Julio 20, 2026
Locales

Comenzó "Tejiendo Calma", un espacio para aprender, crear y compartir.

Esta semana se realizó el primer encuentro del Taller Municipal de Crochet, una propuesta gratuita de la Dirección de Educación que invita a jóvenes y adultos a descubrir el arte de tejer, sin necesidad de tener experiencia previa. Con la guía de Karina…
Julio 14, 2026
Locales

Información y recomendaciones ante el hallazgo de un ofidio en Carabelas

La Secretaría de Salud del Municpio de Rojas, a través de la Dirección de Bromatología Área de Zoonosis informa que, a partir de una imagen recibida sobre un ofidio hallado en la localidad de Carabelas, se realizó una consulta a través de la red de Zoonosis…
Julio 14, 2026
Locales

Cordón Cuneta para Avenida Pellegrini

Ya se realizaron los primeros metros de cordón cuneta en Avenida Pellegrini. La ejecución del cordón cuneta se realizará en un tramo de Avenida Pellegrini entre Carrasco y Ruta Provincial 31. Esta obra permitirá optimizar el escurrimiento del agua de lluvia,…
Julio 13, 2026
Locales

El sol le puso calor al acto oficial del Día de la Independencia

Rojas vivió una nueva celebración por el 210º aniversario de la declaración de la Independencia Argentina. En este nuevo 9 de Julio, la comunidad del distrito de Rojas, respondió a la convocatoria del gobierno municipal, brindando un marco multitudinario y…
Julio 07, 2026
Locales

Cronograma recolección por feriados

Julio 07, 2026
Locales

La Cooperativa de Carabelas realizó la fiesta de los Premios a la Entrega 2024/2025

Como viene sucediendo desde hace varios años, la Cooperativa Agropecuaria Limitada de Carabelas, llevó a cabo la fiesta de la Campaña a la Entrega (para aquellos productores asociados que hayan acopiado sus granos) de la Campaña 2024 / 2025. La misma tuvo…
Julio 07, 2026
Locales

Día Internacional de la Cooperación (4 de julio)

Claudio Mahfud: “La democracia y la participación interna es el corazón de las cooperativas, porque hay que entender que el cooperativismo es la unión libre de personas, no de capitales” Claudio Mahfud, presidente del Consejo Asesor del Centro Primario Rojas…
Julio 07, 2026
Locales

Javier Cura: “Colaboramos con las Instituciones de carácter social, ejerciendo reciprocidad y generando un círculo virtuoso”

El gerente del Baco Credicoop Cooperativo Limitado, Javier, Cura, respondió a nuestro cuestionario, donde revaloriza los principios y valores cooperativos; el apoyo a las instituciones de carácter social y los servicios que brindan a la comunidad Javier Cura,…
Julio 07, 2026
Locales

Carlos Marveggio: “El individualismo ha superado el asociativismo”

El presidente de la Federación Agraria Argentina, Filial Rojas, Carlos Marveggio, habló de todo con nuestra hoja, resaltando la falta de sentido de pertenencia en las nuevas generaciones de agricultores. Su perspectiva sobre las cooperativas y el…

By 

Gustavo Roqués. “El billar es un deporte de precisión, ejecución y concentración por sobre todas las cosas”

El “Peque” como lo bautizó el periodista Enzo Medina, es uno de esos personajes muy especiales, imposible no quererlo, por su carisma, su personalidad y por sobre todo porque ama y respira el billar. Fue ocho veces Campeón Regional de Billar a Tres Bandas y hasta se dio el lujo de levantar un Cumbre de Oro, siendo el Deportista del Año 2010; hasta nos representó internacionalmente. En la presente edición queremos reflejar la vida deportiva de Gustavo Roques quien además de jugar al billar cultiva otras pasiones o hobbies, como por ejemplo llevar la estadística del fútbol rojense con los resultados y partidos de muchos años a esta parte, un hermoso trabajo que más de un futbolero lo quisiera tener en su archivo personal. Además jugó al fútbol en Jorge Newbery y también hizo tenis y paddle. Dice que la persona que lo motivó a jugar al billar fue su padre Luis, pero en realidad Jorge Sanes fue su gran mentor. También habló de los dirigentes Jorge Baldomá, Juan Sauret y Pascual Inzitari, a los cuales el billar les debe mucho

 

Gustavo Roques recibiendo el Cumbre de Oro como Deportista del Año en 2010

 

Datos personales. Gustavo Luis Roqués, nació el 15 de enero de 1966; padres: Luis Pedro Roqués y María Josefa Boyeras; esposa: María Silvina Fernández; hijos: Sebastián, Mercedes y Felicitas.

 

¿Qué deportes o deporte te gustaba hacer de chico?

“Por supuesto que toda mi vida estuvo ligada al fútbol, jugué en la escuelita de Jorge Newbery, también en las inferiores y divisiones mayores, en la época que Newbery no ganaba mucho y había armado un equipazo con el cual salió bi – campeón en 1983 / 1984; después me fui a estudiar y no jugué más. También me dediqué al tenis a nivel infantil y juvenil de manera amateur en el Parque General Alvear y para el Club Lawn Tenis de Pergamino en los torneos de FETENOBA; siempre tuve afinidad con el deporte, es más al tenis lo sigo practicando hasta el día de hoy; además jugué al paddle, que practico en la actualidad también. Entre otros tantos recuerdos de mi infancia en el deporte, hice básquet jugando aquellos famosos comerciales en Sportivo y participé de los Provinciales de Voley, cuando eran furor a principios de los 80”.

 

¿Desde cuándo nació tu pasión por el billar?

“Mi pasión por el billar no sé exactamente en qué momento nació, seguro fue acompañándolo a mi papá al Centro Español, viéndolo jugar a él. Siempre me llamó la atención el billar, aunque de chico terminaba jugando en la mesa de pool, me resultaba mucho más fácil jugar al pool que al billar. Pero no tengo ninguna duda que lo de mi viejo me marcó, fue algo que seguramente con el tiempo me llevó a querer practicarlo, pero la persona que me llevó a jugar al billar fue Jorge Sanes. Jorge era muy amigo de mi papá, se juntaban todos los amigos en el kiosko El Gol, y cuando cerraba íbamos al club; él me decía que jugara al billar, que era más lindo, más completo, más difícil, y la verdad si hay una persona a la cual le tengo que agradecer el amor hacia el billar, ese es Jorge Sanes. Después tuve la suerte de jugar muchos años con Daniel Seletti, que era un crack jugando al billar, yo creo que Daniel hoy sería un campeonazo, un monstruo, porque fue una persona que tenía una facilidad para jugar al billar terrible. Yo tenía la suerte de jugar con él, me daba ventaja y me ganaba siempre, jugábamos a carambola libre. Otro de mis referentes fue Nano Mena. Esos fueron mis primeros pasos en el Centro Español, siempre jugando en las categorías menores, primero en la C, después en la B; tuve la suerte que a principios de los 90 con la iniciativa de Pascual Inzitari (uno de los pioneros de querer hacer billar en el club), fue ahí donde se empezaron a hacer torneos importantes en el Centro Español; esos torneos se jugaron desde 1990 hasta 1996 o 97. En todo deporte tiene que haber dirigentes con capacidad y nosotros tuvimos la suerte que Jorge Baldomá y Juan Sauret, quienes durante esos años fueron presidente y vice del club, llevaran al billar de Rojas a lo más alto, porque gracias a su empuje y sus ganas, todos los que jugábamos al billar en nuestra ciudad fuimos parte de la cuna del billar en el noroeste de la Provincia de Buenos Aires”.            

