Junio 04, 2026
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Misas Lalcec Rojas

(sábado 6 de junio, 19 hs., Parroquia San Francisco de Asís) José Luis Delbaldo, Sergio Francisco González de Galeano, Nélida Piedad Ojeda de Orosco, Carlos Lindor Ozan, Stella Maris Ferrari de Bramati, Florencia Becerra, María Cristina Delbaldo, Víctor Hugo…
Junio 04, 2026
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Eliana Trotta a través de su canal de you tube cubrirá el Mundial de Fútbol en EEUU

Sin lugar a dudas la historia de vida de la joven Eliana Trotta es muy especial, todo comenzó con la pandemia, y a través de un Intercambio Cultural del Rotary Club Rojas (del cual es presidenta) pudo viajar a los EEUU para conocer su cultura y también poder…
Junio 03, 2026
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(Prensa Municipio de Rojas) Durante la semana pasada se llevaron adelante trabajos de mejora en la red de comunicaciones que conecta distintos puntos del sistema de monitoreo de la ciudad. Estas tareas permiten optimizar el funcionamiento de las cámaras,…
Junio 02, 2026
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2 de junio: Día de Bombero Voluntario

Como todos los años el 2 de junio se celebra el Día de Bombero Voluntario, en nuestra ciudad los BBVV de Rojas llevaron adelante diferentes actividades, habrá toque de sirena, ofrenda floral en el Monolito del Cementerio local (en homenaje a los bomberos y…
Mayo 30, 2026
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AFA Rojas realizó la 74º Asamblea Anual con un saldo positivo de 35 mil millones de pesos

El martes 26 de mayo en el salón del Centro de Jubilados y Pensionados de Rojas, se llevó a cabo la 94º Asamblea Ordinaria Anual de Casa Central y 74º del Centro Primario Rojas de Agricultores Federados Argentinos SCL, donde se dieron a conocer los resultados…
Mayo 27, 2026
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El Polígono de Tiro General Alvear se vistió de fiesta para celebrar la Revolución de Mayo

El acto central u oficial del 25 de Mayo se llevó a cabo en el frente del Polígono de Tiro general Alvear, ubicado en Avenida Larrea, recientemente remozado brilló más que nunca para recibir a las delegaciones escolares, autoridades de la docencia y…
Mayo 22, 2026
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Semana del Parto Respetado

(Prensa Municipio de Rojas) En el marco de la Semana del Parto Respetado, este jueves se llevó adelante una charla abierta organizada por el Servicio de Neonatología y el Servicio de Obstetricia en el Centro Educativo y Cultural Obras Sanitarias. Durante el…
Mayo 22, 2026
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Rojas recibió a más de 60 estudiantes de la carrera de Arquitectura

(Prensa Municipio de Rojas) Rojas recibió a más de 60 estudiantes de la carrera de Arquitectura de la Universidad Nacional de Rosario, en el marco de un convenio realizado entre el Municipio y la UNR durante el año 2025 El miércoles nuestra ciudad recibió la…
Mayo 22, 2026
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El barrio que queremos empieza por nuestras acciones

(Prensa Municipio de Rojas) Así encontró ayer las calles de Barrio España el equipo de Servicios Urbanos durante su recorrida diaria. Una importante cantidad de residuos, muebles y objetos en desuso habían sido depositados en la vía pública, generando…

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Osvaldo Vivero. Cuando ganaba de arriba, parecía tocar el cielo con su cabeza

Osvaldo Vivero, alias “El Conejo”, fue uno de esos jugadores privilegiados por su genética física, dueño de un salto privilegiado, tanto para ganar en defensa o en ataque, si bien como él dice en una parte de la nota no hizo muchos goles, pero los pocos que hizo siempre fueron fundamentales; ganador por naturaleza. Nació en la cantera del Club Atlético El Huracán, debutó en primera división un 14 de junio de 1976, bajo la dirección técnica de “Tato” Casalongue. Fue campeón con el “Globo” en 1980 y Copa de Campeones 1981. También la misma Copa de Campeones con Roberto Cano en 1983. Fue jugador del Seleccionado de Rojas en 1982 y 1984 y como si esto fuera poco se puso las camisetas de Sports de Salto, Porteño y Barracas de la ciudad de Colón. Una rica y dilatada trayectoria que terminó en Boca Juniors, pero una lesión le impidió ponerse la casaca xeneize oficialmente  

 

Argentino 1982. Osvaldo Vivero junto al plantel que representó a la Selección de Rojas, llegando a la semifinal con Pergamino

 

Datos personales. Osvaldo Vivero; nació el 17 de diciembre de 1956; padres: Osvaldo Vivero y Livia Marcazzo (fallecidos); hermanos: Oscar y Alicia; esposa: Sandra Viviana Goicochea; hijos: Juan Diego y Pilar.

 

¿Cómo fue tu infancia, el barrio, la escuela?

“Viví siempre en el barrio donde antes se le decía barrio de la Chevrolet en la calle Italia y Avenida 25 de mayo. Fui al jardín 901 y a la primaria al Departamento de Aplicación que estaba a una cuadra de mi casa; después al Colegio Nacional que también estaba a una cuadra. Termine la secundaria en el nuevo edificio donde está actualmente la Escuela Nacional (ENSNA). Mi promoción fue la primera que termino y se recibió en el nuevo edificio en 1974”.

 

¿Cómo fueron tus inicios en las divisiones inferiores del Globo, quien era el DT y compañeros?

“La verdad que jugué gracias a Martinito. Me iba a buscar todos los sábados a las 12 para jugar en la séptima. Ese año salimos campeones en esa división jugaban los mellizos Maggiolo, el Negro Mosquera, Almada, Tito Barbieri, Hugo Percivalle. El DT. era Martinito”.

“Después de ese año no jugué más. Ya en el último año de quinta división me fueron a buscar y en muchos partidos me ponían de ocho”.

