Julio 20, 2026
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Comenzó "Tejiendo Calma", un espacio para aprender, crear y compartir.

Esta semana se realizó el primer encuentro del Taller Municipal de Crochet, una propuesta gratuita de la Dirección de Educación que invita a jóvenes y adultos a descubrir el arte de tejer, sin necesidad de tener experiencia previa. Con la guía de Karina…
Julio 14, 2026
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Información y recomendaciones ante el hallazgo de un ofidio en Carabelas

La Secretaría de Salud del Municpio de Rojas, a través de la Dirección de Bromatología Área de Zoonosis informa que, a partir de una imagen recibida sobre un ofidio hallado en la localidad de Carabelas, se realizó una consulta a través de la red de Zoonosis…
Julio 14, 2026
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Cordón Cuneta para Avenida Pellegrini

Ya se realizaron los primeros metros de cordón cuneta en Avenida Pellegrini. La ejecución del cordón cuneta se realizará en un tramo de Avenida Pellegrini entre Carrasco y Ruta Provincial 31. Esta obra permitirá optimizar el escurrimiento del agua de lluvia,…
Julio 13, 2026
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El sol le puso calor al acto oficial del Día de la Independencia

Rojas vivió una nueva celebración por el 210º aniversario de la declaración de la Independencia Argentina. En este nuevo 9 de Julio, la comunidad del distrito de Rojas, respondió a la convocatoria del gobierno municipal, brindando un marco multitudinario y…
Julio 07, 2026
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Cronograma recolección por feriados

Julio 07, 2026
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La Cooperativa de Carabelas realizó la fiesta de los Premios a la Entrega 2024/2025

Como viene sucediendo desde hace varios años, la Cooperativa Agropecuaria Limitada de Carabelas, llevó a cabo la fiesta de la Campaña a la Entrega (para aquellos productores asociados que hayan acopiado sus granos) de la Campaña 2024 / 2025. La misma tuvo…
Julio 07, 2026
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Día Internacional de la Cooperación (4 de julio)

Claudio Mahfud: “La democracia y la participación interna es el corazón de las cooperativas, porque hay que entender que el cooperativismo es la unión libre de personas, no de capitales” Claudio Mahfud, presidente del Consejo Asesor del Centro Primario Rojas…
Julio 07, 2026
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Javier Cura: “Colaboramos con las Instituciones de carácter social, ejerciendo reciprocidad y generando un círculo virtuoso”

El gerente del Baco Credicoop Cooperativo Limitado, Javier, Cura, respondió a nuestro cuestionario, donde revaloriza los principios y valores cooperativos; el apoyo a las instituciones de carácter social y los servicios que brindan a la comunidad Javier Cura,…
Julio 07, 2026
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Carlos Marveggio: “El individualismo ha superado el asociativismo”

El presidente de la Federación Agraria Argentina, Filial Rojas, Carlos Marveggio, habló de todo con nuestra hoja, resaltando la falta de sentido de pertenencia en las nuevas generaciones de agricultores. Su perspectiva sobre las cooperativas y el…

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“Lupín” Mastronardi. “Jugar con el “Polaco” Alvarado, es como si ahora te toca jugar al lado de Messi”

Víctor Hugo Mastronardi, alias “Lupín”, fue el clásico wing derecho, como se lo llamaba antes, brilló en la década del 80, futbolísticamente se inició en el Club Atlético Argentino, debutó a los 15 años en una final entre el Celeste y Boca Juniors en el Parque General Alvear; salió campeón con esa casaca en 1977, 1978, 1981 y 1988; también pudo dar la vuelta olímpica con Juventud en 1989 y 1991. Además fue integrante de varias Selecciones de Rojas, campeón de la Copa Hermanos Brown en 1979. Como DT. Comenzó a trabajar en la Escuela de Fútbol “Otto Abel Martínez” de El Huracán y también la primera división del “Globo” en 2006; en la actualidad es el responsable técnico del Fútbol Femenino de Argentino y deja una reflexión de la partida de uno de los grandes amigos que le dejó el fútbol: Raúl “Poroto” Verón

 

Lupín junto a su hijo Enzo, Profe de Educación Física a cargo de la preparación Fútbol Femenino

 

Datos Personales. Víctor Hugo Mastronardi, nació el 1 de marzo de1960; padres: María Méndola y Víctor Mastronardi; esposa: Rosana Guevara; hijos: Neri y Enzo.

 

¿Cómo fue tu infancia, el barrio, la escuela?

“Tuve una infancia linda, me crie en el barrio Las Medias Lunas junto a muchos amigos. El colegio lo hice en la Escuela N° 1, también me dejó muchos amigos, que los mantengo en la actualidad y muy buenos recuerdos. Desde chico me gustaba mucho el deporte, el fútbol era lo primordial, nos juntábamos todos los día en el potrero del barrio, desde que salíamos del colegio hasta la tardecita, nos tenían que llamar nuestros viejos para que dejáramos de jugar y también otro de los deportes que abracé de niño fue el básquet, recuerdo que un día fue Carlos López al salón para invitarnos a aprender básquet y empecé en el colegio a practicar otro deporte maravilloso; pero con el tiempo el fútbol pudo más”.

 

¿Dónde naciste futbolísticamente, el recuerdo de las divisiones inferiores, tus formadores?

“Me inicie en Argentino, mis formadores fueron Angelito Galeano y Lito Barreiro grandes docentes y buenas personas. Recuerdo muy especialmente la quinta campeona con: “Chiche” Vega, Carlitos Airoldi, el “Pata” Martorello, “Caloncho” Barrett, Roberto Rousseaux, Daniel Baudena, Pablo Rodríguez, Nelson Cámpora, seguramente me estoy olvidando de algunos más”.

 

¿A qué edad debutaste en primera, contra quien, el DT y cómo te fue?

“Debute a los 15 años una final en el Parque general Alvear contra Boca Juniors, los DT. Eran “Chiquito” Lasalle y el “Gordo” Baguear, perdimos contra un gran equipo que los dirigían Miguel Balbo y el “Tano” Goicochea, jugaban Cambarelli, el “Potro” Baudena, “Cariño” Silva, “Tito Turchi”, “Fito” Ford, el “Negro” Hugo de Jesús Pintos, Hugo Bracco, el “Polaco” Alvarado; etc…; fue mucha responsabilidad, era muy jovencito, pero el haber debutado en una final fue muy importante para mí”.

 

¿Contanos tu trayectoria en primera, los equipos, los campeonatos ganados y cuando fue tu retiro?

“En Argentino tuve la suerte de ganar muchos campeonatos: 1977, 1978, 1981 y 1988; después con Juventud también gane dos torneos en 1989 y 1991; fueron grandes equipos, integrado por grandes jugadores. Además un año jugué en Argentino de Pergamino, creo que fue en el 1982, después en Roberto Cano, donde ganamos un Preparación, con el gran “Tato” Casalongue como DT. y finalmente recalé en El Huracán en 1992; me retire en 1994”.

“En Argentino de 1977 jugué algunos partidos inclusive la final con Independiente de Rafael Obligado salimos campeones con el recordado gol de “Polaco” sobre la hora. También recuerdo mucho el trabajo en 1988, yo ya casi no jugaba porque el trabajo no me lo permitía, no podía entrenar, pero no recuerdo bien que paso con algunos jugadores expulsados y Miguel Balbo, me dijo que tenía que ir al banco. Jugaba “Polaco”, teníamos que ganarle dos veces a Carabelas, el primer partido íbamos 1 a 1 y Miguel me dice entra y hace un gol (jajaja), no me olvido más y bueno en cancha de Newbery tuve la suerte de hacer el gol del triunfo. Después en el otro partido el “Tula” Speroni ataja el penal y salimos campeones en el último partido”.

“Tuve el privilegio creo, de jugar con lo mejor que ha dado Rojas en el fútbol: “Chocho” Barreiro, “Polaco” Alvarado, “Coto” Antón, “Tula” Speroni, Cariño Silva, “Pepe” Delgado, Daniel Baudena, “Pelusa” Martegani y muchos nombres más que me estoy olvidando”.