 

¿Cuándo empezaste a competir a nivel regional?

“Cuando Jorge Baldomá y Juan Sauret toman la conducción del Centro Español junto con Pascual Inzitari, se conectan con Osvaldo Berardi y Mario Sureda, y a partir de 1994 hasta 1999, todos los años se jugaba el Abierto de la Ciudad de Rojas, en el año 94 fue el campeonato Argentino Oficial, después se jugaba un Torneo sin puntos para el ranking nacional. Era una fecha donde todos los billaristas querían venir y participar por cómo se los atendía y  en esa época venían los mejores jugadores del país. En el año 1995 se jugó un campeonato a nivel local que ganó Alberto Díaz y accedió ese mismo año al derecho a jugar el torneo con esos jugadores; así que en 1995 vinieron los 15 mejores jugadores del país y Alberto Díaz, que se dio el lujo de ganarle el primer partido 20 a 19 a Luis Villarruel, un gran jugador de tres bandas a nivel nacional. En 1996 se sumaron dos jugadores más de Rojas, Alberto Díaz y Hugo “Pato” Zambuto, los cuales se dieron el lujo de jugar con los dos mejores billaristas del momento, Fabián Olivetto y Osvaldo Berardi. En los años 97, 98 y 99 gracias a Mario Sureda los jugadores de Rojas pudimos empezar a jugar los torneos a nivel zonal y nacional. En el año 98 el Pato Zambuto se consagra Campeón Argentino de 4ª Categoría en el Club San Fernando y en el 2000 Pedro Biscayart emula a Zambuto, siendo campeón de la misma categoría en el Bar La Peña de Capital Federal”.

“En realidad este movimiento que se llama Billar Regional se gestó allá por el año 2000, cuando los jugadores de Master decidieron no venir más a jugar a Rojas y Mario Sureda enojado con los jugadores del momento, dijo me voy a jugar al interior y voy hacer que el interior progrese de la mejor manera posible. Mario fue el gran apuntalador de ese proyecto, que lleva hoy 22 años sin interrupción, se han jugado 228 campeonatos y jamás pensamos allá a principios del año 200 que esto podría llegar a ser lo que fue, un éxito rotundo”.        

 

¿Qué se necesita para ser un buen jugador de billar, técnica, destreza, concentración, táctica?

“El billar no excede a los demás deportes, creo que hay que tener mucho entrenamiento para jugar mejor, el billar es un deporte de precisión, ejecución y concentración por sobre todas las cosas; pero el conocimiento tiene mucho que ver. Ese conocimiento lo tenes que volcar en una práctica y fundamentalmente el día de partido. También se necesita mucha teoría, cuando digo conocimiento, me refiero a la teoría, no solamente saber cómo se juega el juego. Hay muchísimas teorías que te enseñan a ver cómo y adonde pegarle para que la carambola sea correcta, se necesita mucho entrenamiento. Obviamente es un deporte amateur y seguramente los mejores momentos de cada uno se deben a cuando uno más entrenaba o jugaba”. 

 

¿Cuantas veces fuiste Campeón del Torneo Regional de Billar?

“De los 21 años que se han jugado he tenido la suerte de ganar ocho títulos anuales, siempre digo cuando me hacen una nota, que el título que más me gusta es el último porque uno no sabe si va a ver otro, pero la diferencia entre un título y el otro, es de qué manera se consiguen. Los campeonatos de 2008 y 2013 fueron muy emotivos porque los logré en el último partido, del último torneo, uno en Chivilcoy y el otro en Rojas, ambos fueron muy lindos. Y también el de 2019 fue uno de los más lindos por cómo se dio el campeonato”.  

 

¿En 2016 fuiste a representar a Argentina en el Sudamericano de Perú, como fue esa experiencia?

“En 2016 tuve la suerte de jugar la clasificación del Campeonato Panamericano de Billar a Tres Bandas en Lima, Perú, y lo más lindo fue viajar con un montón de amigos del Billar Regional, Adrián Forti de Chacabuco; Guillermo Pérez de Junín; también nos acompañó Mario Sureda con la señora; y tuve la suerte de compartir ese gran momento con el ex director de Chispa, Juan Carlos Zambuto. Fue un viaje extraordinario disfrutamos mucho de billar y disfrutamos mucho de estar juntos. Había tenido dos experiencias nivel internacional, dos Gran Prix Panamericanos en Chile y otro en Uruguay, a este fui por las clasificaciones, si bien jugué tres partidos y los perdí a los tres, fue una experiencia muy rica, con un nivel muy bueno y nos codeamos con los mejores jugadores de América, fue una satisfacción enorme”.

 

¿Qué billaristas admiras?

“A nivel nacional aprendí muchas de las cosas que sé por Osvaldo Berardi, creo que fue el mejor billarista de mi época hasta acá, Osvaldo fue el único campeón Mundial que tuvo el billar argentino en el año 1967, para mí fue un honor poder entrenar con él en Buenos Aires. A nivel mundial soy hincha de Torbjorn Blomdahl de Suecia, pero el mejor jugador del mundo sin dudas es Frederick Caudrón de Bélgica”.

 

¿Se extraña el billar en pandemia?

“Se extraña el billar, se extrañan los amigos, se extrañan muchas cosas que uno va haciendo sistemáticamente, encontrarnos con gente de todos lados, que nos juntábamos únicamente en los torneos de billar, y lo peor de todo es que no sabemos cuándo va a ser ese reencuentro, creo que hasta el año que viene la actividad está perdida. Porque calculo que para que 20 o 40 jugadores podamos estar en un club encerrados como lo hacíamos en los torneos, me parece que vamos a hacer los últimos de un gran eslabón para que puedan volver a sus actividades; ojalá esto pase pronto no solamente por el billar, sino por el bien de todos los rojenses y argentinos”. 

