Las campañas para recaudar los 2,5 millones de dólares que necesita Cala Manelli Dicilio para adquirir un medicamento con el que tratar su enfermedad genética de nacimiento se multiplican; ya tienen alcance nacional, en algunos casos hay ramificaciones hacia Sudamérica, y se busca convertirla en una cruzada global. Es que el objetivo es difícil de alcanzar, aunque no imposible
Para dar una idea de lo que se necesita –dado que al común de la gente le resulta difícil hacerse una idea comparativa cuando se trata de sumas enormes de dinero–, podríamos dar el ejemplo del parque industrial de Rojas. El municipio reconoció su incapacidad financiera para concretarlo con recursos propios y apeló a la sociedad con un empresario privado, que lo hará realidad en un plazo estimado de ocho años. La inversión que demandará el emprendimiento es de unos 3 millones de dólares; esto es, poco más de un frasquito del medicamento que necesita Cala.
Un desafío de tamaña envergadura exige la colaboración de todos. Todo suma; desde el aporte del vecino que dona unos pesos, pasando por el del empresario que destina a ese fin una suma más importante, o entrega soja, hasta la participación de firmas o instituciones de alcance internacional.
Para lograr estos objetivos han asumido un rol protagónico algunas instituciones locales, entre ellas el Rotary, LALCEC y, sobre todo, la FUNDAICO, que tiene su cuenta bancaria a disposición de la campaña y por estos días tramita la posibilidad operar en moneda extranjera, a fin de poder recibir donaciones desde otros países (fundamentalmente dólares, o bien euros que serán convertidos a la divisa norteamericana). La institución presidida por Rosa Albamonte también sería la encargada, cuando esté disponible el dinero necesario, de gestionar la importación del medicamento, haciendo así más sencillos los trámites que en el caso de que debiera realizarlos una persona física.
Las campañas están en marcha. Gear SA puso en movimiento una operatoria similar a la que, el año pasado y con fines sanitarios, se denominó «Toneladas de vida»; en este caso se llama «Toneladas de esperanza» y funciona de la misma manera: los productores agropecuarios pueden donar soja; la empresa aporta el valor de la comisión y el flete a puerto; y el valor de los granos es depositado en la cuenta donde se recaudan los fondos para el medicamento de la niña. La FUNDAICO emite una factura que puede ser utilizada por el donante para deducir del impuesto a las ganancias.
El Rotary Club de Rojas y LALCEC, por su parte, anunciaron que destinarán a esta campaña solidaria todo lo recaudado con su feria americana, que por estos días recibe donaciones en las sedes de las dos instituciones (por la mañana en LALCEC, por la tarde en Rotary), y abrirá al público los días viernes 11 y sábado 12 del corriente mes de junio en el local rotario (Eva Perón 522). La idea de los organizadores es armar parte de la feria en la vereda, de manera de poder agilizar la exhibición y venta de productos. Las donaciones son numerosas; los artículos en venta se han multiplicado, en cantidad y tipo (por ejemplo, se han agregado triciclos y bicicletas); y la concurrencia esperada es multitudinaria.
Mientras, la comunidad sigue respondiendo, cada uno a su modo. Los comercios mantienen sus urnas en las que los clientes pueden depositar su aporte; varias instituciones han destinado a esta campaña la recaudación de sus «cartones solidarios»; y existen iniciativas privadas, todas orientadas a conseguir recursos para el medicamento que necesita Cala.
La solidaridad rojense es impresionante; pero como obviamente no alcanza (dada la magnitud de lo que se necesita), también hay gente de esta ciudad pensando y llevando a la práctica ideas para ampliar la campaña al resto del continente y al mundo entero. Como hemos dicho anteriormente: el objetivo es muy difícil, pero hay espacio para el optimismo.
Virginia Gear: «Ofrecimos una forma diferente de hacer aportes»

