Junio 04, 2026
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Misas Lalcec Rojas

(sábado 6 de junio, 19 hs., Parroquia San Francisco de Asís) José Luis Delbaldo, Sergio Francisco González de Galeano, Nélida Piedad Ojeda de Orosco, Carlos Lindor Ozan, Stella Maris Ferrari de Bramati, Florencia Becerra, María Cristina Delbaldo, Víctor Hugo…
Junio 04, 2026
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Eliana Trotta a través de su canal de you tube cubrirá el Mundial de Fútbol en EEUU

Sin lugar a dudas la historia de vida de la joven Eliana Trotta es muy especial, todo comenzó con la pandemia, y a través de un Intercambio Cultural del Rotary Club Rojas (del cual es presidenta) pudo viajar a los EEUU para conocer su cultura y también poder…
Junio 03, 2026
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Seguimos fortaleciendo el sistema de videoseguridad de Rojas

(Prensa Municipio de Rojas) Durante la semana pasada se llevaron adelante trabajos de mejora en la red de comunicaciones que conecta distintos puntos del sistema de monitoreo de la ciudad. Estas tareas permiten optimizar el funcionamiento de las cámaras,…
Junio 02, 2026
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2 de junio: Día de Bombero Voluntario

Como todos los años el 2 de junio se celebra el Día de Bombero Voluntario, en nuestra ciudad los BBVV de Rojas llevaron adelante diferentes actividades, habrá toque de sirena, ofrenda floral en el Monolito del Cementerio local (en homenaje a los bomberos y…
Mayo 30, 2026
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AFA Rojas realizó la 74º Asamblea Anual con un saldo positivo de 35 mil millones de pesos

El martes 26 de mayo en el salón del Centro de Jubilados y Pensionados de Rojas, se llevó a cabo la 94º Asamblea Ordinaria Anual de Casa Central y 74º del Centro Primario Rojas de Agricultores Federados Argentinos SCL, donde se dieron a conocer los resultados…
Mayo 27, 2026
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El Polígono de Tiro General Alvear se vistió de fiesta para celebrar la Revolución de Mayo

El acto central u oficial del 25 de Mayo se llevó a cabo en el frente del Polígono de Tiro general Alvear, ubicado en Avenida Larrea, recientemente remozado brilló más que nunca para recibir a las delegaciones escolares, autoridades de la docencia y…
Mayo 22, 2026
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Semana del Parto Respetado

(Prensa Municipio de Rojas) En el marco de la Semana del Parto Respetado, este jueves se llevó adelante una charla abierta organizada por el Servicio de Neonatología y el Servicio de Obstetricia en el Centro Educativo y Cultural Obras Sanitarias. Durante el…
Mayo 22, 2026
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Rojas recibió a más de 60 estudiantes de la carrera de Arquitectura

(Prensa Municipio de Rojas) Rojas recibió a más de 60 estudiantes de la carrera de Arquitectura de la Universidad Nacional de Rosario, en el marco de un convenio realizado entre el Municipio y la UNR durante el año 2025 El miércoles nuestra ciudad recibió la…
Mayo 22, 2026
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El barrio que queremos empieza por nuestras acciones

(Prensa Municipio de Rojas) Así encontró ayer las calles de Barrio España el equipo de Servicios Urbanos durante su recorrida diaria. Una importante cantidad de residuos, muebles y objetos en desuso habían sido depositados en la vía pública, generando…

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Comenzó la etapa local de los Juegos Bonaerenses 2021

A fines de la semana pasada se desarrollaron las primeras actividades correspondientes a los Juegos Bonaerenses edición 2021

 

Durante los días jueves y viernes, en las canchas ubicadas en el predio del parque General Alvear, se llevaron a cabo las competencias de fútbol–tenis, según se informó desde la secretaría de Deportes, Cultura y Turismo del municipio de Rojas.

Los ganadores de esta etapa local de fútbol–tenis fueron los siguientes:

MASCULINO SUB 15: Facundo Salas y Daniel Mengoni.

MASCULINO SUB 18: Benjamín Mangione y Santino Mangione.

MASCULINO UNIVERSITARIOS: Tomás Avila y Francisco Cuenca (clasificados en forma directa).

FEMENINO SUB 15: Agustina Ojeda y Milagros Ojeda.

 

 

Próximas fechas de la Etapa Local de los Juegos Bonaerenses 2021

 

LUNES 12 DE JULIO: Padel, a partir de las 9, en La Cancha (Barrio Progreso).

INSCRIPTOS

MASCULINO SUB 14: Joaquín Nota-Benjamín Toso, Dante Guaraglia-Tomás Riveiro, Tobías González-Alvaro M. Rodrigo Maldonado, Valentino Calvigioni-Santiago García, Juan Ignacio Bisi-Mateo N. Ravichoni, Joaquín Helguera-Joaquín Alvarez.

