Sin lugar a dudas desde la inauguración (durante el gobierno de Norberto “Chano” Aloé) del paso a Progreso, fue uno de los grandes aciertos para unir definitivamente dicho barrio con el centro de la ciudad. Con el Club Jorge Newbery como epicentro social del barrio más populoso afincado sobre Avenida Pellegrini, como así también Panadería “Zabala” con casi cien años de existencia; comenzaron a radicarse numerosos comercios, desde supermercado, verdulerías, panaderías, kioskos, carnicerías, venta de pastas, cervecería, regalaría, venta de alimentos balanceados, venta de motos y autos usados, hasta hace muy poquitos meses se inauguró una ferretería. Todos coinciden con la necesidad de una farmacia, “es lo único que nos está faltando, después tenemos de todo sin tener que movernos al centro”, expresaban los vecinos. Sí le agregamos a esto la proliferación de loteos y la construcción de viviendas lo hace a barrio Progreso, un barrio diferente, un barrio con ganas de crecer y mejorar la calidad de vida de los vecinos cada día más.
Chispa realizó un pequeño informe con algunos de los comercios y la charla con los comerciantes para que nuestros lectores sepan la realidad de uno de los barrios más “progresistas” de nuestro querido y amado pueblo.

Los locales de Pastas La Tradicional y Verdulería El Virrey, pegados uno al otro

Liliana Sánchez al frente del local de Pastas la Tradicional

Mónica Yuhant, propietaria de Verdulería El Virrey

Todo comenzó con la cosntrucción de un local para la venta de motos

Adrián Vimercatti, propietario de Vimercatti Automotores