“Otro de los lindos recuerdos que me dejó el fútbol, fue el haber ido a jugar de preliminar con Argentino contra la reserva de Independiente, en cancha de Independiente, donde Boca hacía de local por la Copa Libertadores en 1978”.

“También el recuerdo cuando fui a Juventud, yo ya no jugaba más, viene un día “Camote” Arozamena, trabajábamos juntos y me dice veni a Juventud, “Tato” quiere que vallas, están armando un equipo bárbaro. Yo estaba indeciso dejar Argentino, era algo raro, ese año Argentino también armó un equipazo; me convenció y cuando llego a Juventud me encuentré con grandes jugadores, el “Gato” Cardoso, el “Negro” Lamolla (que yo lo conocía de Pergamino), Cillo, Sarquis, “Juanino” Fontana, el “Chivo” Díaz, Fabián Tabarez, “Cotito” Farías, Martín Sánchez, “Pepe” Medina; también el “Cabezón” Sarmiento, Cepeda y Monacci y el recuerdo especial para “Tito” Carrasco un gran amigo que nos dejó hace un tiempo atrás. Un equipazo, Juventud hacia mucho que no salía campeón, me fue bastante bien, tuvimos tres años sensacionales; en 1989 campeón, 1990 sub campeón y en 1991 volvimos a repetir; muy lindos recuerdos y la gente de la Juve extraordinaria”.

 

¿Fuiste un jugador de Selección, siempre te citaban?

“Sí jugué varios años en la Selección de Rojas, junto a muchos jugadores importantes, tenía 17 años con Miguel Balbo y Lito Barreiro, como directores técnicos. En 1979 salimos campeones de la Copa Hermanos Brown, una competencia que se jugaba casi todos los años, comoa sí también el Campeonato Argentino de Selecciones, una maravilla, ser parte del seleccionado de tu pueblo te generaba un gran orgullo”.

“El Campeonato Argentino de 1982, la selección de Rojas estuvo representada por Argentino que había salido campeón de Torneo Local en 1981, con refuerzos (Mario Mangui, Osvaldo Vivero, Alfredo Antón, Néstor Maggiolo y el “Gringo” Curini sobre el final), fue una gran campaña, perdimos la recordada semifinal con la Selección de Pergamino de Juan Echecopar y uno de los peores recuerdos que me dejó el fútbol, por la manera que quedamos afuera, todavía es una herida que no la pudimos cerrar”.

 

 

¿Qué significo compartir la delantera con el Polaco Alvarado?

“Jugar con “Polaco” es lo mismo que ahora jugués con Messi (jajaja), era tan fácil, fue un jugador completo, mejor persona dentro y fuera de la cancha. Te cuento en el ‘77 la final con Independiente de Rafael Obligado, Beccacece lo marco 89 minutos, no se la dejo tocar, faltando un minuto hizo una jugada bárbara y convirtió el gol del campeonato, por eso te digo un fenómeno”.

 

 

¿También fuiste DT. de en la Escuelita del “Globo”, la primera y ahora el fútbol femenino en Argentino?

“Sí, culpa tuya, (jajaja) (por la relación con nuestro director Carlos Zambuto con el Club Atlético El Huracán), fue un lindo recuerdo muchos amigos y épica, creo fue única, me toco dirigir varias categorías, pero hubo una que ya a los 10 años se sabía que cuando crecieran iban a ganar mucho y así fue la categoría ’87, integrada por Guido Zambuto, Leo Martini, Pablo Gaitán, Gonzalo Barreiro, Germán Gazaba, Matías Derrossi, Joaquín Boz, entre otros. Ganaban todo, recuerdo el histórico Campeonato Provincial en Chascomús, eso fue único, ahí empezamos con Raúl Verón a caminar algunos años juntos, hasta dirigir la primera de El Huracán, fueron dos períodos. Estoy muy agradecido a la gente del “Globito””.

“En la actualidad estos desde hace 5 años en el fútbol femenino de Argentino un desafío raro, pero una buena experiencia, esperemos que se siga dándole la importancia que se merecen a las chicas, necesitamos competencia local porque la situación no da para salir a competir afuera es muy difícil”.

 

¿Además de trabajar en Argentino, te vemos alentar a Sportivo en básquet, el deporte es tu pasión?

“Sí el básquet es otra pasión que desde chico la practicaba pero después pudo más el fútbol, encima en la actualidad mi hijo menor, Enzo, Profe de Educación Física está a cargo de la preparación física de los planteles del tricolor”.

 

¿Qué te dejo el fútbol en la vida y un saludo final?

“El fútbol fue algo muy importante en mi vida, el fútbol te deja muchos amigos, como así también momentos lindos a veces no tanto, pero en general te deja mucha enseñanza y el conocimiento de mucha gente”.

 

¿Hace pocos días nos dejó Raúl Verón, que significo “Poroto” para vos?

“La última pregunta es muy difícil de contestar pero bueno te voy a decir algo, con Raúl nos conocimos en la Escuelita de El Huracán, de ahí en más construimos una amistad muy fuerte, inclusive familiar, dirigimos juntos varios años, después él siendo presidente yo fui DT. y caminamos casi juntos por la vida. Inclusive viajábamos todos los días a Pergamino, él para estudiar lo que siempre le gusto, la educación y yo por mi oficio de gasista, pero bueno el destino le jugó una mala parada, son cosas de la vida es un espacio difícil de llenar, estará siempre en el corazón de mi familia. Este año fue raro, triste, se fueron dos amigos Carlitos Lovera y “Poroto” Verón”.

 

Juventud Campeón 1991. Lupín Mastronardi el penúltimo de abajo, compartió plantel con: Fernando Sarmiento, Claudio Villarruel, Claudio Cillio, Héctor Cardoso, Eduardo Lobosco, Jorge Tabárez, René Villalba, Pedro Inostroza, Gerardo Monacci, Juan Fontana, Mario Negrete, Ernesto Carrasco, Leonardo Mattos, Roberto Sarquis, y Sergio Larrivieri

 

Lupín junto a Raúl Verón cuando dirigían la Categoría 1987 del “Globo”. Leonel Díaz, Leo Martini, Joaquín Boz, Gonzalo Barreiro, Guido Zambuto, Matías Derrossi, Luis Barreiro, Pablo Gaitán, Germásn gazaba, Ricardo, Neri Mastronardi y Fede Verón

 

Selección de Rojas Campeón Copa Hermanos Brown 1979. López, Biocca, Barbieri, Silva, Rodríguez, Mangui, Maneli, Vilar, Zalocco, Speroni, Ascención, Cardozo, Papasidero, L. O. Alvarado, J. A. Alvarado, Baudena, Mastronardi, Polly y Contreras

 

Lupín junto a su hijo mayor Neri Mastronardi, cuando jugaba con la celeste

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Gustavo “Caño” Martínez. “El técnico de la sexta de Newbery era el “Chilo” Parisi, cuando hablaba no volaba una mosca en el vestuario”

Su padre Dante era fanático de Jorge Newbery y de River y su tío Martinito (Otto Abel), de El Huracán y Boca, finalmente se fichó en la institución de barrio Progreso y se hizo hincha de Boca, repartió los sentimientos de ambos. Fue un jugador de una pegada exquisita, a los 17 años el Quilmes campeón de 1978 le vio condiciones y lo tuvo entre sus filas un año y medio, según él no supo aprovechar la oportunidad. Volvió al club de sus amores para sacarlo campeón después de 28 años, como jugador fue el único campeonato que ganó a nivel local, pero muy emblemático. Jugó en todos los clubes de la Liga Deportiva de Fútbol de Rojas, excepto Carabelas y Deportivo Unión. Como director técnico comenzó muy joven donde sus grandes logros los conquistó con la camiseta celeste, 2003, 2015, 2017 y 2018. A principios del presente año el club que lo vio nacer contrató sus servicios con intenciones de conseguir nuevamente el ansiado Torneo Local. Repasamos la vida y trayectoria Gustavo “Caño” Martínez

 

DT de Jorge Nebwery. En enero de 2020, la institución rojinegra lo presentó como nuevo entrenador

 

Datos personales. Gustavo Néstor Martínez, nació el 25 de junio de 1961; padres: Elba Catalina Rocca y Dante Néstor Martínez: hermana: Adriana; hijos: Agustín y Simona; en pareja con Rosana Fontanet.

