Apasionado por el Rat Rod
Desde la semana pasada se encuentra visitando nuestra ciudad Marcelo Bahamondes junto a su hijo Alan, ambos intentarán unir Punta Arenas (de donde son oriundos), con Alaska, en su Rat Rod Patagonia. A través del rojense Juan Pedro López, (creador del Hot Rod Rojas), se acercaron a nuestro periódico para contarnos esta maravillosa experiencia de vida muy pronto a encarar.
Amistad. Alan y Marcelo Bahamondes flanqueando a Juan Pedro López
El Rat Rod Patagonia que recorrerá 22.000 kms. para unir Punta Arenas con Alaska
El chileno Marcelo Bahamondes mostrando a los chicos el funcionamiento de la camper
Horacio Sanguinetti y Griselda Rossi junto a un Ford A 1929, con mecánica de Ford Granada
¿Cómo nació la pasión por el Rat Rod?
“Esto nació cuando mi viejo me compraba juguetes nuevos, tenía 8 años y yoles sacaba los motorcitos para hacer mis juguetes, les ponía una paleta a cada lado, las torcía y tiraba viento, avanzaba y les ponía rueditas; desde ahí empecé a armar cosas. Nací en Punta Arenas, eso queda paralelo a Ushuaia, Río Grande, Islas Tierras del Fuego, lo divide del continente el Estrecho de Magallanes. Yo vivo en la ciudad de Punta Arenas, comparada a Comodoro Rivadavia en la Argentina, tiene unos 200.000 habitantes; el clima es muy sufrido, no tenemos verano, de repente un par de días lindos. La temperatura máxima es de 23 grados, pero uno o dos días al año nada más, en verano amanece a las 4 de la mañana y oscurece a las 11 de la noche y en invierno todo lo contrario oscurece a las 4 de la tarde y amanece a las 9 de la mañana. La ciudad de Punta Arenas es donde los hombres duermen bajo cero y las mujeres bajo “uno”, (sonrisas)”.
¿El viaje de Punta Arenas a Alaska?
“Intentaremos unir Punta Arenas con Barrow, una ciudad estadounidense ubicada en el estado de Alaska. Es el asentamiento más septentrional de América continental y está hermanada con la ciudad argentina de Ushuaia, las vamos a unir con un Rat Rod con la posibilidad de figurar en el libro Guinness, de haber hecho la primera travesía desde la ciudad más austral, a la más boreal”.
¿Has tenido experiencia de largos viajes?
“Construimos la camper, que es una especie de casilla, hecha con una Ford 1946, en el interior tiene una cucheta con dos camas, tenemos un panel solar arriba que carga un par de baterías, las cuales nos da 12 volts y de ahí un inversor a 220, para poder hacer andar un plotter para poder hacer stickers y calcos, y con lo que recaudamos compramos la comida y el combustible. También hacemos polarizados de vehículos, pint striking, que nos ayudan como dije anteriormente a solventar nuestros gastos diarios. El camper nos sirve para dormir y lo usamos de oficina”.
¿Sos diseñador gráfico y cómo bancan el viaje?
“Sí, correcto, porque habría que ser multimillonario para llegar hasta Alaska, con los recursos propios, por eso mismo aplico lo que sé para generar dinero y poder realizar tan largo viaje”.
¿Tenés programado como va a ser el periplo?
“No, para nada, sabemos las dificultades del viaje, pero en la medida que vayamos avanzando, haciendo el dinero, a veces hacemos el dinero para andar 30 kilómetros, y otras veces hacemos dinero para andar 300 kms.; priorizamos la comida y después el viaje”.
¿Cuánto pensas que pueden llegar a tardar en llegar a Alaska?
“Por ejemplo de Río Gallegos hasta Rojas, tardamos una semana, y a este ritmo podríamos llegar a tardar un mes y medio en llegar a Alaska. De Punta Arenas a Alaska hay 22.000 kms., no tendríamos problemas en llegar rápido, pero queremos disfrutar de la ruta”.
“Tengo la suerte de que mi hijo se banderizó con este proyecto y no todos los padres tienen la suerte de contar con un hijo de que se incluya en los planes de uno. Veo que los otros papas tienen dos mundos aparte”.
¿Qué vehículo tira el camper?
“Lo que hicimos fue crear un auto para el cuarto de milla, cuando lo tenía listo para la competencia, viene un amigo y me dice vámonos a Azul a un encuentro de Rat Rod. Siempre quisimos un cinco ventanas, y construimos nuestro cinco ventanas, la parte de arriba del techo son de Reanult 4, el torpedo de una Dodge de 1936. No es un original 5 ventanas, lo único original son las puertas, el resto todo lo fabricamos”.
“Las llantas más angostas de adelante, que de atrás, son al estilo americano, ellos son los padres de todo esto”.
“Este auto lo llevamos a 150 kms. por hora, con el camper y todo, no tuvo ningún problema. Sí la camper tira 200 kms. por hora, imagínate que tiene un motor 350, 5.700 cm3, un carburador de cuatro bocas, admisiones, pistones, levas con cruces; es un lobo disfrazado de oveja, además tiene freno a discos, suspensión independiente”.
¿Cómo fue el contacto con Juan Pedro López?
“Lo que pasa es que nosotros sabíamos que existía el Rojas Hot Rod; los que estamos desde hace muchos años en la Patagonia, sabíamos del encuentro de Azul, el de Oncativo, Córdoba y de repente sabíamos el de Rojas. Nos metimos en la página y claro que llegan muchos autos aquí. Para nosotros los fierreros de la Patagonia, como así los de Misiones, Rojas no existía para nosotros hasta que salió Rojas Hot Rod. Por eso vinimos a conocer el evento”.
“Este fin de semana vamos a ir a Azul, llevamos un sticker y una gráfica a Azul, para hacer un videíto junto a Rojas Hot Rod, para poder llevarlo hasta Alaska”.
Mensaje final
“Mi viejo dice que para él es un halago de que un hijo acompañe a su padre es un sueño, pero este viaje de Punta Arenas a Alaska, no es solamente una idea de mi padre, sino que muchos tenemos. Yo terminé mis estudios, tengo 19 años no tengo compromisos, y creo será una experiencia única e irrepetible”.