 

¿A qué edad debutaste en primera y quien te dirigía?

“En primera debute el primer año que dirigía “Tato” Casanlogue en 1976. Recuerdo que teníamos un equipo de fútbol reducido en Sportivo, el técnico era el Maestro Balerio, (que después fue árbitro), el equipo se llamaba “Pomelo Neuss”.Yo jugaba de delantero con Daniel Gallo. Un día termino un partido y Tato me llama y me cuenta que lo habían designado como técnico del El Huracán y me invitaba a una práctica el sábado en el Parque. Voy y en la práctica hace dos equipos para vernos a todos. A mí me da la camiseta número 9. Me acuerdo que estaba Peto Martínez me llama y dice a ver que numero tenes y me dice, yo sabía que te iba a poner en ese puesto. Claro que no fue así Tato me puso de dos. Después en los partidos jugué de 6 con Monzón que jugaba de primer marcador central. Monzón era un jugador que traían de Buenos Aires, media como dos metros, tenía unos bigotes grandísimos, y calzaba número 39, un pie chiquito para su contextura física. El tiro libre lo pateaba él tenía una precisión y una fuerza en el disparo que no se la cantidad de goles que hizo de afuera del aérea”.

 

¿Qué significo salir Campeón con El Huracán en 1980 y Copa de Campeones en 1981?

“La verdad que en ese momento fue una alegría bárbara por los años que Huracaán no salía campeón, despues con el tiempo una toma dimensión de lo que fue el campeonato Local y de Campeones para la gente de huracán. Imagínate que el primer campeón de campeones fue El Huracán, luego jugamos una copa Interfederación donde nadie en Rojas lo hizo, la verdad fue hermoso. Era una final entre Federaciones, primero jugamos en la cancha de Jorge Newbery, ya que por reglamentación la cancha de Huracán no estaba habilitada. Fuimos A Reconquista para el partido de vuelta y la cancha ni alambrado olímpico tenia, la Copa estaba grabada con el nombre del otro equipo, pero bueno igual la experiencia y haber realizado ese viaje de dos días fue inolvidable”.

 

¿Jugaste para Roberto Cano, Sports de Salto, Porteño y Barracas de Colón?

“En 1982 Tato Casalongue dirigía Roberto Cano y sale campeón ganándonos a nosotros. Tato me lleva de refuerzo para jugar el Campeonato de Campeones, que también lo gana Cano, o sea fui dos veces Campeón de Campeones, una con El Huracán y otra con Roberto Cano”.

“También jugué un año en Porteño de Colon. Era el Campeonato Argentino y con Roberto Silva nos llevan a los dos, él jugaba de dos y yo de seis, el técnico era Delgado, jugamos un par de partidos el que más recuerdo fue en Lincoln”.

“En el 1985 fui a jugar a Sport de Salto, fue cunado Salto hizo la alianza con Pergamino. Así que jugamos con todos los equipos de Pergamino, claro que estaba Douglas que en esos momentos era muy fuerte. Igual después se jugó un local y Sport salió Campeón”.

“También jugué en Barracas de Colon, el DT. era Ramuno el ahora presidente de la Federación Norte, jugaba Araguaz ahora técnico, el Cheli Solmi, que fue presiente de Barracas, también atajaba Curita Bianchi técnico de Barracas y el cinco era Ungaretti”.

“En la selección jugué en 1982 cuando Argentino se hace cargo de la selección, dirigía Pancho Boveri y en el 1984 lo hace Jorge Newbery, dirija Raúl Linare, fue cuando llegamos a jugar contar Roque Pérez donde jubada Julio Ricardo Villa, jugador de la Selección Argentina. Jugar en la selección fue muy lindo y una gran experiencia, siempre que nos juntamos recordamos muy buenas anécdotas”.

“Anteriormente Balbo me llamo para otra selección, no me acuerdo el año. Empecé a practicar lo mas bien. Un día había un torneo de fútbol reducido en el que yo jugaba, claro era la práctica o el reducido, me fui al reducido. Al otro día tocan timbre en mi casa era Miguel Balbo, para comunicarme que me habían desafectado porque yo me había ibo a jugar y no a practicar. Fíjate que después de muchos años cuando vengo de jugar de Salto a Boca lo dirigía Miguel Balbo y me llamo como refuerzo, dejando de lado la mala experiencia que había tenido conmigo. Jugué un partido de práctica. En Salto me había lesionado mal de la rodilla así que no me sentía bien, le comuniqué que mejor dejaba porque capaz no iba terminar de jugar por la lesión y así podrían llamar a otro jugador de refuerzo porque solo se permitían dos, y dicho y hecho no jugué más”.

 

¿Tu fuerte era el juego aéreo, cual fue el gol más lindo o importante que hiciste en tu carrera?

“Tampoco hice tantos goles, pero si el que me acuerdo fue para la selección, dirigía Pancho Boveri en la cancha de Argentino contra Colon, claro siempre me acuerdo porque tengo la foto que me saco Luis Minadeo y me la regalo, en esa foto esta Ramuno marcándome”.

“El otro que también lo tengo en la memoria fue la final del Campeonato de Campeones en Arrecifes. Los tiros libres lo pateaba Pulisic, el no jugo porque estaba suspendido. Hubo un tiro libre pedí patearlo, me salió un tiro fortísimo y al ángulo, un golazo después de ese no pedí patear ningún otro más, yo sabía que era malo para eso”.

 

¿Qué significo Rulo Medina?

“Rulo fue para muchos jugadores de Huracán como el Maestro por haberles enseñado cosas como para desempeñarte lo mejor posible dentro de la cancha, además de un gran amigo que tuve en la vida”.

 

¿Qué te dejo el fútbol en tu vida?

