Septiembre 16, 2026
Locales

Se ejecutan en Rojas obras estratégicas y transformadoras

El intendente Román Bouvier y el secretario de gobierno, Leonardo Veliz, recorrieron algunas. (Prensa Municipio de Rojas) Ambos funcionarios monitorean periódicamente el avance de los trabajos, no solo realizando estas visitas, sino también recibiendo…
Septiembre 15, 2026
Locales

Cambios en las Licencias de Conducir Profesionales

Info importante! Hace un tiempo hubo cambios en las Licencias de Conducir Profesionales A partir del Decreto Provincial N.º 3153/25, las licencias profesionales pasan a diferenciarse según la actividad que realice el conductor: jurisdiccional o…
Septiembre 15, 2026
Locales

Acto Oficial en conmemoración al Día del Maestro

El jueves 10, en la antesala del Día del Maestro se llevó a cabo el acto oficial para recordar la memoria de “Domingo Faustino Sarmiento“, mediante una grata ceremonia que tuvo lugar en la Escuela Nº 1; la directora de dicho establecimiento, Silvina Ventura,…
Septiembre 10, 2026
Locales

Bouvier entregó más escrituras e inauguró un SUM Comunitario: "A nosotros no nos limitan las barreras políticas, hay un futuro para construir juntos"

El intendente de Rojas, Román Bouvier, entregó este miércoles 22 nuevas escrituras a vecinos de la ciudad con el acompañamiento de representantes del gobierno bonaerense y dirigentes oficialistas y opositores locales. Además, inauguró el SUM Comunitario del…
Septiembre 08, 2026
Locales

Lalcec Rojas anuncia un Taller de Bienestar

En el marco de la Campaña de Hábitos Saludables vamos a estar realizando un taller de Bienestar. Va a ser el viernes 11 de septiembre en el Centro Educativo y Cultural de Obras Sanitarias. Es totalmente gratuito y está dirigido a toda la comunidad. Será…
Septiembre 07, 2026
Locales

Taller sobre límites en la crianza

(Prensa Municipio de Rojas) “Del No al Sí. Límites que cuidan y fortalecen” fue la propuesta que se llevó adelante a través de la Dirección de Educación, este sábado 5 de septiembre, en el Centro Cultural Ernesto Sábato. La jornada estuvo a cargo de Maritchu…
Septiembre 02, 2026
Locales

Comenzaron los trabajos de la obra de desagües pluviales más importante de Rojas

El Municipio de Rojas inició hoy los trabajos correspondientes a una importante obra de desagües pluviales que se desarrollará en Barrio Progreso, en la zona del Centro Integrador Comunitario (CIC). La intervención se llevará adelante sobre calle Azara, desde…
Septiembre 02, 2026
Locales

Rafael Obligado se prepara para la 55.ª Fiesta Provincial de la Galleta

Los días 21 y 22 de noviembre de 2026, Rafael Obligado volverá a vestirse de fiesta para celebrar la 55.ª edición de la Fiesta Provincial de la Galleta, uno de los acontecimientos más representativos de la localidad y la región. Durante ambas jornadas, la…
Septiembre 01, 2026
Locales

Apertura de inscripción de los lotes del Terral 1

(Prensa Municipio de Rojas). El Municipio de Rojas puso en marcha la etapa de inscripción de TERRAL 1, una iniciativa que busca generar nuevas oportunidades de acceso a la tierra para familias y vecinos de la ciudad. La inscripción permanecerá abierta durante…

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Carlos Salinas. Profesor de Educación Física, toda una vida dedicado al deporte, la cultura y la política

En la presente edición entrevistamos a los hermanos Salinas (la semana pasada fueron los Barrett, Patricio y Claudio), siguiendo con la misma temática. En este caso Carlos y Raúl Salinas, ambos Profesores de Educación Física, una linda historia de vida, nacidos de una familia trabajadora, cuyos padres les supieron dar una formación ética y con valores. Carlos además de jugar al fútbol y salir campeón con Argentino en 1988 como jugador; también como Profe fue partícipe de varios campeonatos de Jorge Newbery. Además integra la Agrupación Coral de Rojas desde hace varios años y es un hombre de la política que en las últimas elecciones participó como candidato a intendente  

 

Participación Coral. Alberto Perassolo, Delia Martínez y Carlos Salinas mostrando orgullosos la revista del 60º aniversario del Coro de Rojas

 

Datos personales. Carlos Sergio Salinas, 54 años, nació el 19 de febrero de 1966; hijo de Lidia Teixidó, (enfermera jubilada) y de José Osvaldo Salinas, (apicultor, más conocido como “Pirulo”) y hermano de Raúl Ariel Salinas (Ruly). Profesor de Educación Física (jubilado del sistema educativo). Tiene dos hijos que viven en La Plata, Jerónimo y Constancia; y dos hijos más, Renata y Felipe, de la relación con Laurita Passarotto.

 

¿Cómo fue tu infancia, el barrio, la escuela?

“Fue, realmente, una infancia muy linda, inolvidable y muy distinta a como se vive la infancia hoy… Vivía en el barrio centro, más exactamente Hilario Lagos entre Dorrego y 9 de Julio, con la particularidad, ¡de que en esa cuadra éramos 10 varones!, y con una diferencia de edad de 2 o 3 años, así que cada vez que salíamos a jugar a la vereda o en la calle siempre había por lo menos 14 o 15 chicos, dado que siempre se sumaban los amigos de toda la manzana o de otros barrios”.

“Con lo que respecta a mi paso por la educación como alumno, comencé yendo al Jardín N° 1 cuando estaba en calle Lavalle… a los 6 años mi primera Escuela Primaria, la Escuela N° 1 “Domingo F. Sarmiento” y a los 10 años, en 5° grado pasé a la ENNSNA donde seguí mis estudios de secundaria como Perito Mercantil”.

 

¿Dónde naciste futbolísticamente, las divisiones inferiores, quienes te formaron?

“Mira, mi papá en los años 73...74…75, era parte de la comisión directiva de Boca Juniors, por lo tanto, empecé a practicar futbol ahí, donde hoy es la sede social del Club. Solo estaba la cancha chica de tierra… no tenía ni un solo pasto… se jugaba a la pelota todo el día”.

“De ese tiempo recuerdo que mi categoría fue la que empezó a jugar como séptima división los domingos a la mañana y, la cancha se armaba en mitad de cancha cruzada. Los técnicos que tenía eran Onzari y Peralta”.

“Luego nos mudamos, a donde hoy viven mis padres, y el Club Argentino nos quedaba mucho más cerca, entonces comenzamos a jugar, junto con Ruly, en el Cele… donde jugué hasta que comencé a trabajar como Preparador Físico. Los formadores que recuerdo de ese tiempo eran Lito Barreiro… Carlitos Comisso…”.

 

¿Cuándo debutaste en primera división?

“Mi debut en primera división fue a los 18, 19 años, si no recuerdo mal, un partido contra Sport de Salto, en Salto. El arquero titular era el Tula Speroni, y esa tarde casi terminando el primer tiempo sale a cortar un centro y se le corta el tendón de Aquiles, lesión que no le permitió seguir jugando y me dio la posibilidad de debutar en primera”.

 

¿Contanos tu trayectoria hasta el retiro?

“Se puede decir que fue una trayectoria corta… porque a los 22 años cuando me recibí de Profesor de Educación Física me dedique a trabajar en la preparación física. En ese lapso de tiempo jugué en las divisiones juveniles de Argentino (6° y 5°), con edad de inferiores empecé a jugar en reserva y como lo conté anteriormente, en primera donde el técnico era Paco Bros”.

“También tuve la posibilidad de jugar, bajo la dirección técnica de Lito Barreiro, en la Selección Juvenil de Rojas, representando a la Liga de Futbol de Rojas en los Torneos de la Federación Norte”.

 

¿Cuándo te recibiste de Profesor de Educación Física?

“Estudie en el Instituto de Superior de Educación Física N° 11 “Abanderado Mariano Grandoli”. Egrese del mismo, el 18 de noviembre de 1988. Al año siguiente comencé a trabajar como preparador físico en el Club Jorge Newbery con la dupla técnica Barreiro-Balbo”.

 

¿Además fuiste y sos un hombre de la política?

“Yo no vengo de familia de políticos. Mis viejos son bien laburante los dos… Pero estoy convencido que lo que me enseñaron, son los cimientos de como pienso la política”.

