Una obra realizada con el esfuerzo conjunto de la municipalidad y los vecinos.

Con la presencia de vecinos, que asumieron una parte del costo de la obra, fue inaugurado el viernes el cordón cuneta en calle Lonko Lewel y adyacentes, barrio Progreso.
Por parte del municipio participaron del sencillo acto el secretario de Coordinación y Gobierno, Cristian Ford, y el de Obras y Servicios Públicos, Daniel Boyeras.
Esta obra, ejecutada por la CLYFER a través de su planta de pavimentación, comenzó a gestarse en 2017, cuando se iniciaron las conversaciones entre el municipio y los vecinos para delimitar las obligaciones de cada parte y definir otros aspectos, como la financiación y demás. «Estábamos ejecutando las obras en Multinversión y Mudynda con esta misma metodología; luego hicimos la de Los Alamos, pero esta era un desafío más grande porque son muchas cuadras», dijo Ford.
Destacó Ford que «en ésta, como en las otras obras, hubo que romper la barrera de la desconfianza. Muchos vecinos habrán sentido como un riesgo el de comprar el hormigón sin saber si finalmente se haría la obra. Pero el municipio asumió el compromiso, las obras se hacen, y así se va llegando a mayor cantidad de vecinos».
Mencionó el funcionario otras obras en carpeta, siempre en conjunto entre el municipio y la población, como una instalación cloacal en el barrio ProCreAr, viviendas en la ex quinta Zúcaro–Echecopar, y otras del estilo de las ocho casas ya construidas en Carabelas. «El vecino aporta, el municipio también aporta, y asi llegan soluciones que de otra manera no se podrían lograr», finalizó diciendo.
Por su parte, Daniel Boyeras dio detalles técnicos sobre la obra que abarcó nueve cuadras y media de cordón cuneta con sus bocacalles, unos 1.700 metros cuadrados que demandaron alrededor de 300 metros cúbicos de hormigón. Parte del material fue adquirido por los vecinos, mientras que el municipio aportó la otra parte, la mano de obra y trabajos de reacomodamiento del suelo.
Puso de manifiesto Boyeras «el temple de los vecinos y la voluntad de seguir adelante con el proyecto. Intervino el Concejo Deliberante, fue declarada la obra como "de utilidad pública y pago obligatorio", los vecinos pudieron acopiar el hormigón directamente en la CLYFER, generamos un acuerdo para contratarla... es decir, hubo mucha gente que trabajó muchísimo».
También dijo algunas palabras uno de los vecinos, Marcelo Bisi. Recordó que «ponernos de acuerdo fue una tarea difícil, pero lo logramos, y así es que hoy tenemos el cordón cuneta», y expresó que «nos quedan cosas por hacer, por ejemplo el pavimento, mejoras de ese tipo que esperamos poder concretar el día de mañana».