“Lo mejor que deja el futbol es las amistades, y lo que se vive fuera de los partidos. Claro que el mejor día es el domingo para jugar y disfrutar del partido, pero durante toda la semana pasan cosas que son inolvidables para cada uno de los jugadores, técnicos ayudantes, preparadores físicos, comisión y público en general. Quien no tiene una anécdota para contar en el futbol”.

 

¿Un mensaje final?

“Espero que los clubes estén cada vez más comprometidos con los chicos brindando el apoyo social que necesitan en estos tiempo que son bastantes difíciles. A veces en los clubes se pone énfasis en lo que es la primera división que es lo que gente y el hincha quiere. Pero El Huracán demostró en estos ultimas años con jugadores genuinos se pueden lograr muchas cosas, está a la vista lo que hizo, marcó un camino que muchos clubes adoptaron. Con sus propios jugadores fue y es el único Campeón de un Cuatro Ligas en una final inolvidable para Rojas, ese año gano todos los premios de la Fiesta del Deporte como el Cumbre de Oro y también lo repitió en el año 2106, se quedó  con la triple corona obteniendo el Torneo Nocturno, Local y Tres Ligas”.

 

El Huracán 1977. Cuando jugaba en el Parque Gral. Alvear. Vezzoni, Barbieri, Alvarez, Fachile, González, Ramallo, D'onofrio, Zambuto, Percivalle y Parisi

 

En las alturas. Impresionante salto de Osvaldo Vivero, fue un gol contra Porteño de Colón jugando de refuerzo para Argentino, en el Torneo Argentino de 1982

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Alfredo “Coto” Antón. La inteligencia al servicio del equipo, jugar con él fue un verdadero placer

Se me hace muy difícil escribir sobre alguien al cual uno admira demasiado, este es el caso de Alfredo Rubén Antón, “Coto” para los que lo conocemos del ambiente futbolístico. Más aún cuando el entrevistado tiene un perfil muy bajo, donde su sencillez y humildad lo hacen más grande aún. Pero trataré en pocas palabras para aquellos que no lo vieron jugar de hacerles ver quien fue uno de los mejores jugadores que ha dado el fútbol de nuestra ciudad. Comenzó jugando en Jorge Newbery y luego en Argentino en las divisiones inferiores, pero por esas cosas del destino su lugar en el mundo lo encontró en el Club Atlético El Huracán, que lo compró en seis millones de pesos, donde se consagró Campeón en 1980 y Copa de Campeones 1981. También vistió la casaca de la Selección de Rojas, en los Torneos Argentino de 1982 y 1984. Su padre Don Alfredo José, fue su hincha número uno y no se perdía ningún partido

 

Coto Antón jugando en el recordado partido Pergamino - Rojas, en cancha de Argentino de Pergamino, donde quedamos eliminados

 

Sus comienzos. Alfredo Rubén Antón nació el 29 de noviembre de 1957, comenzó a jugar en el Club Atlético Argentino, pero como lo ponían de wing izquierdo, bien pegado a la raya, se enojó y se fue a jugar de diez como le gustaba a él, al club archirrival, Jorge Newbery. De chico era muy flaquito, sus piernas parecían muy frágiles, pero cuando lo veías jugar, sus pinceladas y su zurda eran diferentes a las del resto de los jugadores; era distinto, como se dice en el ambiente futbolístico. Y así fue cuando muy jovencito debutó en la primera división de Jorge Newbery, con grandes jugadores que lo acompañaban, tales como: Víctor Bauducco, Pele Alvarado, Mario Manghi, “Paco” Maggiolo, “Manano” Papasidero, entre otros.

 

Transferencia record. Así lo titulaba Chispa en la sección deportes de marzo de 1980, ya que un año antes, en 1979, “Coto” había pedido el pase a los dirigentes de la institución de barrio Progreso y como no se lo dieron, en la misma reunión se caldearon los ánimos y por una fuerte discusión entre el volante y un dirigente newberista; él salió perjudicado y fue suspendido por un año. Con el tiempo, gracias a la gestión de sus amigos del “Globo”: Osvaldo Vivero, “Pino” Cioffi, “Paco” Maggiolo, Omar Fachile y “Néstor “Rulo” Medina; y a través de una rifa que hicieron para recaudar el dinero de su pase, finalmente se pudo lograr la transacción de Newbery a El Huracán en 1980. La nota publicada en Chispa decía así: “Ha quedado confirmado un pase interclub que desde hace mucho tiempo estaba dando que hablar. Se trata de la transferencia de Alfredo “Coto” Antón, cedido por Jorge Newbery a su vecino El Huracán. La cesión quedó acordada entre ambas instituciones por la suma de seis millones de pesos de la nueva denominación. Empero, el volante no debutará mañana, puesto que la suspensión que está purgando vence recién el sábado. Estará, eso sí, el domingo próximo en el partido frente a San José de Roberto Cano, en Roberto Cano”.

 

Rosario Central y Talleres de Córdoba. Con tan solo18 años se fue a probar a Rosario Central, pero en aquella época las comunicaciones no eran como las actuales, fue solo, sin que nadie lo acompañara y al día siguiente retornó a nuestra ciudad, como dice el mismo protagonista: “fue una mala experiencia”. Dos años más tarde en 1977, con veinte años y a través de una gestión de empresario rojense, Ángel Gómez, y con el acompañamiento del querido y recordado “Tato” Casalongue, estuvo dos semanas en Talleres de Córdoba (compartió cancha con el “Hacha” Ludueña, Luis Galván y el DT era Marcos Saporitti); todo transcurrió muy bien durante la primera semana que estuvo acompañado por “Tato”, pero todo se derrumbó a la semana siguiente y su paso por el profesionalismo quedó en el intento.