“La política, puedo decir, que es una pasión que la fui construyendo desde el momento que me dieron la posibilidad de participar… Este proceso viene desde el año 95 cuando “Cachito” Aloé y el “Peladito” Mario Gazo que eran parte del espacio político que conducía “Vicky” González me proponen ser uno de los candidatos a consejeros escolares de ese momento…”.

“Tuve dos gestiones en el Consejo Escolar. La primera 2001/2005 junto a “Chano” Aloe y la segunda del 2013/2017, en la gestión de Martín Caso. En los dos periodos alterne la Presidencia y la Vice Presidencia del cuerpo”.

 

¿También muchos años en la Agrupación Coral de Rojas?

“Mi trayectoria como coreuta comenzó cuando estaba en la escuela Secundaria, donde mí profesora de música, la querida Chicha Spagnolo me sugirió que me fuera a "probar" al coro de jóvenes que dirigía Juan Antonio Rodríguez”.

“Y así lo hice... Desde ese entonces integro la Agrupación Coral de Rojas”.

“Primero, y hasta que termine de estudiar en el coro de jóvenes. Luego pase a integrar el Coro de Adulto”.

“Y también, como el deporte, la música Coral fue una herramienta muy importante en mí formación”.

“Tengo recuerdos de actuaciones muy importante en el orden nacional e internacional, pero las que más me quedaron son las misas criollas que hicimos con Ariel Ramirez, Zamba Quipildor, Domingo Cura y Cuarteto los Andes”.

 

¿En la actualidad estas trabajando para el Club de Pescadores?

“Creo que la participación ciudadana es imprescindible en todos los ámbitos… Los cambios, los progresos de las instituciones necesitan de personas para llevarlos a cabo”.

“Actualmente soy un colaborador más, dentro de un grupo de personas, que se ha comprometido con esta institución rojense, como es el Club Pescadores de Rojas”.

“Precisamente el 30 de octubre, cumplió su 61° aniversario con todo lo que eso implica… Hoy la tarea que nos toca desarrollar, es seguir trabajando la visión de aquellos primeros socios fundadores. Debemos hacer crecer la institución con las actualizaciones que la realidad social nos vaya marcando, para que las próximas generaciones puedan seguir gozando de un espacio natural, que tiene que ser un emblema de nuestra ciudad”.

 

¿Cómo Profe cuál fue tu recorrido en los clubes de Rojas?

“Trabaje en Jorge Newbery desde 1990 a 1995; también de 2004 al 2006 y de 2010 al 2011. En El Huracán 1996; Argentino 1997 y 1998. Los campeonatos logrados fueron 1990, 2004 2010, todos con Newbery. También fui parte de la gran campaña de Jorge Newbery en el Torneo Argentino, que dando detrás de Olimpo de Bahía Blanca, en aquella memorable campaña”.

 

¿Qué te dejo el fútbol y el deporte en la vida?

“Gran parte de lo que soy, me lo ha dado el deporte. Soy Profe, y por medio del deporte… del juego, que son mis herramientas de trabajo, formo personas. Eso es lo que ha hecho el deporte conmigo”.

“Y el fútbol, precisamente, me ha enseñado de las relaciones personales, del trabajo en equipo, del trabajo planificado y sus logros, o no… El futbol me ha dado la posibilidad de conocer grandes jugadores, pero mejores personas… como también me han sorprendido otras”.

“Me ha dejado innumerables momentos, que no se pueden expresar con palabras, son puro sentimiento”.

 

¿Un mensaje final?

“Trabajo, compromiso, responsabilidad, pasión, empatía, participación, pertenencia…

Entiendo que son conceptos base que una persona debe apropiar, para practicar un deporte…

Como también creo, que son fundamentales para mejorar nuestra realidad social”.

“Ojalá, podamos entender que el crecimiento no es individual… Todos somos parte de la historia, por consiguiente, todos tenemos la responsabilidad de participar, no solamente para criticar o destruir, sino también para ser parte de la solución”.

“El Covid19 nos deja, justamente esta enseñanza… Yo me cuido para cuidarte a vos. Nos necesitamos unos a otros”.

 

7ª Boca Juniors. Carlitos Salinas, el último parado de izquierda a derecha y Ruly Salinas, penúltimo abajo de iz. a derecha, cuando se iniciaron en las Divisiones Inferiores del xeneize

 

Argentino Campeón 1988. Raúl y Carlitos Salinas junto a, Robba, Silva, Munafó, Speroni, Barros, Comisso, Rossett, Lombardo, Martegani, Barrett, Barreiro, Mateu, Mastronardi y Alvarado

 

Los Salinas. Carlitos y Ruly junto Héctor Lito Barreiro, DT, cuando jugaron para la Selección Juvenil de Fútbol de Rojas

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Los Barrett. El “Flaco” y “Caloncho”, nunca jugaron juntos en primera, pero en el fútbol reducido era un placer verlos jugar

Patricio (campeón con Boca en 1975, 1976, 1985 y 1987; Carabelas 1986 y Argentino 1988) y Claudio Barrett (campeón con Argentino en 1977 y 1981), una linda historia de dos hermanos que respiran y transpiran fútbol, que a pesar de haber nacido de un mismo vientre, son la antonomasia total; eso sí los dos salieron de la misma cantera, el Club Atlético Boca Juniors. Uno es derecho, el otro zurdo; uno es muy berborrágico, el otro más callado; uno es de River, el otro de Boca. Patricio fue un jugador poli funcional, Caloncho, más de creación y con llegada al arco; nunca pudieron jugar juntos en primera división. Sí en el fútbol reducido, si estaban los Barrett estaba asegurado el espectáculo. Pero de lo que no hay dudas es que ambos han dejado su sello para hacer historia en el fútbol rojense

 

Patricio Barrett. “Boca de 1987 fue uno de los mejores equipos que me tocó jugar en el fútbol de Rojas”

 

Datos personales. Omar Patricio Barrett; nació el 10 de mayo de 1959; padres: Haydeé Calderón y Omar Barrett y Haydeé; hermanos: Claudio y Facundo Barrett; esposa: Analía Almada; hijos: Soledad, Oliver y Oziel.

 

¿Dónde naciste futbolísticamente y que recordas de las divisiones inferiores, compañeros y DT?

“Futbolísticamente empiezo en Boca en el año 1971, el DT. fue “Coqui” Onzari, hago las inferiores con buenos equipos pero nunca salí campeón, en Rojas hubo siempre buenas divisiones juveniles”.

 

¿Cuándo y cómo fue tu debut en primera división?

“Jugué hasta la 5ta. división y empecé a jugar unos partidos en reserva y ya año 1975 el querido “Loro” Goicochea, excelente persona, me hace debutar en primera división. Siempre recuerdo que “Coqui” me regaló las canilleras el día que se retiró y mi debut fue en cancha de Jorge Newbery”.

“Tuve compañeros en inferiores a mí hermano “Caloncho”, mi primo “Minino” Calderón llegamos jóvenes a primera, yo tenía 17 años, después recuerdo a muchísimos jugadores que hoy nos vemos a diario y hemos compartidos vestuarios. El año del debut 1975 salimos campeones y siempre me acuerdo la gran cantidad de jugadores foráneos que jugaban en nuestra liga. De Boca propiamente dichos eran: Hugo Hornero, el “Pato” Baldoma, Hugo Pintos, la “Chancha” Herrera, el “Negro” Lencina, fueron algunos de los compañeros de ese equipo, es imposible acordarme de tantos y algunos ya no están con nosotros. Al año siguiente volvimos a salir campeones, en 1976. El año 1977 juego en la Selección Mayor y ganamos la Copa Hermanos Brown, también alternaba jugando en el juvenil de Rojas que lo había formado Newbery”.

 

¿Contanos tu paso por el profesionalismo, los clubes que estuviste?