 

Mensaje final

“Simplemente agradecer primero a la prensa que siempre ha estado cerca nuestro para llevar a la gente lo que pasa en nuestra actividad, después y muy especialmente a toda nuestra familia, a mi mujer, a mis hijos, que me bancan esta fantasía de jugar al billar. Y un párrafo aparte para Mario Sureda que fue uno de los puntales y a la persona que agradezco a la vida haberlo conocido durante tantos años; sin Mario nada de esto hubiera sido posible”

 

 

 

 

 

By 

Fabio Pieters. “Me quedó la espina de poder retirarme en Newbery, mi sueño era jugar junto a mi amigo Marcelo Marengo y mi hijo Gonzalo”

Fabio Ariel Pieters, nació futbolísticamente en Jorge Newbery, sus primeros pasos en AFA los dio en el Club Lanús, para dar el salto a Los  Andes, Estudiantes de La Plata, Defensores de Belgrano, Hapoel Petah Tikva de Israel, Gimnasia y Esgrima de Jujuy, San Martín de Tucumán y Talleres de Córdoba, como destino final. Fue uno de esos jugadores que desde el silencio y de muy bajo perfil, supo darle forma a una carrera profesional excelente, por ejemplo el ascenso del “Mil Rayitas” lo catapultó para siempre en el corazón de los hinchas del club de Lomas de Zamora, siendo el autor del golazo del ascenso a Primera “A” en 2000. También fue seleccionado por Pekerman a la Selección Juvenil; jugó internacionalmente en el Hapoel de Israel. En 2013 regresó a su ciudad natal para dirigir la institución de barrio Progreso para dirigir primera, en este último tiempo haciéndose cargo de las divisiones formativas. Fabio Pieters ha sido uno de los jugadores que nos han representado muy bien a los rojenses, fundamentalmente por lo que ha significado como profesional en sus cuidados fuera y dentro de una cancha de fútbol, un verdadero ejemplo a seguir por los más jóvenes

 

Fabio Ariel Pieters, nació futbolísticamente en Jorge Newbery, sus primeros pasos en AFA los dio en el Club Lanús, para dar el salto a Los  Andes, Estudiantes de La Plata, Defensores de Belgrano

 

Datos Personales. Fabio Ariel Pieters; nació el 3 de julio de 1978; padres: Susana Feliú y Oscar Pieters; hermanas: Carina y María Eugenia; esposa: María Laura Valdez; hijos: Gonzalo, Tomás y Velentín. 

 

¿Cómo te diste cuenta o como nació la pasión por el fútbol?

“Me di cuenta de chiquito porque lo único que me gustaba hacer rea jugar a la pelota, jugaba mucho en el patio de mi casa, hasta que mi viejo me llevó al club, siempre tuve en la cabeza que iba a ser jugador de fútbol. Cuando me tocó ir a Lanús se me cruzaron varios interrogantes, principalmente si iba aguantar estar lejos de casa y realizar semejante sacrificio, pero vuelvo a repetir en mi cabeza estaba jugar a la pelota y así que esas gansa me llevaron a poder realizar una carrera”.

 

¿Naciste en la cantera de Jorge Newbery, como fueron tus primeros pasos por la escuelita, quienes te dirigieron?

“Sí nací ene Jorge Newbery, mi padre siempre me cuenta que me llevó a otro club, pro que no me gustó porque el técnico no me trató bien y terminé en el rojinegro, todo eso fue cuando tenía tan solo cuatro añitos. En verdad me dirigió mucho mi viejo junto al Gallego López, Mauricio Dellabianca, Miguel Layacona, José Savi, Omar Mirabet y Fito Ford (que me subía a jugar dos categorías más grandes); de todos aprendí un poco, pero sin dudas al que más tiempo tuve como entrenador en la escuelita fue a mi padre, del cual aprendí mucho y sus concejos me sirvieron para formarme como jugador y persona”. 

 

¿En divisiones inferiores que recuerdos tenes y quienes integraban la categoría 1978?

“Tengo los mejores recuerdos de la escuelita de Fútbol “Aroldo Sartori”, cuando jugábamos la LIFUPE de Pergamino, los encuentro con Provincial de esa ciudad, porque es la que me formó, me tocó integrar la Categoría 1978 con jugadores que han jugado en el fútbol local como: Fabio Polly, Marcelo Marengo, Martín Motino, Maximiliano Álvarez, Guido García que rea clase 1979, pero jugaba con nosotros, junto a otros compañeros que formamos una división muy linda, compartimos varios años juntos, inclusive ganando varios torneos de la Liga de Pergamino, como así también en las divisiones inferiores de la Liga de Rojas”.

 

¿A qué edad te fuiste a probar a Lanús y en qué año empezaste a jugar en AFA?

“Me fui a probar en 1993 viajamos con Newbery, antes tuve una prueba en San Lorenzo, soy hincha de San Lorenzo y había quedado, y como en Lanús me daban la pensión y San Lorenzo no, decidimos quedarnos con la propuesta del granate, además los hermanos Mirabet y Sebastián Bini habían sido incorporados en Lanús y entre todos los rojenses se nos hacía más llevadera la estancia en la pensión y eso fue muy importante para la decisión final. Empecé a jugar en 1994 pensando que se me iba a ser difícil jugar allá, porque uno viene desde el interior y la categoría estaba formada, pero gracias a Dios pude desde el primer partido jugar y poder hacer las inferiores de la mejor manera. La verdad que la formación que me quedó del Club Lanús fue ejemplar, hasta el día de hoy lo sigue siendo, si bien no tuve la posibilidad de destacarme, hoy cuando voy al club, conozco a casi todos los que están trabajando ahí y guardo el mejor recuerdo porque en Lanús me formé como profesional”.

 

¿Cómo fueron esos años en la pensión de Lanús?

“Los años en la pensión fueron difíciles, no era un lugar agradable, dejaba mucho que desear, si bien era catalogada en aquel momento como la de las mejorcitas, a comparación de los que son las pensiones de los clubes en la actualidad, pero las ganas de jugar ahí que tenía, las ganas de jugar en primera, las ganas de ser jugador de fútbol profesional, estaban por sobre todas las dificultades que atravesaba y sin dudas taparon todas esas cosas. No me puedo quejar de nada, pero el sacrificio es muy grande, hoy lo vivo con mi hijo Tomás que está probando suerte en Rosario Central, pero si tenes un sueño y lo queres cumplir hay que pasar por todos esos caminos”.  

 

¿Cuándo debutante profesionalmente, que recordas de aquel partido?

“Debuté en abril de 1998, un partido Lanús 3 – Gimnasia y Tiro de Salta 0; los tres goles los convirtió Gustavo Bartelt, en ese campeonato salió goleador del torneo. Me tocó ingresar en el segundo tiempo”.

 

¿En 1999 pasaste de Lanús a Los Andes, en el mil rayitas convertiste el golazo del ascenso; dónde más jugaste?

