudieron escucharse los alegatos de la defensa, de la acusación y de los particulares damnificados (la familia Bahillo), además de la declaración del acusado.
El fiscal Sergio Terrón, que llevó adelante la investigación, al concluir su alegato y explicar como se produjo la muerte de la joven de dieciocho años pidió al Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 del Departamento Judicial Junín la pena de reclusión perpetua para Martínez.
En ese mismo sentido se pronunció el doctor Emiliano Basso, como particular damnificado, al representar a la familia Bahillo.
En tanto, la abogada del imputado, doctora Dora Piñeyro, solicitó una reducción de pena y que se tenga presente, «que su defendido, actuó en exceso de legítima defensa, a todo evento».
Cabe recordar que el pasado 22 de febrero Martínez había sido condenado por el juez en lo Correccional 1 de Junín, Héctor Alberto Barbera, por los delitos de «lesiones leves agravadas en concurso con amenazas agravadas», en perjuicio de una ex pareja a la que intimidó apuntándole con su arma reglamentaria, en 2017. Esos cuatro años de cárcel se unificarán con la eventual pena única de prisión o reclusión perpetua a la que podría ser condenado por el crimen de Úrsula.
LA DECLARACIÓN DE MARTÍNEZ
Martínez, único imputado (por ahora) por el crimen de Úrsula Bahillo, dijo en el arranque del juicio que ella lo atacó primero con un cuchillo y él «desesperado» la mató.
El acusado reveló que fue la joven de dieciocho años quien, durante un encuentro para terminar la relación en el paraje Guido Spano, lo abrazó y le dio un puntazo en el abdomen con un cuchillo.
«No tuve intención de hacerle daño, fue un momento desesperado», aseguró en su indagatoria ante el tribunal. «Sentí mi vida en peligro», señaló Martínez, justificando que actuó «en defensa propia» y, ante ello, el fiscal de juicio Sergio Terrón le preguntó cómo explicaba que Úrsula hubiera terminado apuñalada quince veces: «No recuerdo haberla apuñalado», contestó.
En su defensa, Martínez indicó que el cuchillo encontrado en la escena del crimen no era suyo. Según su versión, nunca antes había agredido a Úrsula, aunque consta que hubo varias denuncias de la joven por violencia y amenazas en esos siete meses de relación antes del crimen cometido el 8 de febrero pasado.
Previo a las declaraciones, la defensa, el fiscal y la querella coincidieron en que ambos mantuvieron un noviazgo y que él la mató, mientras que Martínez dijo que lo hizo para defenderse luego que Úrsula le diera un puntazo. El ex policía aseguró que nunca antes había intimidado a la joven, mientras que manifestó que él quería terminar la relación en paz.
La abogada de Martínez leyó mensajes del día anterior al hecho donde Úrsula le pedía verlo y él aceptó hacerlo al día siguiente. La fiscalía le recordó que en cuatro ocasiones Martínez violó las restricciones perimetrales que le había impuesto la Justicia ante las denuncias de la joven. Es que el 15 de enero la llamó varias veces, el 5 de febrero también y hasta le mandó 79 mensajes, mientras que el 6 y 7 de ese mes la interceptó en las calles de la localidad de Rojas.
«Yo no la traté mal», declaró Martínez, quien asegura que eran falsas las denuncias que le hacia la joven, a la vez que comentó: «Yo hacía todo lo que ella me pedía». Durante el juicio, otra de las controversias fue sobre la propiedad del cuchillo utilizado en el crimen de Úrsula. El ex oficial dijo que no era suyo, y cuando declaró Adolfo Bahillo, el papá de la joven, aseguró que nunca tuvieron ese tipo de arma blanca en su casa ni tampoco en una confitería de la cual él era propietario.
También declaró Ariel Luna, el tío del acusado. Es que ese 8 de febrero Martínez lo llamó diciéndole «que se había mandado una cagada» y pidiéndole ayuda. Luna recordó que fue a Guido Spano con su mujer y la policía y cuando llegaron Martínez estaba ensangrentado. Que los policías le pegaron y lo detuvieron.
ORGANIZACIONES RECLAMARON JUSTICIA
Diversas organizaciones políticas y feministas de la región se dieron cita el viernes frente a los tribunales de Junín para pedir «justicia por Úrsula» en momento en que se realizaba el juicio contra el único imputado, el oficial de la Policía Bonaerense Matías Ezequiel Martínez.
Entre los asistentes, mayoritariamente mujeres, pudo observarse a integrantes del Movimiento Evita y también de la organización La Garganta Poderosa, entre otros.
«Queremos que se haga justicia pero también que todo empiece a funcionar, porque tenemos muchísimas denuncias de mujeres que son parejas de policías, de miembros del Servicio Penitenciario, que sufren violencia en sus hogares y se callan porque sus maridos están dentro de la fuerza. Tenemos perimetrales, herramientas de prevención, pero siempre hay una "pata" que no está atada a las demás, y es la de la justicia», sotuvo Loly Sandoval –de San Nicolás–, responsable del Frente de Mujeres del Movimiento Evita en la segunda sección electoral.
