El Nuevo Club Juventud cumple 72 años

El Club Juventud cumple el próximo sábado setenta y dos años, y a esta recordación se refirió su presidente, Román Bortel. Es el cuarto año consecutivo en que este dirigente ocupa la titularidad del club de barrio Nehuenche

 

Román Bortel. “Estamos bien, y orgullosos de todo lo que pudimos lograr, aunque falta mucho”

 

¿Cómo llegaste a la institución?

“Había estado en 2009, cuando me vinieron a buscar el Gringo Bongiovanni, Jorge Simon, Antonio Palmieri, y di una mano hasta el 2013. En esa época pudimos alambrar el lateral que da al barrio, e hicimos otras cosas. En otros momentos estuve ayudando desde afuera, y hace cuatro años que estoy, junto con un grupo de gente interesada en sacar las cosas adelante. Había existido un inconveniente con el presidente anterior, y me presentaron estos muchachos. A muchos ni los conocía, pero hoy hemos hecho una amistad. Por el momento estamos bien, y orgullosos de todo lo que pudimos lograr, aunque falta mucho”.

¿Cómo está pasando el club estos momentos tan difíciles?“Obviamente, jamás habíamos pensado en una situación así; pero en Juventud cada año es una incógnita, porque tenemos que remarla de la mañana a la noche. Al no tener ningún ingreso fijo, tenemos que salir a conseguir el dinero día a día, algo muy complejo; es una intranquilidad permanente, no sabemos cómo vamos a poder seguir. Pero lo que tenemos hoy en el club es un lujo: tener a dos profes en escuelita, otros dos en inferiores, otro profe para reserva y primera; Guillermo Rosset y Matheu técnicos de primera; Camote Arozamena con Boscoscuro técnicos de reserva; otro profe, Diego Marioni, con el fútbol femenino; no sé qué otro club tiene esa cantidad de profesores con sueldo. Pero nosotros los tenemos porque creemos que ése es el camino; no tenemos ninguna duda. Cuando nosotros entramos había cuarenta chicos, y hoy hay ciento setenta en la escuelita. Algunos, en inferiores, jugaban dos partidos porque no completábamos; mirabas el banco de suplentes y parecía el de River el otro día; no había suplentes en Juventud. Hoy, por suerte, tenemos 26 o 27 nenes por categoría. Por supuesto que nos falta, hay categorías en las que no nos podemos asentar y otros clubes están mucho mejor que nosotros, pero sabemos que trabajando lo vamos a poder lograr. La brecha se ha acortado. En la sub 17 estamos competitivos, y yendo a primera, buscamos tener un equipo con gente del club y traer tres jugadores de refuerzo que marquen la diferencia; pero darle la oportunidad a todos los nuestros. Cuando arrancamos tuvimos que traer a quince jugadores de Pergamino para poder representar al club; se hace imposible sostener algo así. Hoy tenemos en el plantel de primera división a veintitrés jugadores apartados, y te diría que trece o catorce son del club”.

Se ha visto el progreso, sobre todo en infraestructura. El club está muy lindo, ¿cuál es el proyecto hacia el futuro?“Lo primero que hicimos fue hacer ciento diez metros de cloacas, que no había en el club; después nivelamos todos los terrenos, sacamos las viejas canchas de bochas, los baños viejos que estaban lejos, hicimos los baños nuevos, un lugar para entrenamiento, agrandamos la cocina con una cocina para ochenta o cien pollos, y después nos fuimos para el otro lado, hicimos el lateral completo con ciento diez metros en la primera etapa y setenta en la segunda. Colocamos los portones; pudimos cerrar el club por completo, algo que necesitábamos hacer, porque si no era tierra de nadie. Sembramos la cancha todos los años; la tenemos bien iluminada, aunque nos robaron dos veces el cableado, algo muy costoso; nos robaron también los útiles del merendero, las garrafas, las ollas, los cucharones... y seguimos adelante. No hay otra, se pueden hacer cosas. Juventud hoy es un club creíble, y la gente nos ayuda. Golpeamos una puerta y la abren. La comisión está siempre pensando en cómo generar, y tenemos una actividad social impresionante. Hay ciento setenta chicos en escuelita, más de cien en inferiores, sesenta nenas del fútbol femenino, veintiséis chicas en la primera del fútbol femenino, son más de quinientas personas por día dando vueltas adentro del club; vamos por un muy buen camino. La realidad es ésa. Cada vez se acerca más gente y se nos van facilitando las cosas. Ahora estamos apuntando a terminar el galpón. La avenida Alessandro ya le cambió la fachada al club, y la idea es hacer algo que quede lindo. El próximo paso va a ser el galpón, pero necesitamos de mucha ayuda porque es muy grande y no se hace con dos pesos. Estamos convencidos de que tenemos que encararlo, ya que sería la única posibilidad de contar con algún ingreso mensual, alquilándolo para fútbol, para voley, para lo que sea; cenas y bailes. Puede generar dinero, y nosotros no tenemos nada que lo genere más allá de la cuota social, algo que está complicado en esta situación. Se hace muy difícil así, pero con ganas todo se puede”.