“Antes de comenzar a contar mi trayectoria como profesional, en el 1998 José Néstor Pekerman me llevó a la Selección Argentina Sub 21, y tuve la posibilidad de ir a jugar un partido a Japón”.

“En 1999 cuando llegó Mario Zanabria medio que quedé relegado y decidí irme a préstamo a Los Andes, donde tuvimos la oportunidad de lograr el ascenso a Primera A, justo al año siguiente Lanús me dejó libre, no tenía que volver y ahí comenzó mi carrera como jugador libre. Jugué en Los Andes ascendimos, después partí para Estudiantes de La Plata, estuve dos años, de los cuales tuve un año bueno y un año donde no me toco jugar mucho, pero me sirvió de experiencia para aprender de ese lado. Volví a Los Andes, pasé por Defensores de Belgrano todo en Nacional B; me tocó la oportunidad de viajar a Israel a jugar, me gustó, pero en el regreso cuando estaba de vacaciones me salió la posibilidad de ir a jugar a Gimnasia de Jujuy en Primera División, no lo dudé porque era una de mis metas volver a jugar en la A de Argentina. Recuerdo que estaba Mario Gómez como DT y el ayudante me habían tenido en Lanús y creo que no me equivoqué, porque fue mi mejor época futbolística con 26 años de edad, el tiempo justo de futbolista, la aproveché junto a mi familia, y guardo los mejores recuerdos de Jujuy. Después de Gimnasia decidí irme por la operación de la cadera, rea una etapa cerrada y me fui a San Martín de Tucumán, donde estuve un año y luego me tocó vestir la camiseta de Talleres de Córdoba. Dejé de jugar por la lesión, después volví a intentar jugar en Sarmiento de Junín, pero la pierna ya no me dejaba desenvolverme con normalidad y en 2012 se terminó mi carrera como futbolista”.         

 

¿En 2013 regresaré a Rojas para ser el DT de Jorge Newbery, te hubiese gustado retirarte como jugador?

“Cando estaba en Sarmiento de Junín, mi amigo Marcelo Marengo, que estaba trabajando en Jorge Newbery me ofreció con el aval de los dirigentes, si quería dirigir a Newbery porque se había ido el técnico, fue una transición rápida, yo estaba pensando en dejar de jugar y empecé a dirigir. Fue un conjunto de cosas, el problema de la pierna, querer dejar, justo se me presentó la posibilidad de dirigir, todo eso hizo que me viniera para Rojas. Pero sí, siempre me quedó la espina de poder retirarme en el club o de poder jugar en la primera de Newbery, ya que me fui muy temprano y no lo pude hacer. Hubiera querido jugar con Marcelo Marengo en primera, además tengo a Gonzalo, mi hijo de 20 años y me hubiera gustado aunque sea compartir algunos minutos en la cancha, no se pudo dar, pero por suerte los pude dirigir en las divisiones inferiores”.   

 

¿Te sentís bien como formador de las Divisiones Inferiores o te gustaría volver a dirigir en primera?

“En realidad dirigir la primera división tiene otro gustito, pero bueno se dio la posibilidad de dirigir a los chicos y me siento muy cómodo y feliz de laburar en el club; pero sin lugar a dudas si me dan a elegir volvería a dirigir primera”.

“Para finalizar quiero agradecer y saludar a toda la gente de Newbery por el apoyo que siempre me brindaron en mi carrera como profesional y cuando regresé a nuestra ciudad para dirigir los colores rojinegros; decirles que tenemos una gran institución y que sigamos trabajando todos para ponerla en o más alto del fútbol local y regional”.

 

Fabio Pieters jugó cinco años para Gimnasia y Esgrima de Jujuy

By 

Boca tiene nuevas instalaciones.

Se realizó la remodelación total del vestuario local que contó con el siguiente trabajo.

-Colocación de cielorraso de PVC anti humedad.

-Se frabricaron 16 box personalizados para la comidad de los jugadores a la hora de cambiarse.

-Se reacondicionó por completo el sector de duchas y baños que ahora cuentan con agua caliente.

-Pintura en general.

- Instalación electrica nueva por completo.

El costo total no esta estipulado porq se costeo con donaciones particulares y el aporte de auspiciantes

 

 

Ahora. Los flamantes box personalizados para los jugadores, una pinturita

 

Antes. Así eran los bancos para cambiarse los jugadores

By 

Sebastián Bini. Triunfa en Municipal de Guatemala, primero como jugador y ahora como técnico

El rojense Sebastián Alejandro Bini, “Seba” para todos los que lo conocen desde muy chiquito en el ambiente futbolero, salió de la cantera de Jorge Newbery, se formó en Lanús y Boca Juniors en Divisiones Inferiores de AFA, tuvo un breve paso por Almirante Brown de Arrecifes, para partió en el 2000 a Guatemala, donde lo tuvo como protagonista en Municipal, logrando cinco títulos como jugador y otro con entrenador en 2019. Dice que la Categoría 1979 del rojinegro lo formó como jugador y persona, tiene grandes recuerdos de la institución de barrio Progreso y además considera al número cinco como el jugador más importante del campo, ya que él vistió esa camiseta como nadie. Con respecto a Guatemala expresaba: “En Guatemala formé mi familia, es el lugar que Dios eligió para que yo haga mi vida y estoy muy feliz de estar acá; hace 20 años que vine y siempre que me fui a cualquier lugar extrañaba y necesitaba volver a este país” 

 

Festejo. Seba Bini con el presidente de Municipal de Guatemala, Gerardo Villa

 

Datos personales. Sebastián Alejandro Bini; nació el 21 de diciembre de 1979; padres: Ana María Beccaria y Miguel Angel Bini; hermanos: Ricardo Andrés, Gabriela y Fernando Miguel; se casó en Guatemala, esposa: Melisa Marroquín; hijas: Camila y Victoria.  

 

¿Cuándo nació la pasión por el fútbol y te diste cuenta que ibas a ser jugador de Fútbol?

“La pasión por el fútbol nace sin saber, de verlos a todos mis amigos de barrio jugar al fútbol, yo los veía jugar y quería ser como ellos y ahí es donde nace todo, de bien chiquito ir a la cancha del barrio, a la placita y todo para poder jugar al fútbol. Eran otros tiempos en donde no había tantos entretenimientos y lo único que nos quedaba era jugar al fútbol todo el día, desde la mañana a la tarde, es ahí donde uno inocentemente generó esa pasión, en definitiva eso se siente y se trae desde cuando nacemos”.

 

¿Qué recuerdos tenes de la Escuelita de Fútbol de Jorge Newbery, más precisamente de la Categoría 1979, con que compañeros jugaste y quien te dirigía?