UNIVERSITARIOS MASCULINO: Thiago Alvarez-Lautaro Rigo.

 

LUNES 12 DE JULIO: Ajedrez, 13 hs., en el Centro Español.

INSCRIPTOS

SUB 14 MASCULINO: Pedro D. Suárez, Juan Diego Raposo Aloé, Ian Benítez, Dante Favale, Nicolás Ferrari, Nicolás Rossini.

SUB 14 FEMENINO: Martina Espart.

SUB 16 MASCULINO: Benjamín A. Costanzo, Valentino Premio.

SUB 18 MASCULINO: Nicolás Rodríguez Muscia, Mario Centurión.

UNIVERSITARIOS MASCULINO: Germán Fernández, Mauricio Gadea, Diego M. Santos.

UNIVERSITARIOS FEMENINO: Andrea De Angelis.

 

MIÉRCOLES 14 DE JULIO: Tenis, a partir de las 10, en las canchas del Parque General Alvear.

INSCRIPTOS

SINGLE SUB 14 MASCULINO: Joaquín Nota, Bautista Vecín, Pedro Suárez Delgado, Tomás Riveiro.

SINGLE SUB 16 MASCULINO: Adriano Mazzetti Michaud, Joaquín Alvarez Clutterbuck,

SINGLE SUB 18 MASCULINO: Benjamín Rossi, Felipe Morales.

SINGLE UNIVERSITARIOS MASCULINO: Thiago Alvarez.

DOBLE SUB 16 MASCULINO: Joaquín Alvarez Clutterbuck-Martín Simonovich Taparauskis.

SINGLE SUB 14 FEMENINO: Morena Magistrati.

SINGLE SUB 16 FEMENINO: Lara Vieiros.

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Raúl Rigo. «Fue una época maravillosa del boxeo, en cada gimnasio había muchos chicos practicando»

Luego de una extensa carrera como dirigente, fue vicepresidente y presidente de Club Sportivo Rojas. De chico jugó al fútbol en El Huracán, también practicó pelota a paleta y disfrutaba de la pileta de natación de la entidad de Alem y Paso. Pero su pasión fue el boxeo y los caballos de carrera fueron más. También fue parte de la Sub Comisión de Boxeo, donde brillaron la generación de los Aguilar, Puzzo, Ascensión, Sánchez, Atila y Andrada, entre otros. Sigue ligado al boxeo como jurado profesional. Protagonista de una época que seguramente no se repetirá. La diosa fortuna le digo varias veces, sí, ganando varios autos 0 km y hasta un pura sangre de carrera. A continuación la nota con un personaje muy querido por su quehacer como comerciante y especialmente como dirigente con un gran empuje y positivismo en pos de la comunidad

 

Raúl Rigo en su domiciloi de Avenida Larrea, frente al Parque gral. Alvear

 

Datos personales. Andrés Raúl Rigo nació en junio de 1950, hijo de Andrés Rigo y Amada Grattone. Tiene dos hijos, Leo y Luciano, y dos nietas, Renata y Trini.

 

¿Dónde naciste y criaste?

«Antes no se acostumbraba a ir a las clínicas por los partos; nací en la Fonda de Afuera, mi mamá fue asistida por el doctor Vermal, y me fui a vivir frente a la escuela N° 1, calle Francisco Roca, donde ahora está la fiscalía. Ahí viví toda la vida, y empecé la primaria en la 1, pero cuando empezó el Polivalente de la Nicolás Avellaneda, me pasé ahí. Hice el secundario también ahí, y me recibí de perito mercantil en 1967».

 

¿Tenías alguna inclinación deportiva?

“De chico jugué en las divisiones inferiores de El Huracán, con Luis Barbieri, que era arquero, y con Píccolo, que jugaba de 4 y después se fue a Platense. Barbieri se fue a Racing, y después estuvo en Loma Negra. Además, como prácticamente me crié en Sportivo, iba a jugar a la pelota a paleta. Al básquet no, pero tengo un recuerdo hermoso de cuando iba a la pileta: era amigo de Juanchi Granelli, y su madre era la encargada. A veces no nos dejaba entrar, porque los menores recién podían ir después de las 3 de la tarde. Uno de los que iba, Juan Gálvez; cuando venía a Rojas y era verano, iba a la pileta y lo conocí personalmente. Un ídolo del automovilismo”.

 

¿Tu papá fue dirigente de Roberto Cano?

“Cuando era joven vivía en Cano, tenía una panadería ahí; y siempre estuvo ligado al club. Falleció el 15 de junio de 1980, siendo presidente de San José de Roberto Cano. Tenía un equipo muy bueno en esa época. Y después agarró Bernetti, que estaba junto con Primo Zalocco, otro señor de apellido Mosca”.

 

¿También fuiste presidente de Sportivo?

