«Ribera» se llama este emprendimiento familiar cuya adjudicataria es Gimena Righetti, también propietaria de La Monza junto a Germán Ferrari. Hay música, tragos y la oferta gastronómica habitual en un ambiente muy agradable

Así quedó la nueva confitería del Velódromo a la ribera del Río Rojas, un lugar espectacular para disfrutar del verano
El viernes pasado inauguró «Ribera», la confitería ubicada en el velódromo, licitada por la municipalidad y adjudicada a Gimena Righetti, también propietaria de La Monza junto a Germán Ferrari.
Es un emprendimiento familiar que, en la persona de Gimena, presentó la única oferta en el proceso licitatorio iniciado por el municipio. Ha sido definido por los adjudicatarios como «un espacio gastronómico para la familia», y si bien para la inauguración contó con el aporte musical de Kechu Rodríguez, la intención es abrir el lugar a la actuación de artistas locales y, por qué no, también algunos de renombre a nivel nacional.
Una buena noticia que se suma a la de la inauguración es que «Ribera» significó la creación de varios puestos de trabajo, ya que necesitó personal para la cocina, mozos y demás.
La confitería funcionará todo el año, más allá de que el velódromo suele ser visitado principalmente en verano. «Hay un espacio interior, y lo vamos a aprovechar para que la gente pueda ir a desayunar, a almorzar, a cenar... va a ser un bar, y tendrá los horarios de los bares del centro. Quizás en verano, cuando hace mucho calor, cortemos a la hora de la siesta para abrir más tarde, ya veremos. Los horarios van a ser como los de todos», explicó la propietaria.
La proximidad de la ruta 188 no es un dato menor. «La idea es que el lugar pueda funcionar también como un parador, tipo playa, como el "Río mío" de Rosario. Es también el proyecto que tiene el municipio, por eso se armó así», finalizó diciendo Gimena.

La adjudicataria Gimena Righetti, también propietaria de La Monza junto a Germán Ferrari