Aldemar Luis Campanella tiene ochenta y tres años, y desde hace alrededor de quince es el presidente de la Asociación Cooperadora del Hospital Saturnino E. Unzué. «Soy socio desde la época en que estaba la señorita Lambert como presidenta; cuando se corrían las carreras de galgos sobre la ruta, y con el Chino Vignali empezamos como "vagón de cola". La Cooperadora organizaba las carreras con esos fríos tremendos, muchísima gente grande, un montón de señoras trabajando. Guevara era el encargado de organizar el evento, había una cantina que empezaba a la mañana, temprano, y dejaba mucho dinero. Venía gente de Córdoba, de todas partes», explicó

Aldemar Luis Campanella, presidente de la Asociación Cooperadora del Hospital Saturnino E. Unzué
¿Cuál es la función de la cooperadora?
“Es estar al servicio del hospital. Tenemos las ambulancias, en este momento una sola porque la otra es antigua y necesitamos cambiarla. A la vez tenemos el gabinete, donde todos los socios pueden ir a ponerse inyecciones o tomarse la presión, todo absolutamente gratis. Y la ambulancia, cualquier socio con tres meses de antigüedad tiene gratis mil kilómetros al año”.
¿Cuántos socios tienen?
“En este momento unos mil ochocientos. Este mes la cuota vale ciento treinta pesos, es un regalo, pero es el valor que tiene. Es una de las entidades más respetadas. Siempre le agradezco al pueblo todo lo que hace por nosotros. Por ejemplo, en un mes siempre vendemos la rifa; y la vende la cooperadora, no hay terceros involucrados en eso. El pueblo siempre nos respaldó, y la cooperadora, a través de los años, ha hecho mucho por el hospital. Muchas de las obras que se hicieron fueron de la cooperadora. Por ejemplo, la esquina de 25 de Mayo y María Unzué de Alvear, fue hecha íntegramente por la cooperadora. Lo mismo el generador, las obras de pediatría, se compraron televisores para todas las habitaciones. Con Vaio íbamos arreglándolas, y nosotros comprábamos los equipos. Este año, todo el dinero que vino fue entregado al municipio para que comprara cosas para la peste. Inclusive, lo último que hicimos fue comprar camillas y camas, algo especial que había pedido el director. Lo que podemos, lo hacemos”.
¿Cómo es la parte legal?
“Cada tres años se cambia un tercio de la comisión. No se cambia totalmente, y entonces va quedando gente que conoce el movimiento. Ahora estamos esperando que termine esta peste para renovar, tenemos que cambiar al presidente”.
Después de tantos años, ¿cuál es tu sentimiento con respecto a la cooperadora?
“Es algo que lo atrapa a uno; y a la vez, hay gente que no quiere integrarse porque hay mucho trabajo en la casa. Pero yo creo que ahora termino, que alguien joven me va a reemplazar. Tengo ochenta y tres años, a lo mejor el pensamiento mío está un poco anticuado, es necesario que venga gente joven para renovar. Si me hablás de política, te diría que soy apolítico; pero para mí, la cooperadora es algo sagrado”.
¿Qué proyectos, o necesidades, hay en carpeta?
“Para nosotros hoy la prioridad absoluta es cambiar la ambulancia. Después, en estos años de pandemia no se puede pensar mucho a largo plazo; hay que pensar las cosas y hacerlas en el momento. El hospital está siendo renovado, pero hay que pensar que hoy el setenta por ciento tiene mutual; antes era diferente, la gente humilde no tenía, y hoy la gente que trabaja sí tiene; ya es una ayuda. Y siempre estamos al servicio, tratando de hacer algo. Diálisis fue hecho íntegramente por la cooperadora, incluido el material. En aquel momento costó algo así como sesenta mil dólares. Eso se le entregó a la municipalidad, y ellos lo derivaron como correspondía”.
Si alguien quisiera colaborar, ¿cómo hace?
“Se comunica con nosotros, y si el donante quiere hacer un aporte para alguna cosa en particular, se compra lo que él dice; siempre y cuando el dinero alcance. Se hace lo que el donante dispone”.
Además de la ambulancia ¿hay alguna otra cosa que el hospital necesite con cierta urgencia?
“El hospital siempre necesita mucho. Hay pedidos permanentes. No podemos olvidarnos de que es una cosa muy grande, y por lo tanto tiene necesidades grandes. Sobre todo habría cosas que comprarle a los médicos; porque un médico puede ser muy bueno, pero si no tiene elementos para trabajar, por ejemplo el arco en C, se ve limitado para trabajar. Nosotros estuvimos a punto de comprarlo al arco en C, pero después la municipalidad nos dijo que era más urgente hacer la obra de pediatría, y el dinero se derivó a eso. El arco en C es importantísimo, porque alguien que tiene una quebradura debe ser derivado a Pergamino. En cambio, teniendo ese aparato pueden hacer el diagnóstico acá. Sin el arco en C, como dice el médico peruano, "tenemos que hacer un poco de curanderos, adivinar, porque no vemos". En aquel momento costaba algo así como ochocientos mil pesos, ahora debe ser imposible. Pero siempre estamos haciendo cositas. En esterilización, por ejemplo: antes lo hacían con la plancha; pero en la época del doctor Peretti se compró un aparato que esteriliza y sale todo higienizado”.
El lugar es apolítico... ¿se puede convivir con la política?
“A nosotros nunca nos interesó la política, sino que la cooperadora anduviera bien. En la época del Chano había gente que desconfiaba, pero yo fui a hablar y fue maravilloso cómo nos atendieron. Siempre fuimos apolíticos, y todos saben que actuamos así. Para mí importan las personas”.
¿Algo para agregar, alguna novedad?
“Estamos con la rifa, que se vendió totalmente, y ahora el 22 está el sorteo de contado. Después, el último sábado de cada mes, hay premios de siete y de tres mil pesos. Trataremos de empezar el año que viene de nuevo con la rifa, y siempre agradeciéndole a la gente. La comunidad de Rojas, con la cooperadora, se ha portado siempre muy bien; y con los gobiernos siempre nos hemos llevado bien porque no somos políticos. Bienvenido sea el color que venga, mientras las cosas anden bien para el hospital”.

Luis Campanella junto al director del Hospital Unzué, Dr. César Pastorino, miembros de la Asociación Cooperadora y de la empresa Cargill, quienes donaron una Fregadora Lavadora Secadora de pisos Super Kliner 550