 

Años de gloria. Recordando la trayectoria de este grandísimo jugador de fútbol, sus grandes logros los obtuvo con la camiseta aurinegra, consagrándose Campeón del Torneo Local en 1980 y Copa de Campeones 1981. También vistió la casaca de la Selección de Rojas; pero con la salvedad que en las dos oportunidades, tanto en 1982, cuando Argentino tomó la representación de nuestro seleccionado y Antón fue como refuerzo, quedando eliminado en el famoso partido ante Pergamino, con gol de Echecopar y la otra gran campaña fue en 1984, en esta oportunidad cuando Jorge Newbery, representó al seleccionado, llegando a la semifinal del Torneo Argentino contra Roque Pérez. Así transcurrió su carrera siendo pretendido por todos los clubes, pero su lugar en el fútbol, seguía siendo la institución de barrio Belgrano, hasta que una desgraciada lesión ligamentaria en una de sus rodillas hizo frustrar su continuidad futbolística, cuando Omar Fachile era el DT. del “Globo” en 1985.

 

Anécdotas. “Fue en Jorge Newbery, en medio del partido en primera no agarraba una y jugaba de un wing y como decían antes bien abierto. Me cruce toda la cancha, salí por el túnel y ni se dieron cuenta. Me fui a mi casa. Se avivaron cuando termino el primer tiempo y preguntaban por mí (sonrisas)”.

“Y otra también en medio del partido me cruce de lado, de izquierda a derecha, donde jugaba Daniel Cardigni, de wing derecho y le pregunté: ¿Daniel cómo vamos? (sonrisas)”.

Por último refiriéndose a ¿qué le dejó el fútbol?; respondió: “En esos tiempos el fútbol era todo para nosotros y esperar el domingo era un verdadero placer. Lo más lindo del fútbol es jugarlo y fundamentalmente los amigos que se hacen a lo largo de tiempo”.

 

Admiración. Seguramente “Coto” Antón ha jugado con grandísimos jugadores en el fútbol local y regional, pero a la hora de destacar a uno, hizo referencia a Carlitos Luquez, “fue el mejor 9 con el que me tocó jugar”. Seguramente Carlitos cuando lea esta nota o alguien se lo haga saber se pondrá muy feliz, porque la admiración es mutua, ya que en alguna oportunidad lo hemos escuchado elogiar al volante, de zurdo a otro zurdo.

 

El recuerdo para los que ya no están. A la de recordar y mencionar a las personas que loa apoyaron en su carrera deportiva, “Coto” Antón no quiere dejar pasar por alto en esta nota a Néstor “Rulo” Medina (fue DT en El Huracán); a “Tato” Casalongue que lo acompañó en su prueba en Talleres de Córdoba; a Juan Carlos Zambuto, con el cual compartió innumerables viajes para ver al River de sus amores y muy especialmente a su padre Alfredo José, que nunca faltó a un partido para alentar a su hijo, fue su hincha número uno.

 

Agradecimientos. También Alfredo quiere agradecer a su linda familia, a sus padres (Alfredo José (fallecido) e Ivonne Beatriz Garavagno; hermanos (Marcelo y Alberto); a su esposa Claudia Labrada y sus adorados hijos Tomás y Gonzalo; como así también a sus amigos y en general al ambiente del fútbol, a jugadores, cuerpos técnicos, dirigentes y simpatizantes por el apoyo recibido en la época como jugador”.

 

Nota de la redacción. Como expresé al comienzo de la nota no es fácil hablar de la persona a la cual uno tiene tanta admiración, lo tuve que hacer en primer persona, porque fui parte de aquellos años gloriosos con el plantel de El Huracán, formado por un excelente grupo humano y grandes jugadores. Pero Alfredo “Coto” Antón, fue sinónimo de sencillez, humildad y talento, un combo de adjetivos calificativos, que realzan aún más la trayectoria de uno de los grandes jugadores que ha dado el fútbol rojense sin lugar a dudas. Gracias por tanto querido “Coto”.

Carlos Alberto Zambuto

 

 

Coto Antón jugando para Jorge Newbery, respresentando a la Selección de Rojas en 1984,

que llegó a la final contra Roque Pérez

 

El Huracán campeón 1980. Vivero, Restelli, Fachile, Maggiolo, Cioffi, Veloz, Barbieri, Gutiérrez, Parisi, González, Zambuto, Antón, Pulisic, Caire, De Antoni y Fernández

 

   

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Boca de Rojas firmará convenio con Boca Juniors de CABA

El convenio constará de un intercambio de colaboración entre el club más importante de la Argentina y la institución rojense que contará de jornadas de captación de talentos para jugadores de nuestra ciudad y la zona, capacitación y formación para los entrenadores y profesores locales

 

Alejandro Debrassi y Oscar Boveri, vice y presidente, respectivamente, del Club Atlético Boca Juniors. Foto archivo.

 

(Prensa Boca Juniors). En un hecho histórico y sin precedentes para una institución rojense, el Club Atlético Boca Juniors de nuestra ciudad firmará próximamente un convenio de relación institucional con su homónimo de Capital Federal para llevar a cabo una serie de acciones en conjunto que permitirán una relación estrecha entre ambos clubes y que repercutirá fuertemente en la vida cotidiana de la institución de Matadero.

El convenio constará de un intercambio de colaboración entre el club más importante de la Argentina y la institución rojense que contará de jornadas de captación de talentos para jugadores de nuestra ciudad y la zona, capacitación y formación para los entrenadores y profesores locales, viajes de esparcimiento y turísticos para los jugadores y allegados al club y demás acciones a convenir en el futuro.

A su vez, se hará efectiva una alianza institucional con la Peña Rojas es de Boca, donde también se realizarán diferentes acciones en conjunto para fortalecer ambos espacios que estarán ligados estrechamente con el club capitalino.

Directivos del xeneize local y el secretario general de Boca Juniors, Ricardo Rosica mantuvieron una reunión telefónica donde se convino formalizar el vínculo ni bien se levanten las restricciones impuestas por la pandemia que azota al mundo.