“Llegando a mitad de 1977 paso a Lucini de Pergamino, hasta que voy a realizar una prueba a Independiente de Avellaneda y a comienzos del 78 (Mundial de Argentina) me incorporo a Independiente y al servicio militar, lo cual gracias al fútbol pude hacerlo en un lugar que me dejaban entrenar. Está etapa fue soñada por mí y algo que nunca podré olvidar, debute en la tercera contra Boca en nuestra cancha, y realice algunos entrenamientos con algunos jugadores de primera, como Bochini, Trosero, Villaverde, Outes, Barberon, etc . Estuve en el Rojo en 1978 y parte del  1979 y a mediados de ese año me fui a jugar a Alianza de Cutral-Có junto con otros jugadores de Independiente, jugué unos años en la Patagonia alterne volviendo a jugar acá en Rojas, en Carabelas y Newbery, hasta que en el año 1983 decidí volverme por algunas complicaciones familiares y me quedé, jugando en el 83 en Colonial de Ferré. En 1984 Argentino, 1985 regresé a Boca (Campeones), 1986 Carabelas (Campeones), 1987 Boca Campeones), 1988 Argentino Campeones y primera plaza para Rojas del Torneo del Interior o Provincial; alternando algunos años en la selección mayor, con extraordinarios jugadores como: “Polaco” Alvarado, “Lito” Barreiro, “Pele” Alvarado, Miguel López, Oscar Franquet, “Cariño” Silva, Claudio Munafó de Junín, el “Turco” Asadd, Cuello, Morresi, Corona de Pergamino, Juan Domingo Núñez de Salto, Baquela San Nicolás; fueron algunos de los tantos jugadores con los cuales tuve el placer de haber jugado”.

 

¿Un recuerdo para el Boca Campeón de 1985?

“Era un muy buen equipo y Boca cuando tenía equipos buenos, siempre llevaba mucha gente a los estadios. También un recuerdo muy especial para los planteles del Boca bi Campeón de 1975 y 1976, cuando jugábamos en el Parque General Alvear como locales, la gente colmaba la cancha todos los domingos, la tribuna estaba repleta, había gente por todos lados. Todos excelentes equipos, pero el de 1987, también en Boca, fue uno de los mejores que me tocó jugar, sin desmerecer el del 85, en el cual teníamos un fútbol de toque. El recuerdo para el Pato Ibarra que había venido de Buenos Aires (uno de los mejores arqueros, junto al “Tula” Speroni de la Liga de Rojas), la precisión que tenía para sacar, le pegaba tres dedos a la pelota y te le daba al pie para que pudieras salir jugando sin ningún problema. Las finales son muy lindas y si tuviste la suerte de ganarlas, mucho mejor. En la final de 1985 nos tocó definir contra Carabelas, fue un partidazo y fuimos a penales, yo no pateé porque no me tenía mucha fe y uno de los que pateó fue “Perico” Cardoso, que se consagró en héroe al convertir el suyo; el Preparador físico fue “Lito” Barreiro y el DT Miguel Balbo. Pero vuelvo a repetir el de 1987 fue un equipazo, con grandes nombres propios: el “Tula” Speroni en el arco, “Fiaca” Vallejos, un seis que salía jugando desde atrás; en el medio Oscar “Cachi” Pulisic, “Bartolo” Almeida y yo de enganche; arriba en la delantera jugaban Juan Ramón Barrera y el “Polaco” Alvarado; sumado al “Gringo” Fioravanti, Oscar Franquet, “Grillo” Delías, el “Lagarto” Soloa, “Tunda” Becerro, “Piquín” Barrionuevo, Sergio Hernández y Carlos Arias de Pergamino, entre otros; nos dirigió el “Tano” Goicochea”.

 

¿Quiénes te dirigieron?

“Quiero dejar un párrafo aparte para nombrar a todos los técnicos que tuve lo cual de todos siempre pude aprender algo y un recuerdo me quedo. Ellos fueron: “Coqui” Onzari, “Loro” Goicochea, Miguel Balbo, “Tano” Goicochea, “Lito” Barreiro, “Negro” Castañares, “Coco” Sperati, “Pepe” Santoro, Roberto Santiago, creo y espero no olvidarme de nadie”.

 

¿Los Barrett son sinónimo de fútbol, con Caloncho jugaron juntos en algún equipo?

“No, increíble, pero real, con “Caloncho” nunca pudimos vestir la misma camiseta en primera división, pero sí durante muchos años jugamos al fútbol reducido formando muy buenos equipos en toda la zona y es ahí donde compartí mucho con mi hermano, ya que él la mayor parte de su carrera la hizo en Argentino”.

 

¿Cuándo te retiraste cómo jugador y que hiciste?

“En el año 1989 regreso a Boca para retirarme y el año 1990 dirijo la primera división y arranca para mí una nueva etapa, la de DT. aunque ya había dirigido Escuelitas y seguía con las Inferiores alternando con alguna primera división. A todo esto había hecho un curso en Capital de Preparador físico en Obras, (también hice un curso de árbitro), hasta que en el 2004 me recibo de Técnico en la ciudad de Junín y empieza una etapa muy linda dónde dirijo Boca y salimos campeones 2005 (mi llegada a Boca se debió a que muchos de esos jugadores que eran muy pibes, fueron los que en el 2005 estando en la Comisión Directiva, me llevaron a dirigir la primera división). Además trabajé con las juveniles de Jorge Newbery, donde formamos unos tremendos equipos saliendo campeones. En 2009 estoy a cargo de las selecciones de la Liga De Rojas en el Proyecto Fútbol del Interior del Profe Salorio, y en el 2010/11, en Estudiantes de San Luis en el Torneo Federal C, donde viví una experiencia profesional muy interesante. Luego me alejo unos años de las canchas, saturado por la violencia, hasta que en el año 2019 viajo a Córdoba (Valle Hermoso) con destino a un equipo de Cosquín de la Liga de Punilla, pero en el camino un amigo de Carabelas radicado por aquellos lugares me convence y me acerca a Racing de Valle Hermoso, donde arreglo con los dirigentes, hasta marzo de 2020 estuve trabajando en juveniles y coordinando el fútbol después de una linda experiencia en 2019. Hoy me encuentro en mí ciudad replanteando como seguirá esto ya que la Pandemia a parado el fútbol amateur de todo el país dejando nula la actividad”.

 

¿Qué te dejó el fútbol en tu vida?

“El fútbol me ha dejado una innumerable cantidad de amigos que me he hecho en todo el país, con esto de las redes sociales y watshapp, estoy en permanente contacto con muchísimos ex compañeros, por ejemplo de Cutral Có, de Independiente, el Pato Ibarra, quien fuera el arquero campeón de Boca en 1985, de Pergamino, Junín, San Luis, Córdoba, y ponernos hablar de fútbol y de la vida, son una de las cosas más importantes que me ha dejado el fútbol y agradezco a Dios que me dio la posibilidad de haberlo podido practicar”.

 

Claudio Barret. “El fútbol me enseñó muchas cosas que luego me sirvieron para la vida”

Datos personales. Claudio Daniel Barrett; nació el 6 de octubre de 1961; padres: Haydeé Calderón y Omar Barrett y Haydeé; hermanos: Patricio y Facundo Barrett; esposa: María Beatriz Sabatini; hijos: Germán Daniel, Pablo Andrés (fallecido) y Valeria Luján Barrett; nietos: Pilar y Renata.

 

¿Cómo fue tu infancia?

“Mi barrio fue la cercanía del Colegio Nacional (ENSNA), la Plaza Carrasco, yo vivía en la calle Necochea, entre Alsina y Saavedra. Fui a la Escuela N° 1 en la primaria y la secundaria hasta tercer año”.   

 

¿Dónde naciste futbolísticamente?

“Mis inicios fueron en el barrio la canchita de la sede de Boca Juniors sobre calle Alsina, muy cerca de donde vivía yo con mi familia, recuerdo a los Baldomá, a los Hernández que en esa época fueron presidente y vicepresidente de Boca. Iba a jugar a la cancha vieja de Boca donde estaba el Horno de ladrillos de los Pérez (en la actualidad frente al edificio de la Escuela Secundaria N° 5), había un solo foco en una palmera y pateábamos hasta que se hiciera de noche. Con tan solo diez años, pero me gustaba tanto jugar al fútbol que no le tenía miedo a nada, después había que llegar a casa y cruzar el Parque General Alvear con una frondosa arboleda y el bulevar Larrea cuando estaba muy poco iluminado, una oscuridad terrible. Mi mamá trabajaba de portera en la Escuela N°1 hasta la noche y entonces aprovechaba para jugar a la pelota, una infancia donde no me sobró nunca nada, pero teníamos lo suficiente y fuimos muy felices”.

 

¿Cómo fue el paso por las inferiores de Boca?