 

¿Cómo fue tu infancia, el barrio, la escuela?

“La infancia es como la de todos los chicos de nuestra generación, creo que mucho más linda que la de los chicos de ahora, no porque hayamos sido mejores o peores, sino con la libertad que nos podíamos manejar antes, que nos criaban nuestros padres, sería imposible hacerlo en los tiempos que vive la sociedad actual. Vivía en el barrio del Hospital Saturnino E. Unzué, en la calle de María Unzué de Alvear, entre Paso y General Frías, hasta los 17 años permanecí ahí, eran calles de tierra, con la pelota abajo del brazo. Fui a la Escuela Nº 1, también tengo los mejores recuerdos de mis compañeros y los docentes que estuvieron a mi cargo”.    

 

¿Dónde naciste futbolísticamente y que recuerdos tenes de las divisiones inferiores y tus formadores?

“Futbolísticamente nací en Jorge Newbery, todo empezó a los 11 años, no había Escuelita de Fútbol como ahora que tienen todos los clubes, recuerdo que estaban los equipos que los llamaban: “Los Leones, Los Jilgueros” , etc. … . Pero antes de que me fichen para la sexta división de Newbery, fui a entrenar a El Huracán al Parque General Alvear frente a mi casa, todo por culpa de mi tío Martinito (un prócer de la institución aurinegra), el DT. era el “Negro” Ojeda; pero mi padre se enojó porque era muy hincha de Newbery y finalmente fui a donde quiso él”. 

“Me fiché en Newbery, hice todas las inferiores en la institución rojinegra, recuerdo al técnico que iba de traje todos los sábados y en invierno se ponía una manta marrón, era el “Chilo” Parisi, el padre de Orlando Parisi, no volaba una mosca en el vestuario, en ese momento la sexta división era de 12 a 15 años, hacía que con 12 años había sábados que los más chicos no entrabamos entre los 16, quedábamos afuera del equipo, una bronca bárbara, pero todas esas experiencias te ayudaban a crecer como jugador y persona”.

 

¿A qué edad y como fue tu debut en primera y cómo fue tu experiencia en Quilmes?

“Entre los 15 o 16 años, creo que todavía no había cumplido los 16, en 1977 me hace debutar Carlos López, recuerdo que Oscar “Cachi” Pulisic no había ido a entrenar. Después sigo con continuidad en primera, en el 77 y 78, y a fines de 1978 Horacio Delbaldo a través de un familiar de apellido Amichetti, me consiguen una prueba en el Club Quilmes, hice fútbol con el plantel que le había ganado el campeonato a Boca hacía un mes en 1978. Tuve la suerte de poder entrenar con los jugadores que los leía en la Revista El Gráfico todos los martes, no lo podía creer, me dijeron que me iban a citar para la pretemporada y estando en un campamento de CECIR a principios de enero, estaba con mis amigos Luis Aladro, Edgardo Ventrucci, Claudio Berbeni, Tito Lanz, mi viejo se aparece para avisarme que habían llamado de Quilmes para presentarme el 6 de enero en Quilmes o en su defecto en Tandil, fue una alegría enorme. Estuve un año y medio en el club, donde estoy convencido que dejé pasar una oportunidad casi única, porque con 17 años, no jugué en mi categoría, ascendí a primera división, juagaba en reserva de preliminar de la primera. Pude jugar tres partidos en primera, un amistoso en Banfield en Tandil ese día debutó Angel Guillermo Hoyos (actual DT de Aldosivi de Mar del Plata). También con Roca de Río Negro por el pase de Batalla y por el Torneo Nacional viajé a Salta para jugar contra Gimnasia y Tiro de Salta. En ese año y medio de jugar en reserva enfrenté a muchísimos jugadores que luego tuvieron una trayectoria extraordinaria, en el 79 por ejemplo ramón Díaz jugaba en tercera, también el “Chino” Tapia, un montón de jugadores, sobre todo cuando enfrentaba a River que tenía esos planteles largos. No se dio pero la experiencia después de tantos años fue muy valedera”.         

 

¿Contanos tu trayectoria y logros como jugador y DT en el fútbol rojense?

“Llegó el momento del Servicio Militar, ahí se complicó más la situación con Quilmes y pedí al pase para Jorge Newbery, en 1981 arranqué el Torneo con la rojinegra, quizás esos años 1981 y 1982 fueron mis mejores años, hacía goles bastante seguido, tal es así que formé parte de Argentino reforzado, representando a la Selección de Rojas en aquella semifinal para recordar y llorar de la bronca contra Pergamino. Como jugador gané un solo campeonato, pero creo el más emblemático de la historia de un club grande de Rojas, ganar con Newbery después de la sequía de 28 años sin poder hacerlo. Tuve la fortuna y la suerte de formar parte de ese plantel de 1983 (con grandes jugadores como, Omar Mirabet, Mario Mangui, Miguel López, César Maneli, Bolognese, Guillermo Rosset, el “Chueco” Di Giácomo, el “Laucha” Valdéz y “Pelé” Alvarado, Miguel Fioravanti, Daniel Cardigni, Hugo Díaz, “Tito” Altamirano; dirigidos por Raúl Linare y Roberto Scarano), que se consagró campeón del Torneo “Alejandro “Caco” Andreozzi”.

“Menos en los clubes de Carabelas, jugué en todos los clubes de la Liga Deportiva de Fútbol de Rojas, en Juventud, Boca, El Huracán, en Roberto cano en 1984 y no pudimos lograr el ansiado título cayendo en las semifinales. Estuve como ocho años sin jugar porque por trabajó me fui a vivir a Buenos Aires, cuando regresé jugué en Juventud, Newbery, volví a Juventud y los últimos tres años en Argentino”.

“En ese momento el “Gordo” Baguear y el “Cata” me dicen tenes que retirarte antes porque va a hacer el DT de Argentino; me retire y al tiempito comencé a dirigir a Argentino en el 2002, 2003 y 2004, donde en 2003 en una final atípica salimos campeones contra Juventud”.

“En 2005 no dirigí, en 2006 me llamó Guillermo para que le diera una mano como ayudante en Newbery, en 2007 dirigí Newbery y El Huracán nos gana la final por penales, jugamos la mayoría del partido con un hombre menos y Leandro Beroldo tuvo una gran tarde y no pudimos”.

“En 2008 regreso a Argentino, donde hicimos una buena campaña en el Torneo de la Federación Norte y en el Torneo Local no nos fue muy bien. 2011 dirijo Juventud donde perdimos la semi con El Huracán. Los años siguientes, afines de 2013 se acercan Ariel y Ramiro Baguear para ofrecerme dirigir nuevamente a Argentino y así fue de 2014 a 2019 dirijo el albiceleste; donde logramos tres campeonatos más, siempre acompañado de un grupo excelente de jugadores, cuerpo técnico y dirigentes, en 2015, 2017 y 2018. Me retiro después de un lógico desgaste y aparece como casi todos los años la propuesta de Newbery, ya que mi postura era descansar por un tiempo, pero después de un montón de charlas se dio todo para que dirigiera este 2020 empañado por la pandemia”.  

     

¿Con qué fútbol te identificas más, por poner dos ejemplos, con el de Bilardo o Menotti?

“Me gusta más el fútbol de Menotti, pero a mí me gusta ganar, sí jugás bien es mucho más factible que tu equipo pueda ganar, a la larga jugando bien terminas ganando. El Boca de Bianchi ganaba y ganaba y no sé si jugaba tan bien; si jugaba Román Riquelme era una cosa y si jugaban Basualdo, Traverso y Villarreal en la mitad de la cancha era un equipo que no se si jugaban tan bien, pero eran invulnerables, un equipo bien parado en todos lados y eso es también jugar bien ”.   

 

¿Que significaron para vos Dante y Otto Abel Martinez (Martinito)?

