El HCD, por unanimidad, aprobó el pedido de informes originado en el Frente de Todos luego de una denuncia realizada por la nieta del fallecido. «Esto es algo que podría pasarle a cualquiera», sostuvo Corina Cuitiño (Frente de Todos), mientras que María José Ojeda (Juntos) consideró que «este hecho debe ser esclarecido como corresponde». En cualquier caso, ojalá le quede claro a todos que esto no es un caso aislado sino «la punta del iceberg» de una situación provocada por el manejo discrecional del sistema sanitario que hemos podido ver en los últimos años

El HCD, por unanimidad, aprobó el pedido de informes originado en el Frente de Todos, luego de una denuncia realizada por la nieta del fallecido
El área municipal de Salud será investigada luego de que se hiciera público el fallecimiento de un paciente sin atención médica en el hospital Saturnino E. Unzué. El Concejo Deliberante en pleno, por unanimidad, aprobó el pedido de informes originado en el bloque del Frente de Todos, el cual ya fue enviado al Departamento Ejecutivo.
El proyecto surgió a raíz de la denuncia efectuada por la nieta del paciente fallecido sin atención en el hospital, Nerina Airoldi. Los concejales del Frente de Todos elaboraron el texto del pedido de informes, y sus pares de Juntos se sumaron a votarlo afirmativamente «dado que este hecho sucedió y debe ser esclarecido como corresponde», según afirmó la titular de esa bancada, María José Ojeda.
El pedido de informes fue aprobado por el cuerpo en su sesión ordinaria del 9 de junio pasado. La fundamentación de la iniciativa corrió por cuenta de la presidente del bloque Frente de Todos, Corina Cuitiño, quien sostenia: «Se trata de un paciente mayor, que se descompensa estando internado cuando estaba al cuidado de un familiar. Este familiar pide asistencia médica pero no se encontraba ningún médico, ni en sala ni en guardia. La nieta cuenta cómo sucedieron las cosas, un relato muy triste, y también dice que en la habitación donde estaba internado su abuelo con neumonía, la ventana no tenía taparrollo y hacía mucho frío, lo cual complicaba los cuidados.»
«Lamentablemente su abuelo fallece sin la asistencia de un médico, y están después una hora y media esperando a que llegue el profesional para constatar el fallecimiento. No podemos dejarlo pasar porque esto le puede pasar a cualquier vecino», sostuvo Cuitiño.
En ese sentido, expresó que «desde este bloque queremos saber cuáles fueron las medidas que se tomaron y cuáles las sanciones; porque, la verdad, éstas son cosas que no pueden ocurrir».
Seguidamente, la titular de la bancada de Juntos, María José Ojeda, puso de manifiesto que «este lamentable hecho está entre aquellos que nunca queremos que ocurran. Lamentablemente esto ha sucedido, hemos tomado conocimiento del mismo modo que lo ha explicado la concejal Cuitiño, y ante un tema tan sensible y tan triste, que involucra a una familia de Rojas y a una institución como es el hospital local, consideramos que corresponde acompañar este proyecto; este hecho debe ser esclarecido como corresponde, y las responsabilidades también deben ser puestas donde corresponde. Por eso es que vamos a acompañar este proyecto».
Cabe destacar, en función de conocer cuáles son las costumbres del funcionamiento deliberativo en nuestra ciudad, que cuando la bancada minoritaria presenta un pedido de informes y éste es puesto a consideración del cuerpo, el bloque mayoritario se abstiene y así permite que el proyecto quede aprobado y la solicitud sea efectivamente enviada al Departamento Ejecutivo.
En este caso el bloque de Juntos no se abstuvo sino que votó afirmativamente el proyecto, convirtiéndolo en un pedido de informes aprobado por unanimidad, lo cual compromete más al Ejecutivo a responderlo, para lo cual previamente deberá realizar la investigación pertinente y necesaria.
LA DENUNCIA
La denuncia pública fue realizada por Nerina Airoldi, nieta de Esteban Airoldi, fallecido el pasado 20 de mayo en el hospital Unzué sin atención médica. Figura en el texto difundido que su abuelo fue internado el 18 de mayo con neumonía, primero «en transitoria porque estaba colapsado» y luego fue llevado a una habitación común. Dice también que tal habitación «no tenía taparrollo, y por el hueco entraba mucho frío», y que además «el acondicionador de aire estaba roto». por lo que los familiares llevaban un caloventor para intentar, con poco éxito, elevar algunos grados la temperatura.
También está expresado en la denuncia que «pidieron frazadas y les dijeron que no había»; que «había que pedir por favor que le cambiaran el pañal» y que cuando el paciente se descompensó, «no había médico para asistirlo y hacerle reanimación; ni en la guardia, ni en Terapia ni en Internación».
Expresa con dolor la nieta del fallecido que «mi tía, desesperada, les pedía a las enfermeras que hicieran algo y la respuesta fue que "no está el médico, no podemos hacer nada". Luego de idas y vueltas le hicieron un electro y ya no había más nada que hacer. Después de una hora y media que mi papá y mi tía estaban ahí, velándolo, apareció un médico a decir "lo siento mucho"».
«Yo no sé si mi abuelo se podría haber salvado; pero mi indignación es porque en el momento en que se descompensó no había nadie para asistirlo. Nadie. Lo que hicieron fue un abandono de persona. Murió como un animal», finaliza diciendo la nieta del fallecido en la denuncia pública.
NO ES UN CASO AISLADO SINO «LA PUNTA DEL ICEBERG»
Esta denuncia pública, realizada por un familiar de una víctima y canalizada a través del Concejo Deliberante, posiblemente tenga alguna resolución. Pero muy mal estaríamos si esto se resuelve buscando un «chivo expiatorio», poniéndole un nombre y un apellido a una responsabilidad que no constituye un hecho aislado sino que es una pequeña parte de los resultados provocados por el manejo discrecional del sistema de salud que hemos podido ver en los últimos años.