“La categoría 1979 del Club Jorge Newbery, fue la mejor enseñanza, la mejor educación que pude haber tenido en mi vida, no solo en el fútbol, sino en muchos aspectos que me formaron en ese momento sin darme cuenta y hoy las tengo muy presentes y me ayudan a tomar decisiones, a ser como soy en mi vida. La Categoría 1979 realmente fue espectacular, futbolísticamente fue una división que tenía mucha competencia porque la mayoría de los jugadores eran muy buenos y esa competencia interna nos hacía crecer muchísimo en lo individual, tratar de ser mejor que el compañero eran el motor y la gasolina que nos hacían crecer. Estaba dirigida por José Savi, fue un maestro de la vida para todos nosotros, mis experiencias, la convivencia, para ir a entrenar o cuando viajábamos a ciudades vecinas e íbamos hasta ocho en un auto; esa comunión, esa convivencia fue impresionante”      

 

¿Newbery le ha dado al fútbol de Rojas grandísimos jugadores, desde Mario Tulio, Omar Mirabet, el Chueco Di Giacomo, y ni que hablar Lichi Lopez, fue una casualidad o donde está la clave?

“Creo que Newbery en general ha sacado los mejores jugadores de la ciudad, me parece que ha sido una constante y no creo que haya sido casualidad, seguramente se ha trabajado muy bien desde las divisiones inferiores, vuelvo a repetir en nuestra época no teníamos muchas cosas y esos sueños iban de acorde a la pasión y queríamos ser jugadores profesionales, entrenábamos todo el día, le dedicábamos mucho tiempo al fútbol. Además teníamos una competencia muy fuerte con los otros clubes que nos hacía identificarnos mucho con los colores, la rivalidad entre Newbery y Argentino fue extrema y al querer ganarles, al querer ser mejores nos hacía identificar mucho con nuestro club y en la competencia está la mejora y por eso salían muy buenos jugadores”  

 

¿A qué edad te fuiste a probar a las inferiores de Boca, contanos cuanto tiempo estuviste, en que divisiones jugaste, quien fue tu DT, como fue la experiencia?

“Con tan solo 14 años me fui a Lanús, estuve durante dos época en el club granate, en ese tiempo extrañaba mucho y generalmente me volvía, a los 16 volví a Rojas para jugar en la primera división de Newbery, me tocó jugar una final con Argentino, fue una linda experiencia. En 1997 ya me fui a Boca Juniors, me quedé ahí y estuve a hasta los 20 años, tuve un pequeño paso por Almirante Brown de Arrecifes, después ya recalé en Guatamela y me quedé para siempre. Mis técnicos en Boca fueron Heber Mastrángelo, García Cambón y el Chueco Alves”. 

 

¿Cuándo y con qué camiseta fue tu debut profesional?

“La camiseta con la que debuté como profesional fue en Municipal de Guatemala y fue la que me hizo debutar como entrenador también, y eso hace que esté muy ligado a la historia del club”

 

¿Siempre jugaste en Guatemala?

“No siempre jugué en Guatemala, fue donde mayor tiempo estuve, fue donde mejor me sentí, pude formar mi familia, pero jugué también en El Salvador, Honduras y España”.

 

¿Cómo fue tu recorrido profesional y cuáles fueron tus logros deportivos?

“Mi recorrido como profesional creo que fue muy interesante jugué del 2000 al 2012, durante doce años, donde casi en el final de mi carrera tuve algunas lesiones importantes, pero el inicio fue muy bueno. Como jugador logré cuatro títulos guatemaltecos y uno centro americano con Municipal. Después cuando estuve en Comunicaciones perdimos la final fuimos sub campeones; en el Club Deportivo FAS de El Salvador sub campeón también, y en Deportivo Achuapa un equipo de ascenso en el cual jugué seis meses nada más, perdimos una final también por penales. Gracias a Dios he estado en clubes donde hemos peleado cosas importantes y eso te hace crecer un montón”.

 

¿Siempre jugaste de cinco y si el cinco es el mejor puesto, donde la pelota siempre pasa por ese jugador?

“El cinco es el mejor puesto y la verdad es uno de los puntos para mí más importante del campo, ese jugador es fundamental, es el lugar donde más me justaba jugar, la mayoría del tiempo jugué en esa posición, pero en algunos equipos los técnicos me necesitaban en otra posición y me tenía que adaptar a lo que me pedían los entrenadores, y como profesional lo tenía que hacer, pero en ninguno de los demás puestos me sentí tan cómodo como en esa posición, para mí es la posición más importante. Es más hoy en día al cinco que tengo lo hice capitán, porque él es el entrenador que necesito dentro de la cancha, es el jugador que está en el medio de todo, que tiene que entender los movimientos de todas las posiciones y estoy haciendo un trabajo muy importante con él porque creo que esa posición es fundamental”.

 

¿Desde cuándo sos Director Técnico?

“Como DT me gradué en 2012, ahí fueron mis comienzos, primero puse una Academia propia, además empecé a trabajar con las divisiones inferiores de Municipal, con la Sub 13, Sub 14 y Sub 15; luego dirigí el equipo de segunda división de Municipal. Nosotros jugamos con un equipo de Municipal como si fuera la Primera B en Argentina y luego me dieron la responsabilidad de dirigir la división reserva donde tuve mis mejores logros como entrenador. Jugamos cuatro torneos y salimos campeón de tres y en uno perdimos la final en tiempo extra, y de ahí salté a ser sub entrenador y desde hace un año soy el nuevo DT de Municipal del cual en mi primera experiencia salimos campeones en 2019, realmente algo muy lindo”.  

 

¿Cómo es el futbol guatemalteco?

“El fútbol guatemalteco es muy técnico, que lo que hace falta es poder imprimirle la intensidad necesaria a lo técnico, lo que nos hace falta para poder competir contra países que están a un nivel superior. Creo que vamos por un buen camino con un proyecto de gente joven que estamos intentando de cambiar un poquito la forma de jugar, tenemos el respaldo de haber logrado buenos resultados y muchas expectativas de poder lograr eso. A la buena técnica que se tiene poder imprimirle la velocidad del fútbol moderno””.

 

¿Qué significo el título obtenido con Municipal en 2019?

“El título fue una de las cosas más lindas que obtuvimos, primero porque al equipo lo agarro en forma interina por dos partidos muy importantes, el primero a 2.800 metros de altura y segundo el clásico contra Comunicaciones, eran muy difíciles y desde ahí se empezó a proyectar algo muy interesante con un equipo muy joven, el más joven de la historia de Municipal. Para mí es un orgullo, con las esperanzas de que se puede crecer muchísimo, fue un campeonato muy reconocido porque hasta ese día el partido entre Municipal – Comunicaciones, que son como el Boca – River en Argentina, los dos tenían 30 títulos ganados y este fue el 31 y el que nos despega un poquito del rival, fue muy festejado, hacía tres años que no se salía campeón y ganar fue maravilloso”.