“Siempre digo que el fanatismo o todos los extremos son malos, Dante, mi viejo era fanático de Newbery y mi tío fanático del Globo, con Martinito éramos muy compañeros, y yo en el medio. Mira a donde llegaba el fanatismo de los dos que por un tiempo se dejaron de hablar. Yo tenía ganas de jugar en el Globo, parece verlo a mi tío con la bolsa cargada de botines, él organizaba todo, era el técnico, viajaba en el colectivo cuando iban a Carabelas, jugaban muchachos más grandes, el “Negro” Mosquera, Almada, Vicente; iba con mi tío para todos lados y algo aprendí; pero finalmente le di la razón a mi padre y jugué en Newbery. También agradezco a Martinito que me hizo de Boca, sino mi viejo me hubiese condenado para siempre de River (sonrisas)”.

 

¿Qué te dejo el fútbol en la vida y un saludo final?

“Un montón de amigos, porque es increíble ese año y medio que estuve en Buenos Aires, coseché una amistad como si hubiese estado 10 o 15 años con ellos. En Rojas ni hablar, aunque como todo tenemos nuestros amigos afines y no tantos, pero es muy normal en todas las sociedades, seguramente si no hubiese sido por el fútbol no hubiese conocido a un montón de gente, estoy orgulloso de haber practicado y dirigido este maravilloso deporte”.

“Volvimos a entrenar con poca concurrencia, así que esperemos que esta pandemia, este maldito Covid, aparezca una vacuna y conviviendo con el virus sin que sea tan fuerte podamos volver a la normalidad, que haya fútbol, que la gente pueda ir a la cancha el próximo año”. 

 

Newbery campeón 1983, Torneo Alejandro “Caco” Andreozzi. Arriba: Maneli, Fioravanti, Mirabet, Cardigni, Ravichoni, Mangui, Martínez, Bolognese, Díaz, Scarano y Linare. Hincados: Ascención, Rosset, Di Giácomo, López, Valdéz, Alvarado, Altamirano y Villarruel

 

Gustavo Martínez junto a Gerez, Oscar Gissi y Frediani. Sus compañeros de Quilmes lo apodaban Lamparita

 

Jorge Newbery 1978. El año que Miguel Balbo comenzó a promocionar juveniles, entr ellos Gustavo Caño Martínez

 

Cañito Martínez junto Oscar Pinino Más, Miguel Eduardo Batalla, Luis César Graneros y Ricardo Néstor Alonso, en un entrenamiento de Quilmes

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Los Barrera y el Charco García. El tridente rojo que marcó que marcó una generación de jugadores

Los Barrera y el Charco García. El tridente rojo que marcó que marcó una generación de jugadores

 

Una simbiosis un poco difícil de explicar la de estos tres personajes de nuestro fútbol, pero los que lo vieron jugar seguramente van a coincidir con nuestras palabras; porque se necesitaban entre ambos, se complementaban a la perfección. El “Charco” García pura potencia; Juan Ramón pausa e inteligencia y Jorge una tranquilidad pasmosa a la hora de definir. Acompañados por grandes jugadores de la época, como lo fueron por ejemplo, Rubén Novillo, “Cacho” Blanco y Gastón Rodríguez, entre otros y los foráneos que sumaron y mucho para que Carabelas lograra sus grandes conquistas y tuviera su momento de gloria dentro del fútbol rojense. A partir de la quinta especial campeona por dos años consecutivos, comenzaron los triunfos, también se consagraron campeones en primera división en 1986, 1992 y 1997

 

Juan Ramón Barrera.  “Me gustaría dejar un mensaje para los chicos, que jueguen a la pelota, porque el fútbol los va a salvar de un montón de cosas”

 

Datos personales. Juan Ramón Barrera; nació el 3 de marzo de 1964, padres: Ramón Oscar (fallecido) y Margarita Yaber; hermano: Jorge Adrián; esposa: Graciela Beatriz Molina; pareja: Susana García; hijos: Juan César y Gonzalo; nietos: Alfonsina y Catalina.

 

¿Qué recordas de tu infancia, desde chico te gustaba el fútbol, mucho potrero?

“Me encantaba jugar al fútbol, el potrero, era hermoso en el pueblo había cuatro o cinco canchitas, y en la actualidad es muy triste no ver ninguna. Con solo contarte una anécdota te vas a dar cuenta lo que me gustaba el potrero: mi papá trabajaba en el ferrocarril y me mandaba a comprar carne, hasta que se dio cuenta que había tres anotadas en la carnicería en un mismo día, resulta que venía de jugar al fútbol y los perros me comían la carne, me ligué un gran reto de mi padre, pero me di el gusto de recorrer tres canchitas (sonrisas)”.

  

¿Dónde naciste futbolísticamente y tus recuerdos de las Divisiones Inferiores?

“Nací futbolísticamente en el Club Carabelas, donde jugué todas las inferiores, lamentablemente en la sexta nos comíamos 15 o 16 goles o más, todos los sábados. Hasta que llegó la hora de jugar en quinta, que la dirigía “Cacho” Blanco y Rubén Novillo y habíamos armado un muy buen equipo, atajaba Baez o Offherlen, Pelelé San Martín, Raulito Rocaspana, Fabián Almada, el Gringo Zoppi, “Charco”, mi hermano Jorge, a veces éramos suplentes porque Carabelas en esa categoría tenía muchos y buenos jugadores, que la mayoría llegaron a jugar en primera. Salimos campeones dos veces y también ganamos un Torneo Preparación”.      

 

¿Cuándo debutaste en primera división, contra quien y como salieron?

“Debuté en 1981 contra Jorge Newbery, perdimos 4 a 1 no fue muy lindo, pero estaba orgulloso de poder ponerme la camiseta de la Primera de Carabelas cuando tenía apenas 17 años”.

 

¿Contanos tu trayectoria en primera, los equipos donde jugaste, los campeonatos ganados?

“Mi trayectoria en el fútbol de Rojas, pasó prácticamente el Club Carabelas, donde tuve la suerte de salir campeón en 1986, 1992 y 1997; también salí campeón con Boca Juniors en 1987 y 1994 en Unión de Carabelas. Carabelas siempre fue mi casa, pero tengo que agradecer a los compañeros y dirigentes tanto de Boca, como de Unión, porque en ambas instituciones me trataron muy bien”. 

 

¿Con cuál equipo de todos te identificas?

“Me identifico con Carabelas, porqué nací ahí, hice toda mi trayectoria, excepto esos dos años, al club lo quiero mucho y trato de colaborar lo que más puedo por los colores del rojo. Estoy muy identificado con el Club Carabelas”.  

 

¿Cómo te definis como jugador?

“Es muy difícil definirse a uno mismo, pero me sentía un jugador lento, que reemplazaba esa debilidad con inteligencia y siendo fundamentalmente ganador. Intentaba siempre transmitirles a mis compañeros ese espíritu para poder lograr los objetivos”.

 

¿Cuál fue tu mejor gol?

“Tengo tres o cuatros, que aparte de ser lindos goles, fueron importantes por lo que significaron. Uno en 1992 definiendo la tabla conjunta, donde le ganamos 1 a 0 a Argentino. También recuerdo jugando para Boca en 1987 en la final metí un gol de casi media cancha, contra Newbery. El otro en una semifinal jugando para Unión en 1994 contra Boca”.

 

¿Nunca dirigiste o te hubiese gustado ser DT?

“Cuando dejé de jugar al fútbol, al año siguiente en 1999, dirigí un año a Carabelas, donde perdimos la Finalísima contra Jorge Newbery, el partido anterior nos habían echado como a cinco o seis jugadores, se suspendió el mismo. Y la Finalísima se volvió a jugar en cancha de Argentino, donde la dirigió Sergio Pezzotta (árbitro internacional), fue debut y despedida, no dirigí más. Voy a ver si puedo dirigir Racing así podemos ganar un partido (sonrisas)”.   

 

¿La dupla Juan y Jorge Barrera fue muy respetada en el fútbol de Rojas, que significo jugar con tu hermano?

“Creo que fue muy respetada, cuando tenes una seguidilla de partidos buenos, te entran a marcar un poco más o cuidarse un poco más. Jugar con mi hermano Jorge fue muy bueno, más allá que adentro de la cancha éramos uno más, si nos teníamos que insultar, nos insultábamos, perdíamos todo el parentesco habido y por haber, pero vuelvo a repetir estoy orgulloso y muy contento de haber jugado con mi hermano y haber logrado dos títulos para Carabelas”.