 

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Juan Carlos Pieters. “Sin saber de fierros y a base de sacrificio llegó a ser uno de los grandes referentes del automovilismo rojense”

Todo nació en el Taller de Hugo Terré y Oscar Sález, allí forjó una gran amistad y fue aprendiendo de motores y como armar una caja. Con mucho sacrificio y tesón pudo

llegar a correr, se pudo armar su taller, fueron muchos los tropiezos y accidentes, hasta casi perdió un ojo, pero su pasión por el automovilismo fue más fuerte y logró coronarse campeón en la FRB en 1994, donde fue premiado con el Cumbre de Plata por Guillermo Ortelli y Cumbre de Oro en la Fiesta del Deporte de 1994

 

El auto campeón. El Fórmula Renault Bonarerense 1.400, Juan Carlos Pieters en Arrecifes donde se consagró campeón

 

Datos personales. Juan Carlos “El Loco” Pieters; nació el 7 de julio de 1950; padres: Pedro Bruno (fallecido) y Elsa Juana Borrelli (92 años); hermanos: Jorgito (fallecido) y Héctor; esposa: María Luisa Perdomini; hijas: Virginia y Victoria; nietos: Agustín, Belén y Joaquín (hijos de Victoria que está viviendo en Catamarca, casada con Ricardo Bicocca).

 

¿Cómo nació la pasión por los fierros?

“Estuve trabajando en el campo con mi padre hasta los 14 o 15 años, también trabajé con Gumersindo Di Camillo en las labores de campo y el tambo; y cuando llegué a Rojas empecé a trabajar con Juancho Mingrone en plomería, fu ahí donde aprendí mi oficio. Pero no obstante eso cuando dejé de trabajar con Mingrone, estuve en Fundición BARF, y fue ahí donde comencé a tener problemas en mi columna, que hasta el día lo estoy padeciendo”.

“Me casé en e1975 y cuando estaba haciendo mi casa junto a mi señora, aparecieron dos personajes, a media cuadra de mis casa había un galpón, y justamente eran de ellos, uno era electromecánico y el otro mecánico, Hugo Terré y Oscar “El Turco” Sález., los que iban a poner un taller. Hice mis primeras amistades junto a ellos y siempre le di una mano cuando había que hacer una fosa, y es así como se fue acrecentando la amistad. De un día para otro dijeron que iban a hacer un auto de carrera con un Renault Gordini, y yo me entusiasmé también. De mecánica “cero” no sabía nada, todo lo empecé a aprender en ese momento, recuerdo que con ese auto finalmente no se pudo correr en una carrera en Santa Fe porque tuvo problemas y le prestamos el radiador a Pipi Nelson que lo había roto en el auto de él. Empezamos a armar un bastidor que parecía un cajón de muerto (sonrisas), yo no entendía nada y empezaron a hacer un monoposto con la mecánica del Renault Gordini, la parte de atrás era todo original del Renault y adelante se le hacían unas parrillas, que costaban mucho hacerlas porque las primeras quedaron fijas sin suspensión, eran con amortiguadores de motos, y fue así que mirando aprendí a soldar con la eléctrica y la autógena, y viéndolo a Hugo Terré a desarmar y armar motores y cajas, también. Cuando se terminó ese auto que tenía el número 3, porque el 1 era de Marinucci de Ascensión y el 2 también Olari del mismo pueblo. Le hicieron un auto a Gattari y yo le hice otro a Mato Pérez, pero el problema era que no tenían donde ir a correr. También apareció Quique Hidalgo que estaba en la Estancia Las Polvaredas que se lo hicieron en Pergamino y fue así como se fueron construyendo los autos”.

 

¿Cuál fue tu primera carrera, en que autódromo o circuito y en que categoría?

“La primera carrera se hizo en Ascensión y se llamaba “Promocional Ascensionense”, en esa carrera corre Mato Pérez con el auto que yo había hecho, chocó contra Pichi de Junín y no quiso correr más. Entonces lo corro yo en Pergamino como Monoposto 850, el nombre de esa categoría lo puso Raúl González de Salto, quien estaba relacionado con Quique Hidalgo (una gran persona quien me dio una gran mano) y fue él quien nos fiscalizó la competencia y le puso el nombre a la categoría y la presentó al Automóvil Club Argentino; no me fue bien pero fue así como empecé a correr en el automovilismo”.  

 

¿Cómo hacías para preparar el auto, hacían peñas, colaboraban los sponsors?

“El auto de Mato Pérez se lo vende a Hugo Terré que sale campeón en 1982, ese auto me lo quedo yo, y le empiezó a hacer uno para Terré. A partir de ahí conseguí quien me hiciera la mecánica y seguí corriendo, no tenía taller propio y el auto lo guardaba en una paridera del campo de mi viejo, lo metía debajo de la misma y el motor lo tapaba con un nylon, porque la paridera llegaba solamente hasta la jaula antivuelco”.

“De a poco me fui haciendo el galpón de piso de tierra, con algunas herramientas, comencé a meterle mano a los motores, a las cajas, me costaba mucho, especialmente la caja para armarla. Inclusive Mato Pérez me dio un manual de instrucciones donde estaba el despiece de la caja para poder armarla sin mayores inconvenientes y fue así como aprendí a armar la caja”.

 

¿Cómo fue tu trayectoria en el automovilismo, saliste campeón, ganaste muchas carreras?

“Fue así como comencé a correr en varios lugares, mi primera carrera la gané en Arroyo Dulce, recuerdo en 1984 en el Circuito “El Diquesito de Ferré”, era impresionante la gente que iba y ahí fue cuando en plena recta se me duerme la pierna y paso de largo en la curva, quedé enterrado en la tierra, todo vino por el problema de mi columna. A raíz de esto me tuve que parar y me hicieron mi primera operación de hernia de disco, fue en noviembre, me faltaban un par de carreras y tuve que dejar”.