Han sido los organizadores del rally federal en los últimos años, pero el de este año lamentablemente se ha postergado. ¿Hay alguna fecha prevista?“Al rally lo hicimos dos años seguidos y nos dejó un ingreso importante. Fue uno de los principales motivos por el cual pudimos hacer obras. Ahora estaba a punto de realización, pero fue postergado, y creo que fue un gran acierto. Los médicos no lo creyeron aconsejable, y entonces lo analizamos y lo postergamos. No es solamente el dinero, hay muchas cosas que mirar. Por ahora no se sabe cuál podría ser la fecha. Nosotros necesitamos hacerlo, es un aporte importante para nosotros, pero veremos cuándo se puede hacer. Por ahora lo que tenemos es la pollada del domingo 30 a beneficio de Cala Manelli. Será en el club, con nuestra gente, por supuesto que sin fines de lucro. Y hay otro acto solidario, jugar un amistoso de escuelitas e inferiores con Newbery, y que la recaudación fuera para esta nena. Somos muy solidarios; podemos tener miles de errores, pero así como tenemos cosas malas, los argentinos somos muy solidarios y creo que el problema de esta nena se va a solucionar”.

El club cumple setenta y dos años; ¿qué reflexión le merece?“Siempre pasa lo mismo cuando llega esta fecha; yo nunca pensé estar cuatro años, la idea era quedarme dos; pero tuvimos la desgracia del fallecimiento de Jorge Simón, y nos encontramos con el club en nuestras manos al ciento por ciento. A todos nos pasa, por más que nadie lo dice: por respeto a Jorge seguimos peleándola. Tampoco hay mucha gente que quiera o pueda comprometerse, trabajar y llevar una institución adelante. La parte social del club es tremenda; se nota mucho en el merendero, en el día a día, en las formas. Hay nenes que necesitan realmente la merienda, muchos; y eso te hace replantear un montón de cosas. Mis viejos se criaron cerca de la cancha. Pero cuando se trata de ayudar, importa poco el color de la bandera; lo que importa es poner un granito de arena para la gente que lo necesita. Hoy estamos muy encima de los nenes; la parte social está bárbara; festejamos el día del niño; todos los nenes, después del partido, se comen un sanguchito de jamón y queso con jugo; toda la escuelita, las nenas, van al merendero con facturas, pan, dulce, galletitas, lo que consigamos; leche, jugo en el verano... se trabaja muchísimo. Hay que ver el movimiento que tiene Juventud, es increíble”.

 

Un saludo, en este aniversario

“La única deuda que creo que tenemos es un campeonato; pero un campeonato se consigue con dinero, y hoy las prioridades de Juventud son otras. El campeonato va a llegar en su momento, cuando se pueda; hoy le apuntamos a otra cosa. Obviamente que nos duele, pero la realidad es ésa”.

Copa de leche. Una de las funciones sociales que brinda el Nuevo Club Juventud a sus niños y de barrio Nehuenche

 

Sueño propio. Cerrar la sede social donde funcionará como salón de fiestas para los socios y el barrio Nehuenche

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