 

¿Qué te dejo el fútbol en la vida?

“El fútbol me ha dejado un montón de enseñanzas en la vida, aprender mucho, un montón de amigos, pero muchos amigos me ha dejado el fútbol. No nombro a nadie, porque estaría pecando de olvidarme de alguno, pero me dejó muchísimos amigos. No solamente figuras, porque hay jugadores que no han tenido una trayectoria muy importante y hoy tengo una muy buena relación con todos ellos”.

“Soy un agradecido de haber jugado al fútbol y me gustaría dejar un mensaje para los chicos, que jueguen un poco más a la pelota, que practiquen la actividad, que dejen la calle y no tanta computadora y celular, porque el deporte y en este caso el fútbol los va a ayudar a salir de muchos problemas”.

 

Jorge Adrián Barrera. “Jugar con mi hermano fue una de las mejores cosas que me pasó en el fútbol”

 

Datos personales. Jorge Adrián Barrera; nació el 22 junio de 1965, padres: Ramón Oscar (fallecido) y Margarita Yaber; hermano: Juan Ramón; esposa: Graciela Beatriz Molina; hijos: Cintia, Ailen y Francisco; nietos: Luisana, Delfina, Alexis, Nicolás y Gerónimo.   

 

¿Cómo fue tu infancia, la escuela, el barrio?

“Mi infancia fue como la de cualquier chico de pueblo, fui a la Escuela N° 2 Bernardino Rivadavia; el barrio era hermoso con una canchita de fútbol, donde jugábamos todos los días, ahí nos mezclábamos entre los amigos, primos, tengo recuerdos maravillosos de una etapa muy linda de mi vida” 

 

¿Dónde naciste futbolísticamente, que recordas de las inferiores?

“Futbolísticamente nací en el Club Carabelas, el recuerdo de las inferiores no son los mejores, nos comíamos muchas goleadas todos los sábados y lo que nos hacía seguir adelante sábado a sábado, era que los técnicos de los equipos contrarios cuando terminábamos los partidos se nos acercaban y nos alentaban para que no nos decayéramos. Hasta que llegamos a la quinta división (jugué con el “Gringo” Zoppi”, Raulito Roscapana, Fabián Almada, “Charco” García, mi hermano Juan Ramón, además un primo de “Charco”, Roberto Vera del Arbolito junto a su hermano Lucas, Héctor San Martín, Raúl Baez de Pinzón, Ricardo Offherlen, Sergio Quaglia, Mario Guerra y Rufino Uribe, entre otros), y recién ahí se empezaron a ver los resultados de tantos sacrificios, ganamos un campeonato, ganamos otro, también un campeonato preparación y ya era todo alegría en el pueblo, principalmente en el Club Carabelas”. 

 

¿Cuándo debutaste en primera división, el rival, como salieron?

“Debuto en primera división con casi 16 años, me hace debutar el querido y recordado “Tano” Goicochea, enfrentando a Boca, no recuerdo si ganamos 2 a 0 o 2 a 1; y de ahí en más todo fue de menor a mayor, hasta que me gané la titularidad”.

 

¿Contanos tu trayectoria en primera, los equipos donde jugaste, los campeonatos ganados?

“Fueron casi 15 años de trayectoria ininterrumpidos, jugué en Carabelas, Compañía General de Salto, también en Jorge Newbery dos años y en el año 1995 me retiro por una dolencia lumbar que me tenía a maltraer. Tuve el orgullo de salir campeón en 1986 con Carabelas; en 1990 con Newbery y en 1992 con Carabelas nuevamente. Del plantel de 1986 recuerdo al “Pato” Ibarra”, Claudio Casares, Patricio Barrett y el “Polaco” Alvarado como refuerzos de aquel gran plantel dirigido por la dupla, “Tano” Goicochea y “Lito” Barreiro. Acompañados por Rubén Novillo, “Cacho” Blanco, “Catoca” De Gaetani, Fabián Almada, “Charco” García, Gastón Rodríguez y mi hermano Juan Ramón, entre otros. También tuve la suerte de compartir otro de los grandes planteles, en Jorge Newbery Campeón 1990, con Omar Mirabet, Guillermo Rocca, Galeano, “Carancho” Baudena, “Pela” Carrizo, “Loco” Damore, “Cachi” Cuartas, Juan Castillo, el “Flaco” Malacalza, Ernesto Bongiovanni, Mario Quiroga, Luis Aladro, “Laucha” Valdez, Damián Benitez y Enrique Díaz, entre otros. Y por último el Carabelas Campeón 1992: Guillermo Rosset, Claudio Cillio, Martín Benítez, Osvaldo Cardoso, Juan Ramón Barrera, Miguel Núñez, Néstor Quaglia, Gustavo Valdez, Roberto García, Antonio Matheu, Humberto Velázquez, Rubén Novillo, Néstor Olivera, Gustavo Quaglia, Gustavo y Gabriel Torres, Rubén De Gaetani, Ariel Matheu y Víctor Sacramoni; el DT. fue Oscar “Cacho” Blanco y los PF. Hugo Matheu y Marcelo Seratto”.

 

¿Cuál equipo de los que jugaste te gusto más?

“El equipo que más gustó sin lugar a dudas fue el Carabelas de 1986, ese era un muy buen equipo, conformado por muy buenos jugadores, habíamos logrado tener la mística que tuvo siempre el Club Carabelas, mucha entrega, sacrificio, y muy inteligente a la hora de enfrentar cada partido. El equipo estaba conformado: al arco con el “Pato” Ibarra, en la defensa: Roberto Vera, Claudio Casares, “Cacho” Blanco y “Catoca” De Gaetani, en el medio campo Cantoni, Miguel Núñez, Patricio Barrett, y en la delantera, “Charco” García, mi hermano Juan Ramón y yo. También integraban el plantel Rubén Novillo y Gastón Rodríguez que fue el último año que jugó y varios más que los nombré en el párrafo anterior. Ese año nos faltó la frutilla del postre, ya que perdimos la final del Torneo Integración, después de haber jugado varias finales contra Compañía General de Salto por 2 a 1.” 

 

¿Cuál fue tu mejor gol?

“Hubo muchos goles lindos, pero creo que me quedó con uno que le hice en uno de los clásicos contra Unión, en el arco que daba al tapial de la cancha vieja, un centro que mete el querido y recordado Rubén Novillo de izquierda a derecha, y entrando a la carrera antes de pisar el área grande, agarré la pelota de sobre pique, como venía y la incrusté en un ángulo; creo que ese fue mi mejor gol”.

 

¿Un año te llevo Compañía General de Salto?

“Después de haber jugado varias finales contra Compañía de Salto en 1986, hubo algo que le debe haber gustado de mí y me convocaron para ser parte del plantel en 1987, realmente me costó muchísimo la adaptación, mucho viaje entre semana para ir a entrenar, salir de trabajar, viajar en colectivo, volverte en tren; no fue muy fácil y mucho menos mi mejor año, pero más allá de lo futbolístico pase un lindo año, conocí a muy buena gente, fue una experiencia muy rica”.

 

¿Qué significo jugar con tu hermano y encima los dos delanteros?

“Jugar con mi hermano fue una de las mejores cosas que me pasó en el fútbol, imagínate que prácticamente empezamos a caminar y comenzamos a jugar juntos, un año de diferencia no es nada, encima los dos delanteros, era muy loco y fue muy lindo jugar con él. Nos entendíamos mucho, jugábamos de memoria, por eso logramos hacer, lo que hicimos adentro de la cancha”.

 

¿Te quedo alguna deuda pendiente con el fútbol, que te hubiese gustado hacer?

“No, la única deuda que me quedó pendiente fue haber jugado un par de años más, calcula que no tenía 30 años cuando tenía que dejar, después de una año y medio más o menos, encuentro a los chicos de El Huracán haciendo pretemporada, hablo con “Chiquito” Linare, le pido permiso para ir a correr nada más, me pongo bien físicamente, me declaro libre, me picó el bichito y jugué medio año en el “Globo”, hasta que empecé con las dolencias de nuevo. Esa fue la única deuda pendiente de no haber podido jugar un par de años más”.  