“Fui vie presidente y presidente de Sportivo, alrededor del 94. Una época hermosa, cuando el presidente era Hugo García. Estaban el Colorado Boixart, Carlitos Mantoani, Caballini, y teníamos de secretario rentado a Fito Bethular; muchos años estuvo ahí”.

 

¿Una época en que socialmente se hacía de todo?

“Sí, claro. Me acuerdo de que cuando vino Valeria Lynch, nosotros pensábamos que no iba a haber gente, y se agotaron las entradas. También trajimos a María Marta Serra Lima; todos los artistas que traíamos, terminaban de actuar y se iban al hotel Victoria; pero ella prefirió quedarse a comer con nosotros un asadito en la parrilla”.

 

¿Cómo empieeza tu relación con el boxeo?

“Siempre me gustó el boxeo, en la época en que enseñaba Miguel Angel Calderón. Estaba el Negro Torres, que era la figura estelar, y después empezaron los Puzzo, los Aguilar, Atila, Sánchez, los Ascensión. Entrenaban en el gimnasio, al lado de la cancha de bochas. Tito Andrada era otro que iba; una época divina en el boxeo. Los festivales eran espectaculares, y se llenaba. Venían boxeadores de la zona, y cada tanto traíamos otros de Unidos de Pompeya”.

 

¿Quiénes trabajaban con vos?

“En ese momento estaban Alberto Correa, Jorge Cavalcabue, yo, y colaboraban como jurados Angel Maggiolo, Héctor Ferrini, Pucho Caggiano, Pancho Boveri, y árbitros como Cavalcabue y Camarasa. El Tano Goicochea supo hacer de referí también”.

 

¿Era totalmente amateur?

“Sí, totalmente amateur. Pero los festivales eran divinos. Y todos tuvieron posibilidad de mostrarse a nivel profesional, porque había muy buen nivel en el amateurismo. Yo todavía sigo ligado al boxeo porque tuve la suerte de hacer el curso de jurado profesional, así que con Serafo Solari, cuando hay boxeo profesional en la zona, nos convocan”.

 

¿Qué pelea recordás más?

“Eran peleas terribles, sangrientas. Me acuerdo de las del Nano Ascensión con Quintana, de Junín, pelearon siete u ocho veces, unas peleas hermosas, no caía ninguno. Terminaron siendo muy amigos. Los boxeadores se brindaban, practicaban toda la semana, un amor al boxeo terrible. Rubén Hugo Aguilar tenía una técnica bárbara, pero era flojo de mandíbula, era su problema. Era un estilista. Las peleas de Tito Andrada también, quien lamentablemente no hace mucho tiempo falleció”.

 

¿Seguís vinculado con el boxeo?

“Sí, seguí vinculado, y viene a Sportivo Daniel Van der Becken, que ya era jefe de prensa del Luna Park. Vino con David Sbarsky, que era su socio; ahí empezaron a traer boxeo profesional: el mismo que se hacía el sábado en el Luna Park, venía después a Rojas. Vinieron periodistas como García Blanco, Walter Nelson, Nicolini, Ulises Barrera, Osvaldo Caffarelli, vinieron todos. Eso fue en la década del 80, yo estaba en la subcomisión de boxeo, y ellos traían el festival organizado; unas peleas hermosas. Hasta Monzón vino, y lo trajo a Jara, que peleó acá y ganó por puntos. Monzón se quedó a comer con nosotros, y no tenía problema en comer cualquier cosa; lo único que quería era vino Etchart Privado. Después jugamos unos partidos al chinchón con Pradeiro, Chiche Barzaghi, Monzón y yo. Una época hermosa. García Blanco era muy aficionado a los caballos de carrera. Yo tenía algunos en esa época, así que cuando yo iba al Luna Park, íbamos al hipódromo. El tenía un caballo que se llamaba Pelotari, que le salió bueno, ganó el Gran Premio Nacional. Me acuerdo de que comentaba los partidos con José María Muñoz, y un domingo que se corría el Nacional, no fue a transmitir, se fue al hipódromo; y ni bien su caballo cruzó el disco, ganando el Nacional, le decía a Muñoz «ganó el mío, ganó el mío»; por la radio. Cosas que quedan”.

 

¿Una nota de color que recuerdo: al ser comerciante, y tener relación con todo el mundo, compraba todas las rifas y ganó de todo?

“Sí, me gustaba comprar rifas. Recuerdo que la primera que saqué fue una tortuga del jardín de infantes, que me vendió María Victoria García. Después gané una rifa que me vendió Carlitos Troilo, de un potrillo de carrera; el número 45. Lo fui a ver a Jacinto Cuello, que cuidaba caballos, y lo trajimos al stud. Corrió catorce o quince carreras y ganó tres. Se llamaba Feedback. También me saqué un auto en la rifa del hospital, y en Sportivo, otro auto, un Peugeot. Se sorteó en el escenario, en el club, e íbamos quedando cada vez menos. Finalmente quedamos Saporito, el Ñato Bicocca y yo. Saporito propuso que lo compartiéramos, pero el Ñato no quiso. Sacan el número, y era el de él; se quedó afuera y nos abrazamos con Saporito. Otro auto que saqué fue en una rifa de Newbery. En total fue un potrillo, y dos autos y medio; tuve suerte, no me puedo quejar”.

