El ingeniero Martín Migo, gerente de Agroinsumos de la firma, explicó las características de este programa que ofrece un plus sobre el precio de mercado pero tiene cupo limitado y varias exigencias por cumplir

Ingeniero Martín Migo, gerente de Agroinsumos de Gear SA
El cultivo de maíz colorado forma parte de un programa que requiere cierta trazabilidad, debido a que se trata de un producto para consumo humano y, por lo tanto, no tiene eventos tecnológicos.
Al respecto brindó explicaciones el ingeniero agrónomo Martín Migo, gerente de Agroinsumos de Gear Sociedad Anónima.
Migo ingresó a la firma en el año 2008, y ocupa dicha gerencia desde 2018. Desde allí, entre otras cosas, maneja la gestión de productos tales como fitosanitarios, fertilizantes, coadyuvantes, inoculantes y semillas. En este caso, también estas especialidades diferentes como son la cebada para los cultivos de invierno y el maíz colorado para los de verano.
«El maíz colorado requiere ciertos cuidados, tanto a la hora de la siembra como durante la cosecha, para que no haya contaminación. Pero ofrece beneficios: una bonificación a la cosecha, y la mercadería es puesta acá, en Rojas», explicó Migo. «Tiene ciertas restricciones porque es un maíz para consumo humano, no animal; de ahí los cuidados especiales, y la exigencia de que no tenga eventos», agregó.
Al explicar el significado de «no tener eventos» dijo Migo que «su destino, principalmente, es el mercado interno; pero parte se exporta, y en estos casos ocurre lo mismo: hay exigencias con respecto a que el maíz no sea transgénico. Por eso es que el programa se realiza con productores que normalmente vienen haciendo lo mismo todos los años y nos acompañan en esto. Es un maíz que no tiene modificación genética, y eso obliga a ciertos cuidados especiales: pero en cuanto a su manejo es igual que cualquier maíz».
Migo destacó los cambios que hubo en estos últimos años en relación con este cultivo. Antes, el maíz colorado era identificado como una variedad de poco rendimiento; pero hoy en día la brecha entre este cultivo y un maíz convencional se ha achicado considerablemente.
Además, está el plus en el precio: «Se otorga un bono por tonelada, en dólares, y eso es lo que hace al negocio atractivo para el productor, junto con la posibilidad de entregarlo en Rojas, más precisamente en la planta de Gear SA. Además, tiene una buena performance de rendimiento; no resigna kilos, algo que antiguamente sí pasaba con estos materiales. Estos maíces no modificados genéticamente rendían mucho menos que los convencionales, y eso hacía al negocio poco atractivo. Pero esto ha cambiado; esa brecha no es tan grande, es bastante menor, y en algunos casos el rinde es igual al de cualquier otro material del mercado. Eso hace muy atractivo al negocio».
Hace muchos años que Gear SA lleva adelante estos programas de especialidades, y mucho más en este último tiempo, con el maíz colorado y la cebada.
Destacó Migo que «tenemos cupos limitados para este programa, porque la demanda es un nicho; no hay una gran boca de demanda. Entonces, lo que hacemos es trabajar con productores que ya están inscriptos en el programa con hectáreas que tenemos disponibles para este tipo de producción. Ocurre que no todos lo conocen, no saben cómo se produce, y muchos se han quedado con aquella idea de que son maíces que rinden poco y requieren demasiados cuidados especiales. Esto genera temor, pero infundado, porque el maíz colorado no requiere manejos especiales y tampoco hay problemas específicos en esta zona. El manejo es fácil y el rendimiento no es mucho menor que el de un maíz convencional; a veces es igual, y hay años en que inclusive es superior».
«No es algo masivo, ni se puede entrar y salir cuando uno quiere; pero se trata de una alternativa muy interesante para el que quiere hacer algo diferente, algo distinto», finalizó diciendo.