“Era esperar el sábado para poder jugar en las inferiores, el viernes a la noche dormía poco. Mi debut fue a los once años en 1972, era la primera vez y con chicos más grandes, yo era muy menudito. “Coqui” Onzari fue mi segundo padre, nos enseñó a crecer dentro y fuera de la cancha, armaba los equipos y recuerdo que me tiró la camiseta número 10 y me dijo, vas a jugar vos Caloncho. Desde ese momento me hice hincha de Boca de Buenos Aires, contra toda mi familia que son de River. Jugué dos años en las inferiores de Boca junto a los amigos del barrio y mi hermano Patricio; también estaban, el “Chino” Miguel, Claudio Flacco, “Popi” Ferrero, mi primo “Minino” Calderón, “Pejena” y Eduardo Invernizzi, Brandani y Miguel Guevara, entre otros. Jugamos contra Carabelas y viajamos en el camión de Yanosky, un Ford negro naftero, con toda la utilería que llevaba Coqui, el número dos de Carabelas era muy grande y ellos tenían todos botines Sacachispas y nosotros más humildes con zapatillas, son recuerdos imborrables”.

“El segundo año en Boca ya habíamos madurado y le dábamos pelea a los más grandes; también me ponían con 13 años en la quinta división, recuerdo un partido contra Argentino (jugaba Roberto Silva, el Potro Baudena, Maduro), ellos tenían botines de cuero y yo seguía con las zapatillitas, había una diferencia de físico, pero le jugábamos de igual a igual”.

“Después a los 14 años me voy a jugar en las inferiores de Newbery, charlando un día con el Doctor Boyeras, me dice vos tenes que venir a jugar a Newbery, jugué en una sexta muy buena donde salimos campeones. Y al año siguiente en 1975 me voy a jugar a Argentino a través de Huguito Blázquez y también Mario Pittorino, porque yo trabajaba en la tienda con él, y donde terminé haciendo casi toda mi carrera ahí. Fue mi segunda casa también porque llegué a querer los colores, la institución, cuerpo técnico y jugadores”.

 

¿Cuándo debutaste en primera?

“En 1975 ya jugaba en quinta y en reserva intercalado, en 1976, a los 15 años debuté en primera división, el DT era el “Tano” Goicochea, también me dirigieron, Miguel Balbo, Carlos López, Osvaldo Baguear, “Chiquito” Lasalle. En Argentino jugué hasta 1981, salí dos veces campeón en 1977 y 1982, pero también en 1978 le ganamos a Unión en la cancha, pero en los papeles lo perdimos ante un fallo muy discutible”.    

“En 1983 me compra El Huracán, en ese momento estaba como presidente Enrique Omar “Chiche” Barzaghi, gané muchos amigos en el Globo, un club muy familiar, un club de barrio con la familia Fachile, los Almada, fue una institución donde siempre me sentí muy bien, no di lo que tenía que dar futbolísticamente porque no se dio, pero fue un año muy lindo, con gente muy sana”.

 

¿Con la Selección de Rojas jugaste la semifinal con Pergamino?

“Al salir campeón Argentino en 1981, la Liga le ofrece a Argentino la representación, la actual la acepta con Pancho Boveri como DT, llevó como refuerzo a Mario Mangui, Osvaldo Vivero, Alfredo Antón, Néstor Maggiolo y Gustavo Martínez. En Argentino juagaba “Cariño” Silva, el “Flaco” Daletto, “Pepe” Delgado, “Polaco” Alvarado, Edgardo Vilar, “Lupín” Mastronardi y Rubén Zalocco. Recuerdo que eliminamos a Colón, luego a General Arenales por penales; nos toca una plaza fuerte como Junín, con jugadores de Jorge Newbery, de Mariano Moreno, de Ambos Mundos, lo fuerte del fútbol amateur de Junín, con jugadores como Traverso, Toro, Quena, Merchelgue, un nivel de jugadores muy buenos, donde por suerte le ganamos muy bien en Rojas y a partir de ahí se agrandó el equipo. Concentrábamos en el Hotel Victoria los fines de semana para jugar, llega Pergamino (con Echecopar y compañía), donde se suma el “Gringo” Curini, que metió un golazo de tiro libre espectacular en la ida en cancha de Argentino donde le ganamos 2 a 1. El diario Clarín realizó la cobertura del partido que lo tituló El Fútbol Chacarero, la gente lo siguió mucho a ese equipo, dos o tres mil personas llegó a ver en la cancha. Lástima que en la revancha perdimos 2 a 0, injustamente y quedamos afuera por el gol de visitante”.

 

¿Cómo siguió tu carrera?

“Después del 83 colgué los botines por cinco años hasta el 88, donde me fui a jugar a Boca, me volví a poner los cortos nuevamente, me cuidé y entrené mucho y por suerte hicimos una buena campaña, salimos entre los tres primeros, el campeón fue Argentino. Jugaban Frontera, Vaio, Ojeda, Calzetta, entre otros. En 1989 y 1990 me fui a jugar a Roberto Cano, con “Cahi” Pulisic y otros que estábamos medio de vuelta, pero con un gran jugador como lo fue el “Perro” Barry, que estaba en su plenitud. De locales nos hacíamos fuertes, pero nos costaba cuando jugábamos afuera de nuestra casa”.

“En 1991 y 1992 termino en Carabelas, con el “Tula” Speroni, Miguel Mazzucco, y otros más, donde terminó jugando mi hijo Pablo”.

 

¿Te quedó algo el no haber jugado con Patricio en primera?

“Jugamos juntos en los papi fútbol o fútbol reducido, y en los baldíos juagábamos siempre en contra, era algo increíble pero a la hora de elegir los equipos, uno lo elegía a Patricio y el otro a Caloncho. Es como que la vida nos separó siempre, pero sí ahora después de tanto tiempo me hubiese encantado jugar con mi hermano y haber dado alguna vuelta olímpica. Él fue un jugador con grandes condiciones que tuvo su paso por Independiente. Yo también en 1978 me fui a probar al rojo, a Santoro le gusté, tenía que ir nuevamente, pero sentía que el fútbol profesional no era para mí y no fui nunca más”.

 

¿Qué te dejó el fútbol?

“El fútbol te deja muchas anécdotas, muchos amigos con jugadores de Rojas, de la zona, de Pergamino. Recuerdo cuando era chico que venía a jugar al baldío frente al Tanque del Agua Corriente y jugaban “Cachito” Cuestas, el “Pity” Azaretti y “Chupete” Martínez, eran los amos y señores del barrio y yo iba a jugar con unas alpargatas que se le salían los bigotes, pero el amor propio que tenía, los encaraba y quería pasarlos. El fútbol me enseñó muchas cosas, que luego me sirvieron para la vida”.       

 

         

      

 

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Antonio Vicente Diguilio. Uno de los grandes yudocas que ha dado nuestra ciudad

Alias “Nino”, fue Campeón Provincial de Yudo en 1979, en la categoría de cinturones blanco a naranja, fue un verdadero luchador de una actividad que con el correr de los años fue decreciendo. En la década del 70 un grupo de jóvenes de la mano del Profesor Uber Pena, practicaron Yudo intensamente, participando en diferentes competencias a nivel local, zonal, regional, provincial y hasta nacional, representando a CECIR. En esta ocasión Chispa rescata y destaca la labor de Diguilio un apasionado del Yudo y también del Tiro, donde también fue Campeón Provincial en 1995; pero para los que lo conocemos sabemos que para él, el Yudo fue su verdadero deporte, por el cual se tuvo que sacrificar mucho para poder estar en condiciones y poder conseguir sus objetivos. Su sangre italiana, su perseverancia, espíritu de sacrificio, humildad y contracción al trabajo lo llevaron a ocupar los primeros lugares de los torneos en los cuales compitió, otro deportista que sirve de ejemplo para las actuales y futuras generaciones  

 

Nino Diguilio mostrando orgulloso las medallas ganadas, en especial la medalla de bronce del Torneo Hispano Americano de Yudo en Newells Olds Boys de Rosario

 

Datos personales. Antonio Vicente Diguilio; nació el 26 de mayo de 1957; jubilado de Clyfer desde hace seis años; padres: Filomena Flacco y Vicente Diguilio (ambos inmigrantes italianos); hermanas: Rosana y Liliana Diguilio; hijos: Eliana (34, Ingeniera Química), Martín (30, Ingeniero en Sistemas) y Dino Diguilio (28, Profesor de Piano y Sonidista).

 

¿Qué recordas de tu infancia, los amigos, el barrio, la escuela?