 

¿Qué piensa sobre la decadencia actual de la actividad? ¿Podría resurgir?

“El problema es que cambió todo; sobre todo, cambió la juventud. Antes, en cada gimnasio había diez, quince chicos practicando; ahora no, ha cambiado muchísimo. Pero siguen saliendo. Junín, por ejemplo, en este momento tiene dos chicos que son campeones argentinos, Sosa y De León. Ellos dos estaban en el gimnasio de Arano, y ahora están practicando con Látigo Coggi. En Pergamino no hay figuras de primer nivel, pero en Rojas está Ronan Sanchez; el otro día lo vi, y me encantó; una de sus mejores peleas, porque salió con un plan que cumplió a la perfección. Tiene unas condiciones bárbaras, y creo que puede llegar a hacer carrera. Ojalá se quede allá, porque acá no es lo mismo, no tenía mucha continuidad”.

 

¿Cuál hubiese sido tu sueño, como dirigente?

“Creo que en Sportivo cumplimos un ciclo muy importante, con Hugo García a la cabeza. Siempre tenía ideas muy buenas, y un grupo de apoyo muy fuerte. Un día hicimos una cena, habíamos vendido todas las tarjetas, y seguía viniendo gente. Estaba Juan Nieto de conserje. No teníamos sillas, y nos tuvimos que cruzar enfrente, a la casa del maestro Bertolotti, y nos dio las sillas de su casa. Cosas que no se van a volver a repetir. Esta comisión que está ahora en el Club Sportivo merece apoyo, porque está todo muy difícil. Yo quiero saludar a todos los amigos, a los pelotaris, a los aficionados al boxeo, y a mis setenta y un años les agradezco a todos, por el respeto que me merecen”.

Con los Calvente. Raúl Rigo, Caño Martínez, Emiliano, Gustavo y Franco, con una de sus pasiones, las carreras de caballo

 

Tocado por la varita mágica de la fortuna.

Así titulaba Chispa una nota realizada a Raúl Rigo en la edición del jueves 31 de diciembre de 1990.

“A los 17 años se alegró por su primer acierto, adquiriendo el primer premio de una rifa de la Cooperadora de la ENSNA, que le vendió María Victoria García. Con el tiempo no se imaginaría que la diosa fortuna golpearía una y otra vez su puerta. Tan es así que, al día de hoy, Raúl Rigo, comerciante, vicepresidente de Club Sportivo, más conocido que “la ruda” en Rojas y también en la zona, con declaradas simpatías por el pugilismo, al cual está ligado no ya como espectador sino también haciendo de Jurado en la Federación Argentina de Box, tendría por aquel motivo que responder a la requisitoria periodística. Porque, en verdad, su suerte es para contarla, para dejarla escrita, por haberse constituido en hombre récord en esto de ganar rifas.

Veamos:

El primer gran acierto: le compró a la esposa de Carlos Guaraglia una boleta de una rifa de Newbery (terminación 197) y se sacó el Dodge 1.500.

El segundo en importancia fue en un sorteo de Sportivo: otro auto Peugeot 504.

A fines del año pasado le regaló la boleta de una rifa de Sportivo – Argentino, al arrecifeño Marcelo Platero, empleado de Pioneer, que se estaba por casar: se llevó el Ford Escort que era el primer premio.

Este año, en el primer sorteo de La Rifa de Todos del Hospital Unzué, tenía el número que salió premiado, recibiendo un Fiat 147.

Pocos días atrás, al sortearse la rifa de Argentino – Sportivo, acertó el premio mayor: otro Fiat 147, ahora gasolero.

En otra rifa se ganó un caballo de carrera, “Feedback”, cuyo cuidado se lo confió a Juancito “Coqueta” Cuello. El pura sangre ganó tres carreras en Palermo y fue segundo en San Isidro. Decidió venderlo este año.

Acertó una rifa de Sportivo para Navidad, con dos televisores color.

Su primer TV color lo tuvo a través de una rifa de El Huracán: el premio era dinero pero prefirió canjearlo por el aparato.

En Salto acertó el premio mayor de un sorteo de Compañía General; una vidriera como allá le dicen que, entre otras cosas, comprendía un TV color, una radio, artículos para el hogar, una bicicleta, sillas, sillones, mesas, sábanas, etc …

Queda una sola pregunta … ¿Cuál será el próximo acierto?”.

