Un nuevo y exitoso evento en el recuperado «andén cultural». La concurrencia fue numerosa y se fue agradecida por haber podido disfrutar de este espacio de revinculación en el que la vida social vuelve a fluir.

La Minga realizó el sábado su anunciada «batalla de rap», un encuentro organizado por los «raperos» rojenses con presencia de artistas de varias ciudades de la región y también de la ciudad de Buenos Aires.
El evento fue vespertino; comenzó muy temprano por la tarde, y se extendió hasta alrededor de las 22, cuando las últimas «batallas» definieron a los ganadores de los numerosos premios donados por comerciantes locales.
El escenario, tal como ocurrió con la feria y espectáculos de hace dos semanas, fue colocado en uno de los extremos del recuperado andén de la «estación cultural». Del otro lado, el que da hacia el oeste, fue instalada una feria americana con puestos montados por emprendedores locales que se dedican, justamente, a este «comercio sustentable» de poner nuevamente en circulación prendas de vestir y otros objetos que, de no mediar estas iniciativas, serían descartados cuando aún les queda vida útil por estar en buen estado.
La concurrencia fue numerosa, pero probablemente no tanto como podría haberlo sido si los organizadores hubieran contado con más tiempo para la difusión. La realidad es que la autorización llegó recién el viernes por la tarde, por lo cual hubo menos de veinticuatro horas para informar a la comunidad sobre la realización del evento. Así y todo, tanto el andén como el sector de vías aledaño, y el resto de la superficie del predio, estuvieron colmados por gente, sobre todo, muy joven. El rap, como se sabe, tiene su público fiel que lo sigue a todas partes; y los encuentros y «batallas», en lugares públicos (sobre todo, en plazas) son muy frecuentes.
Además de brindar el espacio y aportar la logística para que todo fuera un éxito, La Minga abrió el tradicional «barcito minguero» de comidas y bebidas.
Sobre el espectáculo no hay mucho para decir. Los jóvenes «raperos» se desempeñaron con la solvencia habitual, y arrancaron muchas veces expresiones de admiración y sostenidos aplausos de parte de la concurrencia. Es que, se sabe, no se trata de una disciplina sencilla; los contrapuntos exigen contar con una cultura general importante, estar informado sobre la actualidad, tener opinión propia sobre todos estos aspectos y, por encima de todo, exhibir una gran capacidad de improvisación, creativa y que se desarrolle a gran velocidad. La misma habilidad que suele encontrarse en los payadores, aunque con otra estética y diferente sustrato musical.
El clima aportó lo suyo para que la jornada del sábado fuera sumamente gratificante para todos: artistas, público, feriantes y miembros de la entidad organizadora. Todos los consultados coincidieron en destacar la importancia que tienen estos eventos y la necesidad de que sigan realizándose, en mayor cantidad inclusive, ya que la comunidad necesita revincularse y disfrutar de estos espacios en los que la vida social vuelve a fluir. Por suerte, La Minga anunció que continuará realizando eventos, inclusive en el interior del galpón cuando el frío empiece a hacerse sentir. Serán quincenales e incluirán funciones del cineclub, talleres y demás.
Javier Barzaghi: «Un espacio apto para volver a juntarse tras tanta reclusión»

Uno de los integrantes del grupo La Minga, Javier Barzaghi, dio detalles sobre el encuentro de rap realizado el sábado. «Acá estamos, disfrutando de este concurso de rap, que tiene muchos premios y un montón de inscriptos. También se está desarrollando una feria americana que tuvo mucho éxito, ya que hay gente que ha venido a intercambiar prendas y también han comprado. Estamos muy contentos de poder disfrutar de esta tarde».
Destacó que «nos hemos adaptado muy bien al tema de los horarios. La idea sigue siendo recuperar el andén, la estación, toda esta parte dle ferrocarril como un espacio cultural, adaptándonos a los tiempos que corren; disfrutar más de tarde y no tanto de noche».
Sobre la posibilidad de recuperar los espacios para actividades artísticas que son, en última instancia, sociales, consideró Barzaghi que «vemos la necesidad en la gente, después de tanto tiempo de reclusión, de socializar, de juntarse, de compartir. Y este espacio es muy propicio para eso, ya que está al aire libre, la gente no está amontonada, hay sol, todo eso lo convierte en un espacio apto para satisfacer esa necesidad de la gente, lo cual queda demostrado porque cada convocatoria que lanzamos tuvo una respuesta multitudinaria».
Con respecto a lo que viene, explicó que «vamos a hacer algunas reformas necesarias dentro del galpón; hay que reparar algunas instalaciones, pintar... pero la idea sigue siendo no perder continuidad; quizás hagamos alguna actividad quincenalmente, como un taller de reciclado que se viene postergando, un cineclub, ya que se habilitó el cine Francés y nosotros podríamos mostrar algunas películas no tan comerciales. Hay muchas actividades posibles y las vamos a ir haciendo quincenalmente».
Lucía Bicocca: «A la gente le está haciendo muy bien compartir»
Dijo que la primera feria americana fue un éxito; que se repetirá y que podría realizarse además una «gratiferia».