EL 14 COMUNICARÁN EL FALLO
Concluidas las diligencias propias del juicio oral y público, queda ahora esperar a que los jueces Karina Piegari, Claudia Dana y Esteban Melilli emitan su fallo, que será conocido el próximo día 14 del corriente mes de diciembre.
Si bien no se vislumbra nada parecido, cabe la posibilidad de que del fallo surjan nuevas líneas de investigación que permitan poner en tela de juicio otras participaciones, complicidades y encubrimientos. Por ahora, no obstante, pareciera ser que la decisión compartida por todos los involucrados es cargar la responsabilidad completa sobre las espaldas del criminal y echar un manto de olvido sobre todo lo que facilitó, posibilitó o no impidió el crimen debiendo haberlo hecho.
Según trascendió, una vez conocido el fallo –previsiblemente condenatorio– la familia Bahillo buscaría promover otras causas para establecer más responsabilidades, por acción u omisión, en la cadena de acontecimientos que culminó con el trágico asesinato de Úrsula.
Emiliano Basso: «Pretendemos que Martínez pase el resto de su vida en la cárcel»
El abogado de la familia Bahillo afirmó que «quedó probada de manera concreta la mecánica del hecho» y consideró que hay grandes probabilidades de que el criminal «sea condenado a reclusión perpetua»
Emiliano Basso es el abogado de la familia Bahillo en relación con el crimen que terminó con la vida de Úrsula, la joven de sólo dieciocho años de edad.
Basso fue consultado tras el juicio a Matías Martínez, realizado el viernes pasado, y manifestó que «estamos muy conformes con la manera en que se desarrolló el debate, con las declaraciones de los testigos, de los peritos intervinientes, del médico forense que realizó la autopsia y demás. No quedan dudas de que se ha probado de manera concreta la teoría que tenía el fiscal y también esta parte sobre la mecánica del hecho. No caben dudas de que Martínez, por más que intentó introducir una versión nueva en el marco del debate, fue la persona que de una manera inescrupulosa agredió a Ürsula hasta quitarle la vida con entre quince y dieciocho puñaladas. Con la intervención de los testigos quedó claramente acreditado el hecho, y después de la larga jornada, y de los alegatos, estamos esperando con ansias al 14 de diciembre que se va a dictar la sentencia que, esperamos, sea ejemplar».
Sobre lo que va a ocurrir el 14 dijo que «en principio va a ser una audiencia bastante acotada, porque solamente se dará lectura a la sentencia y luego nos comunicarán los pormenores del fallo, los demás fundamentos. En ese momento solamente será leída la sentencia, el veredicto condenatorio y la pena que se impondrá a Matías Martínez».
«La familia, desde un primer momento, quería la reclusión perpetua y siempre fuimos por eso. Luego del debate y de las circunstancias del caso, el fiscal acompañó nuestro pedido y también solicitó la reclusión perpetua. En estos casos generalmente se llega a la prisión perpetua, que no tiene muchas diferencias, pero este caso es emblemático. El fiscal citó otro caso ocurrido en Junín algunos años atrás, el de la niña Camila Borda, cuando se dictó reclusión perpetua dada la magnitud del caso. Creo que vamos a ir por ese camino».
Basso explicó que «también hay varios agravantes; uno es por una condena anterior, un delito de violencia y amenazas que impartió con el arma reglamentaria a una ex pareja; su condición de policía, que no podía ignorar el significado de las restricciones, que no cumplió; lo macabro del hecho, lo alevoso, agravado por tres incisos del artículo 80: el femicidio propiamente dicho, por ser una relación de pareja y por haberlo cometido con alevosía. Sumado a esto, no olvidemos que tiene una causa en trámite, sin sentencia pero con prisión preventiva por un abuso a una menor discapacitada, con una cámara Gesell positiva. Son todos elementos que el tribunal va a tener en cuenta en el momento de cuantificar la pena».
Sobre el significado concreto de la «reclusión perpetua», si es que termina siendo ésa la condena, expresó Emiliano Basso que «todo va a depender de lo que ocurra en el futuro; pero la idea de esta parte es que pase el resto de su vida preso. Con una reclusión perpetua no puede salir antes de treinta y cinco años, pero para eso deben cumplirse un montón de requisitos y pueda resocializarse. Son necesarias evaluaciones psicológicas, psiquiátricas, varias cosas. Pero hasta ahora ha dado muestras de ser una persona que no puede estar en la sociedad, y pretendemos que no vuelva a quedar en libertad».
Finalmente, agradeció a los medios de comunicación «que han hecho de este caso algo de tanta trascendencia, no sólo local sino también nacional. Lo mismo al fiscal Sergio Terrón, que en un tiempo récord logró que se realizara el debate oral y público, algo que no es habitual en los tribunales de la provincia de Buenos Aires. Gracias a eso se va a hacer justicia de manera rápida y, la familia, si bien no recuperará a Úrsula, al menos va a poder cerrar una etapa y vivir un poco más tranquila».