 

Raúl Rigo junto al ex Campeón del Mundo, Carlos Monzón, cuando visitara nuestra ciudad en 1980

 

Raúl Rigo en la escalera del cuadrilátero de Sportivo Rojas

 

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Agustín Martegani a préstamo al Cancún FC de México

Agustín Martegani continuará su carrera en la Segunda División de México, en una cesión hasta mediados del año que viene y con una opción de compra. El futbolista de San Lorenzo de Almagro pasará a préstamo a Cancún Fútbol Club, equipo que milita en la Segunda División de México, llamada “Liga Desarrollo” y en el que lo dirigirá técnicamente, otro rojense, Federico Vilar

Nacido en Rojas, provincia de Buenos Aires, el mediocampista de 21 años llegó en 2017 con edad de Sexta División. Su mejor rendimiento lo mostró de la mano de Diego Monarriz, siendo una de las piezas clave del bicampeonato del 2019 (Superliga Copa de Superliga). Una vez que tenga el alta médica, viajará a México primera arrancar su experiencia fuera de San Lorenzo.

El debut en Primera de Agustín Martegani había sido el 23 de mayo del 2019, cuando el zurdo tuvo la oportunidad de jugar como titular en la caída ante Estudiantes de San Luis por la Copa Argentina. Sin embargo, después de aquel día prácticamente no tuvo chances de poder mostrarse.

El volante volvió a bajar a Reserva y recién volvió a tener rodaje en la máxima categoría dos años más tarde, cuando el Ciclón de Diego Dabove venció 1-0 a Godoy Cruz el 5 de mayo de este año en el Pedro Bidegain. Con éstas dos únicas apariciones, el juvenil armará las valijas para irse de la institución.

Porque Martegani, que no pudo arrancar la pretemporada porque volvió contagiado de Covid, tiene todo listo pasar a préstamo a la Segunda División de México, más precisamente en el Cancún FC. ¿En que condiciones se marcha? A préstamo por un año y con una opción de compra de 250.000 dólares por el 50% de su ficha. En Boedo tiene vínculo hasta el 2023.

Martegani se marcha después de jugar solo dos partidos en Primera. En este caso el rojense sería la séptima baja en el Ciclón tras las salidas de Fabricio Coloccini, Fernando Monetti, Franco Troyansky, José Devecchi, Víctor Salazar y Laureano Cabral.

En caso de concretarse la transferencia, el creativo de 21 años compartiría plantel con los argentinos Valentín Sabella y Cristian Campestrini además de ser entrenado por el ex arquero Federico Vilar (ídolo en el fútbol mexicano) quien también es natal de Rojas, ciudad de donde proviene Martegani.

 

Rojenses. Agustín Martegani junto a su representante Darío Bombini, esperando firmar contrato con el Cancún FC

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Jorge Cavalcabue, el árbitro que marcó un estilo en el boxeo rojense

Jorge Uldemar Cavalcabue puede estar orgulloso de su extensa, variada y brillante carrera como árbitro de boxeo. Fue el primero en nuestra ciudad en ser reconocido por la Federación Argentina de Box para impartir justicia en el profesionalismo, con todo el honor que esto representa. Así fue que Jorge, el popular “Gordo”, comenzó con combates aficionados en Rojas y la zona, hasta que llegó el momento de pasar a ser el tercer hombre arriba del ring en el box rentado. Y allí inició su periplo por buena parte de Argentina en grandes peleas y ganándose el respeto de deportistas, entrenadores y promotores. Cabe destacar que Jorge es el padre de dos colegas y excelentes periodistas deportivos de nuestra ciudad, tales como Gustavo y Fabricio Cavalcabué, quienes formaron parte de la familia de Chispa, para ellos vaya también nuestro reconocimiento por la labor de su padre en el boxeo rojense

 

Jorge Cavalcabue levanta los brazos del Potro Ramos, cuando venció a Luis Areco en 1999 en Sportivo

 

EL DIA QUE VINO MONZON

En la época de oro del boxeo en el club Sportivo, donde primerísimas figuras del deporte de los puños llegaban a la ciudad, Cavalcabue siempre fue protagonista. Desde el grito inconfundible de “break” para que los contendientes den un paso atrás sin pegarse hasta consejos y secretos en un lugar único como el ring, donde dos atletas dejan todo por el todo con el fin de doblegar a su rival aplicando la mejor calidad de golpes y tratar de esquivar con sutileza los que vienen de enfrente.

El 24 de agosto de 1985 con el gimnasio tricolor a tope y con la presencia de Radio Rivadavia con el “Gordo” Horacio García Blanco a la cabeza, llegó el mismísimo Carlos Monzón como entrenador del invicto Ramón Jara, que venció por puntos al siempre difícil Ramón Collado, ese petiso escurridizo que ostenta el orgullo de haber sido el único que le empató dos veces a “Látigo” Coggi. Pelea compleja, dura, que una vez más Jorge dirigió con corrección.

