Más de un millón de pesos que serán destinados a techar y reparar el piso del patio, y al revoque interior completo del edificio

Luz Bepelacua, Norma Bou, Sandra Sartelli, padre Angel Cuchetti y Ricky Bini, durante el acto protocolar de la donación al Bichito de Luz
El jardín de infantes «Bichito de luz» recibió ayer una donación importante, cuyo monto supera el millón de pesos, gestionado por el dirigente local Ricardo «Ricky» Bini.
Según explicó Bini, el subsidio fue otorgado por el «ministerio de Culto»; y como debe ser canalizado a través de alguna institución, fue contactado el sacerdote Angel Cucchetti, a fin de que los recursos sean afectados a realizar obras en el jardín de infantes de barrio Progreso.
«Nosotros hicimos el "puente" para que pudiera llegar el subsidio, que del ministerio de Culto va primero al obispado de San Nicolás, y luego a la cuenta bancaria del jardín. A esos pasos los fuimos realizando durante los últimos meses, y hoy el dinero ya está depositado y a disposición de la entidad», agregó Bini.
Por su parte, Angel Cucchetti expresó que «esto, para nosotros es un sueño; nunca habíamos tenido un dinero así. Todo lo que vemos, el jardín, fue hecho con el esfuerzo de la comunidad rojense; y estas obras que estamos pensando no habrían sido posibles sin ese subsidio».
Las obras a realizarse incluyen el techado del patio, el cambio de piso, y el revoque de todo el interior del edificio. «La educación es lo más importante que tenemos, y por eso, el espacio donde ocurre tiene que estar de la mejor manera. Así como las señoritas se preparan antes de venir a trabajar, y los niños también, el lugar también debe ser el mejor. Es un privilegio poder disponer de ese dinero; vamos a presentar un presupuesto, e iremos rindiendo cuentas a medida que lo vayamos gastando».
Destacó el sacerdote que «esto va a ser realizado este año, aunque no es fácil trabajar en un lugar donde hay mucha gente. Pero lo vamos a hacer ahora».
A su turno, la directora del jardín, Jimena Bepelacua, dijo que «está estipulado empezar a mediados o fines de diciembre, cuando ya no estén los chicos. Éste es el patio de ellos, y toda la obra es acá. La finalidad es hacer una galería, ya que los días de lluvia tenemos que salir corriendo porque no hay cómo pasar. Además, el piso está bastante deteriorado, los chicos se caen y se pueden lastimar. Estamos muy contentos por haber recibido este subsidio; agradecidos a la gente que lo gestionó, y listos para seguir trabajando con alegría».