 

¿Qué objetivos tenes para el futuro, a donde te gustaría llegar?

“Mi primer objetivo es quedarme un tiempo largo en este equipo, la verdad no quiero pensar en irme a otro lado, quiero pensar en hacer una buena base acá, hacer un buen proyecto, quiero terminar de formarme como entrenador, fue el equipo que me dio tanto, que le quiero devolver algo. Por el momento quiero quedarme mucho tiempo en este club, hacer las cosas bien, salir muchas veces campeón, después pensar emigrar a cualquier lugar”.

 

¿En Guatemala formaste una familia, es tu lugar en el mundo?

“Sí, en Guatemala formé mi familia, es el lugar que Dios eligió para que yo haga mi vida y estoy muy feliz de estar acá, estoy muy contento, ya hace 20 años que vine y siempre que me fui a cualquier lugar extrañaba y necesitaba este lugar. Obvio que extraño muchísimo Rojas, pero Guatemala ha sido muy especial para mi”.

 

En familia. Sebastián Bini junto a su esposa Melisa Marroquín y sus hijitas, Camila y Victoria

 

¿Qué relación te acerca al famosísimo Ricardo Arjona?

“Con Ricardo tengo la suerte de compartir un montón de cosas, es el tío de mi esposa, tenemos una relación familiar, también una admiración enorme, es una persona muy humilde, con los pies sobre la tierra, el cual nos enseña miles de cosas y es un privilegio poder conocerlo”. 

“Sobre el final aprovechó la nota que mizo Chispa para hacerles llegar a toda mi familia un beso grande, como así también a toda la familia de Jorge Newbery y la comunidad rojense”.

 

Un título muy ansiado. Municipal salió Campeón en 2019 de la mano de Sebastián Bini después de tres años de sequía

By 

Federico Vilar. El hijo pródigo de Argentino

Un repaso por la vida futbolística de Federico Vilar, sin duda alguna uno de los grandes deportistas que ha dado nuestra ciudad, con una larga e importante trayectoria dentro del fútbol profesional, especialmente en la liga mexicana, donde estuvo casi 16 años; fue citado por la Selección Argentina con Maradona como DT y enfrentó a Lionel Messi en el Mundial de Clubes. En 2016 regresó a nuestra ciudad para cumplir su sueño y retirarse con la camiseta de sus amores, la celeste de Argentino, que lo tiene como Director Deportivo. Una nota muy extensa donde el ex arquero nos cuenta de todo, para no perdérsela

 

Septima Argentino invicta 1989. Balerio, Mura, Lasalle, Fernández, Silveira, Vilar, Alvarez, Pittorino, Alonso, Notta, Bortel y Fede Vilar tenía tan solo 13 años

 

Datos personales. Federico Vilar nació el 30 de mayo de 1977; padres: Griselda Baudena y Edgardo Vilar; hermanos: German y Juliana; esposa: Marina Tulio; hijos: Camila, Nicolás y Lola.

 

¿Cuándo descubriste que tu pasión rea el fútbol?

“La pasión por el fútbol viene desde cuando nací, el crecer en una familia futbolera, ese amor por el fútbol se va trasladando de generación en generación. Desde el día que nací mis abuelos me hicieron socio del Club Argentino, era el club al cual estábamos ligado porque papá (Edgardo) jugaba ahí. Empezas a caminar, te regalan una pelota, te llevan a jugar con tus hermanos y como la inmensa mayoría de los argentinos terminamos apasionándonos por este deporte y por estos colores”.

 

Amor y pasión. Fede Vilar el más chiquito junto a su hermano Germán y papá Edgardo con la camiseta de Argentino

 

¿Cómo sabías que ibas a ser arquero?

“Hay varios factores que me deslumbraron para ser arquero, uno de los principales cuando empecé a ver fútbol y entenderlo un poco más, el máximo ídolo de Boca Juniors era el Loco Gatti, por lo menos yo quería ser como él, lo imitaba en cada picadito, en cada partidito intentaba ser él y de alguna manera fui descubriendo la posición, el gusto por atajar. También cuando escuchaba a mi abuelo contar las anécdotas de cuando había sido arquero, y jugaba en la Liga de Rojas o el campo, donde él estuvo viviendo, esas historias me marcaron mucho y empecé a descubrir el gusto por el puesto, empecé a ver al fútbol desde esa posición y así decidí que iba a ser arquero”.

 

¿Qué recuerdos tenes de las inferiores de Argentino?

“La infancia y adolescencia son muy importantes en la vida de cada persona, todo lo que me tocó vivir en las inferiores de Argentino para mí están muy guardadas y muy marcadas, me acuerdo prácticamente de todo lo vivido, desde lo que fue el paso del fútbol infantil a pasar a cancha grande, tener que lidiar y convivir con un arco tan grande. Recuerdo la 7ª división con Carlos Comisso como DT, más allá que fue mi padrino y una de las mejores personas que conocí en mi vida, fue un gran maestro desde lo deportivo, trabajaba con Miguel Mazzucco en la preparación física y nos empezaron a marcar un camino. Recuerdo todo de cada uno de mis compañeros, los enfrentamientos en los clásicos en ese momento entre Argentino y Newbery, por lo menos en mi categoría. De hecho mis grandes amigos son quienes compartí cancha y recordamos esas anécdotas, esas vivencias; hace poquito se cumplieron 30 años de la conquista de un título en séptima división en 1989, salimos campeones invictos y sin haber recibido goles en contra, nos reencontramos después de mucho tiempo con todos los jugadores y fue maravilloso”.

 

¿Quién o quienes fueron tus maestros en el fútbol?

“Como dije anteriormente mi mayor maestro fue Carlos Comisso, fue un referente para toda nuestra generación, con una vocación para enseñar realmente extraordinaria, sumado a la exigencia del Miguel Mazzucco como PF y en la etapa previa en la Escuelita tuve la suerte de tener como DT al Cata Loso y Arturo Notta, quienes a su manera nos ayudaron mucho porque nos llevaban para todos lados a jugar; son etapas que no se borran”.

 

¿A qué edad te fuiste a probar en AFA y a que clubes?

“En el año 1992 en la Liga de Rojas se podía jugar en varias categorías a la vez, no había tanta restricciones como ahora, los días sábado jugaba en la 6ª y 5ª y el día domingo atajaba en reserva e integraba el banco de suplentes de la primera división, tenía 15 años. Tuve la posibilidad de ir a probarme a Boca Juniors con otros compañeros de la categoría 1977, como Fernando Silveira, Mario Álvarez, Andrés Notta, también otros chicos de Newbery, como Ever Baudena y el Cholo Medina. Después de varias pruebas durante el último período del año tuve la posibilidad de quedar, esto fue en diciembre del año 1992 y en 1993 fiché para Boca Juniors y comencé a jugar en la séptima división de AFA, donde comencé otra etapa totalmente diferente, a formarme en un club profesional con una exigencia mucho mayor”.