 

EL “POTRO” RAMOS Y UN TERRIBLE NOCAUT

Fue, quizás, la noche donde más gente hubo en Sportivo. El 12 de octubre de 1985 Ramón Florencio “Potro” Ramos defendía ante Enrique Areco el título argentino. En esa velada llegó desde Buenos Aires un colectivo con hinchas de Argentinos Juniors, incluso el presente de esa institución, ya que el “Potro” representaba al club de la Paternal. Una vez más Jorge Cavalcabue fue el árbitro, que detuvo a pelea en el 9º round cuanto Ramos le estaba dando una paliza a Areco tras una batalla impresionante.

 

DIRIGIR AL CAMPEON LATIGO COGGI

Ese mismo año, pero el 26 de octubre, Sportivo tuvo otra velada de oro. Un tal Juan Martín Coggi que venía arrasando, enfrentaba a Rubén Verdún. Lejos de ser un trámite, el norteño complicó a “Látigo”, que sufrió un profundo corte en el arco superciliar derecho producto de un cabezazo involuntario de Verdún. Corría el quinto round, por eso tras la correcta pero no menos polémica decisión de Cavalcabue, fueron a las tarjetas. Raúl Rigo, Angel Maggiolo y “Pucho” Caggiano fueron los jurados, que vieron ganador a Coggi ajustadamente. Casi exactamente un año después (25 de octubre de 1986) y en el mítico Luna Park, Coggi se consagraba campeón argentino al superar con un nocaut histórico al talentoso “Pajarito” Hernández.

 

EN EL ADIOS DE SERGIO VICTOR PALMA

Hace unos días nos enterábamos de la muerte de Sergio Víctor Palma, ese peleador salvaje que fue el primer campeón mundial argentino que consiguió su título en los Estados Unidos de manera brillante. Ello ocurrió el 9 de Agosto de 1980 cuando noqueó a Leo Randolph (categoría Supergallo). Palma, que estuvo varias veces en Rojas visitando a conocidos, realizó su despedida de los cuadriláteros el 10 de agosto de 1990 en la localidad de General Arenales ante Juan Domingo Nogueira. Esa pelea tuvo el orgullo de dirigirla el rojense Jorge Cavalcabue, quien hizo también una linda amistad con Palma.

 

LA POSIBILIDAD DE DAR EL GRAN SALTO

El respeto y la admiración del mundo boxístico ya lo tenía ganado Jorge Cavalcabue. Además de dirigir a Coggi, Collado, Saldivia, Jara, años atrás también había tenido el privilegio de estar arriba de un ring con un animal como el uruguayo radicado en Pergamino, José María Flores Burlón, o tiempo más tarde en nuestra ciudad ser juez en la defensa del título sudamericano welter de Luis “Cuty” Barrera o una de las tantas batallas de nuestro Eduardo Fabián Molina, uno que dejaba la piel en cada combate.

El excelente nivel le generó a Jorge la chance de irse a Capital Federal designado por la FAB para ser considerado y dirigir en el Luna Park. Pero por cosas de la vida esa historia no tuvo continuidad. Eso sí, en Rojas y la zona siguió marcando un camino en el arbitraje. El de la rigurosidad en un deporte digno y sensible. El de la confianza de boxeadores por sentirse cuidados por un árbitro que debe tener todos los sentidos a la hora de impartir justicia.

Ese fue Jorge Cavalcabue como árbitro. Simplemente el “Gordo”, que hizo de la profesión una pasión. Que amó con locura y cosechó miles de amigos. Dejando un sello para toda la vida.

 

 

Jorge Cavalcabue fue protagonista del arbitraje de grandes peleas en Sportivo Rojas, en este caso levanta el brazo del ex campeón del mundo, Juan Martín Latigo Coggi

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Máximo Gutiérrez. Respira básquet y por sus venas corre sangre tricolor

A los siete años su padre Máximo (ex presidente tricolor), lo traía a practicar básquet con el Profesor Basilio González al club de sus amores, Sportivo Rojas, su segunda casa. A los 12 años vinieron del campo a vivir a nuestra ciudad, en la esquina donde vive actualmente, Francisco Roca y Sarmiento; en un barrio donde se siente aire de básquet. Allí convivió con dos grandes amigos que desde hace rato partieron al cielo, Alejandro “Caco” Andreozzi y Omar “Lampa” Gaynor. Aprendió a jugar al deporte de la pelota naranja, gracias a sus condiciones naturales, ya que por aquella época no había competencia en divisiones juveniles como en la actualidad. Recordó los torneos Comerciales, los Torneos Regionales y el ascenso de Sportivo a la APB en 1987. La vida no hace mucho le jugó una mala pasada con su salud, pero gracias a Dios y el apoyo de su esposa Sandra, sus hijos Facundo y Virginia y su nieta Francesca, pudo salir adelante. Una nota imperdible, de un personaje muy querible en el mundo del básquet, que cuando nombraba a sus amigos sus ojos se humedecían de lágrimas; con la tranquilidad que lo dio todo, con entrega y pasión