“Al año siguiente reaparezco y las personas que estaban al lado mío, Quiri, Fay, Carlitos Carbone y Miguel Olivera (también el Loco Osvaldo Lucci, Carlitos Drigo y su esposa Marta Pieters, quienes me ayudaron mucho), me aconsejaban que dejara de correr por un tiempo debido a la parte económica y física, pero el automovilismo fue más fuerte que yo y seguí corriendo. No me quiero olvidar de olvidar de Alberto Ríos que estuvo durante muchos años desarmando el auto, me daba una mano muy grande, que Dios lo tenga en la gloria; como así también a Cucho Muñóz, quien filmaba todas las carreras y las fiestas de donde yo era parte con una filmadora que compré en 1993 y que gracias a él tengo grandes recuerdos que he vuelto a rememorar con la pandemia”.

 

“En la carrera siguiente tuve nuevamente otro percance al no tener movimiento en el pie, me quedó trabado el mismo en la pedalera y como en el auto de fórmula no se puede levantar la rodilla, me quedó trabada y pasé de largo en una curva. No me di por vencido, reformé la pedalera, puse una chapa entre medio del acelerador y el freno para que no se me metiera el pie y dos resortes atrás en el carburador y otro en el pedal de aceleración para que se me levantara el pie, porque no podía levantar la punta de mismo. Con el tiempo me acostumbre y no me afectó en nada”.

“En Monoposto 850 tuve muchas carreras ganadas y recuerdo una donde Pocho García necesitaba ganar para salir campeón y como me había prestado el motor en Arrecifes agarré la punta y siempre mirando para atrás para que me avisaran si tenía que dejarlo pasar, pero como se despistó, la gané a media fusta”.

“En 1987 se había formado un Círculo de Amigos que tomábamos café en el Hotel Victoria, donde se hizo un círculo para sortear un TV color, todo los meses juntábamos la plata, con la finalidad de pasar del 850 a la FRB 1.400, le vendo mi círculo a Quiri y con algunos pesos que habíamos juntado en una peña compramos un motor 1.400 a Tazzioli de Arribeños. Ahí cambié de categoría, el chasis casero lo había cambiado por un Avante”.   

 

¿Cuál fue tu mejor año?

“1994 sin lugar a dudas, pude ganar muchas carreras, pude salir campeón y además tuve el gran orgullo que en la 10ª Fiesta del Deporte me premiaran con el Cumbre de Oro, como deportista de año. Recuerdo que el Cumbre de Plata en Automovilismo me lo entregó Guillermo Ortelli. En 1995 salí sub campeón, y de ahí en más siempre estuve entre los cinco primeros puestos. En el año 2000 había ganado dos carreras en San Nicolás, iba primero en el campeonato hasta que llegó la carrera de Baradero donde un auto me despide una piedra que me pega en el visor, se astilló y una astilla me perfora el ojo. En Baradero me lo daban por perdido, cuando llegué al Santa Lucía a través de la Mutual de la Asociación Argentina del Volante, que es una Mutual fabulosa donde también me atendieron muy bien, pero me lo daban por perdido, hasta que días después de haber realizado la carrera me operan y se llevan la sorpresa que el ojo no estaba vacío, simplemente había perdido un poco de líquido vitrio y por suerte pudieron salvarlo. Siguiendo con los accidente también tuve un vuelco grande en Junín, di cuatro vueltas y media, quedé pata para arriba y salí ileso y en el Trincavelli de Pergamino también volqué. En Arrecifes tuve un vuelco y me fracturé dos costillas y gracias a Dios no me sucedió nada. En el 2002 dejé de correr, fue un año muy difícil con una crisis muy importante en el país y sumado a las pocas ganas me dediqué a mi otra pasión que es la pesca”.

“Mi auto se lo vendí a Mario Rosato, lo atendí durante un año, después me enteré que se lo vendió a Marcelo Alunno, orgulloso porque pude trabajar con Marcelito para que salga campeón en la FRB 1.100 y 1.400; en este momento lo están reconstruyendo para llevarlo nuevamente a la pista, ese “Bravi” tiene varios campeonatos”.

 

¿Qué carrera recordás más?

“Fue una carrera memorable, una de las mejores carreras de mi vida, tanto en nuestra ciudad como en toda la zona se comentó mucho. La carrera fue en San Andrés de Giles, yo estaba a los 11, el que largaba en punta fue Carlitos Feliú, se largó la competencia y en la primera curva a Carlitos se le cortan los tornillos del volante del motor, y como todo circuito de tierra hay una sola huella limpia, todos cuando largaron se tiraron sobre la misma cuerda, solamente quedaba el auto de García al cual lo alcancé a esquivar para el lado de afuera y como todos se quedaron atascados por la rotura de Feliú, logré pasarlos a todos para agarrar la punta con auto que no era de los mejores, pero en base a mucha concentración y defendiendo el primer lugar, pude ganar una carrera apoteótica y de punta a punta. Esa carrera quedó en la retina y en la memoria de muchos que estuvieron ahí”.

 

¿Un mensaje final, lo que quieras decir?

“Para finalizar quisiera agradecer a todos los que me ayudaron a poder lograr los objetivos, fundamentalmente que me pudiera subir a un auto de carrera, no quiero dar nombres, aunque a algunos ya los nombré en párrafos anteriores, para no ser injusto. Especialmente a mi familia, a mi señora y a mis hijas. Recordar todo lo que viví en el automovilismo me hace muy bien, porque si para algo sirvió el auto de carrera, fue para cosechar amigos y eso es lo que más importa en la vida”.