 

¿Qué te dejo el fútbol en la vida, un mensaje final?

“El fútbol me dejó infinidades de amigos, y como mensaje final que los chicos jueguen a la pelota, que salgan de la calle, no hay nada más lindo que un potrero, una cancha de fútbol donde entrenar, el deporte es lo más sano que existe sobre la tierra”.

 

Roberto García. “Cuando debuté en primera tenía 15 años, fue contra Unión, me emociono mucho al recordarlo”

 

Datos personales. Roberto Daniel García, alias “Charco”, nacido en Carabelas, el 5 de enero de 1963; padres: Roberto “Beto” García y Sara Aneo; hermanos: Félix y Susana; hijos: Maximiliano Daniel, Anahí y Candela, fruto de su primer matrimonio con Rosana Matheu y Gael Paulino García nacido en Rojas.

 

¿Dónde naciste, que recuerdos tenes de la infancia, el barrio, la escuela?

“Tengo los mejores recuerdos de la infancia en el pueblo de Carabelas, fui a la Escuela N° 2, era muy apasionado de fútbol, salíamos del colegio cada cual para su casa, nos sacábamos el guardapolvo, tomábamos algo y a los quince o veinte minutos nos encontrábamos en la canchita de fútbol y jugábamos hasta la tardecita noche. En esa época había canchitas por todos lados. Muy lindo, era todo muy sano, solamente pensábamos en ir a la escuela y jugar al fútbol”. 

 

¿Dónde te iniciaste futbolísticamente, el recuerdo de las divisiones inferiores?

“Me inicié en el Club Social y Deportivo Carabelas, el club de toda mi vida, me fui haciendo y jugando con todos mis compañeros, y como seguramente te habrán contado Juan y Jorge, al principio nos goleaban muy seguido, pero cuando llegamos a quinta división pudimos conformar un gran grupo de jugadores dirigidos por “Cacho” Blanco” y Rubén Novillo, (Castillo) y salimos campeones dos años seguidos; de ahí salió la base para el futuro del rojo que sería muy promisorio”.

 

¿Cuándo debutaste en primera división?

“Debuté a los 15 años contra el archirrival, en el clásico con el Deportivo Unión, el director técnico era mi viejo, Roberto García, alias “Beto”; recuerdo que Unión traía muchos refuerzos, era casi una selección, íbamos perdiendo 1 a 0 en su cancha. En esa época los clásicos eran espectaculares, se vivía con una pasión impresionante, a decir verdad no estaba nervioso, me acuerdo que mi viejo nos puso a Rubén Novillo y a mí y le empatamos el partido 1 a 1. Fue una verdadera fiesta, me mociono con solo recordarlo, a la noche se hizo una fiesta en el club, estaban los Cano, Manuel y “Suncho”, López, el “Cuis” Matheu, grandes jugadores, a los cuales admiraba mucho”.  

 

¿Cómo fue tu trayectoria, los clubes donde jugaste, los campeonatos ganados, hasta tu retiro?

“La mayoría de los campeonatos los he ganado en Carabelas, tres años seguidos con la Quinta Especial, también en 1986 y 1992; además jugué en los últimos años de mi carrera futbolística en Unión, no nos fue muy bien con el Hugo Matheu como DT. Y justamente, por esas cosas del destino me toca jugar contra Carabelas en el Miguel Cudós Hijo, y ganamos ese partido con un gol mío; en Carabelas atajaba el “Gato” Cardoso (emoción)”. 

 

¿De los que jugaste, que equipo recordas más?

“Todos fueron equipos que me han dejado grandes recuerdos, pero el de 1986 fue muy especial, me acuerdo un gol a Argentino en su cancha, donde también convirtió Juan Ramón Barrera; Argentino tenía un gran equipo, pero ese año Carabelas tenía un equipazo, iba al frente en todas las canchas y finalmente salimos campeones del Torneo Local, donde perdimos la final del Torneo Interligas con Compañía de Salto, con un recuerdo muy amargo, porque a los 12 minutos del partido un jugador se me cae encima del empeine y me lo quiebra. Tenía mucha bronca porque estábamos haciendo un gran partido y finalmente perdimos 2 a 1. Fue una época única e irrepetible, inclusive vivía prácticamente para el fútbol, practicaba cuatro veces por semana, con lluvia, la pasión y las ganas eran más fuerte que todo”.

 

¿Qué gol te gusto más?

“El gol que recuerdo cuando jugamos con Boca (el Boca que venía de salir campeón en 1985, con Girard al arco) en cancha de Carabelas, ese día el Tano Goicochea e había puesto de 3, porque en mis inicios comencé jugando como marcador de punta izquierdo, después me pasaron de 10 y por último de wing izquierdo; recibo una pelota que me da Cacho Blanco, antes de la mitad de la cancha, le pegué fuerte y le metí un golazo que lo tengo en mi mete hasta el día de hoy. También me acuerdo de una encuesta hecha por Chispa a través de Norberto Degirolamo y Juan Zambuto, donde destacaban mi actuación, fue muy lindo”.

 

¿Carabelas en tu época tenía grandes jugadores, Novillo, Blanco, Rodríguez, los Barrera, Cantoni, Almada, etc ...?

“Sí la verdad que fue un placer haber jugado con Novillo, Blanco, Rodríguez, Cantoni, los Vera de Arbolito, el “Facha” Quaglia, Sergio De Gaetani, los Barrera, Fabián Almada, Raúl Rocaspana, Hugo Matheu, Claudio Casares, Miguel Núñez, el Gato Cardoso, el Negro Ganini, Botazo Aneo, Ricardo Quevedo, alias “El Cuervo”, mi hermano Félix García, el Loro Cano, Cuis Matheu, e innumerables jugadores más. Tuve más de 20 años de fútbol, prácticamente toda una vida practicando este maravilloso deporte, el último año que jugué en tercera división y salimos campeones junto a un gran amigo, “Pelota” Almada”.    

 

¿Qué te dejo el fútbol en la vida?

“La alegría de haber vivido tanto la pasión del fútbol, haber practicado tanto, gracias a Dios siempre tuve un estado físico espectacular, fue muy lindo haber jugado al fútbol y a los chicos que sigan para adelante, aunque yo tengo dos hijos varones y no jugaron al fútbol (emoción), que hagan un deporte porque es lo mejor que les puede pasar en la vida”.

 

 

Carabelas Campeón 1992. Parados: Guillermo Rosset, Claudio Cillio, Martín Benítez, Jorge Barrera, Osvaldo Cardoso y Juan Ramon Barrera. Hincados: Miguel Núñez, Néstor Quaglia, Gustavo Valdez, Roberto García y Antonio Matheu. DT.: Oscar Alfredo Blanco. PF.: Marcelo Seratto y Hugo Matheu. Completaban el plantel: Humberto Velázquez, Gustavo Quaglia, Diego Banegas, Néstor Olivera, Gustavo Torres, Rubén Novillo, Rubén De Gaetani, Ariel Matheu, Gabriel Torres y Víctor Sacramoni.