Durante la «batalla de rap» realizada el sábado en La Minga funcionó una feria americana, con varios puestos y nutrida oferta de productos usados, en buen estado y a precios accesibles.
La responsable de esta iniciativa fue una de las integrantes del grupo La Minga: Lucía Bicocca. Consultada sobre la idea explicó que «organizamos una feria americana con ropa usada a precios accesibles, con la idea de generar una especie de "mercado", algo sustentable, para que la ropa pueda volver a usarse y así colaborar con el medio ambiente, ya que la industria textil es súper contaminante».
«Convocamos a algunas personas que tienen ferias funcionando en sus domicilios, y también a gente que quiso participar, juntó ropa entre amigos, trajeron y armaron sus puestitos. Nos conectamos por Instagram, y así coordinamos todo», añadió.
Esta feria americana fue la primera organizada por La Minga, pero habrá más. «La idea es repetir, y también la de hacer una "gratiferia", algo que en las grandes ciudades es común pero en Rojas nunca se hizo. Es una feria donde las cosas son gratis, y son a conciencia; cada cual lleva lo que quiere, y se lleva lo que siente que necesita, como un intercambio sin plata. Algo parecido al trueque, pero sin la obligación de dejar algo; son cosas que uno no usa, ya no le sirven, y las dona para que las retire el que las necesita», destacó Lucía.
«Nos sentimos realmente afortunados de poder estar haciendo esto, dadas las condiciones en las que está el planeta. Me parece que la gente lo necesitaba, y lo está disfrutando mucho; le está haciendo muy bien compartir», finalizó diciendo.
Tomás Rodrigo: «El rap es expresión y crece mucho en Rojas»

La «batalla de rap» realizada el sábado en La Minga fue organizada por «raperos» (o «freestylers») rojenses. Uno de ellos, Tomás Rodrigo, fue quien tuvo a su cargo la animación del espectáculo desde el escenario.
Sobre la «batalla...» comentó Tomás que «hicimos una competición en La Minga, a la que vino gente de varios lugares como Pergamino, Colón, Salto, y también de Buenos Aires. La idea fue hacer un evento creado en la cultura del hip hop, en el que los pibes se puedan expresar con o sin micrófono, pero siempre diciendo lo que cada uno siente. Compartir las batallas es algo que a nosotros nos gusta muchísimo, y por eso agradecemos que nos brinden este espacio, nos sirve de mucho».
«Es algo que nosotros queríamos hacer desde hace muchísimo tiempo. Que esto pueda crecer en Rojas, y que los pibes, que se matan día a día en las plazas, puedan disfrutar de este espacio, hacerse conocidos y expresar rapeando. Tenemos de varias edades, algunos muy jóvenes, otros más grandes, de a poco vamos creciendo», añadió.
Sobre los eventos de rap informó que «están todos los días. Inclusive tenemos muchos afuera, a los que los chicos de Rojas viajan, participan, y hasta tuvimos ganadores. Es una competencia regional en la que nosotros estuvimos un poco "quedados", pero tenemos ganas de seguir para adelante, meterle con todo, y así vamos creciendo».
Finalmente, agradeció «a toda la gente de La Minga que nos brindó el espacio; a los "sponsors" que siempre se ponen la diez, y a los pibes que siempre vienen a dejar todo acá».