 

Equipo que ascendió a Primera División de la APB en 1987. Roberto Gazo, Máximo Gutiérrez, Claudio Berbenni, Daniel Cesano, Juan Carlos Olivera, Mario Calderón, Ariel Guilera, Carlos Zambuto, Beto Calabia y Gustavo Peretti

 

Datos personales. Máximo Gutiérrez, el Pato como se lo conoce popularmente, nació en Rojas en octubre de 1956. Es hijo de Ricardo Máximo Gutiérrez y de Ana María Dalmaso; tiene una hermana, Ana Sonia: está casado con Sandra Lanz y tiene dos hijos: Virginia y Facundo. También tiene una nieta de seis años, Francesca Alonso. «En este momento estoy trabajando en la parte vial del municipio, aunque con licencia por un problema de salud. A fin de mes ya me reintegro a la actividad», contó Gutiérrez.

 

En este barrio se respira básquet; ¿cómo fue tu infancia, la escuela?

“Nací acá en Rojas, frente a la tapicería Fauda, donde vivía una señora que era partera. Al año me fui a vivir al campo, y ahí estuve hasta los doce años. Fui a la escuela de La Urbelina, y empecé a jugar al básquet en Sportivo; mi viejo me traía a aprender con Basilio González. Mi hermana vivía en Rojas con mi abuela, y él venía a verla y me traía. Así empecé mi carrera basquetbolística, a los ponchazos. Recuerdo que mi vieja, en el campo, tenía una canasta que usaba para juntar los huevos, y yo la usaba para tirar al aro con una pelota de fútbol. Las pelotas de básquet en esa época eran así, como las de fútbol, pero más grande. La que yo tenía era de fútbol, una número cinco. Después me vine a vivir a Rojas, a los doce años, en la misma esquina donde vivo ahora, Francisco Roca y Sarmiento. Pero en realidad es como que vivía en el club, con dos chicos que vivían en esta cuadra, Caco Andreozzi y el Lampa Gaynor (emoción). Al club no lo abandoné jamás; mi viejo fue ocho años presidente, en la época del bicentenario de Rojas”.

 

En ese tiempo, la etapa de Basilio González, ¿cómo era la formación? ¿Había escuelita?

“Se hacía todo «en criollo». Un clase 56, con un 58 y un 60, era lo mismo; jugábamos todos juntos, aprendíamos fundamentos, porque no había jugadores en cantidad. Después sí se hizo cantidad, íbamos a la tarde y teníamos que esperar turno para poder jugar; pero era algo hermoso, pileta, paleta y básquet”.

 

¿A qué edad empezaste a jugar los comerciales?

“Catorce años tenía, era un alambre; me agarraban Yosi Scardino, Platel, y me enterraban abajo de las baldosas... Era así. Después empezaron los comerciales, y yo jugué en SIC, Supermercado Integral de la Carne; jugué en Concesionaria Peugeot con Bocha Bramati, el Chancho Rosetti, Manolo Narvaiza, teníamos un equipazo; lástima que se cansaban los «viejos» y en el segundo tiempo nos pasaban por arriba. También jugué para Chispa, y un año fui a jugar a Pergamino. Acá estaba parado el básquet, y me llevó Hugo Paradela a Sirio Libanés. Raggi era el director técnico, y empezamos con la pretemporada. Pero antes de que empezara el campeonato me lesioné una rodilla, me llevaron a un especialista y tuve que estar siete meses parado. Después volví, porque me había hecho amigo de Guillermo Illia, que era un jugador supremo, y me llevó a jugar a Argentino. Pero otra vez tuve problemas con la rodilla, y entonces me volví a Rojas. Iba solamente a tirar al aro, a correr un ratito, y cuando empezó el campeonato de segunda, Juan Zambuto y Peto Martínez le pusieron fichas. No nos dejaron entrar, se hizo la Liga Fantasma con Carmen de Areco, Capitán Sarmiento, Arrecifes, Salto, Colón y Rojas. Una cosa hermosa, y salimos campeones. Me acuerdo de la rabieta que me agarré con los de Pergamino, porque teníamos que tener un campeonato ganado y eso tenía que estar certificado. Así es como guardaban los artículos de los diarios de todas partes, se armaban unos partidazos. A mí me tocó jugar contra el Vasco Aispurúa, que fue jugador de la selección nacional; me tocó marcarlo y me metió como setenta puntos, porque era un oso de más de dos metros, se daba vuelta y me mataba. Entonces, cuando presentamos todo a la Liga de Pergamino, nos exigieron dos campeonatos y nos mandaron otra vez a pelearla. Volvimos a jugar, salimos campeones otra vez, y finalmente nos dejaron entrar; pero en segunda. Para ascender a primera teníamos que salir campeones dos años seguidos o tres alternados. Ganamos el primero, perdimos el segundo, y volvimos a ganar los dos siguientes; recién ahí nos dejaron ascender a primera, el equipo que hoy está jugando en la Liga de Pergamino. En el año 1987, ahí ascendimos”.