“Hice la primaria en la Escuela Nº 1, recuerdo a muchos de míos compañeros, pero mis verdaderos amigos estaban en el barrio que me vio nacer, mi casa estaba ubicada sobre calle Saavedra, entre Necochea y Lamadrid, eran Ismael Cesano, Hugo Percivalle, los mellizos Roncaglia, “Tito” Barbieri y Carlitos Zambuto; la cita estaba en el lote o el baldío frente al Club de los Abuelos, que todavía está y lo usan de estacionamiento. A partir de las cinco de la tarde íbamos a jugar al fútbol hasta que oscurecía. La verdad que fue una infancia muy sana y viví hermosos momentos en una etapa muy linda de mi vida”.      

 

¿Cómo nació la pasión por el Yudo?

“Recuerdo que trabaja en Casa Tomassi, de María de Carmen Ataún y Hugo Biocca, donde está ahora Confitería El Jardín, a la mañana iba a la escuela y a la tarde iba a ser los mandados, Osvaldo Haugh trabajaba ahí y fue él quien me motivo para ir a practicar Yudo, porque yo tenía tan solo 13 años y no me animaba. Pero un día me animé, fui y desde ese día practiqué Yudo hasta los 35 años, hasta que me casé, llegaron mis hijos y fue imposible poder seguir practicándolo”.  

 

¿Quién te formó en el Yudo, donde entrenaban?

“En esa época representábamos a CECIR, que fue la institución que nos cobijó a los yudocas, venía profesores de Pergamino, Juan Carlos Truane, estuvo un par de años, hasta la aparición del “Colorado” Uber Pena, también de la ciudad de Pergamino, que estuvo mucho tiempo y en mi última etapa el rojense Julio Baleriani, que se había recibido de cinturón negro, fue Primer Dan y empezó a dar clases en nuestra ciudad. Participábamos de todos los torneos zonales, regionales, provinciales y también nacionales; a veces me iba bien, otras regulares y otras mal, pero recuerdo que era una época donde había mucho Yudo en la Argentina: Fuimos a San Nicolás, Arrecifes, Chacabuco, Junín, Pergamino, General Rojo, Colón y lo principal era que había de todas las categorías. En la actualidad me parece que el único que está enseñando y que también es Profesor es un hijo de Julio Baleriani, en el Gimnasio Kinesis, solamente se entrenan y son muy pocos, esto da una pauta que el Yudo ha perdido muchos adeptos, ha sido reemplazado por el Taekwondo; las nuevas generaciones lo avalan así. Lo único que escucho de Yudo es lo que pasa la televisión cuando le hacen una nota a la Paretto o a nivel Selección Argentina en el Cenard en Buenos Aires”.    

 

¿Qué compañeros recordas?

“A Julio Baleriani, Azcarraga, Michaud, Osvaldo Haugh, Morales, éramos los más veteranos, los que nos fuimos graduando en esa época, porque en el Yudo comenzas con cinturón blanco para llegar a negro. Yo llegué a marrón, fui instructor, siendo cinturón negro te recibís de profesor”.

 

¿Cómo era la competencia, local, regional, provincial o nacional?

“Los torneos de Yudo son por categorías de peso y cinturón, a veces había categorías libres, peso y cinturón, en esa época había muchos yudocas por categoría, entonces cada cual luchaba en su categoría, yo pesaba 70 kilos y luchaba en esa categoría. La primera categoría era 60, después 65 y 70 kilos; también había de 78, 86, 90 y libre. En la actualidad ha cambiado un poco el reglamento, antes había tres o cuatro puntuaciones, cuando por ejemplo tirabas un lance y no caía tan bien no te daban el punto; ahora enseguida te dan ippon que es ganar la lucha y un wuasabi que es un lance no tan definido, hay dos puntuaciones. Y también te penalizan si no entrás, si no luchas te dan una penalización”.

“También recuerdo que practicaban Yudo mujeres, no había muchas, pero sí chicos había muchísimos. Era cinturón azul, porque arrancas con blanco, amarillo, naranja, verde, azul y marrón, luego hay que rendir en la Federación de Yudo Argentina, para cinturón negro; pero como yo era cinturón marrón, me había recibido como Instructor y le daba clases a los chicos, por un problema que había tenido Julio Baleriani, CECIR me ofreció si yo quería darle clases a los chicos y acepté. Hasta que volvió Julio, también me ayudaba Morales a dar clases por la gran cantidad de chicos que había practicando Yudo en ese momento”.

“El entrenamiento era muy exigente, entrenábamos durante una hora y media, ya que este deporte te exige una gran flexibilidad en el cuerpo; hacíamos gimnasia y después practicábamos Yudo, el mismo tiene 50 lances de izquierda y derecha, más la variantes que son muchísimas, se luchaba en el piso, hacíamos retenciones, estrangulamiento, palanca, estas acciones a medida que avanzabas con el cinturón está permitidas o no. La disciplina de yudo tiene muchas cosas lindas, viste los japoneses como son, todos los días trabajan para perfeccionar lo perfecto. Una vez fui a un entrenamiento a Buenos Aires y el Profesor a cargo era japonés, y me decía: “enseña poco, pero bueno”, no enseñes dos o tres lances en la práctica, enseña uno pero que salga perfecto; esa es la filosofía de vida de un japonés”.

 

¿Fuistes Campeón Provincial?

“Participé en muchísimos torneos provinciales, nacionales, hispano americano en el estadio de Newell’s Old Boys de Rosario, tuve suerte y gané algunos. Gané un Torneo Provincial en 1979, salí segundo en un Nacional y en el Hispano Americano tercero. He ganado muchos torneitos zonales, íbamos a todos lados, a Buenos Aires hemos ido a muchos clubes, CECIR en esa época nos ponía un colectivo, nos llevaban, colaboraban con nosotros para que pudiéramos ir a representarlos. Fue una época muy linda, a mí me gustaba mucho y entrenaba mucho, hasta tres veces por semana durante una hora y media de Yudo y un día a la semana lo usaba para correr y los sábados íbamos a CECIR a jugar al fútbol y me servía como entrenamiento, porque yo ni idea de jugar al fútbol. Siempre tratando de mejorar, aprendíamos un poco más de las técnicas que iban apareciendo para perfeccionarnos un poco más”.

 

¿Además practicaste Tiro y es otra de tus pasiones?

“Siempre me gustaron las armas, iba al Polígono de Tiro General Alvear, fui socio desde chico, iba a mirar un poco los sábados como tiraban los grandes, porque a los menores no los dejaban tirar. Cuando dejé de practicar Yudo, me convocaron para participar de la Comisión Directiva y hace 27 años que integro la Comisión, hice el Curso de Instructor y soy el Instructor actual del Polígono de Tiro, por ejemplo junto a Luis Luciano, Marcelo Gallo (actual presidente) y Walter García les dimos clases sobre armas de fuego y seguridad a 35 alumnos de la Escuela de Policía Vucetich, del Municipio de Rojas”.

“Empezamos a entrenar junto a Salgado, Lucci, Contreras, Juan Mingrone, Carlitos Felipelli, gran tirador y mejor persona, un gran amigo que ya no está, me enseñó muchísimo de tiro. Pipo Boggia, Luis Luciano, grandes amigos que compartimos la pasión por las armas. Pero los que salíamos a competir éramos Marcelo Salgado, Aldo Lucci, el chileno Mario Contreras y Claudio Ontivero”.

“Recuerdo que había varias categoría libre a 50 metros con pistola, carabina, grueso calibre a 25 metros, varias disciplinas; yo siempre me entrené con pistola a 25 metros de calibre 22, no era tan cara, porque me tenía que bancarnos nosotros, las municiones, el viaje, etc… . Tuvimos suerte también y ganamos varios torneos, salí campeón Provincial en 1995 en Mar del Plata, con pistola de aire comprimido a 10 metros, competí solo o sea individual y por equipo junto a Mario Contreras salimos segundos”.

“También salí campeón Provincial en el Polígono de Tiro de Núñez, en forma individual y en equipo junto a Juan Mingrone. Además en el Torneo Provincial en Rojas, con una anécdota muy risueña, porque en definitiva me descalificaron por un problema reglamentario en el gatillo del arma, fue risueña y triste a la vez”.

 

¿Qué te dejo el Yudo y el Tiro?

“El Yudo me enseñó varias cosas, una disciplina personal, espiritual y se aprende a valorar muchas cosas, porque es un sacrificio lindo de hacer cuando te gusta, y tengo recuerdos muy lindos, de los viajes, de los torneos, de los entrenamientos, de la gente que conocí. En Buenos Aires me subo a un colectivo y el chofer había luchado contra mí y cuando me reconoció fue muy emocionante el saludo, eso solamente te lo da el deporte. El Yudo me ayudó mucho y además me dio una paz interior terrible, a poner la mente en blanco; le agradezco a Osvaldo Haugh que me llevó por el camino del Yudo. En el Yudo no se necesita fuerza, hay que usar la cabeza, es técnica pura, los que lo inventaron que son los japoneses no son gente de gran envergadura, sin mucha fuerza física”.