Gear SA lanzó su campaña «Toneladas de esperanza», similar a la que el año pasado, con objetivos sanitarios, logró una importante recaudación. La empresa invita a los productores agropecuarios a donar toneladas de soja, se hace cargo de las comisiones y el flete a puerto, y finalmente deposita el valor de los granos en la cuenta donde se recauda el dinero que será destinado al medicamento que necesita Cala Manelli Dicilio.
Refiriéndose a tal campaña explicó Virginia Gear que «aprovechando la herramienta que desarrollamos el año pasado para la cruzada solidaria, hicimos una campaña nueva que se llama "toneladas de esperanza"; por supuesto, todo lo que se recaude está destinado al pozo que está haciendo la familia de Cala para poder adquirir el medicamento que necesita para mejorar su calidad de vida».
«El año pasado participaron muchos productores, con distintos tipos de donaciones; desde una tonelada de soja, de maíz o de trigo, y cuando se realiza la comercialización de esa tonelada, el porcentaje que corresponde por comisión y flete es aportado por la empresa; lo que termina concretándose, entonces, es una donación cuyo valor es el de una tonelada de grano. Dependiendo de la zona hubo más o menos participación, pero es muy interesante, porque se trata de una forma práctica y ágil para que la gente que está dentro de la producción agropecuaria pueda realizar el aporte», agregó Gear.
Destacó que «todo esto se hace en combinación con la FUNDAICO, una fundación que puede emitir un recibo–factura para que el productor pueda aplicar ese monto a su declaración de impuesto a las ganancias, como un anticipo de ese tributo».
Con respecto a la magnitud del objetivo buscado, que es conseguir una cantidad enorme de dinero cuya recaudación excede las posibilidades solidarias de Rojas, explicó Virginia Gear que «esta campaña es nacional; nosotros lo hacemos extensivo desde la empresa a los clientes que están involucrados. El año pasado, la campaña solidaria se replicó en otros municipios de la mano de distintos empresarios. Y para esta necesidad que tiene Cala, a partir de su patología rara, también se están recibiendo donaciones de otro estilo, que está vinculado con el involucramiento que tiene la persona con respecto a identificarse con esta necesidad. Así, las donaciones vienen de todas partes, inclusive de la región de Sudamérica. Hay sistemas como Mercado Pago, o las cuentas del Banco Provincia, tanto la personal como la de FUNDAICO, que están recibiendo donaciones de muchos lugares».
«Lo que hicimos nosotros con el cereal es mostrar una forma complementaria de hacer aportes a esta necesidad», añadió.
Consultada sobre la posibilidad de las cuentas bancarias que reciben las donaciones para operar con moneda extranjera, informó Gear que «FUNDAICO está haciendo un trámite, junto con la familia, en el Banco Provincia, para poder recibir en moneda extranjera. Con esta cuenta se va a poder recibir, no importa dónde se haga el depósito y en qué moneda. En realidad se van a recibir dólares, o el equivalente si se depositan euros. Van a quedar en esa moneda, es un ofrecimiento que nos hizo el mismo banco, para después aplicar eso directamente a la compra del medicamento».
«La verdad es que este trabajo que estamos haciendo con la fundación, que ya tiene diecisiete años en Rojas y está orientada a asistir la discapacidad –esta enfermedad es una discapacidad–, es algo muy generoso, acercarnos y ponernos a disposición. Tanto el laboratorio como el Banco Provincia, que es el que está interviniendo, ya nos avalaron para que los pagos, y la importación del medicamento, se hagan a través de la fundación y no de una persona física. Esto es de gran ayuda para poder facilitar la concreción de este operativo», finalizó diciendo.
Mónica Calderón: «Podrán llevarse cosas muy buenas, a precios accesibles y por una causa justa»

La presidente de LALCEC informó sobre la feria americana que, en conjunto con el Rotary, realizará a beneficio de Cala Manelli Dicilio el viernes y el sábado de la próxima semana.

La gente se soladirizó con la campaña y colaboró mucho con la donación de prendas
LALCEC Rojas tiene una activa participación en la organización de la feria solidaria que, en conjunto con el Rotary Club, se realizará los próximos viernes 11 y sábado 12 de junio en la sede rotaria de Eva Perón 522, a total beneficio de Cala Manelli Dicilio.
Mónica Calderón, presidente de esa institución, explicó que «decidimos hacer la feria a beneficio de Cala, lanzamos la convocatoria y la verdad es que nos han desbordado con las donaciones. Cuando comentamos esto, la gente se empezó a acercar mucho más. Parece que todo el mundo se hubiera puesto a limpiar los placares, nos trajeron muchísimas cosas, por lo que estamos seguros de que nos va a ir muy bien. Y todo el dinero, por supuesto, será depositado en la cuenta para el medicamento de Cala».
Informó Calderón que «entre lo que están trayendo hay mucha ropa nueva y muchas cosas lindas. También nos dijeron que van a traer cosas para la cocina, platos, vasos, esas cosas; y además hay triciclos, bicicletas, cosas que no es habitual que haya en la feria. A cada rato entra alguien y trae algo, o sea, es una caja de sorpresas esto; vemos artículos que no son habituales. Hay calefactores, televisores, equipamiento para la casa que complementa la calidad de la ropa, mucha de la cual es de abrigo».
«La feria va a empezar a las 9 y media de la mañana, tanto el viernes como el sábado. Se extenderá más o menos hasta las 6 de la tarde, no más que eso porque después se hace de noche. La idea es armar parte de la feria en la vereda para que pueda circular más gente; si lo circunscribimos al interior, puede entrar menos gente simultáneamente. Así aumentaríamos las visitas», dijo después.
Por estos días se reciben las donaciones, y la gente del Rotary y de LALCEC trabaja para ordenarlas y ponerlas en condiciones de exhibición, con vistas a la feria. Es una multitud la que trabaja. «Estamos los integrantes de las dos instituciones y también hay voluntarios que nos ayudan a multiplicar los brazos para ordenar, clasificar, preparar todo para que a la gente le resulte práctico encontrar las cosas. Por suerte tenemos tablones, percheros, elementos que estamos todo el tiempo llevando y trayendo para hacer más fáciles las cosas. Si todo está bien distribuido es más sencillo buscar y elegir lo que le gusta, Le pedimos a todos vengan, que ayuden a difundir esto y que aprovechen la oportunidad; van a poder llevarse cosas muy buenas a precios sumamente accesibles; y es por una causa justa», finalizó diciendo Mónica Calderón.
La dirigente agradeció las donaciones e invitó a toda la comunidad a acercarse a la feria, viernes y sábado de la próxima semana.
Todo aquel que desee donar algo, ya sea ropa u otros elementos, puede acercarse a la sede del Rotary Club, Eva Perón 522, todos los días de 4 a 6 de la tarde. Por la mañana pueden entregarse donaciones en el local de LALCEC, Presidente Perón 379, en el horario de 9 a 11.