 

En familia. Junto a sus seres queridos, su esposa Negra Perdomini y sus hijas Virginia y Victoria, cuando salió Campeón de la FRB 1.400 en 1994

 

Juan Carlos Pieters, Cumbre de Plata y Oro en 1994 en Automivilismo, junto a Sergio Giovachini Cumbre de Plata y Cristal en Ciclismo

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Luis María Martínez. Un grande del automovilismo rojense, múltiple campeón en la FRB 1.400

Hace pocos días estuvimos en Carabelas, más precisamente en la garita de Ruta Provincial 31, a metros de la entrada principal a la localidad de Carabelas, y justamente vimos a los Martínez, Facundo al volante, a Federico y a Luis María supervisando al tarea de su hijo, probando el auto a pesar de la pandemia; una familia fierrera como ninguna. En la sección deportes de la presente edición, Chispa quiere homenajear a un hombre que dejó todo por el automovilismo, consagrándose séxtuple campeón de la Fórmula Renault Bonaerense 1.400 en la época de oro del automovilismo zonal; también fue Cumbre de Oro en la Fiesta del Deporte en 1995. Toda una vida dedicada a los autos, desdelos 15 años participaba de la Peña “El Gato Negro”, participando de la preparación del auto en el Taller de Geijo; su primer auto fue un viejo Crespi que le compraron sus amigos de la Peña

 

En la FRB 1.400. Junto a su hermano Pedro en 1996, fue sextuple campeón (1993, 1995, 1996, 1997, 1998 y 2003);

 

Datos personales. Luis María Martínez. Nació el 13 de abril de 1956; padres: Pedro Abram Martínez y Ángela Lange; esposa: María Isabel Ferrero; hijos: Facundo, Federico, Macarena y Tomás.

 

¿Dónde naciste, recuerdos de la infancia, cómo nació la pasión por los autos?

“Nací en Rojas, pero mi infancia transcurrió en un pueblo chico como Carabelas, fue una linda infancia con muchos amigos. Recuerdo que había una Peña denominada “El Gato Negro”, apoyando a la categoría TC del 27, el auto se había hecho en el Taller de Geijo (era un chasis de un Palymond) y pertenecía a la Peña, los pilotos fueron Jorge Jacquelín y Pedro Matheu, participaban de carreras muy especiales, como por ejemplo “Las 24 horas de Santa Teresa” (algo así, no recuerdo bien, historias inolvidables del automovilismo a nivel local y nacional). Y yo con tan solo 15 años estaba todas las noches prendido en el taller para ver cuando preparaban el auto, desde chico me gustaban mucho los fierros. Además los acompañaba a las carreras y vivía todo lo lindo de la preparación y lo excitante de la carreras, eran una manera de empezar a disfrutar el mundo apasionante de los autos de competición”.

 

¿Cómo fueron los comienzos y en que categoría corrías, con que auto?

“En mis principios un grupo de amigos que les gustaba los autos de carrera pudieron adquirir un Crespi bastante viejo a Pereyra de Pergamino, en ese momento competían los Monoposto 850, lo empezó corriendo otro carabelense, Miguel Restaine, y un día me lo ofrecieron y sin haber manejado nunca nada más que el camión, empecé y no fue tan mal, y al poco tiempo, cuando pudimos armar un auto digno gané una carrera de no clasificados en Rojas, ese fue mi primer triunfo, De ahí en más fuimos escalando hasta lgrar un campeonato en Monoposto 850, para ir de lleno a la categoría Monosposto 1.400”.

 

 

¿Era muy sacrificado correr en tu época y cuantos campeonatos ganaste?

“No era más fácil que ahora, porque era menos profesional, de todas manera siempre el escollo final fue el dinero, por suerte me pude relacionar con gente que me dio mucha ayuda, preparadores muy buenos de la talla de Juan José Reybet que me acompañó en todas mis carreras deportivas y hoy lo hace también a nivel de los autos que corren mis hijos, Facundo y Federico, y gracias a Dios con toda esa experiencia y ayuda que él me dio pudimos ir hilvanando un buen equipo, me fui adaptando, había que correr en trazados de tierra y además de tener un buen auto, dependía de la mañas del piloto para que el auto no patinara, entre otras cosas, logré 6 campeonatos, más 5 de Facundo y 2 de Federico; la verdad que me hace sentir muy orgulloso de lo que he logrado de manera personal, pero más aún cuando veo que mis hijos también mamaron mi pasión por el automovilismo, eso no tiene precio, vale más que los trece títulos que ganamos en conjunto a lo largo de todos estos años”.

 

¿Cuál es el título que más recordas y porque?

“El que más recuerdo fue el último porque se había hecho muy competitiva la categoría FRB 1.400 en 2003, tenía que enfrentarme a pilotos que tenían muy buenos sponsors, con mucho dinero para gastar, lo ganamos en la última fecha y por un punto, en el Circuito Enrique “Titi” Sticoni de la ciudad de Pergamino, fue un momento único e irrepetible, de mucha adrenalina, por todo eso es el que más recuerdo

 

¿Fuiste Cumbre de Oro en la Fiesta del Deporte, que significo para vos?

“Realmente fue un gran orgullo representar a Rojas y a mi pueblo, ganando el Cumbre de Oro, como Deportista del Año en 1995, pero Carabelas siempre se caracterizó por tener varios pilotos, y que todos funcionaron bien, por ejemplo en el Rally, Monopostos, como Juan César Matheu, Catoca De Gaetani, Javier Geijo, Daniel Cudós, entre otros. La verdad que es muy lindo cuando te reconocen por lo que haces, además un premio es siempre una caricia al alma y un motivación para mejorar en lo que haces y no quedarte tan solo con eso”.

 

¿Cuándo te despediste del automovilismo como piloto?

“Después de vender el FRB 1.400 intentamos hacer algo con un auto del TC Zonal en 2007, no se dieron las cosas como lo pensábamos que íbamos a andar, era bastante difícil tener un buen auto, fundamentalmente por los costos y de ahí en adelante empezaron a empujar los chicos y llegó un momento que Facundo corría en la FRB 1.100 y yo en el TC Zonal. De todas maneras había tenido algunos resultados parciales muy buenos, pero el tiempo que le tenía que dedicar no eran los de otras épocas. Cuando Facundo empezó a lograr sus objetivos ganando dos campeonatos en la 1.100, eso fue el empujón a retirarme como piloto para empezar a apoyar a mis hijos y transmitirles toda mi experiencia”.