“En el Tiro también como todos los deportes, lo principal es la camaradería y los amigos que dejan, hemos viajado por todos lados, con gente amiga en todos lados. En Rojas organizamos tres torneos provinciales que duraban tres días, que hoy en día no sé si se podrían llegar a hacer”.

 

Nino Diguilio, también fue Campeón Provincial de Tiro en Mar del Plata en 1995

 

¿Un mensaje final, lo que quieras decir?

“Antes de finalizar recuerdo a una de las promesa que tuvo el Yudo rojense, a Sergio Basile (fue compañero de trabajo) a quien le regalé mi cinturón y el yudogui para que lo usara para los entrenamientos, ganó varios torneos zonales. Y como mensaje final para el Yudo ojalá pudiésemos volver a ver a 40 chicos arriba de una colchoneta practicando este maravilloso deporte. Para el Tiro el mismo deseo que vuelva a ser del otrora, pero como todo en este país en decadencia, un poco por la economía y otro poco por el accionar de las personas, las cosas que eran buena hace muchos años atrás ahora ya no sirven más. Ojalá mejore todo y que la experiencia vivida o contada en esta nota le sirva a las nuevas generaciones para que despierten su interés en el deporte y dejen un poco de lado el celular y la vida oseosa”.

 

Yudo CECIR Rojas. Miguel Morales, Osvaldo Haugh, Nino Diguilio, Julio Baleriani, Azcarraga, Ricardo Squillari y Ricardo Membriani, un buen momento del yudo en Rojas

 

Nino entrenando un lance con el Profesor y amigo Julio Baleriani en el salón de CECIR

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Enrique Salez. “Estoy orgulloso de haber sido parte de ese automovilismo y motociclismo artesanal, cuando se hacía todo a pulmón”

Otro de los deportistas que han marcado una época dentro del motociclismo y el automovilismo en nuestra ciudad ha sido Enrique Daniel Salez, hijo de Ramón “Rayo” Salez, quien corriera en el Turismo Carretera con un Ford de la Agencia de Juan Gálvez. Primero lo hizo con las motos compitiendo en el Campeonato Bonaerense y en el CAM (Campeonato Argentino de Motos), en varias categorías y luego en el Turismo Nacional con un Ford Sierra. Recorrió casi todo el país dejando bien representado a nuestro pueblo, pero fundamentalmente rescata el trabajo en el taller de su padre, que con esfuerzo y paciencia se pueden lograr los objetivos. Además el cariño y especial sentimiento para con el Club Pescadores de Rojas, del cual fuera presidente como así también su padre

 

Datos personales. Enrique Daniel Salez; nació el 30 de noviembre de 1966; padres: Dora Guevara (ocho hermanos, es una de las más chica de las cuatro mujeres) y Ramón Salez (hijo de inmigrante sirio que llegó al país a principios de 1900 escapando de la guerra; fue el más pequeño de siete hermanos). Hermana: Patricia. Hijos: Emilio (22) y Juan (8). 

 

¿Qué recordas de tu infancia, el barrio, la escuela, y cuándo nació la pasión por los motos y los autos?

“En mi familia el deporte motor estaba muy instalado porque mi padre recién había dejado de correr en el Turismo de Carretera, corrió desde 1963 a 1966 y cuando nací dejó de correr. Pero la impronta del TC y lo que representaba para esa época y para el deporte de Rojas, con las cupecitas, mucha gente en los talleres, los grupos de apoyo, estaba instalado en nuestra casa. Mi padre corría con Ford y en ese momento estaba la Agencia de Juan Gálvez en nuestra ciudad, ya que el mismo Juan le dio una mano muy grande para que pudiera correr; por otro lado el Chevrolet con el “Chano” Aloé, y yo desde muy chico escuchaba todas esas anécdotas. También fueron muy importantes las figuras de mis primos que vivían al lado de mi casa, un hermano de mi padre, Camilo era peluquero, y los dos hijos: Oscar y Raúl, y también eran muy fierreros, con las motos, con algún auto y yo mamaba todo eso, me crie desde chico en un ambiente donde el automovilismo era el tema de todos los días. El taller era primordial, porque no solamente pasaba por manejar un auto o una moto, sino la preparación, se sentía un gran orgullo por eso. Mi carrera deportiva fue siguiendo esa línea, el orgullo de atender la parte mecánica. Recuerdo de mi infancia todo aquello, además jugaba arriba de la cupecita, ya que mi padre la vendió muchos años después. A los once años armé mi primera moto, una Puma 98, la hice con lo que me regalaron, un tanque, un manubrio, un acelerador, un escape; así armé mi primera moto con la ayuda de mis primos y mi padre”.

“Recuerdo el barrio, el haber nacido y crecido frente a una plaza, como la Plaza Rivadavia, fue maravilloso, con los chicos del barrio estábamos todo el día jugando, la plaza era el lugar donde empezábamos a descubrir algunas cosas de la vida; todavía mis amigos de aquella época siguen siéndolo hoy. La escuela primaria la hice en la ENSNA y la secundaria en la Escuela Técnica; también fui a Buenos Aires para estudiar un poco de Ingeniería Electrónica y después guiado por la pasión de los autos y las motos regresé a Rojas para poder sacarme el gustito. Encima mi padre estaba en la Comisión del Club de Pescadores y organizaba las competencias, tanto de autos (cafeteras, la Fórmula 2, Fórmula Renault Bonaerense)  y motos, él era el organizador, el Comisario Deportivo, Técnico; yo lo acompañaba y siempre mamé todo eso, era imposible que no me gustaran los fierros”.         

 

¿Cuál fue tu debut con las motos, que tipo de competencia era?

“Desde muy chico practiqué Yudo, hasta llegar a rendir para cinturón negro, cuando me fui a estudiar a Buenos Aires seguí practicándolo en el Club Ferrocarril Oeste. Tuve que dejar porque me quebré la clavícula en una carrera de motos. Anduve mucho con el Yudo, hemos viajado a otros países, fue una experiencia muy linda también. Pero a los 15 años íbamos con mi primo a ver las carreras de motos a la Laguna de Gómez en Junín los domingos o el nocturno en el Club Provincial de Pergamino los viernes por la noche en la década del 80, fue maravilloso. Esas fueron las primeras carreras que yo vi, ahí nos entusiasmamos con Raúl, había que subir a alguien arriba de una moto, y me tocó a mí por ser el más chico. Armamos una Legnano 50, en esa época volaban en la categoría 50 libres, realmente las motos andaban muy rápido, había muy buenos pilotos y se veía mucho la calidad técnica de los mecánicos, porque no había nada importado, era todo fabricación nacional. Volviendo a mi infancia, las motos eran la continuación del automovilismo que yo había visto de chico, consistía con inteligencia lograr una diferencia con sacrificio y trabajo, más que con dinero”.

“Nos dio una mano Alfredo Bianchelli de Junín, y armamos la Legnano 50, pero estábamos lejísimo, yo como piloto y Raúl como preparador. Pero desistimos de eso y comenzamos a armar otra moto, donde se suma Carlitos Benítez (que andaba muy bien en la 125), para el Campeonato Venadense, con motores que se llamaban Injertos, abajo era el viejo Zanella cuatro marchas y arriba un cilindro Zapucay, que lo torneaban y lo hacían redondo. Fuimos a correr un poco irresponsablemente, me chocaron de atrás y me quebré la tibia y peroné, me llevó un año para recuperarme. Regresé en el Campeonato Bonaerense en una nueva categoría, la 135 Stándart Exterior en 1987, que era para principiantes y ahí se pudo emparejar, porque éramos todos iguales, donde pude hacer mis primeras armas. Se hizo una carrera en Jorge Newbery que me tocó ganar”.