 

Carabelas Campeón 1986. Miguel Núñez, Juan Ramón Barrera, Rubén De Gaetani, Claudio Casares, Oscar Blanco, Pato Ibarra, Jorge Barrera, Luis Omar Alvarado, Roberto García, Patricio Barrett y Rubén Novillo

 

Jorge y Juan Ramón Barrera, dos delanteros que hicieron historia con la casaca de Carabelas

 

La quinta campeona. Cuando Jorge y Juan Ramón jugaban en las inferiores de Carabelas. En la foto: San Martín, Zoppi, Rocaspana, Baez, Vera, H. Matheu, Castelú, Vera, S. Quaglia, Blanco y Almada. Hincados: Juan R. Barrera, R. García, García, Fermanelli, Codó, Offherlen, Novillo y Teodoro Alvarez

 

Carabelas Campeón 1997. Gustavo Torres, Juan Ramón Barrera, Mario Barrera, Marcos Ubino, Damián Restaine, Fernando Restaine, Osvaldo Cardozo, Omar Torres, Pablo Barrett, Gustavo Howlin, Norberto Ubino y Fernnado Tecco

 

Roberto Charco García, pura potencia, fue muy importante para Carabelas

 

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Los Seratto. Claudio y “Chelo”, por sus venas corre la sangre azulgrana

Continuando con las notas a hermanos que han dejado su sello en el deporte, en este caso con el fútbol. En la presente edición es el turno para Marcelo y Claudio Seratto, hijos del popular “Pirinchola”, destacado jugador del Deportivo Unión y la Selección de Rojas en 1968. Continuando con el legado que les dejó su padre, aunque también vistieron otras camisetas; sin lugar a dudas que se los identifica con la casa azulgrana a ambos, quienes tuvieron la posibilidad de gritar campeón con el club de sus amores. Una rica historia, para no perdérsela de dos carabelenses que respiran fútbol. Chelo fue campeón con Argentino en 1996 y 2002, sigue viviendo en la vecina localidad; mientras que Claudio, campeón con Unión en 1994 y 1995; Argentino 1996, está radicado desde hace varios años en la ciudad de Pergamino

 

Padres e hijos. Roque Pirinchola Seratto junto a sus hijos Marcelo y Claudio, unionistas de sangre

 

Claudio Seratto. ““Mi locura fue el fútbol, salíamos de la escuela con el guardapolvo y el portafolio nos íbamos al potrero”

Datos personales. Claudio Adrian Seratto, nació el 21 de septiembre de 1965; padres Roque Seratto y María Esther Boveri; hermanos: Mariela y Marcelo; esposa: Andrea Blanco; hijos: Robertino y Simona.

 

¿Cómo fue tu infancia, que recuerdos tenes?

“Mi infancia como la de todo pibe de pueblo, muy feliz, mis padres nos daban lo que estaba a su alcance pero nunca nos falto nada, y era todo fútbol, paleta y otros tipos de juegos. En el pueblo en la mayoría de los descampados había una canchita de fútbol, potrero puro, así que jugábamos todos los días, como también a la paleta, los arcos los hacíamos de caña y jugábamos con cualquier tipo de pelota. Hoy veo yendo a ver a mis padres y recorrer el pueblo que todo eso se perdió, cambio mucho la vida y la tecnología a mi humilde entender fue un factor importante para que los chicos sean otros”.

 

¿Desde chiquito te gustaba la pelota?

“Si era locura con el fútbol y la sigo teniendo, imagínate que salíamos de la escuela y con el portafolio y el guardapolvos nos íbamos al potrero a veces sin ir a tomar la leche, y si lo hacíamos en diez minutos estábamos en la canchita”.

¿Dónde te iniciaste futbolísticamente, compañeros, DT?

“Me inicie en Unión, en séptima, que salimos campeones, el técnico era Juan Carrero, tenía un Rastrojero, cuando jugábamos en Rojas le ponía un toldo en la caja e íbamos todos atrás, recuerdo, que época”. “Tenía como compañeros a Jorge Sauret, Jorge Contreras, Oscar y Jorge Almada, German Lala, (hijo del doctor), Juancito Carrero (hijo del técnico) y algunos más que no recuerdo”.

 

¿Cuándo, a qué edad y contra quien debutaste en primera?

“Debute en primera con 15 años. Me acuerdo que habíamos jugado en quinta el sábado y esa noche vino el técnico de primera vino a decirme que el domingo tenía que jugar, fue en la cancha de Unión contra San José de Roberto Cano, ganamos dos a cero”.

 

¿Contanos tu trayectoria en primera?

“Debute en Union, luego cuando me fui a estudiar, jugué en el equipo de la universidad que competía en la liga de San Luis, donde en uno de los equipos Huracán, jugaba Juan Gilberto Funes, fue el único año ya que después despego como profesional. Cuando termine mis estudios, volví y me radique en Pergamino, y ahí jugué en Provincial, Compañía, Afonzo y Manuel Ocampo fue mi último año, eso alternando con equipos de otras ligas, Newbery de Rojas, volví a Union, luego Argentino de Rojas, Juventud de Rojas y también Alumni de Salto”.

 

¿En qué año te retirarte y porque?

“Me retire en el 2008, porque creí que era el momento de dar un paso al costado, ya me costaban los partidos y sentí que al sufrirlos no los disfrutaba y en algún momento había que dar un paso al costado, tenía 44 años.

 

¿Qué significa “Pirinchola” Seratto?

“”Pirinchola” es un gran padre y creo por lo que me dicen los que lo vieron jugar que también lo fue como jugador, nos inculco desde chicos a mis hermanos y a mí los valores de la vida, ser educados, honestos y buenas personas, después cada uno va forjando su vida con su personalidad, pero como pilares los valores”.

“Creo que él me llevo por el fútbol, tengo recuerdos de niño que me llevaba a todos los partidos donde jugaba y yo le llevaba el bolso, y me metía en los vestuarios con todos los grandes”.

“También recuerdo cuando jugaba en la Selección que practicaba en Rojas de noche, iba en una chatita de Soto con capota de la de antes y en pleno invierno me llevaba, que lindos momentos”.

“El jugo en varios equipos y en Douglas de Pergamino y cuando la gente me pregunta si soy hijo de él la respuesta siempre es la misma, que gran jugador y que buen tipo, eso me hace muy feliz, un grande”.

 

¿Unión tuvo grandes equipos, con cual te identificas?

“Yo me identifico con dos, pasa que con ambos salí campeón pero fui parte de varios y muy buenos equipos que no pudimos coronar con el campeonato, por ejemplo ese que dirigía “Pirinchola”, donde jugaba Daniel Vélez y Vicari de Buenos Aires; el “Negro” Lamolla, Sosa, Ferreyra, Damore de Pergamino, más los chicos del club como “Chelo” y Sauret (marcadores centrales), el “mono” Contreras, un equipazo. Pero el de 1995 que le gano la final a Carabelas era muy bueno; como el de 1994 también, ambos tenían poder de gol terrible, eran muy ofensivos los dos”.

“El equipo de 1994 lo integraban: Cogo, Contreras, Mujica, Sauret y Videla, Mastropaolo, De María y Del Moral, yo de enganche, Juan Ramón Barrera y el “Galgo” Piccinini”.

“El de 1995: Cogo o Gallo, Contreras, Sauret, Oubiñas y Videla, Tenaglia, De María, Bongiovanni y yo, Piccinini y el “Peli” Tisera, y también estaban Juan Cruz Abril, Horacio Toso, “Peti” Almada, todos buenos jugadores”.

“Otro de los grandes momentos de mi carrera fue el título obtenido con Argentino en 1996, en la recordada finalísima contra Jorge Newbery en barrio Progreso, que ganamos con gol de cabeza del “Chelo”, 1 a 0. El plantel estaba conformado con los hermanos Salinas, Carlitos y Raúl; “Cuchino” Mateu, Sandro Airet, Diego Cabezón, Pablo Mangione, “Poroto” Verón, “Bartolo” Almeida, “Panza” Altamirano, y Ojeda, entre otros”.

“En 2003 jugué para Juventud, con la aparición del “Polaco” Ravichoni, Argentino ganó el Torneo Apertura y nosotros el “Clausura”, pero por un problema reglamentario, la finalísima se jugó al año siguiente en 2004, de la cual no pude formar parte, no pudimos salir campeones, pero también tengo gratos recuerdos de ese grupo humano”.

 

¿Cómo estás viviendo la pandemia?

“Tranquilo cuidándome y cuidando a la familia, es un momento difícil y hay que transmitir tranquilidad sobre todo a los padres que son mayores y a los chicos, en mi caso particular he acompañado todos los días en los entrenamientos que le pasaban a mi hijo Robertino, para que se le haga más llevadera. Él está jugando en Douglas Haig de Pergamino y se está preparando para la parte final del Torneo Federal A”

 

¿Un mensaje final?