 

¿Cómo fueron esos años de la Juveniles en AFA, que recordás?

“Mi etapa en las inferiores de Boca Juniors fue muy larga, muy difícil, muy compleja, el salir de una ciudad chica, muy tranquila como la nuestra e ir a vivir a una ciudad como Buenos Aires, moverte solo en una ciudad tan grande lleva un periodo de adaptación, obviamente me encantó la etapa vivida, pero no fue fácil. Desde lo futbolístico me costó mucho en la parte física, tenía un problema respiratorio que no me permitía a progresar físicamente, los entrenamientos me costaban muchísimo y lo padecí cuando llegué a Boca porque de la forma que se entrenaba allá era mucho más fuerte de lo que se hacía acá, se entrenaba todos los días y había entrenamientos específicos para arqueros también. De apoco pude encontrar el nivel y estar a la altura de los compañeros, tenía características que a los entrenadores les gustaba y eso hacía que confiaran en mí. Con el tiempo fui creciendo y pasando por diferentes categorías, tuve entrenadores que me dejaron mucho como el ex arquero Rubén Omar Sánchez, uno de los mejores entrenadores de arquero que tuve, muy claro y muy preciso al que le debo mucho y después tuve a Ricardo Sotelo, al Chapa Suñé, Víctor Romero, Carlos María García Cambón, también a Roberto Mouzo, Pancho Sa, son todos técnicos que han sido glorias de Boca Juniors y los tuve en esa etapa y de todos he aprendido y ahí te das cuenta si querés algo para esta profesión, tenés que dar la vida si deseas triunfar, porque a medida que vas creciendo el embudo se cierra mucho más y llegar a ser jugador profesional realmente es muy difícil y tener la oportunidad de debutar más aún. De todo se aprende, todo te va fortaleciendo y la parte mental es fundamental, yo estaba convencido que iba a pelear por mi lugar en el fútbol profesional en donde me tocase, porque uno nunca sabe cuándo le va a llegar esa posibilidad; pero en Boca me prepararon para eso, tuve la chance de jugar mucho tiempo en reserva e ir al banco de los suplentes; pero tuve que buscar la oportunidad por otro lado”.

 

¿Cuándo debutaste profesionalmente?

“Mi debut como profesional fue en Almirante Brown de Arrecifes en el Nacional B, fue en el año 2000. Había quedado libre de Boca Juniors, tuve la posibilidad de jugar en el Nacional B y lo hice por dos años. Recuerdo que el partido debut fue frente a San Martín de San Juan en calidad de visitante”.

 

En la reserva de Boca. Fede Vilar comartió ese plantel con Juan Román Riquelme, último parado a la derecha

 

¿Cómo fue tu recorrido en México, los clubes que pasaste, cuántos años, te consagraste campeón con algunos de ellos?

“Después del segundo año por Almirante Brown de Arrecifes, que me sirvió muchísimo porque jugué toda la temporada y me dotó de mucha experiencia, me fui a México en 2001, prácticamente hice toda mi carrera allá, casi 16 años, donde pude llegar, adaptarme, cumplir el sueño de ser jugador de primera división, sostenerme y ser feliz adentro de un campo de juego. Mi recorrido fue amplio, llegué al ascenso, jugué en dos equipos del ascenso como eran Potros Zitacuaro y Acapulco Fútbol Club; en realidad estos dos equipos eran filiales del Atlante de primera división, el DT del Atlante me dio la oportunidad y ahí empezó mi recorrido en primera, desde el 2003 al 2016, donde pasé por cuatro equipos en Primera División: Atlante donde estuve siete años y medio; en Morelia, tres años y medio y los dos últimos clubes de mi carrera fueron el Atlas de Guadalajara, un año y medio y otro año y medio en Xolos de Tijuana. Muy contento por lo vivido, el poder sostenerme por más de 500 partidos, el haber llegado a jugar más de 600 partidos para mí es un motivo de felicidad, de conseguir títulos y logros hasta situaciones adversas donde tenes que sobreponerte; todas estas cuestiones hacen que este deporte sea tan maravilloso”.  

 

Debut oficial. Federico Vilar debutó un 12 de junio de 2003 y le atajó un penal a los Rayados de Monterrey, el partido finalizó 1 - 1

 

¿Cuál consideras tu mejor temporada en el fútbol profesional?

“La mejor temporada es la que se ve reflejada con algún título, en 2007 cuando fuimos campeones con Atlante fue un buen año para mí, pudimos levantar la copa con un presupuesto mucho menor con respecto a los grandes planteles mexicanos, fue un equipo que jugaba muy bien al fútbol, muy aguerrido, que se fue haciendo muy fuerte, logramos por mucho tiempo ser protagonistas y en esa temporada lo coronamos. Pudimos ganar la Concacaf e ir a jugar un Mundial de Clubes, con un equipo como Atlante surgido desde el pueblo, la clase trabajadora mexicana, fue un logro extraordinario. En Morelia tuvimos grandes equipos siempre peleando en las liguillas, logramos salir campeón de Copa, en algunas oportunidades estuve entre los arqueros más representativos de la Liga, los triunfos son claves para poder destacarse y aportar el granito de arena para conseguir los objetivos. Después con el Atlas de Guadalajara, fue una etapa corta, intensa, pero linda también, terminó mal porque quedamos afuera del torneo en un clásico, pero previamente a eso jugamos una Copa Libertadores, salvamos al equipo del descenso, aprendimos a luchar de otra manera con ese plantel. Y la temporada final en Xolos de Tijuana también fue muy buena, venía de un año muy flojo, el DT me pidió que siguiera, que tenía que terminar mejor mi carrera, así lo entendí, puse todo de mi porque ya me costaba mucho ponerme bien físicamente y logré cerrar la campaña como el arquero con menos goles recibidos, con partidos lindos, buenos que me dejaron tranquilo porque dejé todo, porque el fútbol me dio muchísimo y sentía que había que entregarse al máximo hasta el último momento y así fue, en 2016 decidí dejar el fútbol profesional y regresar a Rojas para empezar una nueva etapa”.

 

Vilar levantando la Copa de la Liga de México con el Atlante

 

¿Sos considerado una gran figura del fútbol mexicano, nunca te ofrecieron nacionalizarte para la selección de México?

“Soy nacionalizado mexicano por convicción y deseo propio, no porque me hayan ofrecido la selección mexicana, cuando creí que era el momento indicado me nacionalicé y de esa manera transcurrieron mis últimos años como un mexicano más, también por mis hijos que son nacidos en México, es su lugar de nacimiento y lo sienten muy propio. Con esto te resumo todo lo que significa México para mi familia”.