“Después llegó la etapa de la Categoría 200 Libres, me abrió las puertas a otro mundo del motociclismo, se corría en Buenos Aires en el Certamen Argentino de Motociclismo. En 1992 terminamos de armar la 200, se trabajó muchísimo en la preparación, noches enteras tratando de que no se rompiera, porque andaban rápido, pero se rompían. En esa categoría competían grandes pilotos, pero yo me había hecho amigo de Gustavo Darder, Tuqui Amén, amigos que hasta el día de hoy conservo, empezamos a ir al CAM, de a poquito empezaron a salir las cosas, la moto no se rompía más, con repuestos nacionales y el trabajo hecho por nosotros. Con el CAM (Certamen Argentino de Motos), viajamos por todos lados, norte de Santa Fe, Córdoba, Chaco, Formosa, por supuesto con la compañía incondicional de mi padre, no recuerdo haber corrido una carrera y que no haya estado, siempre acompañándome, si bien no gané ninguna carrera, ganaba algunas series, pero era muy difícil competir contra motociclistas que tenían sus preparadores”.

“Aparece el motociclismo de asfalto, era otra cosa y se forma la categoría Susuki 250, una monomarca, ahí nos picó el bichito, empezamos a hacer rifas, peñas, porque la verdad que en ese sentido siempre tuve mucho apoyo de la gente, y se lo debo todo a ellos. También Jorge Sartori que desde que empecé me hacía el escapecito, Jorge siempre estuvo presente poniendo todo su conocimiento, como tantos otros, sin ellos no podría haber hecho nada”.

“Finalmente pudimos comprar la RGB que la presentamos en el Centro Español, vino Gustavo Darder a darme una mano para poner a punto la moto. En esta categoría viajábamos mucho porque se corría donde se hacían las carreras del TC 2000 y Turismo Nacional por todo el país. La primera carrera fue en Posadas, como experiencia fue válida, y a partir de ahí todo el 94 y 95 participamos de todas las competencias. En 1995 peleaba los primeros puestos del campeonato, llegué a la última carrera en San Martín, Mendoza, con posibilidades de campeonar, pero por esas cosas del destino, no se pudo dar por un problema en la rueda trasera, llegamos tercero”.

“Al año siguiente paso a la categoría Super Bike, con una CBR 600, era otra cosa, muy rápida. También corrí alguna carrera con una CBR 900 que me prestaron y anduve entreverado; pero ahí ya estábamos mirando el Turismo Nacional. Además tuve la oportunidad de correr en el CAM en la Categoría 250 Internacional, cuando se arma esa categoría compro una CR 250, fue algo muy lindo y teniendo esa moto alguna carrera de Cross también corrí con Lisandro Roqués con su Kawasaki”.

“Mi viejo siempre me apoyó en todas mis decisiones y mi vieja sufría mucho, pero a decir verdad tampoco nunca se opuso a nada, nunca fue a una carrera, pero siempre me alentó a seguir y a los dos les estoy eternamente agradecido, los quiero mucho”.          

 

¿También corriente en Turismo Nacional?

“Compramos un Ford Sierra Clase 4 del “Flaco” Solmi de Urquiza (Pergamino), para competir en el Turismo Nacional, también fuimos unos irrespetuosos meternos sin nada de experiencia, pero sí mi experiencia en el conocimiento de los circuitos me ayudó muchísimo, ahí comenzó otro mundo totalmente distinto. Corrí dos años en el Turismo Nacional, en el segundo año quitan la Clase 4 y la 3 donde estaban las Cupé Fuego, los R 18 y la Cupé Sierra, los mezclan con los Ford Escort, Pointer, y por ende había mucha diferencia con autos más modernos y se hacía más difícil para competir. Entonces pasé a correr el Pro Kart 2000, se corría en el Autódromo de Buenos Aires, en La Plata, eran los viejos TC 2000, le compramos la caja a “Pucho” Sáenz, era la vieja caja de Turismo Carretera, entonces nos quedaba el Ford Sierra tipo TC 2000. Pero como se rompía muy seguido decidimos comprar un VW Gol a Gabriela Damoli, que corría con el seudónimo Rex, el motor me lo empezó a hacer Luis García, que estaba haciendo autos de rally, incursionando en el Turismo Nacional. Fue una experiencia hermosa, en La Plata, en Mar de Ajó anduvimos bien, porque corrían más de 40 autos, clasificando entre los quince primeros lugares. Pero todo se terminó cuando en el 2000, en el automovilismo y las motos se empieza a comprar todo y los números se hacían imposible para nosotros, para poder seguir manteniendo la actividad. Agradezco a Juan Laporta (que no está entre nosotros) que no se quejó nunca de los ruidos y nos apoyaba con la publicidad de Molinos Cabodi, a Ricardo Almar e Hijos SA, a “Vicky” González, diputado; a Hernán Biocca y a toda la gente que aportó lo suyo para que pudiera competir tanto en moto, como en auto y poder representar a Rojas, fue un verdadero orgullo”.   

 

¿A tu padre lo hemos visto arriba de un tractorcito cortando el pasto del Club de Pescadores; quien fue Ramón “Rayo” Salez?

“Es imposible no mencionar a mi padre por muchos motivos, con referencia al Club de Pescadores, yo me crie en ese lugar, todos los días después de almorzar mi viejo se subía al tractor a cortar el pasto, a plantar una plantita, cuando no había ni siquiera un árbol. Recuerdo que cargaba los bidones de agua, porque en el Club había agua salada, yo le ayudaba a regar las plantas para ver si crecían, fue todo un tema forestar Pescadores. Tengo un sentimiento muy especial hacia el Club de Pescadores, por el sacrificio y la lucha por conseguir las cosas, como cuando se hizo la pileta”.  

 

¿Vos también fuiste presidente del Club de Pescadores?

“Mi viejo fue un apasionado del Club de Pescadores y cuando fallece en el 2008, en 2010 Osmar Vivero había dejado, hubo una inundación muy grande, el club estaba muy mal, se armó un grupo de gente y me llamaron para que tomara las riendas de la institución. Por suerte nos fue muy bien, hicimos el circuito de karting, donde se hicieron muchas carreras de karting y de motos. El automovilismo no se pudo hacer más por las trabas de la Federación, por el circuito de tierra, por lo peligroso, comenzó el auge de los autódromos de asfalto en toda la zona. Pero Pescadores está enclavado en un lugar premiado por la naturaleza junto al Río Rojas y tiene que estar preparado para recibir el turismo, que le dará los réditos necesarios como para poder mantenerse y crecer en el futuro”.

 

¿Fuiste premiado en varias Fiestas del Deporte?

“Las Fiestas del Deporte eran muy esperadas por toda la gente del deporte, fue un placer y un orgullo estar nominado varias veces y premiado con los Cumbres de Plata y de Cristal. Fue un reconocimiento muy lindo y una verdadera caricia al alma, que hoy pasados los años los valoro aún más. Agradezco a Rodolfo Martínez, director de Deportes de la Municipalidad de Rojas de aquella época y al periodismo en general por haberme tenido siempre en cuenta”  

 

¿Qué te dejo el automovilismo y las motos en tu vida?

“Tantos las motos, como los autos, pero primero si tengo que hacer un balance es completamente positivo, porque tengo amigos que hoy conservo y volví a encontrar después de muchos años a través de las redes sociales, y es algo inexplicable, porque gente que luchó por un montón de cosas, que soñó con un mismo objetivo que uno y compartirlo se genera un vínculo muy especial. Lo más importante es la gente y los lugares que conoces, el haber compartido tantos fines de semana con mi padre, con mis primos, con amigos que me acompañaban las carreras. El asadito que hacía mi padre y los corredores venían a compartir un pedazo de carne con nosotros, esa camaradería era lo más lindo. A nivel personal dejé de hacer muchas cosas, de comprarme lo que me gustaba o no salir, hacíamos un gran sacrificio, mucho esfuerzo,  y que con paciencia y pasión se pueden lograr las cosas. Los dos deportes fueron una gran enseñanza de vida”.    

 

¿Un mensaje final, lo que vos quieras decir?

“Agradecer a Chispa que siempre ha estado en todas las presentaciones, las peñas, a los otros medios también, a la Municipalidad sin distinción de gobiernos. Estoy orgulloso de haber sido parte de ese automovilismo, de ese motociclismo artesanal, algo maravilloso, cuando se hacía todo a pulmón en el taller. Porque más allá del logro, de una victoria, o que te vaya bien como piloto, era lograr superarte en el medio mecánico. Ir a probar con Gustavo Darder al Zonda de San Juan o a Río Cuarto, para tratar de mejorar, eso hoy no se ve, hoy se compra”.