“Mi mensaje final es para los niños y jóvenes, a mi modesto entender, que no dejen de hacer deportes, es lo más sano que hay, te forma mucho como persona, te da valores y buenos amigos, que hoy son fundamentales en la vida. Finalmente agradecer en todos los clubes que he pasado, a todos los compañeros, cuerpos técnicos, dirigentes e hinchas, por el afecto y el respeto con que me trataron, para todos un caluroso saludo”.

 

Unión Campeón 1994. Sauret, Cogo, De María, Piccinini, Mújica, J. R. Barrera, Contreras, Mastropaolo, C. Seratto, Del MOral y Videla

 

Unión Campeón 1995. Sauret, Gallo, Piccinini, Demaría, Tenaglia, Bongiovanni, Contreras, Cabaña, Seratto, Oubiñas y Videla

 

 

Marcelo Seratto. “El apellido Seratto es sinónimo de Unión, pero hay muchos apellidos más que hicieron grande a esta institución”  

El Chelo Seratto, volvó a dirigir al club de sus amores, al Deportivo Unión después de 15 años sin jugar en primera

 

 

Datos personales. Marcelo Javier Seratto; nacido el 3 de mayo de 1969; padres: María Esther Boveri y Roque Seratto; hermanos: Claudio y Mariela; esposa Paula Seratto, hijo: Camilo.

 

¿Cómo fue tu infancia, el barrio, la escuela?

“Como todo chico criado en un pueblo, fue una infancia feliz, jugábamos muchísimo, era esperar salir de la escuela para ir a jugar a la pelota. Fue una infancia muy sana, porque no había las cosas que existen en la actualidad. Me acuerdo que se usaba ir de mocasines, no teníamos pelota y con un pedacito de baldosa, jugábamos un partidito en los recreos, una cosa hoy impensada, que un chico de ahora lo pueda hacer; así transcurrió mi infancia, pensando en jugar y pasarla realmente bien”. 

 

¿Cómo fueron tus inicios en el fútbol, compañeros, DT?

“De chiquito me fue a buscar para fichar el “Negro” Villa, era un dirigente del Club Unión que está desaparecido, jugábamos en todas las categorías era una felicidad completa, porque esperábamos el sábado con mucha ansiedad para ir a jugar, porque era algo mágico para nosotros, incluso sin pensar en lo deportivo, porque en ese entonces era perder 3 a 0 o 14 a 0 todos los partidos. Pero la verdad que nos importaba, pasaba por otro lado”.  

 

¿Cuándo debutaste en primera?

“Y así fue transcurriendo mi paso por la inferiores de Unión, hasta que a los 15 años debuté en primera división, fue en un partido amistoso de lateral derecho contra Argentino en Rojas, lo tuve que marcar a Pelusa Martegani, nada menos y la verdad que me fue muy bien y a partir de ahí comencé mi carrera deportiva siendo titular hasta el retiro”.

“Como DT comencé en las formativas de Argentino donde estuve varios años, también me involucré en el Deportivo Unión en diferentes actividades, como dirigente, ayudando desde afuera y como técnico también, ya que al club se le hacía difícil poder pagar a todo el mundo y fue una manera de darle una mano. Hasta que en 2017, después de que Unión no participara en el fútbol rojense durante 15 años, volví para dirigir primera división. Este año después de un impase durante el 2019, me convocaron nuevamente para ser parte del Cuerpo Técnico de la primera de León, pero la pandemia nos privó del fútbol local”.  

 

¿Contanos tu trayectoria, los clubes, los títulos?

“Campeonatos tengo en 1996 con Argentino y en 2002 también fui parte del plantel albiceleste pero fue un año que no tuve mucha continuidad y no pude jugar la final contra Juventud. Pero obviamente el que me quedó más marcado fue el de 1996, donde jugamos la final con Jorge Newbery, fue un gran torneo, por suerte me tocó meter el único gol de la finalísima y emocionalmente fue muy fuerte para todos”.

 

¿El apellido Seratto es sinónimo de Unión?

“El apellido Seratto es sinónimo de Unión, es porque ha habido a lo largo de la historia del club, muchos que han participado como dirigentes, como jugadores; pero no es solamente lo único; hay un montón de apellidos más que han hecho grande a este querido y prestigioso club”.  

 

¿Trabajaste con las divisiones inferiores?

“Si trabajé en Argentino y en Unión hicimos un gran trabajo durante muchos años, consolidando la Escuelita de Fútbol “Ramón Martínez” y todos los planteles de las divisiones inferiores. Hoy se pueden ver los resultados, ya que después de 15 años sin la presencia de la primera división en nuestra Liga de Fútbol, se están viendo los frutos con jugadores que han llegado a la división mayor”. 

 

¿Qué significo volver después de 15 años con Union a primera?

“La verdad que fue muy fuerte, porque fueron muchos años de postergaciones y esa ansiedad se hacía inmanejable, ya que hay tiempos y procesos para poder concretar los proyectos. Creo que no salió mal, todo ese tiempo, ese transcurso donde Unión no participó y hubo un proceso y vuelvo a repetir, emocionalmente fue muy fuerte para todos. Volver a primera fue sinónimo de alegría, de que la familia unionista volviera a vivir los domingos en una cancha de fútbol todo lo que conlleva este deporte maravilloso”.

 

¿Cómo estás viviendo la pandemia y si tenes ganas que vuelva a rodar la pelota en Rojas?

“La pandemia la estoy viviendo como todos, creo que ahora se naturalizó y la gente de a poco está volviendo y dejando de lado toda esa paranoia, esa neurosis que te genera el miedo, el temor de que pasaran cosas difíciles. De todos modos nadie está exento, unos antes y otros después seguramente vamos a vivir una situación algo compleja, ojalá que se pueda resolver cuanto antes, que podamos volver a la vida normal, el fútbol no escapa a la realidad. Es difícil para todos y hay gente que la está pasando muy mal. Que el fútbol se postergue a los futboleros nos cuesta entenderlo, pero también hay que entender que otras actividades mucho más necesarias, como las fuentes de trabajo se han perdido y eso es mucho más serio”.

“Ya se termina el año, pero ojalá que en 2021 se pueda volver a jugar los torneos, a la vida normal y que la gente pueda disfrutar de lo que más le gusta, sea el fútbol o cualquier otro deporte o actividad”.

 

¿Un mensaje final?

“No hay que bajare los brazos, hay que seguir para adelante, esto es algo que nos pusieron en el camino y nos vamos a sobreponer, que todo va a volver a ser como antes, incluso mejor porque todos nos queremos superar. Ojalá que la gente lo entienda y que sigamos siendo responsables porque esto todavía no terminó. Un abrazo grande y gracias por la entrevista que nos hace bien a todos los deportistas recordar lo mejor de cada uno, es como una caricia al alma en tiempos de pandemia; y a la gente del Club Unión muchísimos cariños que es la que siempre te apoya y te quiere ver bien”.

 

Argentino Campeón 1996. Salinas, Chelo Seratto, Mateu, Airet, Cabezón, Mangione, Verón, Almeida, Altamirano, C. Seratto y Ojeda

 

La pinta de los Seratto. Chelo y Claudio jugando para Unión en el Torneo del Interior en 1995

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Tomás Detomassi campeón del automovilismo virtual

El joven rojense obtuvo el título en el certamen de la categoría Monomarca 128

Concluyó en los primeros días del corriente mes el campeonato de automovilismo virtual correspondiente a la categoría Monomarca 128, con excelentes resultados para los representantes rojenses.

La fecha de cierre fue en el circuito de San Luis, donde fueron varias las competencias que se llevaron a cabo y tras las cuales Tomás Detomassi se aseguró la corona en esta divisional, en tanto que otro rojense, Marcelo Alunno, terminó como subcampeón.

En la primera final del Grupo B fue ganador Tomás Detomassi, segundo arribó Alunno y tercero Martín Severini. En la segunda final, con grilla invertida, Alunno culminó segundo, Tomás Detomassi tercero y Martín Severini cuarto.

También hubo finales en el Grupo A, ganando la primera Silvio Detomassi y la segunda Franco Schonfield, en otra gran actuación de los exponentes de Rojas.

El rojense Tomás Detomassi, obtuvo el título en el certamen de la categoría Monomarca 128