 

 

¿Los Martinez son sinónimo de automovilismo, también tus hijos Federico y Facundo salieron fierreros?

“Sí, por supuesto desde chiquitos siempre me acompañaron y después cuando comenzaron a crecer, empezaron a manifestar todo lo que mamaron desde temprana edad. Yo contento de poderlos ayudarlos y ofrecerles toda mi experiencia para que los caminos se acortaran y pudieran lograr, en el caso de Facundo, 4 títulos y en el caso de Federico, 2 campeonatos”.

 

¿Cómo seguís despuntando el vicio del automovilismo?

“En la actualidad y desde hace varios años estoy ayudándoles a los chicos en la preparación de los autos y en el TC Zonal el año pasado hemos participado en competencias de mayor nivel, fuimos al Bonaerense porque acá ha quedado prácticamente descartado, nos fue muy bien, fuimos a una carrera a La Plata, donde se logró salir segundo, pero para lograr los objetivos hay que contar con fierros buenos y con un presupuesto mejor, hay que hacer un buen motor, y ahí es donde se traba todo, porque el dinero sale del bolsillo nuestro y se hace muy difícil poder sostener la participación en la competencia. No obstante seguimos a pesar de la pandemia trabajando en el auto para estar preparados y cuando pase todo esto poder volver al ruedo”.

¿Qué significo el automovilismo para vos?

“El automovilismo para mí fue una de las partes más importantes de mi vida, todavía hoy sueño estar arriba de un auto, pero ya no se puede. Y como mensaje final a los que les gusten las carreras y lo puedan seguir haciendo, que lo hagan, porque la edad te limita, no se puede hacer más y duele mucho”.

 

6 títulos y 45 carreras ganadas

En la rica trayectoria de Luis María Martínez como piloto, fue séxtuple Campeón de la FRB 1.400 (1993, 1995, 1996, 1997, 1998 y 2003); ganó en 45 oportunidades, a continuación el historial de los triunfos de un corredor sensacional:

1988: Monoposto 850 cc; Costanero de Arrecifes (31 de julio); Del Lago de Colón (14 de agosto). 1991: FRB 1.400 cc: Costanero de Arrecifes (7 de junio); Islas Malvinas Villa Constitución (19 de julio); Costanero de Arrecifes (16 de agosto); Costanero de Arrecifes (6 de diciembre). 1993: FRB 1.400 cc.: Islas Malvinas de Villa Constitución (27 de junio); Club Pescadores de Rojas (1 de agosto); Livio Biasussi de Lincoln (29 de agosto); Club Pescadores de Rojas (12 de septiembre); Del Lago de Colón (17 de octubre). 1994: FRB 1.400 cc.: Club Pescadores de Rojas (15 de mayo); Club Pescadores de Rojas (14 de agosto); Costanero de Arrecifes (21 de agosto); Ciudad de Warnes (17 de septiembre); Costanero de Arrecifes (6 de noviembre). 1995: FRB 1.400 cc.: José M. Sánchez de Rufino (21 de mayo); Del Lago de Colón (10 de septiembre); Aurelio Bitochi de Roberts (12 de noviembre); Costanero de Arrecifes (29 de octubre). 1996: FRB 1.400 cc.: Club Pescadores de Rojas (12 de mayo); Club Pescadores de Rojas (1 de septiembre); Costanero de Arrecifes (27 de octubre); Ciudad de Bragado (17 de noviembre). 1997: FRB 1.400 cc.: Club Pescadores de Rojas (6 de abril); Barrancas de Baradero (27 de abril); José M. Sánchez de Rufino (29 de junio); Barrancas de Baradero (10 de agosto); Club Pescadores de Rojas (24 de agosto); Costanero de Arrecifes (21 de septiembre); Barrancas de Baradero (9 de noviembre); Costanero de Arrecifes (23 de noviembre). 1998: FRB 1.400 cc.: Costanero de Arrecifes (5 de abril); Club Pescadores de Rojas (17 de mayo); Costanero de Arrecifes (7 de junio); Islas Malvinas Villa Constitución (19 de julio); Costanero de Arrecifes (16 de agosto); Costanero de Arrecifes (6 de diciembre). 1999: FRB 1.400 cc: Costanero de Arrecifes (23 de mayo). 2000: FRB 1.400 cc.: Enrique Sticoni de Pergamino (29 de octubre); Costanero de Arrecifes (3 de diciembre). 2001: FRB 1.400 cc.: Costanero de Arrecifes (22 de abril); Parque del Paraná de San Nicolás (18 de junio). 2002: FRB 1.400 cc.: Barrancas de Baradero (16 de junio); Julio Cánepa de Chivilcoy (6 de octubre). 2003: FRB 1.400 cc.: (ganó tres carreras más que no figuran en las estadísticas).

Para cerrar los números de los Martínez, cabe destacar que en 2006 y 2007, en FRB 1.100 cc. y 2010, 2011 y 2013 en TC Zonal, Facundo se consagró Campeón en cinco ocasiones y Federico lo hizo en dos oportunidades, en 2010 FRB 1.100 y 2018 FR Agrupadas.

 

Leyenda. Luis María Martínez lleva el automovilismo en su sangre y siempre lo ha demostrado así

 

Los Martínez en familia. Año 2010 cuando Federico se consagró campeón el FRB 1100 y Facundo en el TC Zonal; junto a Luis María, María Isabel, Macarena y Tomás

 

Los Martínez. Federico, Luis María y Facundo; ese domingo Federico fue el ganador de la carrera en la FRB 1.100