 

¿Qué recuerdos tenés de ese momento?

“Me acuerdo de Caldentey, Beto Calabia, Fabián y Javier Castellá, Bernardo Lavandera, Ricardo Molinari, y los chicos de Rojas, Carlos Zambuto, Cachito Tiseira, Daniel Cesano, el Negro Ponzo, Ariel Guilera, Willy Mena, Sugus Vázquez, Juan Carlos Olivera, Roberto Gazo, el Pato Berbenni, Gustavito Peretti, Mario Calderón y seguramente se me escapa alguno más, a los cuales les pido disculpas”.

 

Después seguimos en la APB…

Seguí jugando ahí hasta que me retiré, a los treinta y seis años. Fue en un partido contra Sports; íbamos ganando por 16 y lo perdimos en el último cuarto. Creo que hacía diez años que no jugaba un partido como ése, metí como veinte puntos. Pero Peto me sacó y lo puso a Javier Fay; le robaban la pelota, se empezaron a venir, y finalmente perdimos”.

 

Después llegaron las nuevas generaciones, y por suerte Sportivo pudo lograr en 2005 /2006 salir campeón de la APB...

“Lo viví como espectador, fue una cosa de locos lo que sufrí, y los kilómetros que hice, porque fui a todos los partidos: a Tandil, a Olavarría, a San Nicolás varias veces, a Rosario, a Firmat, a todas partes”.

 

Y ahora Facundo sigue tus pasos...

“Sí, y con la camiseta 9 de Sportivo, un verdadero orgullo... Él es mucho más jugador que yo, muy habilidoso, muy fuerte, buen marcador e inteligente para jugar al básquet. El básquet no es un deporte para burros, hay que ser muy rápido pensando”.

 

¿Cómo lo ve a Sportivo en esta etapa de tanta lucha para subsistir?

“Está complicado, como la economía del país. Hasta los mismos socios estamos complicados económicamente, porque está todo mal, y no se puede pretender que un club salga adelante si no hay plata para pagar la luz o tener profesores. Los techos están mal, y hace falta mucha plata para reparar. Igual que la pileta, que está toda abandonada. La cancha de paleta anda porque se privatizó. Hay algunas cosas que se han hecho con las que no estoy de acuerdo, pero el que las hace, las hace pensando que están bien. Los chicos que están le ponen muchas ganas, pero están muy solos; como siempre, empiezan veinte y terminan dos”.

 

Alguna anécdota linda que recuerde sobre el básquet...

“Hay mil. Me acuerdo mucho de cuando trajimos al Negro, a Ricky Head... ¡Lo que comía ese negro! ¡Dios mío! Nunca vi a una persona comer tanto como a ese tipo. Me acuerdo de que un día estábamos practicando, hacíamos el uno contra uno y los que jugábamos abajo éramos él y yo. Entonces, nos marcábamos uno al otro. Por ahí estaba atacando, se levanta, y le metí una tapa impresionante. No lo podía creer. Venía a comer a casa, y preguntaba por qué le decíamos Negro a mi papá. A él no le gustaba que le dijeran «Negro», le sonaba despectivo”.

“También me acuerdo del Mono Barreiro, el que era referí. Una vez estábamos jugando una final acá, en Sportivo, y yo tenía cuatro fules; Cacho Tiseira tenía dos; y en un amontonamiento, le meto una mano impresionante al que traía la pelota. Cacho se acordó de que yo tenía cuatro y le dijo que se lo cobrara a él; y así fue. Era un sinvergüenza ese Mono. Después se quedó a comer, como siempre hacían los árbitros”.

“Hay miles de anécdotas. Era una época de mucho sacrificio. Yo me iba a las dos de la mañana a trabajar al campo, y a las ocho volvía, me bañaba y me iba a practicar, para no perder la titularidad. Ya estaba casado en esa época. Lo hacía por el club, para estar presente”.

 

¿Qué te dejó el básquet en la vida?

“Todo. Más alegrías que tristezas. Cosas lindas. Todavía hoy voy a Pergamino y me encuentro con los muchachos que jugaban en contra nuestro, y nos saludamos, nos damos un abrazo. El básquet es un deporte maravilloso y Sportivo un club maravilloso también, ojalá Dios ilumine a los dirigentes actuales y a los que estén por venir para que siga más vigente que nunca”.

 

Plantel Torneo Regional 1985. Daniel Cesano, Julio Ponzo, Máximo Gutiérrez, Ariel Guilera, Ricardo Molinari, Gustavo Vásquez, Carlos Zambuto y Rodolfo Martínez