Para este lunes, 19 de abril, estaba convocada la asamblea anual ordinaria del TAFS; sin embargo, no pudo realizarse debido a que como la entidad no cuenta con personería jurídica, ningún acto administrativo será legal.
La reunión se realizó, con algunos de los miembros conectados de manera virtual, pero no para tratar la memoria y el balance ni para renovar autoridades, sino a fin de iniciar los pasos para nombrar una «comisión normalizadora» que se ocupe de recuperar la personería jurídica y la habilitación del teatro.
Esta gestión es relativamente sencilla y rápida, pero no inmediata, y presenta una contrariedad importante: hasta tanto no sea notificado por el gobierno provincial el comienzo del trámite, no podrá haber actividad alguna en el teatro. Esto complica seriamente a la institución, que ya tenía planeado un estreno para el 15 de mayo y también la reanudación de los talleres de formación a cargo de varios «profes».
Victoria Boveri, quien probablemente será la próxima secretaria general una vez resueltos los inconvenientes legales, explicó la situación a los presentes en la frustrada asamblea, y destacó que las acciones necesarias para recuperar al teatro sólo serán posibles «si hay un consenso general entre todos quienes formamos parte del TAFS».
«Todos tenemos ganas de volver; algunos están ensayando, y otros pretendíamos reiniciar los talleres, los cursos... pero la realidad es que necesitamos recuperar la parte institucional para poder fortalecer después la artística», sostuvo Boveri.