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Claudio Ontivero. ““Cuando llegué a la pizarra oficial y vi mi nombre en el primer lugar, la emoción fue algo indescriptible e inimaginable”

El rojense Claudio Ontivero formó parte del equipo de tiradores que representaron a nuestra ciudad en la competencia de Pistola Estándar Promocional calibre 22 a 25 metros de distancia, en el 24ª Torneo Bonaerense, llevado a cabo en el Tiro Federal Argentino de Mar de Plata; proclamándose Campeón Provincial en 1997; también participaron del torneo Aldo Lucci y Juan Mingrone. De esta manera Claudio fue uno de los rojenses que inscribieron sus nombres en torneos provinciales de tiro, junto a Antonio Diguilio y Aldo Lucci; fue una etapa muy importante para el tiro de nuestra ciudad con una actividad muy intensa

 

Delegación Rojense. Claudio Ontivero, Aldo Lucci y Juan Mingrone en el Tiro Federal Argentino en Mar del Plata en 1997

 

Datos personales. Claudio Amilcar Ontivero; nació el 13 de julio de 1963; padres: María Ramona Ferroni y Néstor Teólimo Ontivero; hermana: Emilce Beatriz; hijos: Malena, Julia, Inés, Manuela y Francisca.

 

¿Cuáles son tus sentimientos recuerdos a 23 años de la obtención del campeonato Provincial en Mar del Plata?

“A tantos años de aquel hermoso recuerdo puedo contarte que fue unos de las mejores emociones deportivas que viví hasta ahora. Un campeonato provincial implica que tienes que estar muy bien preparado y hacer un papel lo más decorosa posible”. 

“El tiro es un deporte en cual la mente y la concentración son fundamentales para desarrollar todo un torneo, donde solo existen vos el arma, el que pueda dominar en dos horas todas las emociones, es el que mejor puntaje obtiene”.

“A principio de ese año me puse como objetivo estar entre los mejores tres tiradores de la Pcia. de Bs. As., la tarea que no era fácil porque solo tenía experiencia en los eventos sociales que se desarrollaban en lugares como, San Nicolás, Chivilcoy, Junín, Pergamino, S. A. de Giles y Rojas entre otros”.

“Decidí hacer clínicas de tiro en S.I.T.A.S. (Sociedad Italiana de Tiro al Segno) y que actualmente existe en El Palomar con unos de los entrenadores que tenía el equipo Argentino, el Negro Eduardo Armella oriundo de La Rioja, ahí pude descubrir que estar bien entrenado para una competencia de ese nivel, no era solo tirar a un simple papel a 25 metros los domingos, sino que había otras cosas que no las conocía, ellas fueron las que me ayudaron a mejorar mi hándicap, y que debía hacer una rutina semanal de cuerpo y mente. Es difícil entenderlo sino estas o no te involucras en este hermosa disciplina. El comienzo de todo esto fue muy difícil porque tuve que reorganizar mis actividades laborales y adosar todo lo que había traído como deber de esa clínica. La motivación fue que al correr de las semanas y algunos meses empecé a ver muy buenos resultados en estos torneos zonales que servían como preparatorios al evento top. Si bien como te comente anteriormente que solo existís vos y el arma, el subconsciente te viene carcomiendo la cabeza de que los días se aproximan y te preguntas si realmente estas bien preparado como para hacer un papel decoroso”.

“Te cuento un poquito de esa inolvidable competencia en el Tiro Federal de Mar de Plata. Éramos alrededor de 26 competidores en la disciplina de Pistola estándar Promocional calibre 22 a 25 metros de distancia”.

“Si bien todos nos conocíamos y con algunos veníamos compitiendo en los eventos sociales, sabía que eso era solo algo comparativo y nada tenía que ver con lo que debía de suceder”.

“Para ilustrar un poco lo ajustado y competitivo que fue esa competencia, veníamos de tirar las 4 etapas de precisión las 4 de semi velocidad, solo faltaban 4 series de velocidad pura que de 5 disparos cada una en solo 10 segundos”.

“Esta parte final es donde tenía que hacer los mejores disparos, porque a pesar de que han pasado ya hora y media de competencia, y estas con todo el peso de lo que venís haciendo, el cuerpo y la mente deben de estar totalmente concentrado al máximo, dominar las emociones y no pensar en los puntos que debes obtener sino en lo que mejor sabes hacer, sin margen de error”.

“Llego el conteo final por el juez de línea, sin saber el resultado del resto de los participantes porque nunca debes sumar, ni siquiera ver que lo hacen los rivales durante la competencia, solo tenía que esperar el conteo general por la mesa de directiva”.

“Cuando llegué a la Pizarra Oficial y vi mi nombre escrito arriba de todo……. la emoción fue algo indescriptible, e inimaginable, a pesar de que ya era un hecho y nadie lo podía modificar creo que recién al día después de llegar a Rojas, fui tomando dimensión de ese logro y que me pasara por la cabeza todo lo que había hecho para llegar e ese resultado.  Nada más importaba”.

 

¿Cómo fueron tus comienzos en el Tiro?

“Llego un domingo a nuestro Polígono de Tiro y luego de pasar varias veces por la puerta me animé a entrar y al cabo de poco tiempo de conversar con gente que ya conocía de Rojas, una persona que no lo tenía registrada y con un asiento raro al hablar me invito a la pedana de tiro a mostrarme como era la rutina, pasaron un par de minutos y ya este Sr. me presto su arma y comencé los primeros disparos, a la hora estaba impactado y emocionado de todo lo que había logrado, que ha decir verdad no era gran cosa, pero teniendo en cuenta que nunca antes había manejado un arma de fuego y mucho menos idea de todo lo que eso iba a significar en una etapa de mi vida. Inolvidables momentos y gratos recuerdos a un amigo del Tiro el Chileno Mario Contreras”.

 

¿Tenemos en Rojas unos de los mejores Polígonos del País, porque se ha dejado de practicar Tiro?

“Rojas cuenta seguramente con uno de los mejores instalaciones de Polígonos estatales, si tenemos en cuenta sus años, estado edilicio y toda su historia. También existe el Tiro Federal Argentino, (TFA), con hermosas instalaciones, luego los privados que no son muchos”.

“Lamentablemente existen infinidades de motivos por el cual se ha dejado de practicar, uno de los más impactan, y desde hace varios años es el económico, la documentación para ser legítimo usuario de armas, las balas, etc. tomándolo solo como una actividad recreativa, si lo queres hacer un poco profesional, se hace más difícil aún”.

“Otra te diría que es un tema generacional, no nos olvidemos que nuestra generación estaba encasillada en disciplinas clásicas y de ahí no salíamos, hoy en día y desde hace varios años la gran diversidad que hoy tiene la juventud, con las herramientas tecnológicas y la pobre publicidad en los deportes que no son comunes, es difícil que puedan motivar a los chicos y si a eso le agregamos todo el contexto social, no es fácil y te diría que lo veo muy difícil que haya chicos interesados y por otro lado con algún costo, que hoy los chicos lo destinarían a otros placeres”.

 

¿Qué rescatas del Tiro como deporte que te dejo el mismo?

“El tiro es una disciplina Olímpica, para algunos suena raro que sea un deporte, pero del momento que existe una competencia entre otros, lo es. Te diría que el esfuerzo mental debe ser uno de los más exigentes que en otras disciplinas”.

“Te digo más existe desde que comenzaron los primeros juegos en el año 1896 en Atenas, que era practicado sólo por hombres, hasta los juegos de Los Ángeles en 1984 donde se incorporaron a las mujeres”.

“Este como otros deportes acá en nuestro país, es amateur y cuesta mucho sacrificio llegar a las altas competencia y lograr triunfos, por todo eso creo que se valora y tiene otro sabor los logros. Me dejo varias enseñanzas en donde con mucha dedicación, esfuerzo y hasta prohibirme de ratos de óseo, pude lograr los objetivos que me había propuesto. También hice muchos amigos que hoy por esas cosas que tiene la vida no lo he visto y tampoco se de ellos”.

 

Claudio Ontivero Campeón Provincial de Tiro en Mar del Plata en 1997

 

Mensaje final

“No voy a decir nada raro de lo que todos por ahí hemos leído o sabemos. No necesariamente tiene que ser un deporte, puede ser en cualquier otra cosa, Hay que tener objetivos en toda nuestra vida o en la que creemos que podemos vivir. Luchar y no bajar los brazos aunque a veces te cueste volver a creer o levantarte.  Poder disfrutar de la vida”.

 

Claudio Ontivero mostrando sus trofeos de tiro en su domicilio particular