 

¿Hablando de selección que recordás de tu paso por la celeste y blanca dirigida por Maradona?

“La Selección Argentina fue un premio, un sueño, no sé cómo llamarlo, algo realmente muy lindo, fueron en dos citaciones donde tuve la posibilidad de estar en la Selección Argentina, cuatro partidos de eliminatorias, contra Venezuela, Bolivia, Ecuador y Colombia, y compartir con los grandes jugadores del fútbol argentino, sobre todo con Diego Maradona de técnico, y poder estar en un lugar de privilegio fue muy lindo. Se me hizo corta la estancia, pero de todas maneras hay cuestiones y detalles que me hacen agradecer enormemente esa posibilidad”.

 

¿En tu paso por el fútbol profesional que jugadores te han deslumbrado?

“A lo largo de mi carrera tuve la posibilidad de enfrentarme e grandísimos jugadores, en la Liga de México a Salvador Cabaña, el Achita Ludueña, Lucas Lobo y tantísimos más; pero hay dos jugadores que me deslumbraron más, Matute Morales, un diez exquisito que no tuvo mucha continuidad y después el jugador más importante que enfrenté en la liga mexicana fue José Saturnino Cardoso, un goleador impresionante, que marcó una época. Después algunos partidos cuando me tocó enfrentar al Barcelona en el Mundial de Clubes, obviamente que la figura de Lionel Messi, lo destaca por sobre el resto, pero hubo dos jugadores que ahí en vivo me deslumbraron mucho, uno Andrés Iniesta, uno de los jugadores más importantes en la historia del fútbol mundial y el otro el brasileño Dani Alves, un delantero más, una precisión y velocidad en el ataque impresionante. Son jugadores que en cierta manera tengo el orgullo de haberlos enfrentado”.

 

¿Qué arquero fue tu referente o también admirás?

“Mi máximo ídolo como dije al principio de la nota es Hugo Orlando el Loco Gatti, para mí un genio del arco, un arquero líbero, un adelantado a la época, un arquero pensante, incorporado siempre en el juego colectivo, y sobre todo brindando espectáculo y brindando show, para mí no habrá ninguno igual y es mi máximo ídolo en el fútbol. Después arqueros que me hayan marcado son los que siguieron su línea, el Mono Navarro Montoya, tenía cosas muy positivas, como el achique, la elegancia para atajar, la técnica, un arquero completo. Y hoy por hoy la máxima revolución en el puesto la ha hecho Manuel Neuer, el alemán que cambió todos los paradigmas del fútbol europeo, especialmente el de su país. Estos son los máximos referentes que tengo en mi posición”.

 

¿En 2014 colgaste los botines profesionalmente para regresar a tu pago natal, y ponerte la celeste de Argentino, fue un sueño cumplido”

“Sí regresé a Rojas y a Argentino por supuesto a cumplir un sueño, pero también a colaborar con el club que tanto quiero que es mi casa, regresé para dar lo mejor de mí y ayudarlo en su desarrollo. Pudimos en dos años conseguir los títulos de campeones en 2017 y 2018, pude jugar en la Primera División de Club Argentino, algo que no había hecho con quince años, muy feliz de ser parte. Creo que en realidad de Argentino nunca me fui, siempre sentí el apoyo de toda nuestra gente a lo largo de mi carrera, me apuntalaron siempre para que siguiera hacia adelante y hoy estoy acá tratando de devolver algo de lo que tanto me dieron”.

 

¿Has demostrado un gran compromiso con la casaca que amas, saliste en 2017 y 2018 campeón, además la organización del Torneo Argentino de Fútbol Infantil, cuál o cuáles son los proyectos para el futuro?

“El futuro de club es de crecimiento, estamos en un club que siempre intenta progresar, creemos que hay cosas que se han hecho bien, seguimos con la inquietud de seguir evolucionando con todas las cuestiones deportivas e institucionales. Desde lo deportivo seguir desarrollando una mejor metodología, brindando mejores herramientas a los jugadores de las diferentes áreas. Hoy tenemos la posibilidad de desarrollar un nuevo predio de entrenamiento que queremos sea de vanguardia dentro de la ciudad para que haya mayor apertura hacia el fútbol del resto de la Argentina. Esperemos poder superar esta pandemia mundial para poder seguir trabajando en beneficio de nuestro club”. 

 

¿Cuál es tu sentimiento cuando Nicolás se pone la celeste todos los sábados?

“Uno se formó con los valores del deporte, y cada uno de los valores lo vas aplicando en la vida, porque hay similitudes en todo sentido, entonces lo que uno intenta como padre es también inculcarle el gusto, la pasión y esos valores a través del deporte a tus hijos. En el caso particular de mi hijo varón Nico, trato de apuntalarlo en el deporte para que él se desarrolle y para que él también pueda incorporar la pasión, el sentimiento y todas las cuestiones que el deporte te brinda. Lo acompaño en todo momento, disfruto de su crecimiento, de verlo jugar y estamos ansiosos para que ellos puedan volver. Porque para los niños, para la juventud, todo este tiempo que se está viviendo y en ese sentido hay una alarma para nosotros que trabajamos en los clubes, para cuando pase todo esto no se hayan perdido niños en el camino y puedan retomar el deporte en cada lugar que le corresponde y continuar desarrollándose”.  

 

¿Un mensaje final, lo que quieras decir?

“Una reflexión final acerca de nuestro fútbol quizás la preocupación del último año, donde nos tocó competir con una Liga de Colón, y se vio que no estuvimos a la altura, es una preocupación muy grande que tengo y que debemos resolverla, obviamente cada uno a su manera o a lo que quiere para su club, pero como Liga de Fútbol debería haber una preocupación importante. La Liga de Rojas es muy competitiva, veo clubes que están realmente trabajando muy bien, primero en infraestructura, es para destacar como están hoy las instituciones de Rojas, es para destacar como se trabaja en fútbol infantil y en fútbol juvenil, donde siento que hay gente capacitada y apasionada en todos los clubes. Pero cuando tenemos que competir en otro nivel, hay algo que no está cerrando, hay algo que hace que el fútbol de Rojas no evolucione, hay algo que nos está paralizando y hay que detectar que es. Me parece que nos estamos quedando en la competencia local, en no querer salir de este pequeño círculo y en ese sentido clubes de ciudades vecinas te superan. Mi deseo es que el fútbol de nuestra ciudad sea mucho mejor y que esté a nivel futbolístico acorde a las instituciones que tiene. No deja de ser una contradicción tanta evolución a nivel infraestructura y que a nivel deportivo nos cueste tanto”.